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UN HOTEL, TODAS LAS ESTRELLAS

La cadena de hoteles Selina apunta a convertir el viaje en una experiencia comunitaria

Los fundadores, Daniel Rudasevski y Rafael Museri, planean instalarse en Uruguay porque creen que tiene un mercado favorable para inversiones en hotelería.

23.01.2020 16:44

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2020-01-23T16:44:00
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Por Katherine Chamyan

Personas, personas y personas. Esas son las tres palabras que según Daniel Rudasevski definen Selina, la cadena de hoteles que fundó junto con su socio Rafael Museri en 2007 y que ofrece una experiencia distinta de vivir el turismo. La idea comenzó en un pequeño pueblo de pescadores en Panamá llamado Pedasí. Luego de trabajar por mucho tiempo en el negocio inmobiliario en ese lugar, se dieron cuenta de que la pasión de ambos era transformar espacios abandonados y rechazados por la comunidad local y por los visitantes, en lugares valorados. Así fue que comenzaron a recuperar construcciones hasta crear Selina: "un barrio donde nadie sabe quién es quién".

En una mañana en plena temporada en Punta del Este, galería conversó con Daniel Rudasevski -de padre uruguayo, radicado en Tel Aviv, que estuvo invitado como orador a Punta Tech Meet Up 2020-, quien comparó el funcionamiento de este tipo de hotelería con un co-work. "Si vas a lugares como Sinergia acá en Uruguay, puedes estar en un mismo piso con empleados de una compañía que vale 20.000 dólares y otra que quizás vale 5.000, pero todos toman café de la misma cafetera". Según el joven emprendedor, este ambiente no es el que se suele ver en el negocio hotelero, donde la segregación se ve en la cantidad de estrellas que posee cada cadena. Con 67 hoteles abiertos en 17 países y alrededor de 50 en construcción, su objetivo con Selina es erradicar esta segregación. Para el 2023 planean abrir en más de 400 locaciones y tener más de 130.000 camas en todo el mundo.



¿Cómo surgió la idea?

Antes de pensar en hospedaje estuvimos involucrados en el negocio inmobiliario. La forma en la que hacíamos esto ya era diferente. Comprábamos propiedades en determinados lugares y después no invertíamos en el edificio, sino en la zona. Entonces construíamos algo parecido a una pequeña municipalidad privada dentro de un barrio. Para mí, las paredes no son lo importante, lo importante es lo que hay dentro de ellas: panaderías, restaurantes, escuelas, veterinarias, todo lo que hay en un barrio. Entonces, cuando inviertes en propiedades en una misma zona, puedes ocuparte de todas esas cosas a la vez. Como forma de promover el mercado local, comenzamos a dar préstamos a emprendedores para que ellos abrieran estos lugares y así vimos cómo crecía el valor de la zona, hasta darnos cuenta de que no va en cuánto invertís, sino en cuánto pensás la manera de hacerlo correctamente. Basados en la forma en la que practicábamos el negocio inmobiliario, intentamos llevar la misma idea al negocio hotelero y combinarlo, armando una especie de barrio dentro de un hotel.

¿Definiría a Selina como un barrio entonces?

Sí, pero es un barrio en el que nadie sabe quién es quién, porque tenés un cuarto que sale 12 dólares la noche y otro que sale 400, y todos los demás precios están dentro de ese rango.

¿Por qué el nombre Selina?

Empezamos en Latinoamérica, y consideramos que hay algo muy alegre y sencillo en este continente que queríamos llevar al mundo. Siempre pensamos en convertirlo en algo global, pero también queríamos mantener la vibra latinoamericana, por eso decidimos optar por un nombre en español. Después de un año, luego de haber elegido el nombre, buscamos qué significaba en el Urban Dictionary. Es un nombre femenino que hace alusión a una mujer amable, inteligente, maravillosa, que tiene una sonrisa que llenaría de luz cualquier habitación y que, si alguien es capaz de llegar a su corazón, ella haría cualquier cosa para hacerlo feliz. No son palabras mías, podés buscarlo en el diccionario.

¿Cómo es el proceso de abrir un nuevo hotel y cómo deciden dónde?

Tenemos un equipo de investigación de mercado que trabaja desde nuestras oficinas en Nueva York. A veces optamos por instalarnos en lugares que son obvios. Por ejemplo, estamos en Cancún, pero también nos gusta estar en Tulum y en una montaña en el medio de la nada. Lo más difícil es elegir un país, luego de que lo elegimos, la idea es abrir la mayor cantidad de hoteles allí, por eso nos instalamos primero en locaciones primarias, no solo en las capitales, sino también en los principales destinos turísticos del país, y después abrimos en lugares que no estén en el mapa. En Costa Rica estamos en una montaña en el medio de la nada. Nadie nunca iría ahí. El lugar se llama Puerta a la Vida y la gente solo va allí para ir a Selina. Son lugares en los que no hay electricidad y todo funciona con energía renovable y sustentable. Estás totalmente desconectado.

¿Cómo funciona el trabajo comunitario que hacen a través de Selina?

Todo miembro de Selina tiene que ofrecer determinadas horas a la comunidad en la locación en la que está. A veces involucra actividades de mano de obra como trabajar en el campo y otras veces se limita a cosas más pequeñas pero igual de gratificantes como enseñar a personas de la comunidad a conectarse a Skype para que puedan saber de sus allegados en otros lugares. Pero lo que más buscamos es promover el espíritu emprendedor en las zonas en las que está Selina. Por ejemplo, si queremos ofrecer el servicio de alquiler de bicicletas, traemos a un habitante local, hacemos la inversión y le enseñamos a manejar el negocio para que pueda dedicarse a él.

¿Cree que con Selina han creado una nueva forma de hacer turismo?

No es una nueva forma de hacer turismo. Creo que a nadie le gusta sentirse un turista en los países que visita, y eso es lo que ofrecemos nosotros. Cuando viajo, no me gusta sentirme un turista, entonces tratamos de que quienes visiten Selina no se sientan extranjeros, sino locales. Nuestra idea se basa en crear maneras de traer a los locales al espacio de Selina para que los visitantes no tengan que salir de ahí para conocer el lugar en el que están.

¿Uruguay es un buen lugar para invertir con este proyecto?

Creo que tiene un buen mercado para este proyecto. Además, mi padre es uruguayo, tengo mucha familia en Uruguay y por eso me gustaría comenzar algo acá. Sé que los números de ocupación hotelera no son los mejores, pero en muchos otros mercados Selina se encuentra por encima de los números promedio porque traemos una idea diferente.

¿En qué lugar de Uruguay está pensando en abrir un Selina?

En Montevideo, en Colonia y quizás en Punta del Diablo o Punta del Este.

¿Qué planes y proyectos tiene para el futuro?

Pienso seguir construyendo la marca y expandirnos a lugares muy interesantes. Principalmente, apunto a seguir creando una manera no tradicional de que todos se sientan cómodos al viajar, y Selina es la mejor forma de hacerlo porque te sientes local en cada lugar que visitas.