Personajes
Legado de un provocador

Icono de la arquitectura moderna, el Arquitecto Ieoh Ming Pei

Diseñó obras rupturistas como la pirámide del Louvre, y dejó su huella en Uruguay con la Embajada de Estados Unidos.

14.09.2019

Lectura: 9'

2019-09-14T00:33:00
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Por Rosana Zinola

El último maestro de la arquitectura moderna y ganador del Premio Pritzker en 1983, que murió en mayo con 102 años en Manhattan, I. M. Pei, fue el creador de obras tan variadas como audaces. La pirámide del Louvre en París, el Banco de China en Hong Kong, el Museo de Arte Islámico en Qatar, el Salón de la Fama del Rock & Roll en Cleveland, el ala este de la Galería Nacional de Arte en Washington DC o la Biblioteca John F. Kennedy figuran entre sus proyectos más conocidos.
En Montevideo, hace 50 años, el 3 de diciembre, a las 11.30 de la mañana, el embajador de Estados Unidos Charles Wallace Adair Jr. inauguraba el edificio de la Embajada diseñado por Pei sobre la rambla República Argentina, en el barrio de Palermo. "Al proyectar este edificio de Montevideo, no solo quise que fuera un lugar de trabajo, lo que será su función básica, sino que también simbolizase a Estados Unidos", afirmó Pei, quien visitó la ciudad en varias oportunidades para garantizar la armonía de la obra con el ambiente.

En aquel momento, el supervisor de la construcción, Ichiro Mori, explicó que el concepto debía expresar cualidades tales como dignidad y fuerza, además de generar simpatía en los vecinos. "Aquellos que hemos trabajado en la construcción de este edificio durante estos tres años y quienes trabajarán en él en los años venideros tienen la fortuna de que el proyectista fuese un arquitecto de la importancia y reputación del Sr. Pei", relató Mori.

El representante al Congreso por Ohio Frank T. Bow y el subsecretario de Estado para la administración Francis G. Meyer asistían a la inauguración oficial. "Esperamos que este nuevo edificio sea un aporte a la bella línea de la costa uruguaya", decía el folleto que se entregó a los invitados.

Este edificio fue una de las más de 50 sedes diplomáticas de este país construidas desde 1945 en el mundo, cada una proyectada por un arquitecto estadounidense. "La mezcla de las ideas arquitectónicas norteamericanas con las costumbres y el panorama de Uruguay es otro aspecto importante tenido en cuenta al proyectar esta nueva Cancillería. Así, el patio central es una adaptación moderna del clásico patio español, mientras que el empleo de hormigón visto no solo revela la forma básica del edificio sino que también sigue el típico uso del cemento que se ve en otras obras de Uruguay", continúa el brochure.

Entre lo clásico y lo contemporáneo. El arquitecto estadounidense de origen chino Ieoh Ming Pei, que murió el 16 de mayo pasado en su casa en Nueva York, se destacó por sus diseños modernos con influencias cubistas. Combinó principios arquitectónicos tradicionales con toques vanguardistas en los que sobresalían estructuras inspiradas en figuras geométricas simples, triángulos, cuadrados y círculos. Estaba convencido de que el debate entre la arquitectura moderna o posmoderna era una cuestión secundaria. Sostenía que el estilo de un edificio no era tan importante, sino que lo relevante radicaba en la comunidad, en cómo afectaría esa obra la vida de las personas. Buscaba la pureza de líneas y la eficacia funcional. Seguía los principios del modernismo y los criterios del fundador de la Bauhaus Walter Gropius. Se valía de formas abstractas y materiales fríos como acero, cemento y vidrio para impactar. Las líneas rectas se transformaron en su obsesión para sorprender en lugares impensados.

Durante los años 60, sus rascacielos residenciales en Nueva York y Filadelfia construidos en hormigón se destacaron por las ventanas en cuadrícula, misma fachada que realizó en la Embajada de Estados Unidos en Uruguay. Pei, además, tuvo la responsabilidad de pensar en el diseño de una edificación que albergara las colecciones de arte moderno en el anexo de la National Gallery de Washington. La nueva construcción, en un terreno en forma trapezoidal en la falda del Capitolio, compartiría su fisonomía con la gigantesca cúpula neoclásica, edificios neogriegos como el principal del museo o funcionalistas como el museo de la NASA. Finalmente, el edificio este resultó una revolución para la época por sus cinco pirámides de vidrio en la entrada principal, que a su vez formaban el techo de cristal del subterráneo. El recurso de la pirámide de vidrio también lo aplicó en el Rock& Roll Hall of Fame de Cleveland, un museo que rinde homenaje a la música moderna y sus artistas. Para comprender la esencia del rock & roll, Pei asistió a varios conciertos con Jann Wenner, editor de Rolling Stone.

Sin embargo, su encanto, inteligencia y exquisitos modales cautivaron a Jackie Kennedy para que le confiara al maestro el proyecto del museo en honor a su marido, el presidente John F. Kennedy. La biblioteca de ángulos agudos, mármol y cristal, que se inauguró en Boston en 1979, revela la admiración de ?Pei hacia otro genio de la arquitectura, el brasileño Oscar Niemeyer.

A pesar de todas sus obras en Estados Unidos, Pei nunca olvidó su origen. "Nací en China. Allí recibí lo esencial de mi educación", dijo cuando lo llamaron para un proyecto en su país. Diseñó la nueva sede del Banco de China, en Hong Kong, un rascacielos de 315 metros de alto, de estructura asimétrica en triángulos, que se convirtió de inmediato en un emblema del puerto.

Marca internacional. Solicitado en todos los continentes, Pei diseñó viviendas de carácter social, torres de oficinas, edificios administrativos, hospitales, museos y hasta el aeropuerto JFK de Nueva York.

La ampliación de la National Gallery of Art en Washington DC marcó al presidente francés François Mitterrand en su visita a la capital, y en 1983, este le encargó la renovación del patio de entrada a las galerías principales del Museo del Louvre. Según Pei, el antiguo palacio de los reyes era un museo peculiar, porque su entrada lateral terminaba siendo invisible. El Louvre merecía una entrada central que marcara presencia, por lo que construyó esa pirámide de vidrio con 51 grados de inclinación, como las de Egipto, por la que se accede al complejo subterráneo.

Pese a la controversia, el 1º de abril de 1989 se inauguró su audaz proyecto de 20,1 metros de altura y 673 paneles de vidrio transparente. La pirámide se convirtió en el mayor desafío de su carrera, ya que nunca antes había construido en un lugar con tanta historia. "Basta con posar los ojos en el edificio para sentir la presencia del pasado, el espíritu del lugar", afirmó. Hasta ese momento, el arquitecto era casi desconocido en el continente europeo y esta obra, emblema de París, le dio reconocimiento mundial.

Con los años, Pei siguió afianzando su lenguaje. Su última gran creación resume su trayectoria: un conjunto poliédrico que domina el horizonte de Doha (capital de Qatar), y que alberga la colección de arte islámico del emirato desde el siglo VII al XIX. El Museo de Arte Islámico, que se inauguró en 2008, se impone a los rascacielos con sus bloques cuadrados de mármol. Este proyecto le requirió un estudio de seis meses para conocer la arquitectura islámica, viajando desde la Alhambra, en Granada, hasta las mezquitas de El Cairo. A Pei le obsesionaba que sus diseños resistieran el tiempo, y ese diálogo entre lo clásico y lo vanguardista fue lo que lo llevó al éxito y a conseguir su anhelada permanencia.

SELLO PEI DE MONTEVIDEO 

"Es un orgullo para todos los que trabajamos en este edificio entrar diariamente a una creación del renombrado arquitecto estadounidense I.M. Pei. Nos alegra que parte de su legado permanezca en Uruguay, ya que, a pesar de cumplir 50 años, el edificio continúa aportando a la bella rambla de Montevideo. Nos alegra también que los espacios públicos a su alrededor, tan importantes para la vida del barrio, volverán a estar disponibles cuando finalicen las obras de reforma que se están desarrollando en este momento", contó la encargada de Negocios de Estados Unidos en Uruguay Jennifer Savage.
El edificio de la Embajada de Estados Unidos se inauguró en noviembre de 1969 y desde ese momento la fachada en forma de cuadrícula se convirtió en un icono del barrio Palermo. Al pasar por la rambla entre Gaboto y Yaro, se aprecia una construcción rectangular de "apariencia algo pequeña", según se decía al momento de su inauguración. Sin embargo, ocupa 8.000 metros cuadrados distribuidos en cinco pisos. La estructura de hormigón armado reforzado contiene 5.200 metros cúbicos de hormigón y 508 toneladas de acero. Se construyó sobre 303 pilares de hormigón con una profundidad promedio de siete metros en un cimiento rocoso. La obra involucró a más de 350 trabajadores y técnicos especializados de Uruguay, que fueron supervisados por la empresa norteamericana Perini Management Services, que estuvo a cargo de la obra.
En 2018 la construcción fue renovada. Se actualizaron servicios e infraestructura técnica para cumplir con nuevas exigencias y estándares tecnológicos que exige el Departamento de Estado en las Embajadas alrededor del mundo. Se realizaron mejoras en los sistemas de ventilación, aire acondicionado, prevención de incendios, accesibilidad, ascensores y cableado de los sistemas informáticos. Además, se renovó el diseño de su espacio interior, pero se mantuvo intacta la fachada, característica del arquitecto chino-estadounidense.

 

DE SUZHOU A NUEVA YORK

Pei nació el 26 de abril de 1917 en Suzhou, China, "la Venecia del Oriente", cerca de Shanghai. Su madre murió cuando él tenía solo 13 años y su padre fue un banquero en Hong Kong, quien más tarde se convertiría en el director del Banco de China en Shanghai.
En 1935, Ieoh Ming Pei partió a Estados Unidos a estudiar en el Instituto Tecnológico de Massachusetts. Luego estudió diseño en la Universidad de Harvard, donde fue alumno de Walter Gropius, fundador de Bauhaus y uno de los teóricos del estilo internacional. Entre 1945 y 1948 fue profesor adjunto en Harvard, y hasta 1955 fue director de Arquitectura en el estudio de Webb & Knapp, antes de fundar su propio estudio, I.M. Pei y Asociados. La construcción del Mile High Center en Denver, Colorado (1956), fue su primer gran encargo. Pei se naturalizó estadounidense en 1954. Estuvo casado más de 70 años con Eileen Loo, quien murió el 20 de junio de 2014. Tuvieron tres hijos.