Cultura
Autor, librero y editor

Granta elige al uruguayo Gonzalo Baz entre los mejores escritores jóvenes en español

El montevideano integra la nueva lista de los mejores narradores jóvenes de habla hispana que cada diez años confecciona la prestigiosa revista británica

02.05.2021

Lectura: 11'

2021-05-02T07:00:00
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Por Juan Andrés Ferreira

Fundada por alumnos de la Universidad de Cambridge en 1889, Granta es una de las revistas literarias de mayor prestigio mundial. Desde sus inicios publicó primeros textos de autores posteriormente consagrados, como Ted Hughes o Sylvia Plath. Refundada en 1979, la publicación se desvinculó de la casa de estudios y se abrió a un público más amplio, convirtiéndose en una de las principales fuentes de difusión y consolidación de autores.

Cada 10 años, la revista hace una selección de los 25 mejores narradores jóvenes (menores de 35) tanto en inglés como en español. Así ha sido desde que en 1983 se dio a conocer la primera antología, que incluyó nombres de unos treintañeros Martin Amis, Salman Rushdie, Kazuo Ishiguro, Ian McEwan, William Boyd, Shiva Naipaul y Julian Barnes, entre los más destacados. Desde entonces, la lista de Granta es una especie de sello de calidad con proyección al futuro. En 1993 aparecieron allí Hanif Kureishi, Tibor Fisher y Ben Okri. En 2003, en tanto, lo hicieron Zadie Smith, Andrew O'Hagan, Ben Rice y Monica Ali.

En 2010 publicó la primera compilación de los mejores narradores emergentes en español. En aquel listado se encontraban nombres como los de Samanta Schweblin, Pola Oloixarac, Elvira Navarro, Santiago Roncagliolo, Andrés Neuman, Antonio Ortuño, Alejandro Zambra, Patricio Pron y el uruguayo Andrés Ressia Colino, autor de las novelas Palcante y Parir.

Tras el pandémico 2020, la revista publicará en mayo de este año a través del sello Candaya en los países de habla hispana (y por medio de Vintage Español en Estados Unidos) Los mejores narradores jóvenes en español 2, que reúne a 25 escritores menores de 35 años. La nueva lista incluye 11 escritoras y 14 escritores. Y nuevamente hay un uruguayo en la selección: Gonzalo Baz, nacido en Montevideo, en 1985.

"No hemos pensado en cuotas, solo en el talento", han señalado los miembros del jurado, conformado por Valerie Miles (editora y directora de Granta en español), Gaby Wood (directora de la Fundación Booker), Horacio Castellanos Moya (escritor y periodista salvadoreño), Rodrigo Fresán (escritor y periodista argentino radicado en Barcelona), Chloe Aridjis (ganadora del premio Pen-Faulkner 2020) y Aurelio Major (poeta, antólogo, traductor y editor, cofundador de la edición de Granta en español). "Buscábamos originalidad, gente que hiciera cosas únicas", dijo Miles cuando anunció a los 25 autores en el Instituto Cervantes de Madrid el miércoles 7 de abril.

Baz es escritor, librero y editor. Como escritor publicó Animales que vuelven (2017), una colección de relatos que ganó el Premio Ópera Prima del Ministerio de Educación y Cultura. Su primera novela, Los pasajes comunes, se publicó en 2020, por medio de Criatura Editora. Hasta hace muy poco se lo podía ver en Escaramuza, donde trabajó durante años como librero (antes estuvo en Babilonia Libros). Este año, precisamente, decidió retirarse para dedicar más tiempo y energía a la escritura y, sobre todo, a Pez en el hielo, la editorial que fundó y dirige junto con la también escritora Daniela Olivar.

Nacida en 2016, Pez en el hielo empezó editando libros de manera artesanal. Hoy ya cuenta con casi 20 títulos publicados. Aquellas primeras ediciones artesanales se consiguen (se conseguirán) en las ferias que organiza Colectivo Sancocho, que convoca a distintos sellos independientes uruguayos. También pueden solicitarse vía web y a través de las redes sociales de la editorial. Las nuevas ediciones de Pez en el hielo, más "industriales", están en todas las librerías.

Has dicho que Pez en el hielo nace del deseo y la necesidad de publicar textos propios y de amigos. Suena muy bien, pero no debe ser fácil editar a un amigo.
Arrancó un poco así, en 2016. Dani (Olivar) y yo escribimos. Ahora somos pareja, pero fuimos amigos mucho tiempo, durante el cual intercambiábamos textos propios y ajenos. Un día decidimos hacer una publicación con nuestros textos. Y justo se estaba armando una FLIA (Feria del Libro Independiente y Alternativo), organizada y autogestionada por amigos nuestros. Y dijimos: "Vamos a probar con esto". Sacamos un librito artesanal que tenía, creo, un tiraje de 20 copias. #1 Querías frío, acá tenés muñeca tenía un cuento mío, otro de Dani, otro de Hoski (José Luis Gadea) y otro de Cyntia Trafi. Era muy muy artesanal, ni siquiera estaba guillotinado. Desprolijo y divino. Nos encantan esas ediciones medio punkies. Igual el libro casi no tenía edición. Nos leíamos, corregíamos, pero eran textos muy crudos, sin mucha revisión. Después hicimos otros volúmenes de los numerales (#2 Ya llamé a la policía y #3 Toda la verdad sobre la organización social de las abejas) y empezamos a meter un poco más de mano. Después editamos nuestros propios libros. El mío, Animales que vuelven, muy artesanal también. Y después el de Dani, La poética del riesgo. Ahí empezamos a mejorar las ediciones, tanto materialmente como en la revisión y la edición. Incluimos a una correctora, Matilde Bango, que también es amiga, y el asunto se fue profesionalizando, naturalmente y sin mucho apuro, hasta llegar a lo que es ahora, en el que hay un trabajo mucho más serio sobre los textos.

¿Les llegan manuscritos? ¿Ustedes buscan autores?
Nos mandan y pedimos. Por ejemplo, el libro de Isabel Retamoso, Las tentativas, salió a partir de iniciativa nuestra. Yo la había leído en Brecha y un día le escribí para saber si tenía algo. Ella justo había empezado a trabajar con la novela. Ahí fue algo que salimos a buscar. Pero también nos han llegado manuscritos. Igual siempre estamos buscando en la web y en ferias. También nos llegan propuestas, amigos que conocen la editorial y nos recomiendan autores.

¿Cómo es el proceso desde que leen un original y ese original se convierte en el libro que llega a los lectores?
Una vez que leemos el texto y decidimos que estaría bueno publicarlo se suceden varias instancias. Primero hay una lectura bien profunda, viendo cómo puede mejorar el texto: a veces metemos bastante mano, otras veces, casi nada. Después pasa a corrección y luego a la diseñadora, Bárbara Nilson. El trabajo de buscar la foto de tapa es algo bastante entretenido y difícil. Cuando comenzamos con estas colecciones que son un poco más industriales, salen de imprenta y tienen un tiraje grande y con distribución, quisimos que las tapas tuvieran fotografías de autores uruguayos más o menos conocidos. Es todo un desafío elegir una imagen que represente y que a su vez dialogue con el texto. La primera fue el libro de Claudio Burguez (Las cosas que quiero no se quieren entre sí) y él mismo propuso una fotografía de Juan Fielitz que tenía mucho que ver con el texto. Pasa mucho que las fotografías las propongan los propios autores. Y evaluamos. Hay libros que cuestan muchísimo. Con Las tentativas tuvimos un proceso larguísimo. Creo que estuvimos cuatro meses para llegar a la tapa que finalmente quedó. Propusimos un montón de fotografías que a la autora no le convencían. Trabajamos bastante colectivamente con el autor en todas las instancias. Si al autor no le gusta la foto de tapa, buscamos otra, y todo así.

¿Cómo fuiste aprendiendo el trabajo de editor?
Escribir te ayuda mucho a tener cierto conocimiento de las herramientas narrativas. Ayuda a leer el texto de otro. Aprendí mucho en Sancocho, el colectivo de editoriales independientes, donde intercambiamos piques y experiencias. El haber publicado con Criatura y haber trabajado con Julia (Ortiz, editora) también aportó. He leído algunos libros sobre edición. Hay cosas que me interesan mucho y otras nada. Todavía sigo aprendiendo, considero que todavía me queda un montón.

¿Cómo llegó Los pasajes comunes a Criatura?
Julia había comprado Animales que vuelven en una de las ferias que hacemos y le había gustado. Durante un tiempo trabajamos prácticamente en el mismo lugar, ella en Criatura, yo en (la librería) Escaramuza. Un día me preguntó si tenía algo más. Que si tenía, que se lo mande. Era fines de 2018, y no tenía nada en ese momento. Cuando me di cuenta de que tenía algo con Los pasajes comunes, imágenes del complejo, algunas historias, le comenté. Le dije que estaba empezando a trabajar en una novela. "Mandámela ahora", me dijo.

¿Fue ella la que te sugirió que te presentaras a la convocatoria de Granta?
Sí, ella me mandó la convocatoria y me pareció que estaba bueno. Son varias instancias. En la primera mandás lo que tenés ya publicado. Yo mandé un fragmento de la novela, que estaba en proceso. Después, en octubre, me avisaron que había quedado en una lista corta y que a partir de ahí tenía que escribir una obra inédita. No tenía nada. No imaginaba que iba a pasar eso. Tenía lo que venía escribiendo en mis diarios, cosas que veía interesantes, tenía medio que una especie de lugar o de situaciones que giraban en torno a un lugar, algo que tenía un poco masticado ya, y me puse a escribir ese cuento que terminó siendo Deshabitantes. Lo escribí en un mes. Soy muy lento, demoro mucho más. Lo mandé y medio que me olvidé. Me saturó lo de escribir un cuento así, de un tirón. Y me olvidé a tal punto que un día me escribe Valerie Miles para decirme que llevaba 15 minutos esperándome en una reunión por Zoom. Habíamos quedado en eso y yo me olvidé. Y esa reunión fue para decirme que había quedado en la lista. Así me enteré. Eso fue en diciembre. Y no podía contarle a nadie.

Volviendo a Los pasajes comunes. Cuando tenías esas primeras páginas, ¿ya sabías que era una novela?
Sí. Tenía 20 páginas escritas y un aliento un poco más largo que los cuentos. Y eso fue lo que le mandé a Julia. Las primeras 20 páginas. A partir de ahí le fui mandando material. Cada vez que escribía 20 páginas se las mandaba. Ella es una editora muy sutil. En algunas partes me sugirió que no fuera tan local o muy autorreferencial.

Uno de los atractivos de la novela radica en el ensamblaje que tiene, la forma como están presentadas las piezas. ¿Esa estructura estuvo desde el principio?
Estuvo desde el arranque. Yo escribo de esa forma. Soy bastante caótico, laburo en varios momentos, y la cronología siempre se me va al carajo. Pero también me gusta muchísimo la parte del montaje de los fragmentos, ver cómo funciona este fragmente al lado de este o probar con este fragmento que estaba en el medio y ponerlo al final. Deshabitantes, el cuento que va a salir en la antología de Granta también es así.

Has comentado también que cuando empezás a escribir primero aparecen lugares y escenarios, luego los personajes y las acciones.
Desde que empecé a escribir siempre empiezo con la descripción de un lugar. Nunca empiezo por un personaje o por un conflicto o una idea, sino por un lugar. Es medio involuntario, simplemente me di cuenta de que es la forma como surge todo. En Los pasajes comunes, el complejo de viviendas es superimportante, es casi como un personaje, que está hecho de recuerdos. Por lo general, nunca vuelvo a los lugares sobre los que escribo. Solo vuelvo desde el recuerdo o la imaginación. Mientras escribí Los pasajes... no fui a Euskal Erria. Sencillamente no quería que el complejo del libro fuera Euskal Erria. Si bien la conexión es inevitable y hay muchas cosas en común de la historia y de los espacios, me interesaba que el complejo fuera un espacio ficcional que concentrara las características comunes a todos los complejos. Al menos, eso intenté. Quería rescatar la esencia de un lugar construido como para la circulación y no un lugar habitable. Ese gesto, medio deliberado, creo que está en todos los complejos: en Bucarest, en Lisboa o en Montevideo.

LOS MEJORES SEGÚN GRANTA

Junto con el uruguayo Gonzalo Baz se encuentran Andrea Abreu, David Aliaga, Munir Hachemi, Cristina Morales, Alejandro Morellón, Irene Reyes-Noguerol (España), José Adiak Montoya (Nicaragua), Carlos Manuel Álvarez, Dainerys Machado Vento, Eudris Planche Savón (Cuba), José Ardila (Colombia), Miluska Benavides (Perú), Martín Felipe Castagnet, Camila Fabbri, Michel Nieva (Argentina), Andrea Chapela, Mateo García Elizondo, Aura García-Junco, Aniela Rodríguez (México), Paulina Flores, Diego Zúñiga (Chile), Carlos Fonseca (Costa Rica), Estanislao Medina Huesca (Guinea Ecuatorial) y Mónica Ojeda (Ecuador).