Revista Galería
Ambientes reconvertidos

Los espacios multifuncionales como respuesta a la pandemia

20.08.2021

Lectura: 6'

2021-08-20T07:00:00
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La pandemia de Covid-19 trajo consigo el teletrabajo, las cuarentenas, los protocolos sanitarios, y por ende, en algunos casos, la necesidad de repensar hogares y empresas con el objetivo de crear ambientes más utilitarios.

Los espacios multifuncionales, diseñados o adaptados para realizar en ellos más de una actividad, son un ejemplo de cómo la arquitectura, el diseño y la creatividad ayudaron a transitar mejor el confinamiento.

La interiorista Sofía Ruiz, el artista plástico Gastón Izaguirre e Isabella Channing, directora de Shack Yoga & Wellness, muestran espacios multifuncionales que diseñaron o habitaron durante la pandemia.

Rack multifunción

Tal es el interés de Sofía Ruiz por los espacios multifuncionales, que hizo uno en su propio apartamento en Punta Carretas. Precisaba tener un sector para usar una computadora fuera de los dormitorios y eligió hacer un escritorio en la sala de estar.

"Es un home office generado en un estar diario. Se hizo una continuación del rack y una mesada a 75 cms en el mismo roble, generando un espacio de trabajo. Es chico e informal, pero sirvió de apoyo cuando se necesitó un home office en cada rincón de la casa", explicó.


Sobre el escritorio colocó una lámpara que compró hace años en un remate y mandó a cromar. Además, decoró el rincón con un cuadro de María Freire y una silla de Masinfinito Casa.

En cuanto al resto del ambiente, se destacan una mesa de mármol negro con patas de hierro sobre una alfombra qashqai antigua, y una butaca Eames en cuero negro. Las paredes están revestidas en madera de roble.

"La iluminación la hice de manera indirecta, con un riel y luminarias tipo runner, además de un gran iluminacuadro negro que está sobre la butaca. La paleta de colores la manejé muy neutra, en marrón y negro", explicó Ruiz.

El hobby como prioridad

El primer proyecto de la interiorista Sofía Ruiz fue hace 25 años decorando el apartamento de una empresaria en el edificio Panamericano. En 2020 le rediseñó un apartamento a la misma clienta, en el mismo edificio, con el objetivo de hacerlo más funcional.

"Como muchos, con la pandemia ella se vio obligada a quedarse adentro y se reconectó con sus hobbies. Volvió a tocar el piano, que lo tenía un poco abandonado, y aprovechó para ver películas. Ahora, que está más grande, quería disfrutar un poco más la vida. Le dimos vuelta la planta, le pusimos el piano en un lugar espectacular donde ella puede ver el mar, le dimos importancia al home theater. En vez de hacerle un living formal, como al que ella estaba acostumbrada, le hicimos un esquinero mucho más descontracturado", expresó la interiorista.



Según explicó, escogió una paleta de colores claros: tierra y pastel, y se basó en la madera de roble claro para respetar la arquitectura del edificio. También usó cuero color camel para el esquinero y telas aterciopeladas lila.

"Nos inspiramos en el diseño de mitad de siglo y los muebles que diseñamos para esta casa están pensados según esa época. Usamos la esterilla, la madera de roble, los lustres nogal y colocamos una lámpara espectacular en el comedor de la línea Weplight", agregó.

Como la clienta es de origen canadiense, Ruiz se encargó de resaltar los esquíes de su abuelo, colocándolos sobre una pared. "Le dimos importancia a sus objetos personales. El piano lo tenía viejo, en color madera, y lo laqueamos en un tono cemento claro. Frente al piano hicimos una gran estantería de roble de punta a punta con una puerta corrediza, donde le armamos un rincón de lectura con vista al puerto", señaló.

Bar en la oficina

Los espacios multifuncionales no solo tienen lugar en las casas; Gastón Izaguirre creó uno dentro de una empresa farmacéutica. El director de la compañía combina su actividad laboral con su pasión por los autos de colección, que guarda en un garaje en el mismo terreno en donde tiene sus oficinas. Durante la pandemia, quiso transformar ese garaje para que un sector pueda ser utilizado como un espacio social para recibir amigos y tener reuniones de trabajo.



Allí aparece en escena Izaguirre, que en setiembre de 2020 se hizo cargo del proyecto. Según comentó a Galería, ni bien visitó la locación ya sabía lo que iba a diseñar. "Como tiene muchos autos de colección me gustó la idea de generar contrastes con los materiales, como la chapa herrumbrada de la mesa y la pared con los autos muy lujosos. El proyecto daba como para hacer cosas divertidas y no diseñar algo minimalista", explicó.

En el espacio, que se asemeja notoriamente a un bar, predomina el uso de la chapa, la madera, la cerámica e incluso se colocó fibra en los techos. "Me gusta jugar con los opuestos. Un lino con una chapa herrumbrada y un piso de roble", agregó el artista.

Izaguirre decidió separar los autos del comedor con vidrio para que desde allí se puedan apreciar como piezas de arte y para que no se vean afectados por el olor a comida. Además, le dio especial importancia a la iluminación, para generar distintos ambientes dentro del bar y resaltar el valor estético de cada coche.

De masivo a íntimo

El hotel Bahía Vik, en José Ignacio, tenía pensado inaugurar en 2020 un espacio destinado a albergar fiestas, casamientos, espectáculos musicales y conferencias. La pandemia de Covid-19 llevó a que el salón, denominado Pavilion, se inaugurara con una clase de yoga.

The Shack Yoga & Wellness, que desarrolla sus actividades en el hotel, debió abandonar su tradicional espacio para cumplir con los protocolos sanitarios y encontró en Pavilion un lugar espacioso, con aire de mar y la acústica perfecta para que los participantes de las clases puedan disfrutar de ellas.


"Pavilion está sobre la playa Mansa, entre La Susana y Bahía Vik, pero no lo ves desde La Susana. Está hecho de madera y tiene curvaturas, es como un domo oval. No sube tanto hacia arriba, respetando la costa. Pero cuando entrás, por dos enormes puertas de cobre, sentís que estás entrando a un templo", explicó Isabella Channing, directora de The Shack Yoga & Wellness.

Channing contó que en un principio dudó que fuera el lugar indicado para albergar sus clases de yoga, pero se sorprendió con las posibilidades que le brindaba Pavilion. "Se abre toda la fachada de la costa, las ventanas inmensas son plegables y estás al aire libre. Tenés cinco metros entre cada colchoneta con aire de mar directo encima tuyo. La primera clase fue una revelación. Como el espacio es curvo, y de material cálido, te abarca y tiene una acústica fantástica", agregó.

La polifuncionalidad del espacio permitió que allí se realizaran en simultáneo clases individuales y grupales de yoga, tratamientos de rehabilitación y otras actividades de wellness. Hace unos meses el hotel inauguró una nueva sala de yoga, por lo que ahora el área de fitness se apoderó de Pavilion.

En el salón también se han desarrollado actividades no deportivas, como un espectáculo musical, una jornada de masajes y una feria de la boutique de The Shack Yoga & Wellness.