Cultura
Princesas, príncipes y amantes

Un documental repasa los amoríos más escandalosos de la familia real británica

El lunes 29 DIRECTV estrena The Royal Family: Affairs and Infidelities, un documental reciente con material de archivo, testimonios de expertos en realeza y empleados del Palacio de Buckingham

28.06.2020 07:00

Lectura: 8'

2020-06-28T07:00:00
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Por Patricia Mántaras

En una época en que no se hablaba tanto del lenguaje no verbal, Lady Di y el príncipe Carlos no paraban de enviar mensajes involuntarios. En casi cualquier material de archivo de la época está Diana, con ojos tristes y sonrisa diplomática, cumpliendo con las tareas reales (una visita a un hospital o una escuela, el saludo a un mandatario en una visita oficial). En algún lugar cercano a ella pero no demasiado, estaba Carlos. Es difícil recordarlos cruzando miradas cómplices, rozándose las manos o esbozando algún gesto cariñoso.

Lo que pasa dentro de una pareja es un misterio para el afuera, y los matrimonios reales no son la excepción. Eso registra el documental The Royal Family: Affairs and Infidelities. La turbulenta realidad que se conoció después de la separación de Diana y Carlos no fue el primer escándalo de la familia real británica en asuntos matrimoniales. 

El especial que DIRECTV emitirá este lunes 29 reúne testimonios de diferentes biógrafos, historiadores reales y expertos en realeza que desmenuzan los detalles menos conocidos de las parejas, y también de allegados a la familia, como un exmayordomo y un guardaespaldas, que dan su versión de lo que vieron con sus propios ojos.

Lady Di y James Hewitt. La boda de Lady Di y el príncipe Carlos el 29 de julio de 1981, fue una de las primeras transmisiones a color en Uruguay. Las familias del mundo se reunieron en torno al televisor para ser testigos de la unión. "Fue la boda perfecta, una imagen que la Casa de Windsor quería dar", dice uno de los testimonios, pero "tenían la fragilidad de cualquier matrimonio".

El amorío de Diana comenzó en 1986, cinco años después. Él era James Hewitt, un hombre 10 años más joven que Carlos, muy apuesto, según opinan en el documental casi en consenso los expertos. Era oficial de caballería británico y servía como guardaespaldas de la familia real. Así se conocieron. "Ella estaba buscando alguien que la hiciera feliz", cuenta el exmayordomo de Buckingham.

La relación comenzó discretamente, pero pronto se convirtió en un secreto a voces en los círculos de la clase alta. Al parecer, hasta el príncipe Carlos sabía, pero no se lo "tomó en serio". El affaire terminó por decisión de ella en 1991, y el documental profundiza en sus motivos y en la reacción de él. De hecho, mucho se supo porque él escribió un libro (Princess in love) en colaboración con una escritora en el que contó los pormenores del vínculo y compartió cartas que habían intercambiado cuando estaban juntos. "La gente no quería creer que Diana era falible y no quería creer en el affaire", dice la autora.

La princesa Margaret. La hermana menor de la reina Isabel II fue el primer miembro de la realeza británica en divorciarse. El primer escándalo estalló en los años 50, cuando manifestó su intención de casarse con un hombre divorciado: Peter Townsend, un oficial de la Fuerza Aérea Real. La familia se negó rotundamente y ella "terminó poniendo el deber antes que a sí misma", cuentan. Setenta años tuvieron que pasar para que un miembro de la realeza contrajera matrimonio con una plebeya divorciada: el príncipe Harry no dudó en seguir adelante con su relación, comprometerse y casarse (ella en segundas nupcias) con Meghan Markle. La emancipación de Harry fue un gran paso -forzoso o natural- en la apertura de la Corona.

Pero la pobre Margaret nació en otra época, así que 10 años después de su ruptura con Townsend se casó con Antony Armstrong-Jones, fotógrafo y cineasta británico, un prospecto que la familia consideró más conveniente, pese a ser un mujeriego y dar muestras de su mal temperamento. Cada tanto ella escapaba de su vida doméstica hacia Mustique, una isla del Caribe en la que se permitía algunas indulgencias, como si no hubiera paparazzi y lo que pasara allí, quedara allí. "Tenía debilidad por los hombres atractivos", cuenta uno de los entrevistados refiriéndose a quien la esperaba en la isla. Él era un jardinero 17 años menor y ella la hermana de la reina. Está de más decir que la unión era inconveniente.

La princesa Anne. Los escándalos parecen perseguir a la reina Isabel. Su segunda hija, Anne, se casó con el capitán Mark Anthony Phillips en 1973. Ella se enamoró de su atractivo: dicen que se veía muy bien montando a caballo, una afición que ambos compartían. Lo único que tenían en común, se darían cuenta después, porque él, aparentemente, no tenía otro tema de conversación. Andrew y Edward, hermanos de Anne, le decían Fog (niebla), porque era denso y vacío. "Tenían una broma que era: ‘A ver cuánto demora Foggy en hacer un comentario sobre un caballo. Y lo cronometraban al segundo", cuenta el exmayordomo.

A fines de los 80 unas cartas desaparecieron misteriosamente del Palacio de Buckingham. Se supo después que eran de un caballerizo de la reina, oficial de la Marina británica, Timothy Laurence, y la destinataria era precisamente Anne. Fue el preludio de la separación de la princesa y su marido, después de que se sumara la noticia de que él tenía una hija ilegítima en Nueva Zelanda. El fin de esa historia significó una liberación y nueva oportunidad para Anne, que por fin pudo continuar con la historia que había comenzado con esas cartas robadas.

El príncipe Andrew y Sarah Ferguson. Se comprometieron en un almuerzo en el que él preparó de postre profiteroles de chocolate: la relación prometía. El vínculo evolucionó de manera muy convencional y la familia real (y el pueblo) auguraba un matrimonio exitoso. Pero poco después del casamiento (en 1986) ella descubriría que el servicio militar activo del príncipe Andrew lo llevaría a ausentarse demasiado a menudo y ella se sintió una "prisionera del Palacio de Buckingham".

La soledad dio paso a su necesidad de compañía, que la llevó a conocer primero a un playboy multimillonario con el que empezaron siendo amigos, y después a otro multimillonario, tejano, a quien presentaba como su asesor financiero. "Estaba cegada por la necesidad", contó ella más adelante en My Story, su libro autobiográfico. Unas fotos sugerentes que les tomaron juntos mientras compartían unas vacaciones hablaban de algo más que un vínculo profesional. Pese a las imágenes contundentes (que pueden verse en el documental) y a toda el agua que corrió bajo el puente, el príncipe Andrew y Fergie, duques de York, mantienen una relación amistosa hasta hoy y la reina, dicen, siente aún un gran afecto por ella.

El príncipe de Gales y Camilla de Cornualles. El affaire más escandaloso, duradero y que terminó en final feliz para sus protagonistas fue el de Carlos y Camilla. Empezó como un amor juvenil a principios de los 70 y no está muy claro por qué terminó en aquel entonces. Cuando Carlos cumplía una misión en el Caribe mientras servía para la Marina británica se enteró de que ella estaba comprometida con Andrew Parker Bowles. Dicen que "se le rompió el corazón". Camilla se casó en 1973 y Carlos con Diana en 1981, pero nunca perdieron contacto.

Lady Di sospechaba y el documental narra algunos episodios en que los confrontó, juntos y por separado. Diana dio su verdad sobre la interna de su matrimonio en una serie de entrevistas famosas de 1992, a partir de las que se escribió su biografía Diana. Su verdadera historia

La muerte intempestiva de Diana hizo que Camilla y Carlos dejaran pasar un tiempo prudencial antes de mostrarse juntos en público. El documental recorre el periplo de la duquesa de Cornualles hasta salir y mostrarse ante un pueblo que la veía como la causante de la disolución de un matrimonio que el mundo consideraba perfecto.

The Royal Family: Affairs and Infidelities recorre en profundidad estas historias de amor, soledad y traición, con imágenes de archivo difícilmente vistas fuera de Gran Bretaña, detalles poco conocidos y testimonios de insiders que vivieron de primera mano las crisis de esos príncipes y princesas, tan felices y miserables como cualquier plebeyo.

The Royal Family: Affairs and Infidelities se estrena el lunes 29 a las 23 horas por OnDIRECTV. A partir de ese momento queda disponible en DIRECT GO.