Cultura
Un mundo amigo

Friends, la serie, cumplió 25 años: los millennials la critican, algunos la siguen mirando

Eran los años 90, cuando la ansiedad no era una epidemia mundial y la gente esperaba una semana entera para ver el siguiente capítulo de una serie. Friends se estrenó en Estados Unidos por la cadena NBC en el otoño boreal de 1994, con un reparto, entonces, de prometedores desconocidos.

02.11.2019

Lectura: 12'

2019-11-02T12:28:00
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por Patricia Mántaras

Eran los años 90, cuando la ansiedad no era una epidemia mundial y la gente esperaba una semana entera para ver el siguiente capítulo de una serie. Eran tiempos en que cada nuevo episodio era un ritual y una excusa para reunirse. No existían las maratones, a menos que se comprara, al final de la temporada, la colección en VHS o DVD con todos los capítulos. Friends se estrenó en Estados Unidos por la cadena NBC en el otoño boreal de 1994, con un reparto, entonces, de prometedores desconocidos. Martha Kauffman y David Crane -ambos guionistas y productores-crearon esta sitcom (comedia de situación) verdaderamente coral: había seis protagonistas, ninguno con más relevancia en la historia que el otro.

El último capítulo se emitió 10 años después, en 2004, y el público (25 millones de televidentes en promedio sintonizaban cada capítulo solo en Estados Unidos) sufrió la despedida de este grupo de amigos que, en el correr de 236 episodios, habían pasado de ser veinteañeros irresponsables incursionando en la adultez a treintañeros experientes, algo más golpeados, pero tan amigos como siempre. Hubo divorcios y bodas, aventuras de una noche y romances duraderos. Hubo fracasos, cambios de trabajo, mudanzas, peleas y reconciliaciones.

Lo que sucede con dos personas que cuando se conocen provocan un chispazo y saben que están frente a algo diferente, pasó cuando el elenco del programa se reunió por primera vez a interpretar una escena; algo parecido a la magia. Kauffman se dio cuenta de que estaba ante un fenómeno inminente en el primer ensayo de una secuencia en la cafetería. "Tuve escalofríos en la columna vertebral y luego pensé: ‘Esto es especial. Hay algo acerca de estos seis... este guion es para ellos".

Desde que todas las temporadas de Friends se subieron a Netflix, los millennials (también llamados generación Y, nacidos desde principios de 1980 a mediados de los 90) y la generación Z (de mediados de los 90 a mediados de 2000) se toparon por primera vez con la serie. Muchos de ellos no solo no la encontraron graciosa, sino que el tipo de humor y algunos chistes puntuales les resultaron incómodos por su forma de referirse a la homosexualidad y de reforzar los estereotipos físicos. Parece que los adolescentes ya no se ríen de lo mismo, pero los que lo fueron entre los 90 y los 2000 encontraban (y siguen encontrando) en esas líneas, lejos de hostilidad, confort; un mundo amigo en el que sumergirse.

Los personajes. Según el guion del piloto -algo así como el primer episodio que es al mismo tiempo una prueba-, la serie se llamaría en un principio Friends Like Us, y los personajes estaban definidos ya desde entonces con características que se mantuvieron y se acentuaron con el tiempo.

Mónica está descripta como "inteligente, cínica, decidida. Muy atractiva. Tuvo que trabajar por todo lo que tiene. Es asistente de chef para un restaurante chic del uptown de Manhattan. Y un desastre en el terreno romántico". Rachel sería "consentida, adorable, valiente. La mejor amiga de Mónica de la Secundaria. Sola e independiente por primera vez. Y equipada para hacer nada". Phoebe: "Dulce, extravagante, new age. Excompañera de casa de Mónica. Vende chucherías en la calle y toca la guitarra en el subte. Un alma bondadosa". Ross: "Inteligente, emocional, romántico. Hermano de Mónica. Divorciado repentinamente. Enfrentando la soltería con fenomenal reticencia. Paleontólogo. Como si eso importara". Joey: "Atractivo, macho, engreído. Vive al otro lado del hall de Mónica y Rachel. Quiere ser actor. De hecho, quiere ser Al Pacino. Ama a las mujeres, los deportes, las mujeres, Nueva York, las mujeres y sobre todo, a Joey". Chandler-: "Divertido, ácido. Un observador irónico de la vida de todos. Y de sí mismo. Trabaja frente a una computadora haciendo algo tedioso en un cubículo claustrofóbico de un edificio sin descripción. Sobrevive gracias a su sentido del humor". "Todos están en sus veinte. Todos intentando encontrar su camino", dice el libreto. Y todos tenemos un personaje favorito, y ahí está en parte la clave; diferentes perfiles, diferentes tipos de humor con que empatizar.

A fines del año pasado, Yashu Seth, un científico de datos, analizó todos los episodios y descubrió que podría considerarse a Ross el personaje principal. Para llegar a esta conclusión analizó el número de líneas y palabras que interpretó cada personaje, los minutos que aparecieron en pantalla y las escenas individuales de cada uno. Ross fue el que más escenas en solitario tuvo, y por eso aquello de que es el principal. Pero Rachel dijo casi la misma cantidad de líneas que él (unas 9.000) y Chandler fue el que tuvo más tiempo en pantalla (1.400 escenas).

Sin embargo, según sus creadores -y los espectadores que la siguieron- ningún personaje es más importante que otro. "En un principio, Phoebe y Chandler habían sido pensados como ‘un poco más secundarios', como personajes que ‘proveerían de humor cuando se precisara", contó Kauffman. "Pero nos dieron mucho más que eso. Se volvieron centrales en el grupo".

Nunca se supo de un roce entre los actores. La amistad que se veía en pantalla parecía haber trascendido la ficción y se los veía juntos en actividades no estrictamente laborales. Se hizo conocida la instancia en que los seis actores se pusieron de acuerdo, en el año 2002, para negociar el sueldo, y en bloque lograr llegar a la cifra de un millón de dólares por episodio cada uno (los anunciantes llegaron a pagar hasta 2 millones por 30 segundos de espacio). Venían negociando en bloque desde antes, lo que implicó que en años anteriores Jennifer Aniston y David Schwimmer, que ganaban más que el resto, pasaran a ganar menos para promediar y que otros recibieran más. El año en que lograron convertirse en los actores de televisión mejor pagados, la sitcom había logrado el mayor rating de su historia en la 9ª temporada. Los actores habían empezado ganando 22.500 dólares por episodio en la primera y la segunda temporadas, y siguieron con 75.000 en la tercera, 85.000 en la cuarta, 100.000 en la quinta, 125.000 en la sexta y 750.000 en la séptima y octava.

Amarla/odiarla. El humor de la serie abordó temas como la salud mental, la homosexualidad, asuntos de género y raciales. Bromeó sobre ellos de la forma en que se bromeaba cuando todavía no era políticamente incorrecto referirse a la exgordura de un personaje. El personaje de Mónica había tenido unos kilos de más en su adolescencia, y en algunos capítulos con flashback se vuelve a esa época no tan feliz para ella. Pero el humor no es tan burdo como para decir que se ríe de Mónica; se vale de esa etapa para explicar algunos rasgos de su personalidad, y también para dejar en evidencia la inmadurez del resto de la pandilla. Juzgarla con los criterios actuales no parece del todo justo, y, como sugirió un adepto a la serie en Twitter, aplicaría a este caso la placa que Warner Bros. ubicó antes de cada capítulo de sus dibujos animados de Looney Tunes (que comenzaron a proyectarse en 1930): "Los dibujos que está a punto de ver son un producto de su tiempo. Pueden representar algunos prejuicios étnicos y raciales que fueron lugar común en la sociedad estadounidense. Estas representaciones estuvieron equivocadas entonces y están equivocadas hoy. Aunque no representan la visión actual de Warner Bros., estos dibujos están siendo presentados como fueron creados originalmente, porque hacer lo contrario sería lo mismo que decir que esos prejuicios nunca existieron".

También se criticó al personaje de Rachel cuando contrata a Tag (un joven de 24 años no tan preparado para el cargo como otra postulante, pero que se queda con el puesto gracias a su atractivo; o a Chandler, por mostrarse ofendido cuando solo con verlo asumían que era homosexual; o las líneas de comedia construidas en torno a su padre trans, interpretado por Kathleen Turner; o a Ross, por cómo manejaba la inesperada homosexualidad de su exesposa.

Los defensores de la serie, en cambio, parten de la fecha en que comenzó a emitirse (1994) para marcar las diferencias que había entre aquella sociedad y la actual. Solo con poner sobre la mesa algunos asuntos, aunque fuera desde el lugar del humor, Friends demostraba estar un paso más adelante que otras sitcom del momento. Sin embargo, Kauffman y Crane libraron varias batallas en ese sentido. Ambos recuerdan un episodio en que Mónica y Rachel pelean por el último preservativo que quedaba en el departamento. "Podíamos mostrar la caja, y agitarla para escuchar el movimiento de los preservativos, pero no podíamos mostrar el envoltorio y no podíamos usar la palabra ‘preservativo'", contaron a Variety. Pero le encontraron la vuelta creativa para que quedara claro cuál era el motivo de la disputa entre ambas chicas.

"Cuando recién empezamos, podíamos decir ‘pene'. Pero tres años después, ya no. Y después pudimos volver a decirlo en la temporada siete. No podíamos decir ‘pezón', pero sí ‘pene'", recuerdan, aludiendo a los criterios de la televisora. Sistemáticamente, escribían guiones algo excedidos en temas que sabían complejos para que, al pasar por la censura, mantuviera algún condimento.

Se puede entender el análisis de los millennials, pero sobre todo de la generación Z, que ni siquiera habían nacido en ese momento, y que manejan otros códigos en la comedia. Los nativos de estas generaciones se caracterizan por su tolerancia y espíritu pacífico y justiciero; aceptan la comunidad LGBTQ y las diferencias raciales con tal naturalidad que les resulta inconcebible que, en otros tiempos no tan lejanos, esa igualdad no estuviera instalada y la pelea no estuviera ganada. El humor es un reflejo de la sociedad del momento. Tal vez por eso encontrar chistes que hoy serían políticamente incorrectos en una serie que dejó de emitirse hace 15 años no debería sorprender ni escandalizar.

Por qué no volverán. Aunque la tentación de hacer y de ver un capítulo de reunión de Friends está siempre presente, los creadores de la serie han sido contundentes: quien quiera ver Friends, que vea capítulos viejos. La decisión tiene sus motivos, y Kauffman y Crane los explicaron en una entrevista con la revista Rolling Stone. "El show es sobre un momento en la vida cuando tus amigos son tu familia. Ya no es ese momento. Todo lo que haríamos sería poner a esos seis actores juntos, pero el corazón del show se habría perdido". Otra de las razones es: "Al show le está yendo bien, a la gente le encanta. Una reunión solo podría desilusionarlos".

Las opiniones del elenco están divididas: Jennifer Aniston, Lisa Kudrow y Courteney Cox estarían dispuestas a filmar un episodio de revival, pero los varones no. "Nadie quiere ver a Joey en su colonoscopía", dijo Matt LeBlanc; "la realidad es que no sé si quiero vernos a todos con bastones y andadores", opinó David Schwimmer, y Matthew Perry confesó que tiene una pesadilla recurrente: "Sueño que hacemos Friends de nuevo y a nadie le importa. Hacemos una serie entera, volvemos y no le interesa a nadie. Así que cuando alguien me lo pregunte, voy a decir que no. El caso es que si acabamos tan arriba, va a ser imposible superarlo", sentenció.


FRIENDS EN EL CINE

A propósito del aniversario, los 12 mejores capítulos de la serie (remasterizados en 4K y reunidos en tres funciones) podrán verse en una sala de cine en Montevideo.

En la maratón, que comienza este lunes 4 de noviembre y termina el miércoles 6, se podrán ver una selección de los episodios más recordados: The One with the Blackout (El del apagón), The One with the Birth (El del nacimiento), The One with the Prom Video (El del video de la fiesta de graduación), The One Where Ross Finds Out (En el que Ross se entera), The One Where No One's Ready (En el que nadie está listo), The One with the Morning After (El de la mañana después), The One with Chandler in a Box (El de Chandler en una caja), The One with the Embryos (El de los embriones), The One with Ross Wedding - Part 2 (El de la boda de Ross - Parte 2), The One Where Everybody Finds Out (En el que todos se enteran) y The One Where Ross Got High (En el que Ross se drogó).
La cita los tres días es a las 20 horas en Movie Punta Carretas y el precio de las entradas para cada día es de 250 pesos.


EL LÉXICO

Se impusieron el peinado de Rachel y algunas líneas que, aún hoy, 25 años después, sus fanáticos cuelan en algunas conversaciones con el único problema de que, para interpretarlas, el interlocutor tiene que conocer el léxico de la serie.

"How you doin'?" (¿Cómo estás?): la principal y única línea de conquista que usa Joey con las mujeres.
"We were on a break" ("Estábamos en una pausa"): eso dice Ross cada vez que Rachel le echa en cara el affaire que tuvo con otra mujer cuando él consideraba que habían roto.

"Unagi" (sin traducción): Término usado por Ross para definir el estado de alerta necesario para practicar karate y que, según las chicas, no es más que un tipo de sushi.