Cultura
Talento y versatilidad

Quién es Shira Haas, la protagonista de Poco Ortodoxa

La israelí protagoniza el más reciente éxito de Netflix y es la actriz de la que todos quieren saber un poco más

30.04.2020

Lectura: 14'

2020-04-30T07:00:00
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Por Juan Andrés Ferreira

Todas las miradas puestas sobre ella. Sobre la joven de rostro delicado y ojos de dibujo animado capaz de decir todo sin pronunciar una sola palabra. Sobre la actriz que ha cautivado (imposible usar otra expresión) al público mundial en tiempos de confinamiento global por su trabajo en Poco ortodoxa, la miniserie que Netflix estrenó mundialmente el 26 de marzo. Sin demasiada publicidad, sin estrellas ni actores muy conocidos, hablada principalmente en yiddish (un idioma con 1.505.030 hablantes), la serie se convirtió en uno de los hits instantáneos de la plataforma de streaming y ha logrado aunar las alabanzas de la crítica y los aplausos del público, provocando que ambas entidades coincidan en hacerse la misma pregunta: quién es esa chica.

Esta chica es Shira Haas. Nació hace 24 años en Tel Aviv, Israel, hija de padres con ascendencia polaca, húngara y checa, nieta de una superviviente de Auschwitz. En hebreo, su nombre significa "poesía" o "canto". Tenía solo tres años cuando fue diagnosticada con cáncer de riñón, enfermedad que venció tras dos años de tratamiento, aunque le afectó el desarrollo de su columna vertebral y también de su estatura. "Apenas recuerdo una secuencia coherente, pero recuerdo muchos momentos. Solo pruebas, tratamientos y consecuencias", contó a Yediot Ajronot, el mayor periódico en lengua hebrea publicado en Israel. Se crio en Hod HaSharon, ciudad del Distrito Central de Israel fundada a partir de la unión de cuatro pequeños poblados. Es graduada de la Thelma Yellin High School for the Arts de Israel, donde estudió actuación. Actualmente reside en Tel Aviv, a la espera del estreno de otros trabajos en cine: Asia, del director israelí Ruthy Pribar, que tuvo visibilidad en el último Festival de Tribeca, y Esau, dirigida por Pavel Lungin, donde comparte protagonismo con Harvey Keitel. Cumple 25 años el próximo 11 de mayo. Y, podría decirse, carga sobre sus hombros casi la totalidad del peso dramático de esta emocionante e intensa miniserie de cuatro episodios.

En Poco ortodoxa, Haas interpreta a Esther Esty Shapiro, una joven de 17 años nacida, criada y casada en el seno de una restrictiva comunidad jasídica de Williamsburg (Nueva York), que un buen día logra escaparse y viajar, sola, sin equipaje, rumbo a Berlín (Alemania), donde desde hace años vive su madre. Huir de la asfixiante existencia que le impone la colectividad no es solamente liberarse de una serie de ataduras y restricciones que parecen grotescamente inverosímiles para el siglo XXI. Huir, para Esty, que prácticamente no conoce otra realidad, implica sacrificar algo de lo bueno que esa comunidad le ofrecía (un hogar, una familia, una lengua, una serie de enseñanzas, tradiciones y rituales que pautaban un modo de ser y de estar en el mundo). Huir, para Esty, también es aniquilar una parte de lo que ella es para encontrar y fundar aquello que realmente quiere ser. Y este viaje existencial, de por sí toda una aventura, adquiere visos de thriller cuando su esposo, Yanky (interpretado por Amit Rahav, otro notable), viaja hasta Berlín junto con su primo, el inefable Moishe Lefkovitch (Jeff Wilbusch, que en su vida fuera de pantallas también abandonó una comunidad ultraortodoxa), con la intención de encontrarla y llevarla de regreso a casa.

Basada parcialmente en las memorias de Deborah Feldman, Unorthodox: The Scandalous Rejection of My Hasidic Roots (Heterodoxa: El escandaloso rechazo de mis raíces jasídicas), que se editará en español en noviembre a través del sello Lumen, la serie fue creada por Anna Winger (responsable de las notables Deutschland 83 y Deutschland 86, y de la de próximo estreno Deutschland 89) y dirigida por la alemana Maria Schrader, realizadora de Stefan Zweig: Adiós a Europa. "No es una historia sobre la existencia de Dios ni nada parecido", ha comentado la actriz. "Es sobre el derecho de tener voz propia". La producción ha contado con el asesoramiento de la propia Feldman y de expertos en religión judía como el rabino y también actor Eli Rosen (interpreta el papel de Satmar Rebe en la serie), que enseñó a los demás miembros del reparto a hablar en yiddish y a actuar como probados jasídicos. También hubo aportes de Jeff Wilbusch, nativo de Mea Shearim, barrio ultraortodoxo de Jerusalén, que se volvió secular.

Y este es uno de los puntos por los que Poco ortodoxa también recibe cuantiosos elogios: su cuidada producción y su atención en los detalles, además de la notable labor del elenco, donde sobresale, ciertamente, esta chica sobre la que están puestas todas las miradas. "Parece haber sido habitada por el alma del personaje, como sucede en las mejores actuaciones", escribió María Daniela Yaccar en Página 12. El New York Times la considera lisa y llanamente "un fenómeno". La directora Maria Schrader se refiere a ella como "una actriz monumental". Haas, que parecía no estar en ningún lado y haber salido de la nada, está ahora en todas partes. Y todo tiene su origen cuando alguien la vio en Facebook.

Los inicios. Haas era todavía una adolescente de 16 que aparentaba bastante menos que su edad biológica cuando una directora de casting se contactó con ella vía Facebook invitándola a participar de la audición para una película. Así, sin representante, llegó su primer trabajo en cine y también su primer protagónico, interpretando el papel de Adar, una chica de 12 años, en Princess (2014), primer largometraje de la guionista y directora israelí Tali Shalom Ezer. Había actuado, sí, había estado sobre las tablas, pero nunca antes había hecho nada frente a cámaras. Ezer, en ese sentido, fue su primera maestra, ayudándola a perder el miedo de mostrarse a la lente. Y fue quien le sugirió hablar menos para decir más, recurso que con sutileza pone en acción en la composición de la frágil, vulnerable y a la vez intrépida y decidida Esty. Desde aquella experiencia en Princess, Haas tiene el hábito de quitar (o al menos sugerirlo cuando así lo considera oportuno) líneas enteras de diálogo de sus personajes. "Es algo así como la vida real: no siempre decimos lo que pensamos y queremos, incluso si tenemos algo que decir", relataba en una entrevista con la también actriz Beanie Feldstein, fan de la serie y de Haas, que fue recientemente publicada en Vogue. "En la vida real no entregamos todo lo que sentimos. Y en el cine no tienes que hacerlo. Es más interesante y, en mi opinión, más realista".

Princess, que un crítico de Variety definió como "una absorbente y perturbadoramente seductora historia sobre la sexualidad", cosechó elogios en el prestigioso Festival de Sundance, mientras que su jovencísima protagonista fue nominada como mejor actriz en los premios de la Israeli Film Academy. Fue su primera nominación de un total de cuatro que se fueron sumando a lo largo de su breve e intensa carrera.

El pasaje por Sundance, la repercusión y los elogios obtenidos le permitieron ingresar al mercado hollywoodense. Al año siguiente ya estaba estrenando su primera participación en una producción de Hollywood, Una historia de amor y oscuridad, el debut como directora de la estadounidense de origen israelí Natalie Portman, basada en la homónima novela autobiográfica de Amos Oz, que ella misma adaptó para cine (no es de extrañarse que este título ingrese pronto al menú de Netflix).

En estos tiempos, una buena labor cinematográfica puede ofrecer la posibilidad de abrirse camino en el prestigioso universo de la televisión, algo que décadas atrás era precisamente al revés. La televisión israelí es una generosa cantera de producciones de calidad. A títulos como Hostages o Fauda se suman otros que han sido adaptados a las realidades de decenas de países, siendo el caso de En terapia uno de los más conocidos (también están Euphoria y Homeland, ambas remakes de éxitos televisivos israelíes). En este marco contextual, una ficción televisiva que ha triunfado más allá de las fronteras de Israel ha sido Shtisel, producida entre 2013 y 2016. Disponible en Netflix desde el año pasado, Shtisel básicamente sigue la historia de dos hermanos (Akiva y su hermana Giti) pertenecientes a una prominente familia ultraortodoxa de Jerusalén. La serie cuenta con importantes personajes secundarios, entre los que se encuentra el de Ruchama Weiss, una joven que se casa en secreto con un huérfano estudiante de un yeshivá (centro de estudios de la Torá y del Talmud). Ese papel es interpretado por Haas, en lo que pudo haber sido una suerte de campo de prueba para lo que vino después, el que hoy es el papel de su vida, Esty.

Shira Haas tiene una veratilidad que le permite interpretar desde una adolescente a una mujer adulta.

Superpoderosa. O sea: Haas no era una recién llegada cuando se puso la peluca de casada de Esther Shapiro. Además de sumar intervenciones en la televisión israelí, Haas pasó por varios rodajes internacionales en muy poco tiempo antes de encarnar a la heroína de Poco ortodoxa.

Interpretó a Urszula, quizá uno de los pocos personajes ficticios del drama basado en hechos reales Un refugio inesperado (2017), donde Jessica Chastain encarna a una polaca que junto a su marido, guardián de un zoológico de Varsovia, ofrece resguardo a los judíos perseguidos por el nazismo. El mismo año participó en Foxtrot, escrita y dirigida por Manuel Maoz (polémico director de Líbano, una cinta rodada íntegramente en el interior de un tanque), ganadora, entre otros, del León de Plata en el Festival de Venecia. Foxtrot es una tragedia sobre una familia que recibe la noticia de que su hijo ha muerto en el frente de batalla, aunque luego del luto se descubre que hubo una confusión y que el muerto es otro. La producción fue postulada para representar a Israel en los Oscar, aunque causó una polémica considerable en su país de origen, al punto que la ministra de Cultura la calificó como nociva y como "una película que destruye a Israel".

Su 2018 fue bastante productivo. Estuvo bajo las órdenes de Garth Davis (director de Un camino a casa) en María Magdalena, junto a Rooney Mara y Joaquin Phoenix (en el papel de Jesús de Nazareth), y ese mismo año filmó Harmon, miniserie israelí sobre el fenómeno de los cultos y sus consecuencias destructivas. También protagonizó Broken Mirrors (hasta hace poco, disponible en Mubi), donde interpretó a Ariella, una conflictiva adolescente que descubre un oscuro secreto de su estricto y severo padre.

Su constitución física, sus 1,55 metros de estatura y su aspecto aniñado le han permitido acceder a personajes bastante más jóvenes que ella. "Tengo esa posibilidad", contó en una entrevista promocional de Poco ortodoxa. "Suelo reírme del hecho de que en los últimos dos años interpreté a mujeres de 17, 16 y 24 años. Así que desde 2018 crecí como ocho años gracias a mis personajes. Es una especie de superpoder".

Rapada. Así y todo, a pesar de estos antecedentes, ingresar al mundo de Poco ortodoxa fue prácticamente como arrancar de cero. Y aquí una anécdota que demuestra la habilidad y el talento de la directora y su actriz para ingresar y comprometerse con el mundo que plasmaron en la pantalla. Una de las escenas clave de la serie es el momento en el que a Esty le rapan la cabeza, que forma parte de los rituales establecidos por la comunidad jasídica para las mujeres que, una vez casadas, deben utilizar una peluca que oculte su pelo natural. La escena se realizó en el primer día de rodaje (lo último en filmarse fue la del lago, lo cual tiene mucho sentido). La directora Schrader hizo partícipe a todo el equipo de producción, que se reunió para verla. Un momento impresionante de la historia que no se da hasta bien entrada la ficción."Estoy realmente segura de que eso me ayudó a entrar en Esty. Fue una gran bienvenida", le confesó a Beanie Feldstein en Vogue. Haas conectó entonces con su personaje, se sintió como se sentiría ella: "Tiene emociones encontradas, quiere casarse y es feliz, pero también está conmocionada y tiene miedo y muchas preguntas", recordó. La escena dura menos de 20 segundos. Pero en esos pocos segundos se concentra todo su conflicto. En una entrevista con InidieWire, Haas cuenta que tras el viaje emocional del corte de pelo alguien le puso el vestuario y casi se sintió inmediatamente como Esty. "Como si todo el esfuerzo puesto en la parte emocional también tuviera una reacción física".

A IndieWire también le reveló otra de las pruebas a las que se sometió en honor a Esty. Aprender yiddish. La intérprete pasó varias horas junto a Rosen, el rabino y actor consultor de la serie, casi todos los días, habitando esta lengua cuyas raíces se hunden en el siglo X y que fusiona y combina elementos de lenguas germánicas, eslavas semíticas y romances. Como Esty, Rosen creció en un barrio ultraortodoxo de Williamsburg. Con el tiempo se alejó de la comunidad y se convirtió en actor de cine y teatro. Haas grababa las clases y las conversaciones con Rosen, las escuchaba cuando cocinaba, cuando lavaba los platos, cuando se iba a dormir y cuando se levantaba al día siguiente. "Me iba a dormir con yiddish y me despertaba con yiddish. Para mí era importante saberme bien los diálogos y lo que estaba diciendo, así cuando iba al set de rodaje no tenía que pensarlo y podía estar realmente en la escena. Fue la mayor parte de la preparación del personaje", comentó. "De repente pude leer poesía yiddish. Es un lenguaje hermoso y realmente te lleva a un lugar simbólico dentro de la cultura jasídica", contó a Variety.

Rodar Poco ortodoxa también significó trabajar con un viejo conocido, como es el caso del actor Amit Rahav, que interpreta a Yanky, el esposo de Esty, con quien se conocían desde hace una década, lo que propició una buena conexión entre ambos, especialmente para algunas escenas particularmente difíciles. "Teníamos nuestro humor y nuestras bromas internas entre tomas durante las escenas difíciles", dijo Haas. "Esta es la historia sobre una mujer intentando encontrarse a sí misma, y parte de esta serie es también encontrarse como mujer, así que es muy importante ver las escenas íntimas. Fue una parte importante de su viaje y siempre fue tratado así, con mucha sensibilidad... Ella ha renunciado a tanto, e incluso de alguna manera a parte de su propio cuerpo, por lo que es crucial y fue tratado muy delicadamente".

Shira Haas y Amit Rahav en el detrás de escena de Poco Ortodoxa.

Cuando le ofrecieron el papel simplemente le dijeron que era para una serie de televisión alemana. Nadie mencionó Netflix. "Intentaron mantenerlo en secreto", le comentó a su compañera de reparto Jessica Chastian en una entrevista realizada vía Zoom para Variety (disponible en YouTube). "Solo me enviaron algunas escenas. Y me encantó. La directora y los productores vinieron a Israel a conocerme. Y yo luché por el papel", confesó. Lo que no sabía Haas en ese momento era que desde el principio la tuvieron en mente para Esty. Días atrás, Winger, creadora de la serie, reveló a Jewish Journal que Haas fue siempre la única opción. "Hicimos un casting y vimos como a 60 chicas, pero a la gente de Netflix no le mostramos a nadie más que a ella", declaró.

"Es muy raro tener la oportunidad de interpretar a un personaje principal tan fuerte y complicado", reflexionó Haas en otra entrevista. Y agregó que, cada vez que alguien le pregunta sobre Esty y si en algún punto se parece a ella, responde, simplemente: "Eso espero".

No solo actuar

Si bien es su pasión, la actuación no es el único interés que hace vibrar a Shira Haas. Cuando ingresó a la Thelma Yellin High School for the Arts también manifestó su interés en la escritura de guiones. "He estado escribiendo desde la escuela secundaria", contó. "De niña, escribí muchas canciones. Me encantan las rimas", aseguró en una entrevista, donde también reveló que en un futuro le gustaría dirigir.