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Ellas, un paso adelante

Uruguayas destacadas reflexionan sobre límites y fortalezas

Con motivo del Día de la Mujer, uruguayas destacadas reflexionan sobre el legado que están dejando en su camino

12.03.2021 07:00

Lectura: 17'

2021-03-12T07:00:00
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Jana Rodríguez Hertz
Matemática, profesora e investigadora, primera y única mujer grado 5 en Matemática de Uruguay, vicepresidenta de la Organización para las Mujeres en Ciencia para el Mundo en Desarrollo para América Latina y el Caribe, profesora en Southern University of Science & Technology de Guangdong, China.

¿Cuál es su estrategia o mecanismo en la vida para conseguir lo que se propone?
En general no tengo un único mecanismo. Cada objetivo lleva su propia estrategia, su propio camino y sus propios tiempos. Hay algunas cosas que no llamaría estrategias, pero que intento hacer. Cuando algo me entusiasma, trato de aprender todo sobre el tema. Leo, veo videos, escucho podcast, sigo los temas en Clubhouse y en Twitter, pregunto a gente, me apunto en cursos. Otra cosa que me resulta sagrada es respetar los descansos. A veces uno se mata trabajando, pero el trabajo no nos responde con la misma pasión. Se insiste mucho con la cultura del trabajo, pero una verdadera cultura del trabajo debe respetar la dignidad del trabajador. Nuestros trabajos no siempre la respetan, entonces a veces hay que parar la pelota y decir: este tiempo es mío. El cambio se nota: mejora la salud mental, e incluso la calidad del trabajo posterior. Fomenta la creatividad, porque sin ocio de calidad, la creatividad no es posible. Por último, reservo un tiempo obligatorio en la semana para conectar con familia y amigos. Ahora que estoy en China y no los puedo ver en persona, esto se me hace todavía más necesario.

¿Qué hace cuando siente que se enfrenta con sus límites?
La primera reacción es de una gran frustración, naturalmente. Cuando se me pasa la calentura, es algo que aprecio mucho e incluso agradezco. Un límite es un gran docente y nos puede enseñar mucho de nosotros. En general, pienso casi sin parar sobre el tema y si el límite es algo serio, nunca salgo de un enfrentamiento así siendo la misma.

¿Qué conocimiento adquirido por la pandemia piensa implementar como herramienta para su futuro?
Sin duda, cambiar las reuniones presenciales superfluas por charlas de Zoom. Y cambiar las charlas esenciales por reuniones presenciales. Si algo aprendí a apreciar en la pandemia es que a veces el contacto personal es irreemplazable.

Una frase de Marie Curie dice: "Ahora es momento de comprender más para temer menos". ¿Qué reflexión le dispara considerando lo que estamos viviendo hoy?
Es una gran frase. Pero hay muchas cosas a las que sí debemos temerle hoy. El temor a veces es subestimado, sin embargo, ayuda a la prudencia. Una cosa a la que debemos temerle hoy es a la falta de sentimiento colectivo que se impone en muchas sociedades, incluso en la nuestra. Esta falta de sentido de comunidad, a veces mal vendido como libertad, termina afectando a todos los individuos. Por ejemplo, si una cantidad de gente suficientemente considerable no se vacuna, el efecto de la vacunación colectivamente se ve disminuido. A eso le temo. Si los países desarrollados acaparan la vacuna haciendo uso de sus mayores recursos, en uso de su libertad, se demorará en tener controlada esta pandemia, y llevará a muertes innecesarias en todo el mundo. A eso le temo. Hay otras cosas temibles, el tema de la salud mental se ha descuidado muchísimo, en todo el mundo se han incrementado los suicidios, incluso a edades muy tempranas, y los casos de violencia doméstica. A eso le temo. No quiero dejar de mencionar el desastre económico que esta pandemia ha provocado en muchas familias, hay gente que tiene problemas incluso para alimentarse. No sé si se entiende bien que este problema es de todos, no solo de los que lo sufren directamente. Incluso si se piensa esto desde un punto de vista egoísta, traerá consecuencias. Eso pasa en nuestro país hoy, y a eso le temo. Por último, como científica, veo con mucha preocupación los recortes que están haciendo en la ciencia. Armar un sistema científico robusto lleva décadas, pero destruirlo es cuestión de un instante. Llevará muchísimo tiempo de reconstrucción y a eso también le temo. Así que si tuviera que reformular mi versión de la frase para este momento, tal vez sería una menos optimista: Ahora es momento de comprender más y de tener un poco de razonable miedo.

¿Qué legado o enseñanza le gustaría dejar a las nuevas generaciones?
Solo se puede pensar un legado o enseñanza desde un punto de vista colectivo. Lo que me gustaría que mi generación de mujeres les dejara a las más jóvenes es un ambiente social y laboral menos hostil y más permeable a su crecimiento. Eso, y una conciencia de que esta lucha todavía no ha terminado.

Cristina Lustemberg
Médica pediatra, diputada por el sector PAR del Frente Amplio.

¿Cuál es su estrategia o mecanismo en la vida para conseguir lo que se propone?
En primer lugar, debo señalar que como estrategia busco siempre la generación de consensos y las más amplias miradas para avanzar en lo que me propongo. Además, resalto el estudio y mi formación continua sobre los temas en los que quiero trabajar para transformar realidades injustas. Siempre busco apoyarme en más miradas y saberes para evidenciar con estudios e investigaciones, que por suerte en Uruguay hay muy buenos. Y a eso tengo que sumarle el trabajo, trabajar mucho y constantemente. Quienes me conocen saben que me dedico de lleno a la actividad a la que me aboco, en este momento para la que fui elegida por la ciudadanía: legislar. Trabajo arduamente para buscar consensos y hacer avanzar los temas que me desvelan como representante nacional de una fuerza política de izquierda, que debe éticamente luchar para quebrar desigualdades.

¿Qué hace cuando siente que se enfrenta con sus límites?
Apelo a la reflexión, a la autocrítica, a repensar las cuestiones desde otra perspectiva, a apoyarme en mi equipo de trabajo y en mis redes familiares y afectivas. Por suerte cuento con un equipo de compañeros/as y con mi familia que me hacen ver los límites que todas las personas tenemos, y los límites que este rol tiene para poder incidir como nos gustaría. Trato de reflexionar colectivamente sobre ello, sobre cómo transformar las limitaciones en oportunidades revisando lo hecho, comunicar para mostrar tanto los logros en materia de bienestar social que se han alcanzado en los últimos 15 años, como los debes que aún nos desvelan. Pido ayuda, sé escuchar y trabajo siempre mi escucha activa para poder mejorar en la tarea de gran responsabilidad que tengo.

¿Qué conocimiento adquirido por la pandemia piensa implementar como herramienta para su futuro?
No es un conocimiento adquirido pero sí uno reforzado, que es el importantísimo rol que debe tener la ciencia al servicio de las políticas públicas. Creo que ha sido un acierto del gobierno convocar a un grupo de científicos/as con gran trayectoria para asesorar desde el inicio de la pandemia, porque eso les dio legitimidad a las acciones en materia sanitaria. Y ese rol debe seguir siendo primordial, priorizando fortalecer el trabajo de investigación, ciencia y desarrollo. En lo personal he estado al servicio del gobierno siempre que se me consultó y este es un aprendizaje que como servidores/as públicos/as debemos asumir, colaborar desde nuestros saberes y experiencia en la gestión del gobierno para contribuir a la salida de la pandemia, no solo a nivel sanitario sino de la importante crisis socioeconómica. También creo que el gobierno debe tener una actitud de humildad y de reconocimiento de la necesidad de contar con la oposición, y trabajar conjuntamente.

Una frase de Marie Curie dice: "Ahora es momento de comprender más para temer menos". ¿Qué reflexión le dispara considerando lo que estamos viviendo hoy?
Comprender más implica estar en contacto con el conocimiento, y con el/la otro/a a través de procesos de trabajo empáticos y con un sustento contundente. Y creo que pensando en el momento que vivimos respecto a la campaña de vacunación por un lado y a la crisis socioeconómica por otro, esta reflexión me dispara pensar en que se precisan más espacios para difundir conocimiento. También sobre la necesidad de apoyar y reclamar medidas socioeconómicas que son posibles y que el gobierno no está implementando, como el ingreso básico de emergencia. Hay que dar lugar a que expertos expliquen que esta medida no pone en riesgo la sustentabilidad económica del Uruguay.

¿Qué legado o enseñanza le gustaría dejar a las nuevas generaciones?
Para desarrollarse como sociedad es necesario el esfuerzo y el estudio, pero también es clave que todas las personas tengamos las mismas oportunidades y eso es responsabilidad de todos y todas. He escuchado reiteradamente que salir de la pobreza requiere voluntad y esfuerzo, o buenos ejemplos a seguir. Es un discurso voluntarista y que individualiza y culpabiliza a las personas en situación de pobreza. Claro que todo esto es necesario, pero antes que eso es necesario que todas las personas nazcan en contextos dignos, dignos en vivienda, en alimentación, en un hogar libre de violencia, con acceso a las necesidades básicas y a la educación en buenas condiciones. Entonces, como legado, me gustaría que las nuevas generaciones se coloquen en los zapatos de aquellos/as que nacen en contextos de mucha vulnerabilidad, y que trabajen para transformar estas realidades.

Fiorella Haim
Ingeniera en Electrónica, gerenta general de Plan Ceibal.

¿Cuál es su estrategia o mecanismo en la vida para conseguir lo que se propone?
Supongo que una combinación de trabajo, constancia y suerte. En lo laboral, busco trabajar con personas solventes y comprometidas, que aseguran el logro de los objetivos.

¿Qué hace cuando siente que se enfrenta con sus límites?
En general procuro trabajar en equipo. Cuando los equipos son multidisciplinarios y diversos, integrados por personas de diferentes perfiles y áreas y con buen carácter, es fácil complementarse y superar los desafíos.

¿Qué conocimiento adquirido por la pandemia piensa implementar como herramienta para su futuro?
La pandemia aceleró el aumento del uso de la tecnología para la educación y para la vida laboral. Seguramente algunas dinámicas nuevas ya no van a cambiar, por ejemplo, la flexibilidad que brinda el trabajo a distancia en entornos colaborativos, o la posibilidad de cursar en forma remota. Desde Ceibal apoyamos a la comunidad educativa en la incorporación de herramientas tecnológicas, que permiten mejorar los procesos de enseñanza y aprendizaje, en forma integrada.

Una frase de Marie Curie dice: "Ahora es momento de comprender más para temer menos". ¿Qué reflexión le dispara considerando lo que estamos viviendo hoy?
Hoy los avances científicos que nos permiten tener vacunas efectivas y seguras en tiempo récord ponen en relieve el valor de la educación, de la investigación, de la ciencia y de la tecnología.

¿Qué legado o enseñanza le gustaría dejar a las nuevas generaciones?
Creo que las nuevas generaciones ya vienen con menos prejuicios y con cabeza más abierta. Lo que siempre trato de transmitir, especialmente a las niñas, es que no dejen que nadie les imponga estereotipos a la hora de elegir su vocación: si quieren ser ingenieras o científicas, ¡que sigan adelante!

Mercedes Rosende
Escritora, licenciada en Derecho, magíster en Políticas de la Integración, escribana pública, experta en procesos electorales.


¿Cuál es su estrategia o mecanismo en la vida para conseguir lo que se propone?
No sé si tengo un mecanismo para conseguir lo que me propongo, es más, no sé si alguna vez consigo exactamente lo que me propongo. Tiendo a pensar que, más allá de mis expectativas o deseos (a veces desmesurados, es cierto), la vida me da y me sorprende con su generosidad, y que prefiero seguir así. Por ejemplo, nunca me propuse ser escritora y un día me encontré con que, con dos o tres libros publicados, ya lo era. Pero me sigue sorprendiendo que me llamen así, y hasta me provoca la sensación de ser una impostora en el mundo de las letras. O sea, nada de estrategias, nada de mecanismos para conseguir nada: como decía Manuel Machado, que las olas me traigan y que las olas me lleven.

¿Qué hace cuando siente que se enfrenta con sus límites?
Hace años, cuando sentía que me enfrentaba con mis límites (físicos, o intelectuales, o de habilidad o hasta de tolerancia) trataba desesperadamente de saltarlos, de subir mi propia vara, de ser una superwoman. Sentía un mandato de autosuperación que, ahora lo pienso, rayaba con lo imposible. Ese entusiasmo o exceso de optimismo o de fe en mi talento fue, naturalmente, decayendo. Y hoy creo que se trata de aceptarse a uno mismo, no la mediocridad, ni la desidia ni la resignación, sino estar a gusto y aceptar determinadas características personales. ¿No tengo talento para pintar? Sería ridículo tratar de compensarlo con un exceso de entrenamiento, lo máximo que lograría sería ser una buena artesana. ¿Para qué sufrir? Prefiero aplicar mi esfuerzo a alguna disciplina en la que me mueva con comodidad, con cierta facilidad o talento. Soy exigente, pero elijo tratarme con amabilidad frente a lo inexorable, a lo que no puedo cambiar.

¿Qué conocimiento adquirido por la pandemia piensa implementar como herramienta para su futuro?
La pandemia me deja una experiencia culinaria que nunca había alcanzado. Me deja paciencia. Introspección. Cierto poder de observación que no tenía. La felicidad de la vida en pareja. El disfrute de los detalles, de lo pequeño, de lo intrascendente. Me deja plataformas de conferencia, muchas. La desazón frente a un año que parece perdido. Muchos libros leídos y muchos más por leer. El lamentable fracaso de la masa madre. Saldré de la pandemia enriquecida, y con algún kilo de más.

Una frase de Marie Curie dice: "Ahora es momento de comprender más para temer menos". ¿Qué reflexión le dispara considerando lo que estamos viviendo hoy?
El miedo, coincido con Curie, es la principal fuente de temores. Llevado esto al plano de la pandemia, pienso que en lo personal no le tengo miedo a la enfermedad, sí me cuido y sigo las reglas, pero sin la menor obsesión. De hecho, acabo de llegar de un viaje a Centroamérica y pasé por cuatro aeropuertos a la ida e igual a la vuelta, sin contar con la estadía. ¿Tuve temor? No, pero seguí las reglas que mandan taparse la boca y usar alcohol y mantenerse a distancia del otro. Tampoco le tengo miedo a la muerte, es algo que no me preocupa y a lo que no le dedico ni un segundo de mis pensamientos. Tal vez soy una inconsciente o me creo
inmortal.

¿Qué legado o enseñanza le gustaría dejar a las nuevas generaciones?
No me desvela la posteridad. Sí me gusta pensar (¿fantasear?) que algo de mi futura literatura podría llegar a ser tan bueno como para que valga la pena el recuerdo, aunque sé que ya hay demasiado papel impreso en el mundo. Pero qué lindo sería: un libro que se recuerde.

Magdalena Furtado
Economista. Representante de ONU Mujeres en Uruguay

¿Cuál es su estrategia o mecanismo en la vida para conseguir lo que se propone?
Lo resumo en cuatro palabras: insistir, persistir, resistir y nunca desistir. Si tengo la plena convicción de que lo que busco es bueno y aporta, ya sea en lo personal o en lo profesional, allí me encontrarás enfocada en lograrlo. Además, por lo general le pongo una inmensa cuota de pasión para realizar las cosas, lo cual a veces hace que ese camino lo transite con mucha intensidad. Eso tiene, por otro lado, la desventaja del golpe de las frustraciones que, después de haber dejado todo en la cancha, hace que el golpe también sea más intenso. Pero hay algo que aprendí ya más de grande, que es la resiliencia, cómo ante cualquier situación adversa de la vida uno tiene que volver a ponerse de pie y seguir andando.

¿Qué hace cuando siente que se enfrenta con sus límites?
Depende de qué tipo de límites. Hay límites que nos impone la realidad y trato siempre de ser muy positiva y constante para superarlos, sabiendo que a veces no se puede. Pero hay otros límites que derivan de normas sociales o roles culturales predeterminados que la sociedad asigna; y en ese caso ¡me encanta derribarlos! Finalmente hay límites autoimpuestos y aquí no hay otra que trabajar con nuestros propios miedos, autoestima y confianza.

¿Qué conocimiento adquirido por la pandemia piensa implementar como herramienta para su futuro?
La pandemia hizo que acelerara el uso de plataformas digitales y la tecnología, como les pasó a muchas otras personas. En mi caso, creo que dupliqué el número de apps que descargué durante los últimos meses respecto a todos los años anteriores juntos. Pasando al plano personal, la importancia de los vínculos, sin dudas: creo que no dimensionamos el valor que tienen hasta que nos hicieron falta. Y para el futuro, tratar de ser cada vez más empáticos porque no todas las personas transitaron de la misma manera esta pandemia.

Una frase de Marie Curie dice: "Ahora es momento de comprender más para temer menos". ¿Qué reflexión le dispara considerando lo que estamos viviendo hoy?
La frase completa dice así: "Nada en la vida debe ser temido, solo debe ser comprendido. Ahora es el momento de comprender más para temer menos." Recordando a esta doble premio Nobel, de Física primero y Química después, me lleva a reflexionar sobre el rol sin precedentes que la ciencia ha ocupado en la pandemia y cómo se ha jerarquizado enormemente en la agenda pública. En este sentido me siento orgullosa como uruguaya y valoro todos los esfuerzos realizados desde los institutos de investigación como el Instituto Pasteur y el Clemente Estable, entre otros, para tener capacidades desarrolladas en el país para afrontar situaciones adversas como es esta pandemia. Al escuchar a los voceros del GACH u otros referentes científicos sentía que me aportaban en comprender más para reducir los niveles de incertidumbre. Cuando estamos frente a la incertidumbre es natural que los seres humanos tengamos temor y la ciencia justamente nos ayuda a avanzar en la comprensión de los fenómenos y a mejorar la calidad de vida de las personas.

¿Qué legado o enseñanza le gustaría dejar a las nuevas generaciones?
Para las nuevas generaciones, y en particular para las niñas, me gustaría dejarles un mundo más igualitario. Es verdad que en Uruguay las mujeres tienen derecho a estudiar, a votar, a divorciarse por su sola voluntad, a administrar sus bienes, etc., todo esto desde el siglo pasado. Pero también es verdad que los cambios hacia la igualdad de oportunidades real son muy lentos. Si no, ¿cómo se explica que en 170 años, entre quienes ocuparon la máxima autoridad académica de la Udelar, ninguna mujer accedió democráticamente al cargo en 48 rectorías? Esto se aplica para todos los ámbitos de decisión. ¿Cómo se explica que exista una brecha salarial entre hombres y mujeres de similares características para el mercado laboral? Y ojalá alcancemos una sociedad más igualitaria y menos violenta hacia las mujeres y las niñas... ¿Cómo se explica que haya más de 40.000 denuncias por violencia doméstica por año en un país de 3,3 millones de personas y que esa sea sea la segunda causal luego del hurto en denuncias?