Cultura
Píldoras para no dormir

La noche de los Oscar: hitos, denuncias y redención

Parásitos fue la gran ganadora del Oscar en una noche histórica, en la que por primera vez un filme de habla no inglesa consiguió el premio a Mejor película, pero que necesitó despertadores (y los tuvo) para mantener el ritmo y el interés

13.02.2020

Lectura: 6'

2020-02-13T07:00:00
Compartir en

Por Patricia Mántaras

La denuncia volvió a ser el centro de la ceremonia de los Premios Oscar en esta 92ª edición, en la que tanto ganadores como presentadores aprovecharon sus minutos sobre el escenario para declarar, fundamentalmente, en favor de dos causas: la diversidad y el medioambiente. De hecho, utilizaron también hasta su ropa como vehículo para comunicar, como Natalie Portman, que llevó una capa de Dior bordada con los nombres de las directoras que no fueron nominadas por la Academia en esa categoría. Ninguna mujer lo fue.

La noche tuvo sus ganadores esperados (Renée Zellweger como Mejor actriz por Judy, Joaquin Phoenix como Mejor actor por Guasón, Laura Dern como Mejor actriz de reparto por Historia de un matrimonio, Brad Pitt en el equivalente masculino por Había una vez en Hollywood), pero sorprendió con el triunfo de Parásitos en la categoría más importante, Mejor película, convirtiéndose en el primer filme de habla no inglesa en obtenerlo. El director surcoreano Bong Joon-ho recibió -junto con el productor- este premio, que tenía como favorita a 1917 (de Sam Mendes); también obtuvo el de Mejor director, pese a que las predicciones auguraban el triunfo de Mendes. La película bélica se llevó solo tres premios técnicos (Mejor fotografía, efectos visuales y mezcla de sonido) de las 10 estatuillas a las que aspiraba, en tanto Parásitos se fue con cuatro de las seis a las que era candidata, entre ellas también la de Mejor película internacional.

La Academia intentó una vez más diseñar una ceremonia universal, poniendo en escena a la nueva estrella juvenil Billie Eilish, veinteañera, para interpretar Yesterday en el segmento In memoriam; a Eminem, figura potente del rap de los 2000 en lo que fue algo así como un retorno; y a Elton John interpretando una de las canciones nominadas, (I'm gonna) Love me again-, de la biopic sobre su vida Rocketman. El mix etario de presentadores y artistas fue una de las estrategias -que viene aplicando hace un tiempo- para atraer más público en una ceremonia que alcanzó los 29,6 millones de espectadores, tres millones más que la edición de 2018, que tuvo el rating más bajo de la historia. Ese es -y todo indica que seguirá siendo- el eterno desafío de la Academia.

Ciertos puntos altos de la noche (algunos guionados, otros no), oficiaron también de despertadores y eso, en una ceremonia de tres horas y 35 minutos de duración, siempre se agradece.

El acting de Maya Rudolph y Kristen Wiig

En él intentaron demostrar su talento a los directores presentes en la sala en algo así como una audición improvisada. "Sabemos que hay muchos directores aquí esta noche. Solo queríamos que supieran que hacemos más que comedia", dijeron las dos comediantes, exintegrantes del elenco de Saturday Night Live. El número siguió con un ping pong frenético del dúo que hizo llorar de risa a Martin Scorsese y provocó una expresión de rechazo en Billie Eilish que el atento director de cámaras llegó a captar y que ya es meme.

El flirteo de Diane Keaton & Keanu Reeves

"Ha pasado un tiempo desde que tú y yo hicimos esa película. ¿Te acuerdas de mí en ella?", le preguntó Diane a Keanu sobre Alguien tiene que ceder (2003). "Sí, estuviste asombrosa", dice él. "Tú estuviste asombroso", dice ella, como siguiendo con el coqueteo. "Nunca me olvidaré de la primera vez que leí el guion de Nancy Meyers", le dice Keanu, y ella agrega: "Hubo mucho llanto, mucha risa y más llanto y, bueno, también hubo... seamos francos, fueron buenos tiempos". La broma aludió a los rumores de romance que circularon después de la pareja que encarnaron en la película. Ella, en la ficción, finalmente elige a Jack Nicholson, pero el público probablemente se habría quedado con Keanu, el joven y atento médico que corteja a esta escritora divorciada. Después del sugerente intercambio le entregaron el premio a Mejor guion original a Parásitos.

La primera directora de orquesta

Por primera vez, la ceremonia tuvo una directora de orquesta mujer. Ataviada con un traje color oro que parecía una armadura y sujetando la batuta como si estuviera a punto de lanzar un embrujo, la irlandesa Eimear Noone dirigió a los 42 músicos en la interpretación de los cinco fragmentos de bandas sonoras nominadas, entre ellas la ganadora, la de Guasón, también compuesta por una mujer: la islandesa Hildur Guðnadóttir. Noone dirige unos 50 conciertos al año y condujo por cuatro años la Dublin City Concert Orchestra, un ensemble que formó ella misma a los 21 años para interpretar música de películas. Además, ha conducido las orquestas para la música de videojuegos como Warcraft o Zelda. Llevar la batuta en la ceremonia era, según dijo, un sueño imposible hasta ese momento.

El regreso de Eminem

Diecisiete años después de llevarse el Oscar a Mejor canción por "Lose Yourself", de la banda sonora de 8 Mile, película autobiográfica que también protagonizaba, Eminem explotó en el Dolby Theater con una interpretación de ese mismo tema. Su actuación, que no había sido anunciada, tuvo el efecto sorpresa esperado y sacudió las energías y el tedio del célebre público presente y de los televidentes. El joven rebelde, que ahora tiene 47 años, demostró que todavía tiene lo que se necesita para plantarse frente al público con la vehemencia y la honestidad de los raperos de pura cepa.

La redención de Joaquin Phoenix

Se esperaba un speech con reflexión incluida, lo venía haciendo desde premiaciones anteriores. Pero el de agradecimiento de su Oscar a Mejor actor por Guasón interpeló al público e hizo referencia a su propio pasado tormentoso. "Creo que nos hemos desconectado del mundo natural, y muchos de nosotros nos sentimos culpables de esa visión del mundo egocéntrica (...). Nos adentramos en la naturaleza y saqueamos sus recursos", dijo. "Yo creo que tenemos miedo a la idea del cambio personal porque pensamos que tendremos que sacrificar algo". Después, vino la autorreferencia y el llamado a la acción. "Yo mismo he sido un canalla. He sido egoísta. He sido cruel por momentos, difícil como compañero de trabajo y desagradecido, pero muchos de ustedes en esta sala me han dado una segunda oportunidad. Y creo que ahí es cuando somos nuestra mejor versión, cuando nos apoyamos; no cuando nos hacemos la cruz por errores del pasado; cuando nos ayudamos a crecer, cuando nos educamos entre nosotros, cuando nos guiamos hacia la redención". Visiblemente emocionado, se despidió con un verso que escribió a los 17 años su hermano River, muerto en 1993: "Corre al rescate con amor, y después vendrá la paz".