Estilo de vida
Escrito en el cuerpo

La memoria celular elimina el estrés asociado a ciertos recuerdos y devuelve el equilibrio

A través del testeo muscular esta disciplina permite diagnosticar el origen de desequilibrios y dolencias y liberar bloqueos energéticos.

06.12.2019 23:18

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2019-12-06T23:18:00
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Por Patricia Mántaras

El cuerpo no olvida. Así como guarda información genética, almacena datos de experiencias vividas. Allí está toda nuestra historia, lo bueno y lo malo; los traumas que pueden gestionarse a nivel consciente, y los que se quedan en el inconsciente y no llegan a transformarse en pensamientos, mucho menos en palabras. En el principio básico de que el cuerpo no miente se basa la memoria celular, una disciplina que a través del testeo muscular permite diagnosticar el origen de desequilibrios -que provocan angustia, pánico, depresión, fobias, falta de confianza- y dolencias -como pueden ser las alergias- a los que no se les encuentra una explicación o son psicosomáticos. "Es escuchar la memoria de nuestro cuerpo, que está escrita en cada célula, que cuenta tu vida, desde la concepción hasta el momento actual, través del testeo muscular", explica Nancy Jonckheere, la terapeuta belga experta en memoria celular o kinesiología especializada, como se le llama en el mundo a esta técnica. En la región se la conoce sobre todo como memoria celular por asociarse el término kinesiología a la fisioterapia.

Con raíces en la medicina china tradicional y la neurociencia, y tomando como base el sistema Touch for Health —que primero se llamó Health from Within y fue creado en los años 60 por el quiropráctico estadounidense George Goodheart—, la memoria celular favorece el bienestar general al detectar y liberar bloqueos energéticos. Nancy propone no verbalizar el motivo de la consulta antes de tiempo: "No tienes que explicar por qué vienes, tu cuerpo va a explicar todo".


Nancy Jonckheere, terapeuta de memoria celular. Foto: Adrián Echeverriaga

La memoria. La kinesiología no es una técnica estrictamente nueva. De hecho, la terapeuta Nancy Jonckheere la practicaba en Bélgica hace ya 20 años. En 2012 instaló su consultorio en Montevideo y se sorprendió al ver lo rápido que los pacientes se abrían a esta disciplina, no tan conocida por estas latitudes.
"El cuerpo, como todo el universo, busca la armonía, el equilibrio, y si hay un desequilibrio, un trauma emocional, el cuerpo lo compensa", explica, y lo ilustra con el ejemplo de una caída en bicicleta. "Voy a tener dolor por tres, cuatro días, pero la memoria de este trauma se mantiene en mi cuerpo. Puede que durante cinco años no tenga nada, y de golpe un día hago un pequeño movimiento y un dolor cubre toda mi espalda. Aunque no sepa de dónde viene, es la consecuencia de esa caída". El dolor es la expresión de un desequilibrio, y el cuerpo va a expresarlo en la sesión.

El terapeuta Marc Lallemand, también belga, tiene su clínica de medicinas y terapias naturales en Punta del Este. Según el experto, el principio de la técnica es que cuando siendo adulto se vive una situación estresante, el cerebro se basa en lo que ya grabó en el pasado frente a una experiencia similar y, si esa vivencia está asociada con mucho estrés, se vuelve a vivir la misma sensación en el cuerpo y en las emociones. "Es un mecanismo de defensa automático, y lo que podemos hacer con la técnica de memoria celular es, primero, identificar las emociones que estamos viviendo en determinadas situaciones, e ir al pasado identificando el momento en que hemos creado ese mecanismo de defensa, que siempre es entre la concepción y, más o menos, los siete años de vida". Marc aclara que en la memoria celular "no se hace sanación": "Lo que hacemos es más bien permitir al cuerpo encontrar su propia sanación".

En el ejemplo de la caída, Nancy explica que cuando se libera un bloqueo energético de hace años, y se logra disociar la caída de esa dimensión negativa, se liberan también todas las tensiones acumuladas desde ese momento y se lleva a que la persona tenga acceso a todos sus recursos para responder a nuevas situaciones de estrés de la manera más adecuada posible.

Desde el inicio. Cualquier trauma emocional que vivimos va a crear un bloqueo a nivel energético y, en un momento, va a crear dolencias en el cuerpo tanto físicas como mentales e incluso bloqueos emocionales. Pero a veces no es necesario que ocurra una experiencia traumática, el simple hecho de ir avanzando en la vida, marcar mojones, como un casamiento o la maternidad, también tienen sus efectos.

"El bloqueo puede ser a cualquier nivel, pero es el cuerpo el que va a expresarlo", explica Nancy. La memoria celular puede ser efectiva, según los especialistas, cuando hay cansancio sin explicación, cuando hay problemas de concentración, de comunicación, de autoconfianza; cuando hay una tristeza persistente y sin motivo aparente, y hasta cuando hay un dolor físico o una enfermedad. "Funciona con adicciones, con sobrepeso, porque hay herramientas que pueden ayudarnos en el proceso. Hasta que no liberamos el origen emocional, no vamos a lograr mantener un equilibrio; un momento de debilidad y volvemos a caer, porque es inconsciente".

Cuando se trata de personas que llegan con un dolor físico, en la experiencia de Marc se van sin dolor en el 80% de los casos. También se consiguen buenos resultados cuando hay un duelo que no ha podido superarse; "puede ser de hace un año o 20, no importa, pero esas personas que vienen y que te hablan del papá fallecido y todavía lloran, y que tratan de no pensar y de no hablar del tema pero está ahí todo el tiempo, eso en una sesión cambia totalmente; da mucho más alivio".

A la consulta llegan también papás de niños que no duermen o no comen; de pequeños con déficit atencional, con hiperactividad o que tienen dolor de cabeza o de panza y no se les encuentra una causa. "Los padres en general ya han hecho todos los exámenes con los médicos, que demuestran que no hay nada físico, entonces el cuerpo va a explicar si tiene que ver con un miedo: de no estar a la altura, de no tener su lugar o de no ser amado", dice Nancy.

Tanto Nancy como Marc se formaron en kinesiología prenatal, que estudia el espacio temporal entre la concepción y el nacimiento. "Si tu madre vivió algo traumático durante el embarazo, o si el parto se complica por cualquier razón, eso está escrito en tu cuerpo", asegura Nancy, que viaja periódicamente a Bruselas, donde todavía atiende, fundamentalmente a bebés. "Trabajo mucho con pediatras, y hay uno en especial que es homeópata y que cuando voy me espera con todos los casos difíciles, en el sentido de que les han hecho todos los estudios y fisicamente no hay nada. Entonces, ¿por qué este bebé tiene reflujo, por qué no quiere comer, por qué no duerme? El cuerpo del bebé lo va a explicar, y podemos liberarlo de ese estrés para que entre en su vida sin ese mensaje limitante". En algunos casos, el hecho de que se hayan usado fórceps en el parto, o que el bebé haya tenido una vuelta de cordón o incluso que se haya recurrido a una cesárea puede incidir en la vida futura del niño. "Cuanto antes se libere el bloqueo -explica Nancy-, mejor". La especialista ha trabajado también con mujeres con problemas de fertilidad: "Se trata de permitir a una futura mamá conectarse con su cuerpo para abrir el camino para poder embarazarse y, una vez embarazada, para conectarse con el bebé, prepararla para el parto, y luego ayudar a los padres a comunicarse con el bebé".


Marc Lallemand, terapeuta de memoria celular. Foto: Marc Lallemand

En lo profundo. Según explica Marc, las consultas consisten en una "lectura del cuerpo". "Se hace de una forma muy sencilla, en un test del tono muscular, es decir, de resistencia muy liviana a un peso ligero sobre un músculo; cualquier músculo puede servir". Nancy, por su parte, explica que en general lo hace sobre un músculo del brazo, que es lo más cómodo para testear, pero que se puede también testear en las piernas.
"Ahí, una vez encontrado el evento, vamos a dar correcciones energéticas muy suaves", dice Marc. Todas las correcciones que se hacen en la sesión son suaves, puede ser un punto de masaje o hacer una pequeña presión en un punto del cuerpo, o utilizar la palabra, pero siempre, cualquiera sea el recurso, se aplica con suavidad.

"Hacemos estas correcciones como si nos estuviéramos conectando al disco duro de la persona, a la fecha en la que se desarrolló ese primer programa de defensa, y sacamos el estrés que está asociado a la memoria de ese momento para quitar esos circuitos que son a veces sabotajes o decisiones de autodestrucción que tomamos; incluso podemos agregar algo positivo", explica.

El resultado esperado es que, al experimentar luego la misma situación, no vuelvan esas sensaciones automáticas que solían venir. Cuando las personas llegan a la consulta con más de un objetivo, por lo general se trabaja uno por sesión, porque es complicado para el cuerpo aceptar las transformaciones. Otras veces, en cambio, basta con una sola sesión para notar los resultados.

Cuando Nancy empezó a formarse en memoria celular era muy racional, cuenta; tenía que entender todo, de lo contrario, no lo aceptaba. "Pero aprendí a no buscar explicar todo con la cabeza y en algunas situaciones ponerme en un estado de presencia". Lo primero, entonces, es detectar qué hay que trabajar, el origen del problema, y después utilizar las conexiones que existen para corregir los bloqueos a través de las manos. "No escuchamos la mente, escuchamos al inconsciente: es otra dimensión de ti, y ahí trabajamos. Si queremos un cambio profundo, necesitamos escuchar al cuerpo", explica la experta. La idea es que cuando la persona se vaya, esté de nuevo en su armonía, en su equilibrio: "Que tenga de nuevo acceso a todos sus recursos para sanar".