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MIRADOR | CASAMIENTO

Hermida . Bonasso

Al encontrarse en el casamiento de unos amigos en el 2016, María Paz Bonasso y Juan Martín Hermida comenzaron a conocerse, hasta que en 2018 decidieron ponerse de novios. Ambos son el ejemplo perfecto de que para el amor no hay distancia, puesto que Juan Martín estuvo viviendo en Puerto Rico desde entonces hasta noviembre de 2019.

08.04.2021
2021-04-08T07:00:00
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Fotos: Mauricio Rodríguez

Un año más tarde de su regreso a Uruguay, en noviembre de 2020, María Paz fue sorprendida con la propuesta de casamiento. Fue una noche mientras caminaban por la rambla de Punta del Este cuando Juan Martín sacó una cajita con el anillo y le dijo para casarse en marzo de este año. Sin dudarlo, la novia dio el sí.

No tuvieron mucho tiempo para los preparativos en comparación con otras parejas, que por lo general suelen tomarse un año para ajustar todos los detalles. Pero a la pareja le encanta el mes de marzo y además no quisieron esperar más tiempo. Sin saberlo, realizaron su boda en el momento justo, cuando aún se podían hacer eventos sociales con los protocolos establecidos y el aforo reducido por la pandemia.

La primera etapa del casamiento de María Paz y Juan Martín tuvo lugar el 10 de marzo en el Registro Civil. Desde allí se trasladaron a Mirador de La Tahona para disfrutar de un almuerzo familiar, y en la noche compartieron una cena con los amigos más cercanos.

Pero la celebración del matrimonio continuó días después en Punta del Este. El 13 de marzo a la tarde el punto de encuentro fue la iglesia La Candelaria, donde el sacerdote Nicolás Gastaldi ofició la ceremonia religiosa ante familiares y amigos.

A las 16 horas, María Paz llegó en un vehículo conducido por Diego de Achaval -padre de su mejor amiga, Delfina, y a quien la novia considera un papá postizo-, que llevaba una gorra de capitán que consideró propicia por la importancia de su rol ese día. Tras bajar del auto y ser elogiada por todas sus amigas, que la esperaban ansiosas en la puerta, María Paz recorrió el camino hasta el altar del brazo de su cuñado Javier Zerbino. Mientras se acercaba a Juan Martín, que la esperaba emocionado, los invitados pudieron apreciar el vestido de la novia creado por Monaqueda, el tocado elaborado por su hermana, la orfebre Milagros Bonasso, y su ramo, creado por la paisajista y florista Manuela Jude, quien también realizó los boutonnières.

Luego de una ceremonia emotiva, con un coro conformado por amigos y familiares, los novios se trasladaron hacia Aguaverde Wine Lodge, próximo a La Barra de Maldonado, donde se realizaría la fiesta. Dados los protocolos, el encuentro tuvo lugar al aire libre y con el aforo permitido. El hecho de celebrar afuera más que una limitación fue un beneficio, puesto que el lugar ofrece una vista increíble y muy disfrutable.

Después de la boda el matrimonio se tomó algunos días para descansar y luego se fueron de luna de miel. Debido a la pandemia, María Paz y Juan Martín decidieron disfrutar de estar juntos en uno de sus lugares favoritos en Uruguay: José Ignacio.