Gastronomía
Consejos para cultivar en el hogar

Huerta en casa, un pasatiempo que da frutos

Para armar una huerta en casa hay que tener más ganas que espacio; además, esta actividad tiene muchos beneficios para la salud física y mental

16.04.2020

Lectura: 11'

2020-04-16T11:15:00
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Por Clementina Delacroix

Más allá del espacio y las comodidades de cada hogar, cada vez más personas deciden tener una huerta orgánica en su casa. Esta inclinación no solo cierra desde el punto de vista económico sino que también es amigable con el medio ambiente y ayuda a mantener un estilo de vida saludable tanto física como mentalmente.

Ante el tiempo ocioso que se ha suscitado por el aislamiento social, muchos han volcado su energía a proyectos para los que antes nunca encontraban el momento, entre ellos quienes venían rumiando la idea de empezar su propia huerta. Esta tendencia, que venía creciendo a escala mundial vinculada a los movimientos de cuidado del medio ambiente y de alimentación saludable, encuentra a los novatos con una plataforma de proveedores de insumos importante y una gran cantidad de información didáctica circulando en el medio local.

La estudiante de Agronomía Agustina Álvarez Valdéz, por ejemplo, vinculada desde el ámbito laboral a la investigación agropecuaria, da talleres de Botánica desde 2015 y en 2018 abrió un emprendimiento propio llamado Reino Vegetal, que provee de insumos a los hogares para que puedan llevar adelante sus huertas.

Por otro lado, el arquitecto y aficionado a la gastronomía Mauricio Pizard y el productor de eventos gastronómicos Joaquín Pastorino llevan adelante Garage Gourmet, una plataforma de difusión y creación de contenidos gastronómicos. Su emprendimiento tiene una pata virtual a través de su portal web (garagegourmet.uy), otra física con la realización de ferias y eventos gastronómicos multitudinarios (Ollas del Mundo y Pícnic en el Botánico) y el año pasado comenzaron a incursionar en el formato editorial. Publicaron el libro Conservas, que fue un éxito y debió reeditarse, y para este año tienen previsto Ollas (en preventa), una publicación con recetas tradicionales de comidas de olla de distintas partes del mundo. Además, su pasión por la huerta orgánica los llevó a publicar en diciembre desde hace dos años un calendario en formato papel de siembra y se encuentran trabajando en un tercero. Mes a mes comparten parte de ese calendario en las redes sociales y guían a sus miles de seguidores sobre qué plantar en cada momento del año.

Un estilo de vida. "¿Por qué una huerta orgánica?", se pregunta Álvarez, la emprendedora especializada en plantas comestibles. "El sentido de empezar a construirla tiene más que ver con un ideal, con un estilo de vida, con una conciencia. El relacionamiento con la huerta orgánica trae muchísimos beneficios: mejora la alimentación porque se consumen alimentos frescos, sanos, libres de agroquímicos; es una práctica muy económica y accesible que te vincula a la naturaleza, genera un entorno útil y productivo en casa; y colabora con el cuidado del medio ambiente. Además, tener una huerta en tu entorno tiene un impacto personal porque ayuda a desarrollar paciencia, sentido de la observación y conciencia sobre los ciclos naturales. Mientras estás trabajando con un plantín, con tierra o regando, tenés todos los sentidos predispuestos. Los beneficios psicoemocionales son muchos".

La huerta orgánica se fundamenta en los principios de la agroecología, que consiste en cuidar los recursos naturales, respetar y promover la biodiversidad y aumentar el contenido de materia orgánica del suelo. Para ello no se utilizan agroquímicos (fertilizantes, plaguicidas, herbicidas) y es clave que las semillas no sean transgénicas sino orgánicas. "Es como volver a las raíces, a lo que hacían nuestro abuelos", explica Álvarez.

"Todavía no está demostrado cómo afecta la modificación transgénica a nuestro organismo. Es el 2.0 de la cruza genética", explica Pizard, que recomienda ir a ferias orgánicas, como la de los sábados en Parque Rodó, a comprar productos orgánicos, porque allí se encuentra más variedad que en el supermercado y a partir de esas frutas y verduras se puede ir desarrollando un banco de semillas propio. "Sacás las semillas, las dejás secar y después las guardás en bollones herméticos y te duran hasta entre dos y cuatro años", agrega. La otra opción que recomiendan tanto Pizard como Álvarez es hacer intercambio de semillas orgánicas -una práctica común entre integrantes de este mundo- o directamente adquirir plantines orgánicos, que es lo que más abunda.

¿Qué se necesita para comenzar una huerta orgánica? Se necesita espacio físico, pero esto no es una limitante. En la mayoría de los casos hay que tener más ganas que espacio, porque los recursos para las huertas urbanas y verticales están muy desarrollados. Se necesita tierra, que debe ser correctamente abonada con compost o humus, semillas orgánicas, recipientes, macetas, cajones, botellas (o lo que sea), agua y sol. Además de eso se necesita compromiso para cuidar y regar nuestra producción.

Pizard explica que tener una huerta requiere hacer un esfuerzo para "leer las plantas". "La gente me dice: 'Quiero una planta que no tenga que cuidar', y yo pienso que entonces debería comprarse una planta de plástico". No es fácil para todo el mundo, admite, porque hay gente que "está despistada de la naturaleza y no sabe ni cuándo entra sol por su ventana. Si la planta tiene las hojas caídas es porque algo le pasa. El tiempo que se les dedica depende de la época del año, en esta época lleva más porque hay que trabajar la huerta después de la explosión del verano, hay que podar, limpiar, prepararla para el invierno. En el invierno hay menos trabajo, pero en primavera vuelve porque hay que preparar las plantas que son de verano. Es un ciclo", agrega.

Cuando uno planta se vuelve consciente de qué esperar en cada momento del año. "Comer de estación es consumir el alimento en su estado óptimo. Un morrón en verano no solo es más barato sino que aporta los nutrientes que se necesitan en esa época del año. Los cítricos se cosechan en invierno, que es cuando uno precisa vitamina C. Si uno comiera observando lo que sucede en la naturaleza, tendría una alimentación bien balanceada y sería más económico también. Lo ideal es que en verano, por ejemplo, compres el morrón barato, lo conserves y lo tengas para todo el año", concluye Pizard.

Diseño:Mirá Mamá; Ilustración:Michelle Malréchaffé; Serigrafía:Estampador Santacruz.

Cultivos de otoño. Los chicos de Garage Gourmet dividen el año en dos, los cultivos de verano y los de invierno. En verano están los tomates, berenjenas, morrones y todo el grupo de solanáceas, plantas que necesitan muchas horas de sol. Son casi todas originarias de América como la papa, los ajíes, chiles picantes y el maíz. Los cultivos de inviernos son bianuales, los podés plantar en invierno o en verano. "Cuando se plantan en verano, por lo general, quedan más chicos y florecen enseguida. Un brócoli, si se planta en primavera, florece rápido y no queda arrepollado. En otoño hay que ir plantando cultivos de invierno para tener los frutos y vegetales grandes en los meses de frío", explica Pizard.

En esta época se deben plantar crucíferas (repollo, coles, brócoli, coliflor, rúcula, mostaza, lechugas, kale), hortalizas de hoja (acelga, espinaca, radicheta), raíces (zanahoria, remolacha, rábanos, nabo), bulbos (cebollas, ajos, puerros, echalote, cibullete) y legumbres de invierno (arvejas y habas). En cuanto a las aromáticas, se debe plantar tomillo, orégano, menta y romero.

Consejos para un horticultor inexperiente 

  • Conviene empezar por plantas aromáticas (romero, tomillo, orégano, entre otras). Son más rudimentarias, crecen rápido, fácil y se adaptan a los espacios reducidos. Ayudan a mantener la motivación. Otra buena opción es comenzar por las hortalizas de hoja (acelga, espinaca, lechuga). En un apartamento o balcón también se puede plantar habas y legumbres porque crecen en altura y son buenas para espacios reducidos. Se sugiere comenzar con pocos ejemplares. 
  • Cuando se prepara el huerto para una nueva siembra no se debe arrancar la planta que hay que quitar. Es mejor cortarla al ras porque de esta forma las raíces quedan en la tierra y son útiles porque a su alrededor viven grupos de microorganismos que fijan el nitrógeno, beneficioso para el suelo. 
  • No escarbar o remover demasiado el suelo. Si está la tierra apretada hay que carpir, pero con hacerlo una vez por año alcanza. 
  • Generar el propio compost con los descartes de la cocina (frutas, verduras y otros productos orgánicos como borra de café y hojas de té) y del jardín (pasto, poda, hojas secas). No es solo importante para abonar la tierra sino por sus beneficios medioambientales. Cuando esto no es posible hay que adquirir tierra, que puede estar abonada o se puede abonar con compost o humus comprado. 
  • Agregar compost a la tierra y dejarla reposar unos días antes de empezar a sembrar. 
  • Es más práctico y hay un avance mucho más pronunciado cuando se comienza a cultivar a partir de un plantín. Tal vez para la siguiente temporada ya se sienta más confiado para empezar el proceso desde la siembra de la semilla.
  • Recolectar agua de lluvia para el riego. De lo contrario dejar reposar el agua corriente 24 horas a la intemperie para desclorarla. De esta forma se evaporan sustancias duras que están en el agua potable, como el cloro, y se obtiene un agua más pura. 
  • Practicar el intercambio de semillas. Una buena forma de vincularse a la comunidad y conseguir semillas orgánicas. 
  • Los pulgones son el mayor enemigo del invierno, se eliminan con el uso de jabón potásico diluido en agua que es compatible con la producción orgánica. En otoño y primavera el enemigo son los caracoles y las babosas, la solución es salir de noche con la linterna a hacer redadas. 
  • Regar de forma constante no solo por las plantas sino para evitar que el suelo se seque y se forme una costra.
  • Intentar siempre incorporar algo de la huerta en el plato, no importa la cantidad
  • Algunas plantas ornamentales ayudan a controlar plagas y atraen a los polenizadores, por lo que es útil integrarlas a la huerta.
  • Hay cultivos simbióticos que crecen mejor asociados como, por ejemplo, el maíz, los porotos y el zapallo. El maíz sirve de soporte al poroto que se enrosca en él, el poroto produce nitrógeno en las raíces, lo que fertiliza al maíz y el zapallo con sus hojas grandes cubre el suelo y mantiene la humedad de la tierra. Está comprobado que crecen mejores juntos. 
  • Usar coberturas vegetales (pasto seco, hojas secas) tanto en invierno como en verano. En invierno protegen el suelo del frío y en verano mantienen la humedad y evitan la evaporación de agua. También ayuda a evitar el crecimiento de malezas 
  • No frustrarse si no todo sale bien de entrada. Se trata de equivocarse y volver a intentarlo. No hay una regla mágica, todas las experiencias son válidas e individuales.

La huerta presidencial


Lorena Ponce de León, la esposa del presidente de la República, es paisajista y como tal gusta de compartir en sus redes sociales consejos sobre el cuidado del jardín y las plantas, y en los últimos días se ha dedicado al tema de las huertas en casa.

Entre el material compartido hay una serie de fotos y videos sobre distintos tipos de bolsillos de tela que se utilizan para plantar en formato vertical. Ponce de Leon explicó que estos se pueden adquirir creados específicamente para ese fin, pero que una buena manera de reciclar es reutilizar un antiguo guardador de medias y darle una nueva vida como soporte para crear un jardín vertical. Explicó que este recurso es ideal para quienes viven en apartamento o tienen poco lugar para destinarle a la huerta. Sugiere utilizar tierra aireada, con compost y si se puede, un poco de fertilizante. El siguiente paso es regar para que se compacte y pierda un poco de aire. Así queda pronta para plantar un plantín en cada uno de los bolsillos.

También compartió fotos de un sistema de plantado vertical en el que utiliza envases plásticos no retornables para crear una huerta colgante, y en otro video habló sobre cómo sembrar en surcos desde la semilla.

Deliveries de huerta

Eco Huerta. Ofrecen soluciones ecoamigables para los problemas de la huerta. Tienen diferentes paquetes como, por ejemplo, Huerta Otoño, que incluye productos para la protección contra insectos, ácaros, hongos y caracoles, además de cuatro tipos de semillas de estación. Ig: @tuecohuertauy

Huerta en casa. Diseñan y construyen huertas de piso, escalonadas y elevadas. Además, venden composteras y el sábado 18 a las 10.30 darán un taller online sobre huerta en otoño. Tel: 099 022622. ?Ig: @quierohuertaencasa

Reino Vegetal. Envían semillas orgánicas, plantines orgánicos, compost, tierra abonada, árboles frutales y otros insumos para comenzar una huerta. Envío a domicilio en Montevideo y Florida. Encomienda a otras partes del país. Tel.: 098 361204. Ig: @reinovegetal_uy

Autóctono.
Espacio que promueve la agroecología. Realizan talleres, dan información, practican intercambio de semillas e incluso las regalan a quienes están interesados en empezar su huerta. Tel: 099 578507; Ig: @autoctonouy

Vermitierra. Envían productos para hogares y organizaciones que busquen transformar sus residuos orgánicos en abono. Tel.: 094 897533. Ig: @vermitierra