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Nuevas formas de divertirse

La reconversión del entretenimiento en la nueva normalidad

La industria del entretenimiento debió reinventarse con formatos novedosos dando pie a un fenómeno cultural que se ha multiplicado en las plataformas virtuales y producido una inmensa cantidad de contenido

08.06.2020

Lectura: 11'

2020-06-08T18:43:00
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Por Clementina Delacroix

"En este mismo sofá he compuesto algunas de las canciones que les tocaré esta noche y nunca pensé que me verían hacer esto en este mismo sofá. Es que es alucinante, es rarísimo. Bueno, continuemos con esta sensación de irrealidad que hemos tenido todos estos días", decía el 21 de marzo desde Madrid la cantante española Eva Amaral, nerviosa entre canción y canción de su primer vivo de Instagram, que formó parte de la grilla del Festival Yo Me Quedo En Casa. Amaral no salía de su asombro por estar tocando para más de 15.000 personas con los pies descalzos desde el living de su casa. "Estoy más nerviosa que si estuviera en un escenario", agregaba entre sonrisas incómodas al darse cuenta de que, a apenas dos minutos de conectarse, la veían en vivo a través de su celular la misma cantidad de personas que las que caben en el escenario más grande de la capital española. Y ella no fue la única artista que se vio obligada a salir de su zona de confort en estos tiempos y exhibirse desde un lugar más íntimo. Paul McCartney, Neil Young, Laura Pausini, Alejandro Sanz, Taylor Swift, Chris Martin, Jennifer López, Fito Páez, Jorge Drexler, por mencionar solo algunos, también han dado conciertos online. Y no solo los músicos se han subido a la red. También actores, bailarines, dibujantes, pintores, realizadores audiovisuales, escritores, poetas y dramaturgos han dado a conocer su trabajo desde un nuevo lugar. 

Las grandes plataformas de entretenimiento dejaron de ser los teatros y estadios y pasaron a ser Zoom, Instagram, Facebook y Google. Los artistas desde la intimidad de sus hogares se adaptaron rápidamente a los nuevos soportes tecnológicos. Esta nueva era de entretenimiento no presencial estimuló algunos cambios que con seguridad sobrevivirán a la pandemia -y otros que no-, y ha transformado la industria del entretenimiento como la conocíamos. Es probable que falte mucho tiempo para que podamos vivir los espectáculos masivos de la misma forma y con la misma libertad que lo hacíamos antes.

La cantante española Eva Amaral tocó para más de 15.000 personas desde el living de su casa, como parte del Festival Yo Me Quedo En Casa. 

ADAPTARSE O QUEDARSE ATRÁS. El guionista y dramaturgo argentino Santiago Loza fue uno de los que se aclimató rápidamente al cambio de formato. Inspirado en un artículo de El País de Madrid, que decía que la soledad generada por el confinamiento traía como consecuencia el volver a hablar con las exparejas, creó el guion de la experiencia artística Amor de cuarentena. En esta obra, el espectador elige de un elenco de actores con quién tendrá un intercambio amoroso por WhatsApp. A partir de entonces, durante dos semanas empieza a recibir mensajes en distintos horarios a su celular, acompañados de imágenes y audios en formato monólogo e irá entablando una relación de cercanía pensada para diluir los límites entre realidad y fantasía. Poniéndolo en términos teatrales convencionales, esta modalidad permite que el personaje principal le hable al oído al espectador.

Los espectadores de la obra de teatro virtual Amor de Cuarentena viven un vínculo amoroso imaginario mediante fotos, videos, mensajes de audio y textos que reciben a través de Whatsapp. 

Esta obra, que se estrenó en Uruguay y en otros países de la región, no solo resulta interesante por la sensación de intimidad que se logra entre personaje y espectador, sino porque permite multiplicar la experiencia al poder escuchar el mismo texto interpretado por cada uno de los miembros del elenco. Además, se paga entrada, detalle para nada menor, ya que muchas de las soluciones temporales que ha encontrado el mundo del espectáculo no cierran desde el punto de vista económico.

Mientras tanto, la dramaturga uruguaya Marianella Morena también se inspiró en la cuarentena para crear un texto. Conductas en cuarentena es un monólogo interpretado en formato audiovisual por distintos actores, entre ellos Noelia Campo, Lucía Trentini y Martín Jorge, y luego el video se comparte en Instagram TV del perfil Teatro en Casa. El resultado es una variedad de experiencias con el mismo texto como hilo conductor, pero que terminan siendo muy distintas según la interpretación de cada actor. La iniciativa aprovecha las posibilidades tecnológicas y crea contenido de libre acceso para distintos tipos de público.

El Teatro Solís también está subiendo sus obras grabadas al canal de YouTube, los museos están haciendo recorridos virtuales, los poetas están recitando desde casa al igual que los bailarines que ensayan los movimientos más sofisticados desde el living o el comedor. Los escritores, como el argentino Hernán Caciari que ofrece recitales de cuentos en vivo, están leyendo sus textos.

Como estas, hay miles de iniciativas en el mundo y lo impactante es que no solo tenemos acceso al contenido liberado del teatro, la música y los museos del ámbito local, sino que al no existir fronteras en el mundo virtual, podemos acercarnos a artistas y espectáculos africanos, indios, rusos o de cualquier otro lugar.
Por ejemplo, la compañía de teatro catalana La Fura dels Baus, que ya había incursionado en la mixtura entre teatro y nuevas tecnologías, está haciendo una adaptación de Macbeth a puertas cerradas que se retransmite en vivo y a eso se suma una aplicación para celular (que ya habían desarrollado) que ofrece un segundo plano narrativo durante los espectáculos. Todo el conjunto se publica luego en YouTube.

UN NUEVO MODELO DE NEGOCIOS. Aunque el reflejo inicial de la comunidad artística fue comenzar a compartir su arte de forma espontánea y altruista para aliviar y ayudar a convivir con la incertidumbre causada por esta inédita crisis global, el desarrollo de un nuevo modelo de negocios es una de las mayores dificultades a las que se enfrenta la industria del entretenimiento. La gran mayoría de estos espectáculos online se realizan a través de plataformas como Instagram Live y son gratuitos para el público, lo que no significa que no exista un posible modelo de negocios, ya que pueden ser patrocinados y de hecho muchos artistas ya han comenzado a implementar ese método.

Otra pata que sostiene estos nuevos modelos de entretenimiento virtual es la liberación gratuita de material de archivo, lo que tiene como resultado positivo la democratización de la cultura, pues ahora llega con mayor facilidad a un gran número de personas.

Los vivos de Instagram se han multiplicado. En el marco de la edición 2020 de Moweek, María Gomensoro dialogó con Sofía Inciarte. 

ACTUACIONES BOUTIQUE. "En un principio se vivió la carencia total de trabajo, que, aproximadamente, en mi caso, duró unos dos meses, y en las últimas dos semanas han surgido algunos trabajos online con la aplicación Zoom a los que me he adaptado. Aunque considero que el teatro, la música, la danza, todo lo que es declamación y expresión cultural va a seguir teniendo la misma vigencia. El artista debe estar arriba de un escenario y el público en sus gradas, de lo contrario el espectáculo pierde su esencia", explica el comediante y profesor de Historia Diego Delgrossi.

Considera que el trabajo que realiza vía Zoom es algo hecho a medida porque casi siempre los encuentros virtuales son para pocos espectadores. "No es una platea de 150, 200, 500, 600 personas sino que es un número relativamente limitado, por lo cual pido los datos específicos de algunas personas de las que van a concurrir y hago un libreto acorde", agrega. Esto implica una reformulación de su trabajo además de las consabidas diferencias que hay con el trabajo en vivo. Sin embargo, tienen la ventaja de ser bien especializados, "una especie de actuación boutique", y le permiten no salir de casa, "lo que es una ventaja también".

QUE LOS CUMPLAS VIRTUAL. Uno de los rubros que más afectado se vio con la pandemia fue el de la organización de eventos, bodas, fiestas y cumpleaños. A muchos ya les ha tocado celebrar algún aniversario o cumpleaños con distanciamiento social, y es una experiencia muy nueva, sin el contacto humano al que estamos acostumbrados en esas fechas especiales.

"Una animación vía Zoom o videollamada no la podés sostener más de una hora", explica Martín Cáceres, uno de los propietarios de la empresa de animación Meñique, que realiza animación de fiestas infantiles a domicilio, tiene dos salones de fiestas y una cancha de fútbol 5. El negocio se tuvo que reconvertir debido a la situación sanitaria. Para mantener el contacto con sus clientes y seguir activos implementaron las animaciones virtuales para cumpleaños infantiles que de todas formas están lejos de rendir lo suficiente como para estabilizar el balance mensual negativo que provoca tener la infraestructura parada.

A pesar de que en algunos rubros se empieza a retomar el trabajo, su área no avizora cambios significativos en el corto plazo. "Creo que la gente va a ser más cauta a la hora de festejar los cumpleaños en este 2020; van a ser pocas las familias que decidan festejar el cumpleaños con invitados, probablemente esperen al año próximo", vaticina. Por eso esta modalidad virtual en la que se pueden hacer una cantidad de juegos similares a los que hacen en los cumpleaños tradicionales es una buena opción.

Uno de los juegos que más funciona en la modalidad de animación online es la típica cacería, en la que les piden a los niños que corran a buscar el zapato más grande de la casa y gana el niño que vuelva primero y también el que consiga el zapato de mayor talle. Otra modalidad que implementaron es hacerles llegar de antemano una caja con objetos a los invitados del cumpleaños para poder utilizarlos luego durante el encuentro. "Algo tan sencillo como que cada niño tenga cinco globos nos abre una posibilidad enorme de juegos", explica.

Cáceres considera que la virtualidad es una solución momentánea que luego tendría que decantar a medida que la situación mejore. "Ahora, a mi hijo le haría un cumpleaños por Zoom, pero si mañana puedo volver a la normalidad, lo haría con sus amigos en casa porque no es lo mismo, los niños no se pueden abrazar, tocar, ni darse un beso". Desde Meñique han saludado a los cumpleañeros que tenían agendados pero que no pudieron festejar. "Los llamamos y les cantamos una canción o los saludamos a través de un títere", cuenta.

Pero los niños no son los únicos que cumplen años. Los adultos también han comenzado a utilizar la modalidad virtual, ya sea organizado por la familia, que, por ejemplo, hace llegar una torta al homenajeado y se reúne en una videollamada grupal o con la ayuda de animadores profesionales como Verónica Araújo, la propietaria de Pizza Sing, bar de pizza y karaoke que en este momento está cerrado pero que funciona desde hace casi 30 años.
Araújo rápidamente decidió pasarse al formato virtual una vez que tuvieron que cerrar las puertas del local y ahora anima cumpleaños, despedidas y aniversarios vía Zoom con karaoke, juegos de dibujo, canciones personalizadas para el homenajeado y piezas audiovisuales dobladas como invitación al evento. "Soy la anfitriona de las reuniones y eso me permite ordenar las intervenciones de los que se conectan. Siempre me gustó hacer doblajes de voz de cualquier película o serie, y para generar expectativa entre los invitados hago un doblaje en el que se indica la fecha y horario para conectarse. Quien me contrata participa a sus invitados con ese video", explica.

Uno de los juegos que organiza a distancia es uno en el que a medida que ella va dibujando los demás van adivinando de qué canción se trata. Si al adivinar cantan una frase de la canción, ganan puntos y si se animan a cantar una estrofa, suman aun más puntos.

"Sin dudas no es lo mismo que una animación presencial, pero no hay otra opción, al menos por ahora", dice Araújo. A pesar de que coincide con Cáceres en que la realidad le gana a la virtualidad, Araújo piensa que esta nueva rama de negocios puede perdurar en el tiempo porque es una buena opción, por ejemplo, para las familias que viven en países diferentes o los grupos de amigos que están esparcidos por el mundo.