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La emblemática película Clueless cumple 25 años

La comedia adolescente que catapultó a Alicia Silverstone mantiene una vigencia inesperada y está disponible en Netflix.

09.03.2020 07:00

Lectura: 8'

2020-03-09T07:00:00
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Por Patricia Mántaras

¿Cómo una comedia teen basada en un clásico de Jane Austen puede volverse un filme de culto en los años 90? Pregúntenle a Amy Heckerling. Corría el año 1994 cuando llevó a Paramount -y a todos los demás estudios- el guion de Clueless in California, acompañado de un VHS con el video del tema Crazy de Aerosmith, protagonizado por Alicia Silverstone. Tenía el guion (inspirado en la novela Emma, de Austen), tenía el tono y tenía a la actriz. Paramount vio el potencial y, al año siguiente, Clueless (Ni idea en Uruguay, Fuera de onda en España) llegó al cine en Estados Unidos y fue un éxito.

Cher Horowitz (Alicia Silverstone), una niña rica de Beverly Hills, decide convertirse en mejor persona y preocuparse por el prójimo. Los otros se vuelven proyectos excitantes cuando Cher siente que puede hacer algo por ellos, ya sea volverlos populares en la secundaria, encontrarles novio/a o donarles algo tan imprescindible como un equipo para hacer esquí. "Dios, ¡esta mujer está gritando por un makeover! Soy su única esperanza", exclama Cher sobre su maestra.

La película fue furor en su momento haciendo de Silverstone la it girl de esos años, y del vestuario una moda obligada para las adolescentes. Uno de los outfits de Cher, el de chaqueta y minifalda tableada a cuadros amarillos, fue incluso inspiración para disfraces de Halloween y todavía puede conseguirse en Amazon por 60 dólares.

Clueless instauró además el "whatever" tan popular entre los jóvenes estadounidenses. Pronunciado con algo de desdén e indiferencia, así Cher y sus amigas, Dionne (Stacey Dash) y Tai (Brittany Murphy), daban a entender que algo o alguien les daba lo mismo o no valía la pena.

Veinticinco años después hay una remake en proceso y Netflix la puso a disposición en su menú de comedias. Basta ponerla a prueba para comprobar que funciona tanto para los adolescentes de los 90 como para los actuales.

¿Quién es Amy Heckerling? Además de guionista y directora de Clueless, es la artífice de Mira quién habla, aquella comedia de fines de los 80 con John Travolta y Kirstie Alley en la que el bebé mantenía una especie de monólogo interior y entendía todo lo que decían los adultos, aunque ellos no lo entendieran a él. Tiempo después vino la secuela, Mira quién habla también.

Pasaron unos años hasta que apareció Clueless. "La malvadamente graciosa sátira sobre teenagers ricas en Beverly Hills emergió este fin de semana como un éxito inesperado del verano", decía la crítica de The New York Times publicada en julio de 1995. El éxito de taquilla tomó a Heckerling por sorpresa, y también todo lo que siguió: las repercusiones, los fans, la serie de tres temporadas para la TV, la venta de ediciones especiales de DVD y las 21 novelas juveniles que proponían nuevas aventuras para los personajes.

¿Quién es Cher Horowitz? "Me gustan los personajes optimistas, aun si no tienen razón para ser optimistas", dijo Heckerling. Eso es Cher Horowitz. No es la adolescente conflictiva o conflictuada: es popular pero considerada. Es la última virgen del grupo. "Soy muy selectiva. Saben lo remilgada que soy con mis zapatos, ¡y son para mis pies!", dice en una conversación con Dionne y Tai.

Es, además, la que pierde el examen de conducir y le pregunta al hombre que le toma el test : "¿Puedo hablar con tu superior? Debe haber alguien con más poder que tú". Según ella, todo puede solucionarse con una buena argumentación. Su papá, un abogado multimillonario -a quien siente que tiene que cuidar después de que su madre muriera mientras le practicaban una liposucción-, se lo enseñó.
Cada tanto los visita su hermanastro, Josh (Paul Rudd), que no es hijo ni de su padre ni de su madre, es hijo de la primera esposa de su padre, con su primer marido. Para cuando Cher se da cuenta de que le gusta Josh ya convenció a su amiga Tai -en esa ambición de manipular el destino de las personas para hacerlos felices- de que ambos eran el uno para el otro.

Moda emblemática. "Deberías intentar manejar con plataformas", dice Cher cuando le hacen notar que se salió de carril. La moda es uno de los ejes en los que se centra tanto la trama como el humor de Clueless. Cher tiene el software soñado: basta con ingresar sus prendas en la computadora y esta le arma sola los conjuntos. Cuando encuentra la combinación perfecta la pantalla dice "¡match!".

En una de sus primeras citas con Christian (el chico gay del que Cher se enamora antes de enterarse de que él solo quiere ser su amigo), su padre la ve aparecer con un minivestido blanco y le pregunta: "¿Qué es eso?". "Un vestido", responde ella. "¿Quién lo dice?". "Calvin Klein", y se aleja dando por terminada la conversación.
Casi cada vestuario de la película, mérito de la vestuarista Mona May, se volvió emblemático. Fue una de las primeras películas en las que los protagonistas hablaban de moda y de diseñadores de un modo tan fresco y casual, como si la alta costura fuera de todos los días. En una de las escenas más dramáticas asaltan a Cher en un estacionamiento desierto de Los Ángeles. Cuando el ladrón le grita que se tire al piso ella le responde, escandalizada y señalando su vestido rojo: "Es un Alaïa", refiriéndose al diseñador Azzedine Alaïa.

El después. Clueless no fue solo una vidriera monumental para Alicia Silverstone. También lo fue para Paul Rudd, que después de ese papel supo interpretar a Mike, el novio de Phoebe (Lisa Kudrow) en Friends, y se sumó a una infinidad de filmes de Judd Apatow (como Virgen a los 40 y Ligeramente embarazada), casi siempre volcado hacia la comedia

Tiempo después, tal vez en un impulso nostálgico, Heckerling volvió a dirigir a Rudd en El novio de mi madre, en 2007. Michelle Pfeiffer interpreta allí a una madre divorciada que sale con un hombre menor (Rudd). Hace ocho años la directora encontró la oportunidad de volver a trabajar con Silverstone en Vamps, un filme sobre dos vampiresas buenas que buscan el amor en la Nueva York actual. Ninguna de las dos películas fue un gran éxito.

Evidentemente Clueless sigue siendo la obra más importante de la directora. Mientras otra guionista, Tracy Oliver, escribe la remake para el cine, Heckerling logró concretar hace unos meses su sueño de adaptar el libreto a un musical. "Dos personas enamorándose, bueno, tienen que cantar", dijo sobre el cariño que va creciendo entre Cher y Josh y su sueño postergado de ver la historia en Broadway. Clueless: el musical está protagonizado por Dove Cameron y estuvo en cartel hasta enero pasado.

Es raro cómo una pieza que parecía tan enfocada en un tiempo, en una moda, mantenga vigencia tantos años después. Las buenas comedias tienen eso.


GLOSARIO CLUELESS

Además del whatever, la película popularizó un léxico inventado que se instaló en los más jóvenes.

As if!
Sin traducción literal. Significa algo así como "ni lo sueñes" o "no hay chance".

Ser un Monet.
"Algo que de lejos se ve bien pero de cerca es una desprolijidad".

Surfear la ola carmesí.
"Estar con el período".


¿DÓNDE ESTÁ ALICIA SILVERSTONE?

Antes de Clueless Alicia Silverstone había tenido una especie de rol revelación con 17 años en la película The Crush (1993), en la que interpretaba a una adolescente obsesionada con un hombre mayor. Entonces su nombre empezó a sonar entre los teenagers, y ganó los premios MTV a Mejor villana y Revelación. Estos reconocimientos llamaron la atención de la banda Aerosmith, que la convocó para protagonizar una trilogía de videoclips, entre ellos Crazy, el más recordado, en el que también trabaja Liv Tyler, hija del vocalista de la banda, Steven Tyler.

Después vino Clueless, y dos años más tarde, en 1997, Batman y Robin, filme en el que interpreta a Batichica, George Clooney a Batman y Chris O'Donnell a Robin. Un fracaso rotundo. Le siguieron roles protagónicos en películas poco memorables, y secundarios en algunas comedias como Scooby-Doo 2 (2004) y Tropic Thunder (2008).

Pero el foco de Silverstone en el último tiempo no estuvo puesto tanto en la actuación sino en su adhesión al veganismo y su activismo por los derechos de los animales, que la convirtieron en algo así como una gurú de estilo de vida. Se hizo viral un video que compartió en su blog, The Kind Life (La vida amable), en el que alimentaba a su hijo Bear Blu, de entonces 10 meses, con comida previamente masticada por ella. Llovieron las críticas por la falta de higiene de la práctica, pero ella dijo no arrepentirse y que lo que hacía era lo más natural del mundo.

En 2018 se separó de Christopher Jarecki, padre de su hijo, después de estar 20 años juntos. Hoy se muestra en las redes sociales totalmente dedicada a su hijo, de siete años, y a su empresa, The Kind Life, que comercializa vitaminas para madres y embarazadas.