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Ferias y monedas digitales: así es como el sector artístico enfrenta los tiempos difíciles

Desde la invención de una moneda digital hasta una feria con artistas de gran trayectoria y también incipientes a precios asequibles, el sector artístico les hace frente a los tiempos difíciles

01.05.2021 07:00

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2021-05-01T07:00:00
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Por Sofía Supervielle

Según el reporte Art Basel UBS -que presenta un análisis anual del mercado mundial del arte-, el sector artístico se contrajo a valores de 2009, un punto que hace imposible su recuperación en el mediano plazo, dejando a millones de artistas en todo el mundo con ingresos extremadamente frágiles. En Uruguay, la situación no es diferente y para hacerle frente, los que integran el ambiente artístico y cultural han echado mano a la mejor herramienta que tienen, la creatividad, para poner en marcha novedosos emprendimientos que ayudan a estimular su actividad.

Un ejemplo es la iniciativa del uruguayo Martín Sastre, un artista referente de su generación en América Latina. Sus obras forman parte de la colección del Museo Guggenheim de Nueva York y dirigió el documental de Netflix Nasha Natasha, que narra el fenómeno en el que se convirtió Natalia Oreiro en Rusia, y fue uno de los contenidos más vistos en la plataforma durante 2020 en Uruguay.

"Un día me pregunté seriamente: ¿por qué los artistas siempre fueron pobres?", dice Sastre. La respuesta a esa pregunta fue crear junto con un equipo de emprendedores una moneda digital llamada Lala, que cuenta con su propia plataforma transaccional.

"Así como al resto de los trabajadores se les paga por su tiempo, a nosotros solo se nos paga por un producto terminado y todo lo invertido, tiempo, dinero y trabajo, corre por nuestra cuenta", señala. Contra viento y marea, Sastre y su equipo proponen reiniciar el mundo del arte con una nueva manera de pagarles a quienes trabajan en él.

Lala permite que todo artista, desde cualquier parte del mundo, pueda capitalizar su tiempo de trabajo generando un ingreso fijo mensual. Esta financiación se da gracias a los suscriptores, llamados ángeles, que pagarán con lalas -cada una cuesta 0,36 dólares- y accederán de forma exclusiva al proceso creativo de los artistas que seleccionen y a la subasta de sus obras terminadas. "Cualquier persona puede suscribirse, cualquiera puede ser un ángel. El proceso creativo depende de cada artista y cómo se lo muestra a sus suscriptores también", asegura Sastre.

Los artistas establecen la cantidad de lalas que necesitan al mes para trabajar en sus proyectos y una vez que alcanzan la suma requerida, comienzan a trabajar. Los ángeles se suscriben a un proyecto determinado y a cambio tienen acceso exclusivo al proceso creativo de esa obra. Una vez que el artista termina su trabajo, las obras finales se subastarán exclusivamente entre los ángeles de cada proyecto. Por último, los artistas enviarán las obras de arte a los ángeles que las compraron y comenzarán un nuevo proceso creativo.

De esta manera se propone una economía horizontal, sin comisiones ni especulación, "dando valor real al trabajo, generando un ecosistema fuerte y sustentable del que todas y todos saldremos enriquecidos", explica el artista devenido en emprendedor.

A través de la página web de Lala Arte (www.lala.art) todo artista y ángel se puede suscribir y comenzar a ser parte de esta comunidad. Aunque Sastre viene arrastrando esta idea desde 2003, hace unos tres años logró que tomara impulso, y cuando empezó a desarrollarla apareció la pandemia. "Todo se digitalizó todavía más, y por ser una plataforma digital, en cierta manera el contexto nos potenció, sirvió para que la lancemos con mucha fuerza. Bajo este contexto, Lala pasó de ser algo interesante a una herramienta fundamental", explica.

En este momento se encuentran recibiendo cantidad de proyectos, y están enfocados en lanzar el primero, el proyecto cero, que seguramente quede pronto en estos días.

Feria G.A.N.G.A. El Creative Cluster Developer (CCD) también se enfrenta a la pandemia con una idea poco frecuente. Es el antiguo Centro Democrático de Punta del Este, un referente que entre 1933 y 2012 fue sede de actividades sociales y culturales. En enero de este año reabrió sus puertas de la mano del empresario argentino Guillermo Rozemblum. El lugar se transformó en un espacio que tiene como principal objetivo la promoción y difusión del arte contemporáneo local, regional e internacional, abordando diferentes disciplinas como pintura, escultura, video, arte sonoro y lumínico, performance y diseño, entre otros. El nuevo CCD busca fomentar el emprendedurismo de las industrias creativas desde la gestación de ideas hasta la materialización de proyectos vinculados con el arte en su totalidad.

Haciéndoles frente a las arenas movedizas que vive el sector, CCD lanzó la feria asequible G.A.N.G.A. (Gran Arte Necesita Generar Alegría), en la que se exponen obras de más de sesenta artistas uruguayos que podrán ser adquiridas por el público en general con valores que van desde los 100 a los 3.000 dólares. Se pueden encontrar obras de Andrea Finkelstein, Ana Livni, Pablo Uribe, Estudio Claro, Gerardo Goldwasser, Gustavo Tabares Britos, José Luis Parodi y Alfalfa. Los talentos de Azul Gattás, Candela Bado, Camila Fernández, Guido Iafigliola (Glitchdo), Mago Hart, Violeta Artagaveytia y varios más también están en G.A.N.G.A.

Originalmente, la idea había sido hacer una feria de estas características pero que durara solo cuatro días y en forma presencial. Pero se anunció el cierre de los centros culturales, galerías y museos, y pasó a ser una muestra virtual de dos meses.

La coordinación entre varias personas de distintas galerías y artistas que no se conocían previamente implicó un trabajo arduo pero gratificante. "La experiencia tuvo, y sigue teniendo, de todo un poco. Es excelente conocer a gente del ambiente del arte con ganas de hacer, de crear, de compartir, de trabajar en equipo. Enseguida todos hicimos match", cuenta Cecilia Gervaso de la galería Hungy Art, que integra el equipo. "Nos complementamos y nos volvimos locos al pasar de ser un evento de pocos días al formato online. Los cambios a veces te enloquecen, pero aprendés sobre la marcha, cómo es el otro y de qué manera trabaja; puedo decir que solo enriquece y te enseña. Reunir a tantos artistas en tan poco tiempo fue un reto", agrega.

La curaduría estuvo a cargo del equipo del CCD en colaboración con las galerías de arte Hungry Art, Espacio Foto Arte y La Galerilla. G.A.N.G.A incluye pinturas, esculturas, fotografías, ilustraciones, artes plásticas, arte digital, arte funcional (moda y muebles de diseño), experiencias sonoras y artistas multidisciplinarios en escena. Estará abierta hasta el próximo 30 de mayo en formato virtual, y cuando las autoridades nacionales lo autoricen en función de la situación sanitaria, se pasará al formato presencial. Se puede recorrer con una experiencia 360 desde el sitio www.ccdpde.com o en ?Instagram: @ccd.arte