Personajes
De Pecana a Bake Off

Sofía Muñoz: "Los realities de cocina le hacen muy bien a la gastronomía"

Nombre: Sofía Muñoz • Edad: 31 • Ocupación: Cocinera y pastelera, directora de Pecana • Señas particulares: es exagerada, mira mucha televisión y duerme pocas horas al día.

20.07.2021 07:00

Lectura: 5'

2021-07-20T07:00:00
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Por Marcela Baruch Mangino

Será una de los tres jurados de la versión uruguaya del reality británico de repostería Bake Off, que estrenará Canal 4 a mediados de agosto. ¿Qué expectativa tiene? Me encantan los realities de cocina, los miro todos, y después pruebo hacer las recetas. Vi los Bake Off del Reino Unido y de Argentina, y pienso que no puedo fallar. Los realities de cocina le hacen muy bien a la gastronomía. En este caso, me motiva muchísimo porque la pastelería es mi fuerte.

Por Pecana, sus cafeterías, el público la identifica con la pastelería, pero también está formada en cocina. ¿Qué le gusta más, lo dulce o lo salado? Me gusta más comer lo salado, pero cocinar lo dulce. Estudié cocina en Montevideo, en el Gato Dumas, y pastelería en el IAG en Argentina, con Osvaldo Gross. Viví un año allá, éramos cuatro amigas estudiando cosas distintas. Me empalago muy rápido. No sé cómo voy a hacer en el programa. Hice la cuenta: si son 14 concursantes en Bake Off y hay dos desafíos por programa, voy a tener que probar 28 tortas por capítulo.

¿Qué le gusta cocinar salado? Me encanta invitar amigos a casa, invento excusas para juntarnos a comer y cocinar. Juego mucho con el factor sorpresa, los espero con toda la mesa servida para que digan "wow". Tengo un grupo de 14 amigas del colegio, del Seminario, y hasta antes de la pandemia nos juntábamos todas las semanas en alguna casa. Cuando me toca a mí armo un menú de varios pasos, con sopa de entrada, plato y postre. En la pandemia les mandaba cajas de Pecana con ñoquis, alfajores, pan y hacíamos las reuniones por Zoom.

¿Qué cocina le gusta más? La cocina mexicana; conocí México con amigos locales, fui a comer a casas de familia. Elijo los destinos de mis viajes por la cocina. Cuando tenía 19 años trabajé todo un año para ahorrar para un viaje, que me pagué todo yo. Nos fuimos tres meses con una amiga a Europa, y en cada país tenía reservado un buen restaurante clásico, y después comíamos por un euro el resto de la semana.

Un viaje pendiente Turquía, no sé si es por las comedias. Soy de mirar mucha televisión. Además, está todo lo de los condimentos. También me gustaría recorrer California.

Empezó a trabajar muy joven Antes de terminar el liceo sabía que quería ser cocinera. Era muy mala alumna. En cuarto año me fui a Química. El profesor me preguntó: "¿Qué querés estudiar después?". Le respondí que quería ser cocinera y me hizo todas las preguntas vinculadas con la cocina, un genio. 

Tenía claro que la cocina la sentís diferente cuando estás trabajando y la escuela tiene poca carga horaria, a los 18 años empecé a trabajar en Philomène Café, que estaba recién abriendo. Hasta el día de hoy tenemos una muy buena relación.

¿Cuál fue su peor desastre en la cocina? En Buenos Aires trabajé en la pastelería del restaurante Bartola, de la hija de Marcelo Tinelli. Los dueños no tenían idea de gastronomía. Un día les planteé hacer unos muffins para un desayuno con famosos desde casa. Vivíamos cuatro en un apartamento rechiquito, con un horno diminuto. Estuve todo un día con una de las chicas haciéndolos y al día siguiente nos despertamos y se los estaban comiendo las hormigas, esas chiquitas que no sabés de dónde salen, pero son millones. Como loca, las puse a todas mis amigas a hacer muffins de apuro para reponerlos, fue una locura, pero salió bien. Estuvimos un año ahí, yo me quería quedar, pero ellas ya estaban para volverse.

¿Qué pasó después? Volví a cocinar a casa, hasta que me dijeron que era momento de buscar un local. Ahí me fui a una cocina con un mostrador de 20 metros cuadrados, con la ayuda de la amiga que me había apoyado en Buenos Aires. Ella ahora vive en Italia, pero cada vez que viene le hago probar todo porque tiene el paladar de lo que debe ser.
Ese mostrador me dio la oportunidad de conversar con la gente, conocer lo que les gusta. Ahí estuvimos dos años antes de abrir Pecana en Pocitos.

Se la ve con mucha energía. ¿Cómo hace? Duermo poco, poquísimo. Me gusta estar en los locales, hacer todo con mis amigas, no perderme nada.
En su entorno dicen que es exagerada. Sí, en las clases de cocina, por ejemplo, siempre hay mucha comida, me gusta que la gente pruebe, que se lleve.

¿También es exagerada con su imagen? Me gusta estar producida. Tengo el maquillaje en el local de Pecana, en casa no tengo nada. Siempre ando de vincha, porque empecé a cocinar con vinchas, busco que sean lindas, llamativas. Me pongo caravanas, collares. Me encanta vestirme de colores. Siempre digo que más es más.

¿Sigue cocinando en sus locales? Siempre en algún momento del día me meto a cocinar. Los chicos me dicen que se dan cuenta cuando estoy porque dejo todo tirado. Hago todo rápido, pero dejo un gran desorden.

¿Cuál es su torta preferida? La torta de cumpleaños. El bizcochuelo relleno de dulce de leche y baño de chocolate.

¿Cómo se describiría? Hago todo a último momento, soy muy alegre, tengo mucha energía y soy muy creativa.