Estilo de vida
BARBERÍAS

Versión hípster de una antigua profesión

Un recorrido por barberías muestra el estilo europeo o neoyorquino de estos locales que son tendencia.

06.09.2019

Lectura: 5'

2019-09-06T16:15:00
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Por Valentina Villano. Fotos: Adrían Echeverriaga

Además de barberos, quienes atendían las barberías en la Edad Media eran cirujanos. Los clientes llegaban, debatían temas de actualidad, compartían alguna que otra bebida alcohólica y se hacían los arreglos necesarios, ya sea en su barba, pelo o lo que involucrara también alguna intervención quirúrgica. En ese último caso, las vendas manchadas de sangre se ponían a secar en postes, que quedaban enrolladas por el viento y, sin quererlo, señalizaban que allí existía una barbería.

Hoy, y desde hace ya varias décadas, esa imagen busca imitarse con los característicos bastones de barberos, que en la mayoría de los casos sirven como llamadores y aparecen en la fachada de cada local. Existen barberías de estilo europeo, en las que predominan las paredes claras, oscuras y rayadas, el mobiliario de época y las herramientas utilizadas en los viejos tiempos; las neoyorquinas, con paredes de colores intensos, y decoraciones más modernas; o las que aluden a las clásicas de los años 20 o 30, y se caracterizan por estar cargadas de adornos, utilizar colores oscuros como el negro o gris y muebles modernos que simulan ser de época.

 

LUCKY


A partir de varios viajes que le sirvieron de inspiración y de una barbería de Dubai llamada Chaps & Co. Barbershop, fue que Ignacio Capocasale creó Lucky. Él se encargó del diseño que sigue la estética londinense. Los colores oscuros predominan en sus paredes, las luces cálidas iluminan determinados puntos, como el sillón o el retrato que cuelga detrás de él, mientras que las luces blancas permiten a los barberos hacer su trabajo. Una pared empapelada con un diseño que simula ser chapa oxidada combina con el color del sillón Chesterfield ubicado debajo de la escalera.
Todo es minimalista, desde el logo hasta la decoración. Ignacio dibuja y diseña todos los muebles de la barbería, y luego los manda hacer con un carpintero que se ocupa de la planificación a medida. Con esto, busca tener muebles únicos y personalizados.

 

OFIR BARBERSHOP


A Teddy Volpe siempre le gustó el estilo de los años 50, los autos clásicos y el rock. Todo eso, y más, puede encontrarse en Ofir Barber Shop, ubicada en la ciudad de Las Piedras. El bastón de barbero en la puerta es un gran llamador de clientes, pero el auto clásico parado frente al local no solo atrae, sino que ya es parte de la esencia de esta barbería.
Hay tanto para observar que los ojos de quien entra recorrerán hasta el más mínimo detalle, pero una cosa les ganará el protagonismo al resto de las antigüedades: el sillón de madera del año 1890. Según Teddy, los sillones de barberos son de los objetos más difíciles de conseguir; este lo compró a 5.000 dólares a un particular de Paysandú.
Las estanterías están llenas de reliquias y el talco que las cubre se convierte en parte de su esencia. Mucha cosa logra conseguirla en páginas de venta online y remates, pero también recibe regalos y antigüedades de sus clientes, y cada una de ellas tiene una historia que contar.

 

VEROUOMO


Si se apagaran las luces blancas y se encendieran las cálidas, cualquiera diría que VeroUomo parecería ser un bar. Ubicada en pleno barrio Pocitos, este local a cargo de Camilo Masseilot destaca en muchos aspectos y la iluminación es uno de ellos, que mezcla luces blancas con cálidas para dar un toque diferencial. "Eso es muy difícil de lograr porque necesitás buena luz para trabajar, pero si llenás de luz blanca, parece que entrás al cielo", dice Masseilot.
El color verde de las paredes laterales y el retrato de un hombre hecho gigantografía también son de las primeras cosas que resaltan. Sus muebles son todos de color negro, incluida la barra de tragos, en la que se ofrecen whisky y otras opciones para beber y pasar el rato.

 

ÁLVARO ROMÁN


Si bien hace 32 años que Álvaro Román se dedica a la barbería, recién hace tres que tiene un local con su nombre, en 21 de Setiembre y Ellauri. El diseño, a cargo de Grisel Igounet, reúne muchos aspectos del estilo europeo. Las paredes claras y rayadas, el negro predominante en el techo y fondo del local, y los muebles de estilo fabricados especialmente son de las cosas que más destacan.
La fomentera antigua, artefacto utilizado tradicionalmente para calentar los paños antes de afeitar, es uno de los elementos estrella. Otras de las antigüedades que conforman la decoración son una vitrola que aún funciona y un teléfono antiguo que no.
Román es como un cazador de tesoros: investiga, busca y siempre encuentra algo. Va a localidades donde aún quedan viejos barberos e intenta comprarles algunos de sus instrumentos para luego mandar a restaurar. Además, varios de sus clientes le regalan antigüedades que siguen la línea del estilo de esta barbería.