Estilo de vida
La sangre altera

Las ganas que dejan de hibernar

Los poetas y también los que están lejos de serlo le han escrito y cantado ?a la primavera como la estación del amor, y eso tiene su explicación

28.09.2019 23:59

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2019-09-28T23:59:00
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Por Leonel García

"La primavera la sangre altera". Así lo indica el refrán. Así cantaban también los efímeros The Sacados, grupo pop argentino de bastante presencia mediática a principios de los 90. Esta estación ha sido musa de expresiones artísticas que van de lo sublime a lo ridículo, no sin una buena cuota de melosidad.

Sin embargo, hay efectivamente un sustento científico para denominar a la primavera como la "estación del amor". Como si el equinoccio activase un switch interior del cual uno pasa de no asomar ni la nariz a mostrar todo lo que puede. El calor favorece lo visual y una cosa lleva a la otra. Y como también cantaban los prescindibles The Sacados: "Como bien dice Sabina, aprieta a fondo el acelerador/ y la imaginación la pones al servicio del colchón".

Si hay más luz, hay más dopaminas y endorfinas. También hay más piel al aire. Y para los que no se contentan con los procesos químicos, hay números. El uso de Tinder se incrementa 20% en esta época del año. En Boutique Erótica, una juguetería para adultos con 13 sucursales más otros ocho puntos de venta en todo el país, se va el frío y los productos -digamos- de estación, como los lubricantes de efecto frío y las "fantasías" (disfraces) se venden 15% más, según dijo a galería su director, Matías Ustria.

Eso pasa porque hay más deseo sexual y eso tiene su explicación. "Está demostrado científicamente que con el incremento del calor y de las horas de luz aumentan las endorfinas, que son los neurotransmisores que funcionan a nivel de la corteza cerebral, encargados de la euforia, la sonrisa y la necesidad de tocar al otro", afirma a galería el médico internista Santiago Cedrés, sexólogo clínico y director de la Clínica Plenus. La dopamina, inductor sexual por excelencia, aumenta con las horas de sol.

Para Graciela Michoelsson, psicóloga y sexóloga clínica, la ecuación es simple: más sol, más sexo. En la primavera florece lo oculto, como la piel, y pululan las endorfinas, la llamada "hormona del amor", también un efectivo antidepresivo. "En el invierno estamos más tapados, más abrigados y más metidos para adentro. Cuando llega la primavera empiezan las ropas más livianas y todo lo visual es muy erótico. Eso llama más la atención, la gente está más al alpiste...".

No en vano, recuerda Michoelsson, la mediterránea Grecia y el Brasil tropical están en la punta de países más sexuales del mundo, según la última encuesta sexual internacional (Sexual Wellbeing Survey) financiada por preservativos Durex.

Si de informes internacionales se habla, un estudio divulgado este año en la Universidad Ben Gurión de Israel refleja que marzo es el mejor mes para tener sexo porque es el pico de la producción de esperma de los hombres, coincidente con el inicio de la transición invierno-verano. Eso, claro está, en el hemisferio norte; su mes equivalente en el sur es setiembre.

La red de consultorios médicos y de investigación sobre las disfunciones sexuales masculinas Boston Medical Group enumeró una serie de razones biológicas por las cuales la primavera la sangre altera, más allá de los estímulos visuales de ver gente con menos ropa. La alimentación juega con frutos de estación como la frutilla (que afecta a las glándulas endocrinas) o la palta, rico en ácido fólico B6 y potasio. Por otro lado, a más temperatura, más olor de las personas; se sabe que el olfato incide mucho en lo sexual. El sol, además, no solo alimenta las ganas de sacarse las prendas, sino que genera más vitamina D, que a su vez aumenta los niveles de testosterona en los hombres. Finalmente, se reduce el estrés y se vive, en general, en una actitud más positiva debido a la ida del invierno. Lo contrario también afecta el ánimo: Ned Stark (de Game of Thrones) dijo: "Winter is coming" y ya se sabe todo lo que vino después.

Esto último también refiere a lo cultural. Según la licenciada en Psicología Lizet Tabeira, especializada en Sexología Clínica, más allá de los elementos "afrodisíacos" que pueda tener esta estación, juegan "las connotaciones que se le ha dado a la primavera". En ese sentido, razona, se dice que el chocolate es romántico, que la primavera favorece al amor o que en las vacaciones se tienen más relaciones sexuales.

"Las vacaciones y el ocio favorecen al amor", subraya Cedrés. En primavera y en su clínica aumentan las consultas de hombres preocupados por su performance en la cama: "Aparece la euforia sexual y todo el mundo conecta con el deseo de rendir más". Una encuesta realizada en 2010 en Plenus, en 500 pacientes con pareja estable, arrojó que la frecuencia sexual se triplicaba ni bien empezaba a apretar el calor.

"Lo normal sería que aumentara la actividad, sí", señala por su lado, casi resignado, Marcelo Lavorerio, vicepresidente de la Cámara de Hoteles de Alta Rotatividad (Camhoar). Lo habitual en estos establecimientos, al menos en los 22 que están afiliados en esta institución, todos ubicados en Montevideo y su zona metropolitana, es que reciban 10% más de amantes que en el invierno. Pero últimamente esto no está pasando. Y nada hace pensar que en 2019 se revierta la situación.

"El tema es que estamos incursionando en una recesión y por lo tanto no se está notando mayor afluencia de gente. Es más: hay una tendencia a la baja", indica el directivo. "¿A qué se debe? Es un tema de año electoral y de crisis económica en la región y en el país". Contra eso, no hay afrodisíaco ni primavera que aguante.