Personajes
El éxito después de One Direction

Harry Styles, el chico de las perlas y el corazón roto

El músico y actor se consolida como una estrella que coquetea entre el rock y el pop

19.03.2020 06:00

Lectura: 11'

2020-03-19T06:00:00
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Por Florencia Pujadas

Las boybands tienen ciertas características. Están compuestas por músicos jóvenes (que saben cómo atrapar a los adolescentes), con una identidad de grupo cuidada y definida. Aunque los miembros pueden tener distintos estilos, son carismáticos y están unidos por una misma identidad discursiva. Quizás puedan diferir al hablar de sus colores favoritos o sus cábalas, pero en las entrevistas y rondas de firmas recurren -cuidadosos- a lugares comunes para complacer a los fanáticos con opiniones sobre el amor, sus miedos y su futuro. La historia de la música muestra que es difícil que más tarde sigan sus propias carreras sin vivir a la sombra del lugar que alguna vez ocuparon. Pero es cierto que existen excepciones como Joey McIntyre y Jordan Knight que sacaron discos después de formar parte de New Kids on the Block. O Justin Timberlake, quien desafió las reglas del juego al llevar una exitosa carrera como solista lejos de sus compañeros de N Sync. Ahora la industria de la música suma un nuevo -y quizás más notorio- caso de estudio: el encantador y versátil Harry Styles.

Después deléxito de One Direction -una banda juvenil impulsada en 2010 por el directivo de Sony Music Simon Cowell en The X Factor, el programa de talentos británico que rompió récords en todo el mundo-, el artista de 26 años lanzó dos discos que lo consolidan como una nueva estrella de rock. Ya no es aquel adolescente que conquistaba a chicas y chicos bailando What Makes You Beautiful, ni el que llenaba junto a sus compañeros estadios enteros con giras de álbumes de pop que llegaron a ser platino.

Foto: Tim Walker.

El líder de 1D (como le dicen los fanáticos) lanzó su propiacarrera en un esfuerzo consciente para crear una identidad musical separada de la banda. Sus canciones son autorreferenciales, hacen un recorrido por épocas de tristeza, tienen influencias de clásicos del rock y no juegan con el dueto (una fórmula del éxito) ni con invitados externos.Hay pocos indicios de que las canciones se hayan creado en esta década, pero Harry, con un sentido de la moda que inspira a actores como Timothée Chalamet, inesperadas respuestas sobre la apertura sexual, cuestionamientos sociales y experiencias con las drogas, es un reflejo de su generación. Y está preparado para convertirse -o eso dicen los críticos- en la voz de su tiempo.

Un corto camino al éxito. Para quienes siguieron los pasos de One Direction, la historia de Harry Styles es bastante conocida: el británico nació el 1º de febrero de 1994 en el pueblo de Holmes Chapel, ubicado en Cheshire, Reino Unido. Sus padres se divorciaron cuando tenía siete años y pasó su adolescencia junto a su hermana y su madre, esta última, la responsable de inscribirlo sin consultarle en The X Factor. Estudió en la Holmes Chapel Comprehensive School, donde formó la banda White Eskimo y compuso sus primeras canciones; más tarde participó en una competencia de batalla de bandas y ganó el primer puesto.

Mientras,trabajaba en una panadería de Cheshire y pensaba en dedicarse a la abogacía o a lafisioterapia. Aquella historia quedó en el olvido cuando audicionó para The X Factor y conquistó a los jueces con Isn't She Lovely. A los 16 años, el gurú del programa, Simon Cowell, le dijo que, aunque tenía una buena voz, no estaba pronto para ser solista; armó un grupo con otros cuatro chicos que estaban en las audiciones y siguieron juntos hasta el final de la competencia. La banda no ganó, pero hicieron una carrera de cinco años de éxitos, giras, hits, más hits, y una locura adolescente desenfrenada.El nombre 1D era una marca que hacía gritar a miles de chicos en estadios de fútbol repletos. Parecía imposible separar a Harry, Liam Payne, Niall Horan, Zayn Malik y Louis Tomilson de la banda, pero todos crecieron, cambiaron y le fueron agarrando el gusto a la fama. Aunque, claro, no todos tuvieron el éxito que le esperaba al joven de Cheshire.

Una imagen más fresca y auténtica.Ya se sabe que la mayoría de las bandas tienen fecha de vencimiento. Quizás muchos aún recuerden cuando George Michael prendió fuego su campera de cuero para mostrar que ya no se sentía parte de Wham! o el momento en que The Beatles, Beach Boys o Led Zeppelin se separaron. Casi siempre hubo discusiones, enfrentamientos o problemas internos que se volvieron públicos. Sin embargo, el caso de One Direction fue diferente. "Sé que cuando alguien sale de una banda, dice: ‘Ese no era yo. Me detuvieron'. Pero sí fui yo y no siento que me hayan retenido en absoluto. Fue muy divertido y sino lo hubiera disfrutado, no lo habría hecho. No es como si estuviera atado a un radiador", contóHarry a la revista Rolling Stone.

La banda se separó en 2015 y tan solo dos años más tarde, Harry reapareció en escena con un disco que sorprendió a la crítica. Influenciado por el rock suave de los 70, su primer álbum solista debutó en el número uno en varios países, incluido Reino Unido y Estados Unidos. Además de tener 500 millones de reproducciones en YouTube,su sencillo más exitoso, Sign Of Times, significó un quiebre en su figura como ídolo del pop. Lacanción fue descrita por él como la charla de una madre con un recién nacido que muere en el parto y es una de las más dramáticas del álbum que llevó su nombre, Harry Styles. Tambiénhabla de un drogadicto que corre con ladrones después de que su amante lo abandona en Meet Me in the Hallway y del novio que se aferra a una relación que sabe que terminó en Two Ghosts. Esta melodía lleva una combinación de guitarras acústicas y cables electrónicos similares a Melisa de Allman Brothers Band, además de que su letra tiene guiños a Wish You Where Here de Pink Floyd. Un juego similar aparece con Carolina (supuestamente dedicada a su exnovia,Taylor Swift) que evoca Stuck in the Middle With You de la banda escocesa Stealers Wheel.

Foto: Tim Walker.

El álbum está repleto de referencias a la historia de la música.También actor y modelo. Antes de salir de gira, Harry debutó como actor en la película Dunkerque de Christopher Nolan y firmó uncontrato como  embajador de Gucci. En una entrevista con Los Angeles Times, el director de la película (que ganó ocho premios Oscar) contó que el cantante fue elegido en una audición para jóvenes "desconocidos". "Cuando juntamos el elenco, teníamos algunos nombres claros como Kenneth Branagh, Mark Rylance, Tom Hardy, Cillian Murphy. Pero para los chicos que aparecíanen la playa queríamos jóvenes desconocidos. Harry obviamente no es desconocido, pero nunca había trabajado como actor así que hizo el casting con miles de chicos. Literalmente había miles de chicos y él lo consiguió", explicó.Es cierto que, por lo menos al principio, es difícil de reconocer al ídolo adolescente en la película. Y la sensación de estar frente a un artista nuevo, que ya no canta melodías simples y universales, sino que relata sus experiencias, se desnuda frente al micrófono y sorprende con su sensibilidad, solo incrementó con el tiempo.

En su adolescencia había sentido que tenía que dar casi todo porque era parte del trabajo, pero en el
camino aprendió cuánto quería mostrar de sí mismo. Todos supieron de su relación con la cantante Taylor Swift, lo dolorosa que fue su separación con la modelo Kendall Jenner y comentaron sobre su orientación sexual. "Cuando me mudé a Londres y empecé a tocar música, era muy joven. No era como si supiera lo que iba a pasar. Simplemente se te empuja a dar tanto de ti mismo... A través de experimentar cosas diferentes, aprendí lo que me gustaba y con qué me sentía más cómodo. Si doy demasiado de mí mismo, no me gusta tanto; entonces, lo hice un poco menos y creo que estoy mucho más feliz de hacerlo de esta manera", contó a The Guardian el año pasado.Ahora elige qué, cómo y cuándo contar su intimidad. Y cuando lo hace, el resultado es un éxito asegurado.

Con el lanzamiento de su segundo álbum Fine Line, cuya gira lo tiene en vela por el avance mundial del coronavirus (los tickets para su tour por América Latina ya están vendidos), Styles parece haber dejado de ser una marca comercial para poner a su personalidad en primer plano. Los críticos dicen que suena más auténtico, transparente y que por fin se desprendió de One Direction.Detrás de la línea fina. Para entender por qué Harry Styles es la nueva obsesión de la industria se puede hacer un pequeño recorrido por algunosmeses de 2019 y ver dónde estaba. Antes de cumplir 26 años, fue anfitrión de la Met Gala junto a Serena Williams, Lady Gaga, Anna Wintour y Alessandro Michele. Se volvió el rostro oficial de la fragancia Mémoire d'une Odeur de Gucci y recibió un golpe (en el juego) de Michelle Obama durante un partido de handball en el programa de TV del comediante James Corden.

En esas andaba cuando estaba a punto de lanzar Fine Line, un disco que navega entre el rock y el pop y juega con una imagen de artista "raro". Al menos parece divertirse cuando camina con las uñas pintadas, anillos en ambas manos, un collar de perlas, una blusa de abuela o un tutú que resalta sus tatuajes.Para componer su nuevo álbum, que está inspirado en su vida, necesitó un corazón roto, algo de meditación y unos hongos mágicos. "Consumíamos hongos, nos acostábamos en la hierba y escuchábamos Ram de Paul McCartney al sol", contó en una entrevista con Rolling Stone sobre los días de grabación. Y tuvo más de una sesión de meditación para aliviar la presión de la industria (tiene un contrato con la disquera Columbia Records UK) y de las expectativas de los fanáticos.

 "Fui muy escéptico al entrar, pero creo que la meditación me ha ayudado a preocuparme menos por el futuro y menos por el pasado. Siento que asimilo muchas más cosas que solían pasar por mi lado porque siempre estaba corriendo. Es parte de ser más abierto y hablar con amigos. No siempre es lo más fácil entrar en una habitación y decir: ‘Cometí un error y me hizo sentir así'. Pero ese momento en el que realmente te permitiste estar en esa zona de ser vulnerable, alcanzas este sentimiento de apertura. Ahí es cuando te sientes como: ‘Oh, estoy jodidamente viviendo, hombre'", contó en la misma entrevista. Esa vulnerabilidad reaparece en canciones como Cherry, que habla del desamor y está dedicada a su exnovia Camille Rowe; incluso lleva una grabación de un mensaje de voz de ella en francés. O en To Be Lonely, una de las composiciones más duras y desesperadas del álbum que tiene un ritmo que disimula el caos.Este año, y si la emergencia sanitaria por la pandemia del coronavirus cesa, Harry estará por América Latina con un disco que podría haber sido escrito hace cuatro décadas, pero tiene elementos del pop y el rock actual. Sus melodías son delicadas y sus letras más profundas e íntimas. El exintegrante de One Direction maduró y encontró su propia identidad.

Ahora no piensa correrse del medio.

Foto: gentileza Sony

Fluidez en lo sexual y en la moda

Harry Styles habla de la libertad cada vez que toca temas como las drogas, la fluidez de género y la moda. Hay cuentas en Instagram que se dedican a hablar del esmalte de sus uñas, siguen sus pasos y se enloquecen cuando sube fotos saltando con un tutú rosado o un pantalón de mujer. Porque, además de llegar a número uno con sus canciones, el británico se volvió algo así como un cazador de tendencias. O directamente un creador de tendencias.

El embajador de Gucci, es fanático de los diseños del español Manel Archi Alled-Martínez, contó en más de una entrevista que no separa la ropa por género sino por cómo lo hace sentir a él. No le importa usar una blusa rosada ni un atuendo barroco. " />usar su ya icónico collar de perlas y al hablar, sin muchos pelos en la lengua, sobre la libertad sexual. "Tuve un gran momento de autorreflexión y autoaceptación. Creo que son tiempos libres y creo que la gente se pregunta ‘¿por qué no?' mucho más, lo que me emociona. No solo se han borrado las líneas en la ropa, sino que ya pasa en otros ámbitos. Creo que lo puedes relacionar con la música y con cómo los géneros se difuminan. Se trata de ¿qué importa?, ¿a quién le importa?", dijo a Vogue. El qué importa también se traslada a su respuesta cada vez que le preguntan sobre su orientación sexual y sobre si es bisexual. No lo tengo claro ni importa, repite.

Lo que sí está dispuesto a revelar aparece en sus canciones, que son testimonios en primera persona de los cuestionamientos y experiencias que probablemente rodean a cualquier persona de 26 años.