Estilo de vida
Historia de vida

Venciendo la ola

Con apuntes, fotos, anécdotas y reflexiones, Juan Martín de Posadas cuenta en primera persona y en formato de diario su vida antes y después del accidente que le cambió la vida.

Lectura: 5'

2019-09-16T20:00:00
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Alejandra Pintos

La historia de Juan Martín Juancho de Posadas es bastante conocida y suele contarse a partir de su accidente, el 19 de noviembre de 2004. Era el día de su cumpleaños y para celebrarlo había ido a surfear con sus amigos a Punta Colorada. "En un momento tomé una ola, la bajé, miré para el costado y la ola ya no tenía pared, estaba desarmada. Entonces junté los brazos, me dejé caer y en el momento que toqué el agua, sentí el puntazo en la nuca", narra en su biografía, El diario de Juan. Ese fue el momento en el que "volvió a nacer". Adaptado a su nueva vida en silla de ruedas se convirtió en jugador de quad rugby, en orador motivacional y es uno de los inversores de la nueva radio Del Sol.

Sin embargo, su historia es mucho más que el accidente y de eso se trata su libro, que se presenta este viernes en Sala Magnolio (ver recuadro). Hijo del exministro de Economía y abogado Ignacio de Posadas y de Malena Secco-, tuvo una vida particular, que su prima Carmen Posadas define en el prólogo como "más vivida, sufrida y sobre todo disfrutada que otras más extensas". Los "viajes educativos" con su familia a destinos como Sudáfrica o la Toscana, los veranos en el campo, el semestre de intercambio en Francia -y una estadía desafortunada en casa del embajador uruguayo en Londres-, la experiencia de ser dueño de un bar junto a sus amigos, su trabajo como periodista deportivo y su recuperación luego del accidente, que son narrados en el libro, parecen confirmar la opinión de Carmen Posadas.

La biografía fue una iniciativa de su hermano, Francisco de Posadas, e Ignacio Naón. Durante casi dos años, Juan Martín e Ignacio se juntaron a charlar, grabador de por medio. "Fue conmigo a Punta Colorada, al campo donde laburo, a diferentes cumpleaños, se juntó con muchos familiares y amigos. Después, él y Daniel Viglione escribieron los textos y yo los revisé", contó Juan Martín a galería. "A medida que fue avanzando el proyecto me iba dando más miedo y no me podía echar para atrás. Ojalá que, más allá de que es entretenido y que la gente pueda pasar un buen rato, sirva para inspirar. Yo tomé mil ejemplos de gente que me ha ido ayudando en el transcurso de la vida para ser mejor persona, espero que eso le pueda servir a alguien más", dijo con sinceridad.

El resultado final es una biografía íntima, honesta y fresca, de 365 páginas. El libro está diseñado de forma que se lee ágilmente, los textos son acompañados de imágenes de archivo, fotografías tomadas especialmente para esas páginas -por ejemplo, detalles de los tatuajes de Juan Martín, cada uno contando parte de su historia- y anotaciones personales.

Humor y honestidad. Es una historia de superación, pero no se queda en las cuestiones dramáticas, sino que está narrado desde el humor y la candidez. Las anécdotas abundan, como aquella vez que estaba yendo al campo con un colchón (mal) atado a la camioneta y en plena Ruta 5 se desató y salió volando. En seguida lo invadió la desesperación, porque en silla de ruedas no podía bajar de la camioneta para volverlo a atar. En ese momento paró una moto para ayudarlo, pero, cuando miró con atención, vio que al conductor le faltaba un brazo. "El flaco agarró el colchón con una mano, lo tiró arriba de la camioneta, agarró las cuerdas y en menos de un minuto dejó el colchón atado mejor que una empresa de mudanzas", cuenta.

Esos momentos de humor se entrelazan con reflexiones del protagonista, que se ve interpelado por su condición. "Lógicamente, tengo días en que me da rabia estar en la silla, me da impotencia. Digo: ‘Qué ganas de estar caminando en la playa, de patear una pelota', pero no me dura. Me parece que mi cabeza entendió que no hay vuelta atrás. Si me preguntás, me gustaría volver a dormir seis o siete horas seguidas, no tener que ensondarme para mear, pero no sé si hay tanta cantidad de cosas que extrañe, es rarísimo", confiesa.
Esa honestidad a la hora de narrar sus experiencias hacen de su biografía un texto que, sin dudas, puede resultar inspirador, aunque esa no fuera la pretensión del protagonista, pero sí de su hermano, que sintió que la odisea de Juan Martín merecía ser contada. Por el contrario, él se muestra humilde e incluso bromea con que no puede esperar a que terminen las presentaciones del libro para volverse al campo. Es que, por lo que podemos conocerlo a lo largo de los capítulos, es una persona humilde a la que le ha tocado estar en un lugar de referente que nunca buscó. "Me da bastante vergüenza, es rarísimo leer un libro sobre tu vida. En realidad, leí los bocetos, el libro todavía lo tengo en la mesa de luz, no le saqué el nylon. Hubo muchas cosas que estuve hablando durante un año, vivencias antes del accidente, que están buenas pero que remueven mucho. Me confirmó que he tenido pila de suerte y que hay que seguir metiéndole", cuenta en el teléfono.

"Es el canto a la vida de alguien que la ama y afronta sus dificultades pero sin pretender dar lecciones a nadie", dice Carmen Posadas en el prólogo y es la perfecta descripción de El diario de Juan.