Personajes
Entrevista

Rodrigo Garmendia: "La noche es el horario del día donde me prendo"

Nombre: Rodrigo Garmendia • Edad: 40 • Profesión: Actor • Señas particulares: Le gusta comer queso rallado de a cucharadas; protagonizó el videoclip de Mayonesa; la noche es su momento preferido del día.

07.06.2022 07:00

Lectura: 6'

2022-06-07T07:00:00
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Por María Inés Fiordelmondo

¿Es cierto que la noche es su momento preferido del día?
Sí. La EMAD (Escuela Multidisciplinaria de Arte Dramático) la hice de noche, entraba a las 7 y salía a las 12. Era noctámbulo de antes igual, pero eso me recontrapotenció, porque durante años me acosté a las dos o tres de la mañana, y era mi momento más productivo, más creativo. Ahora con la adultez me levanto temprano y trabajo de mañana, y ensayo espectáculos de mañana, pero no es mi mejor momento. En la noche me pasa que puedo estar muerto, pero llegan las 10, 11 y me pondría a hacer de todo, sea cocinar, estudiar. Ensayar de noche es increíble para mí. Es el horario del día donde me prendo. Y me quedaría todos los días hasta las 5 de la mañana charlando, tomando té, en ese plan.

¿Tiene algún ritual antes de subirse al escenario?
Soy tempranero y rerritualista en general. Tengo todo un proceso con el vestuario. Generalmente armo un camarín aparte, no me meto en el camarín; siempre agarro una silla cerca del escenario y pongo ahí todos los petates. Disfruto mucho la previa a la función, creo que es lo que más me gusta. La preparación, el vínculo con los actores antes de empezar.

De los teatros salen muchas historias sobre fenómenos paranormales. ¿Alguna vez vivió algo del estilo?
No es que creas o no. Te pasa. En los teatros tenés pila de experiencias, son lugares que tienen una energía muy particular. Pero de repente estoy solo en una sala oscura y no me da miedo. De hecho cada teatro tiene su fantasmita y pasan determinadas cosas que te sorprenden. Te pasa que desaparecen cosas, o escuchás ruidos o voces, o pasan cosas con las luces. Es un poco inexplicable, además de que siempre el teatro es un mundo aparte. Tenés ataúdes en los pasillos, cosas que de por sí son extrañas. Los vestuarios, camarines. Todo está muy cargado en el teatro. Eso hace que sean lugares tan magnéticos. No me ha pasado de que me aparezca alguien o algo, pero sí esas cosas de coincidencias, de presencias.

Si le dicen la frase “qué rico”, ¿qué se le viene a la mente?
Me encanta comer, entonces el “qué rico” lo digo todo el tiempo. En mi familia es uno de los apodos que tengo. Me gusta todo, y probar todo. En los viajes soy el que prueba lo que nadie quiere comer. Me encanta el ritual de armar el asado, prender el fuego, tomar algo mientras.

Protagonizó el videoclip de Mayonesa. ¿Le da orgullo o vergüenza verse ahora?
Me divierte, vergüenza ni ahí. En su momento fue lo máximo, yo tenía 16 años, en esa época hacía mucha publicidad, trabajaba más como modelo publicitario y a través de ahí conocí a la gente que lo estaba organizando y participé. En el momento me encantó. Era el boom de Mayonesa. Ahora me da ternura, me divierte. Hasta el día de hoy hay gente que se da cuenta y no lo puede creer. En los cumpleaños de 15 lo siguen pasando, no es que quedó ahí y no se vio más.

¿Le interesa la fama?
Siempre diferencio entre ser artista y actor, y ser famoso. Ahora hay mucha mezcla en esos términos, mucha gente que lo que quiere es ser famosa. Podés ser famoso por matar a alguien; hay mucha gente mediática que es famosa. A mí lo que siempre me interesó fueron las artes escénicas en general. Desde chiquito bailo, canto, desde los 8 años que entré a la escuela de música, empecé a actuar y a hacer la formación artística, no paré nunca. Siempre decidí que ese iba a ser mi camino sin tener ningún objetivo de fama, sí de vivir de lo que me gusta y hacer de mi pasión mi profesión. La fama como tal no me parece interesante. Sí el reconocimiento a tu trabajo, lo disfruto y es parte de. El querer ser famoso es una falsa ilusión. Si empezás a bailar o a hacer teatro para ser famoso, vas a sufrir horrible, porque además es una profesión muy difícil, muy frustrante. Es hermoso actuar pero es un camino recontrasacrificado, requiere mucho trabajo, mucho esfuerzo, perder pila de horas con la familia, cumpleaños, casamientos. Mi hermana se casó un jueves para que yo pudiera estar porque viernes, sábado y domingo estaba con funciones.

Su padre murió cuando usted tenía 14 años. ¿Tenían algún parecido?
Físicamente soy igual. Mi padre tenía lentes y a veces, cuando uso lentes, mi madre me ve y se impresiona.

Cumplió 40 en marzo. ¿Le pegó la crisis?
Ni ahí. Me impresiona tener 40, que haya pasado tanto tiempo. Pensaba que alguien de 40 era alguien que estaba de vuelta, y cuando uno se da cuenta de que tiene 40 es impactante. Pero no me pegó. Cuando sentís que tu edad condice con tu expectativa y con el lugar donde estás, creo que siempre vas a estar bien.

¿Cómo conoció a su pareja?
En un cumpleaños, no tiene nada que ver con el medio por suerte. Yo no estaba buscando nada. Casi todos mis vínculos vienen del teatro, la danza, casi todas las reuniones y festejos tienen que ver con eso, y esto fue una casualidad. Él es contador, mundo de las finanzas, nada que ver. Y está bueno eso, potenciar mundos diferentes.

¿Es su pareja entonces quien se encarga de las finanzas del hogar?
Obvio, ahí no meto cuchara. Si bien soy prolijo y gestiono pila, no soy un artista revolado, pero sin dudas que deposito en él, que haga lo que quiera.

¿Tiene algún talento fuera de su profesión?
No. Me gusta cocinar, tampoco es que sea un gran cocinero. Miro Elgourmet todo el tiempo, me fascina. Pero soy torpe y ansioso. Cuando cocino no puedo seguir las recetas, las hago a ojo. Pero no tengo talentos; si no estuviera en el mundo del teatro, me moriría de hambre porque no sé hacer más nada. Nunca me cierran los números, si hago liquidación de cosas económicas nunca me cierran, siempre me faltan cosas. Me encanta leer, hay cosas que me focalizan, pero todo tiene que ver con el arte, en todo el resto soy pésimo.