Estilo de vida
Joya arquitectónica

La Samaritaine, el templo del lujo que reabrió sus puertas en París luego de 16 años

El exclusivo centro comercial de París volvió a abrir después de permanecer 16 años cerrado

19.07.2021 07:00

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2021-07-19T07:00:00
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Por sus pasillos y tiendas circulaban las mujeres de la alta sociedad parisina del siglo XIX y principios del XX para adquirir las mejores mercancías que llegaban de las rutas coloniales. Lo que allí sucedía era el símbolo de prosperidad y vida social en la Belle Époque. La posibilidad de deambular libremente entre las estanterías y los mostradores era una novedad revolucionaria que atrajo a una numerosa clientela interesada no solo en comprar sino también en pasar el rato. Eran los inicios de lo que hoy conocemos como los shopping centers.

Después de estar 16 años cerrado, La Samaritaine, uno de los centros comerciales más famosos y representativos de París y joya arquitectónica, reabrió el pasado 23 de junio con un concepto renovado y apuntando a ser el centro del lujo. Es propiedad del conglomerado empresarial de lujo LVMH desde hace 20 años, y su remodelación requirió una inversión estimada de 750 millones de euros.

Situado entre el Museo del Louvre y Les Halles, La Samaritaine Paris Pont-Neuf debió cerrar sus puertas en 2005 debido a que se detectó que importantes sectores de su estructura -como el suelo de vidrio original- no resistirían un incendio. Después de la remodelación, hoy el complejo tiene más de 70.000 metros cuadrados que se dividen en locales comerciales (que ocupan 20.000 metros cuadrados, de los cuales 3.000 están destinados solo a marcas de belleza), oficinas (15.000 metros cuadrados), viviendas, espacios públicos (entre ellos una plaza de 5.000 metros cuadrados) y un hotel.

A lo largo y ancho de las siete plantas que ocupa la galería comercial se encuentran 600 marcas (50 de ellas solo se encuentran allí) que van desde la grandes firmas de lujo y diseñadores exclusivos hasta otras marcas independientes no tan caras. El área gastronómica cuenta con 12 restaurantes para todos los gustos, ya que contemplan diversas culturas internacionales.

En la azotea se ubicará el hotel de lujo Cheval Blanc París, el primer hotel urbano de las bodegas Cheval Blanc, propiedad también de LVMH. Tendrá 72 habitaciones y suites, y la obra está bajo el mando del arquitecto y diseñador de interiores Peter Marino, quien tiene amplia experiencia en el rubro, puesto que ha sido responsable del diseño de boutiques de marcas como Chanel, Louis Vuitton, Fendi o Dior. La apertura del hotel está prevista para los primeros días de setiembre. El complejo, además, incluirá 96 apartamentos y una guardería de barrio para 80 niños.

Un ícono arquitectónico. Sobre la Rue de Rivoli, junto al Pont Neuf sobre el río Sena, esta obra maestra de la arquitectura de París fue fundada en 1870 por Ernest Cognacq y su esposa Louise Jay, junto a una fuente de agua potable llamada la Fuente de la Samaritana. Con el tiempo se convirtió en uno de los edificios más icónicos del siglo XIX en la capital francesa.

Desde su construcción ha sufrido varias modificaciones y ampliaciones. A principios del siglo XX se le agregó un nuevo edificio de estilo art nouveau con una estructura metálica y decoración típica de la época. Luego, en 1928 se incorporaron otros sectores con aportes del movimiento art dèco. Esto último estuvo a cargo de los arquitectos Frantz Jourdain y Henri Sauvage. Poco tiempo después se hizo una tercera ampliación a lo largo de la calle Rivoli, obra también de Sauvage.

A mediados del siglo XX la tienda comenzó a ver su declive, que se fue profundizando en los años 70 y 80, a pesar de que desde su terraza se podía tener una de las mejores vistas de París. En 1990 ciertas partes del complejo, como las fachadas de Jourdan y Sauvage de 1928, fueron declaradas monumento histórico y un año después alcanzaron el estatus de Patrimonio Mundial de la Unesco como parte del conjunto de la orilla del Sena.

Afortunadamente, en esta nueva remodelación -que ha llegado a demandar unos 3.000 puestos de trabajo, y que, aseguran, terminará empleando de manera fija a unas 2.000 personas- se han podido conservar muchos elementos originales como mosaicos, cristales, techos de vidrio -que debieron ser reconstruidos en los años 80- y barandillas de hierro forjado. También se logró una recuperación total de los coloridos frescos de pavos reales sobre esmaltes de lava de Volvic que fueron creados en su momento por Francis Jourdain y Eugène Grasset.

Pero, además, en la nueva obra lo antiguo se conjuga con lo moderno. Uno de los rasgos más atractivos es una fachada futurista de vidrio ondulado diseñado por el estudio japonés Sanaa, dirigido por los arquitectos Kazuyo Seijma y Ryue Nishizawa, quienes recibieron el premio Pritzker de Arquitectura en 2010. Esta intervención recibió muchas críticas precisamente por su carácter ultramoderno, que se contrapone al estilo histórico de la construcción. Sus creadores se defienden asegurando que en su superficie se reflejan todos los edificios históricos que hay alrededor, lo que favorece su integración al entorno.

Las controversias sobre los cambios arquitectónicos por parte de diferentes asociaciones no fueron las únicas manifestaciones en contra del proyecto. Activistas de algunas ONG se han expresado con pancartas frente al centro comercial por considerar su apertura un tanto obscena en estos momentos de crisis mundial.

La idea original había sido reabrir sus puertas en 2020 con motivo de su 150 aniversario, pero la pandemia se interpuso en los planes. Sus responsables aseguran que La Samaritaine será símbolo del turismo de lujo de la ciudad, pues estiman que será visitado por unos cinco millones de personas al año; una ciudad dentro de una ciudad, como la han definido sus responsables.

A su reapertura asistió el presidente de Francia, Emmanuel Macron, quien recorrió las instalaciones junto a Bernard Arnault, presidente de LVMH y considerado el hombre más rico de Francia. Luego de su visita, el mandatario publicó en la red social Twitter este mensaje: "Después de 16 años de espera, París se reencuentra con una de sus obras maestras de la arquitectura. Una tienda pensada como a finales del siglo XIX con guardería y viviendas sociales. ¡Y 3.000 empleos creados! ¡Nuestro patrimonio está muy vivo!".

A partir de EFE