Cultura
Literatura

Ex Libris, los libros recomendados por Galería

Últimos lanzamientos de textos que merecen buena atención

12.08.2020 06:00

Lectura: 5'

2020-08-12T06:00:00
Compartir en

La invención ocasional, de Elena Ferrante.

La primera vez que Elena Ferrante tuvo que escribir por obligación fue en enero de 2018. El otoño boreal anterior The Guardian le había propuesto que escribiera una columna semanal, y ella decidió aceptar el reto, no sin antes pedirles que fueran ellos quienes digitaran los temas. De ese "choque casual entre el tema editorial y la urgencia de la escritura" nacieron los textos breves que compila este libro, algo sombríos en ocasiones pero siempre lúcidos, que hablan en primera persona de la risa y del miedo, de las primeras veces, de las hijas y la contradicción de las madres ("He sido una madre pésima, una madre excelente", "El parto fue terrible, fue hermosísimo"), de los que ganan y los que pierden, de las infancias felices. Quién es la mujer detrás del seudónimo sigue siendo un misterio, pero al menos ahora sabemos qué piensa Elena Ferrante (quienquiera que sea) sobre el morir joven y sobre los cielos encapotados; sobre los celos, las mentiras y el quererse para siempre.

Lumen, 224 páginas, 790 pesos.

Las mujeres de Nueva Troya, de Gabriel Sosa

Gustavo Larrobla sigue haciendo lo que mejor sabe hacer: ir a un pueblo turbio del interior a investigar una realidad sórdida para Posmo, la revista de dudosa identidad en la que él intenta levantar, más por inercia que por convicciones si se quiere, la bandera del periodismo. Si en Las niñas de Santa Clara Gabriel Sosa dio a conocer a su personaje basándose en su propia experiencia en el oficio, en localidades ficticias pero reconocibles y en realidades de las que la ficción es apenas espejo, en Las mujeres de Nueva Troya vuelve a la carga con mayor cinismo, metiéndose en varios temas de actualidad y dándole un nuevo aire a la crónica roja uruguaya. Y de paso, aporta a la literatura nacional nuevas ciudades a las que conviene no pisar, senda que inició Onetti con su Santa María.

Estuario Editora, 168 páginas, 450 pesos.

Queremos tanto a Glenda, de Julio Cortázar.

Cortázar creó a la estrella Glenda Garson, a partir de la existente Glenda Jackson. También creó un mundo de cronopios, famas y esperanzas, así como resignificó a los glúcidos, prótidos y lípidos. De esta forma, se convirtió en uno de los grandes nombres del boom de la literatura latinoamericana, más allá del hecho fortuito de haber nacido en Bruselas. Queremos tanto a Glenda vuelve como el clásico compendio de cuentos que es, donde se demuestra cómo se puede hacer arte del tiempo, los gastos y los cuadros. Relatos como Anillo de Moebius o Historia con migalas le ofrecen al lector unas experiencias nuevas y unos descubrimientos nuevos con cada lectura.

Alfaguara, 152 páginas, 650 pesos.

La cara oculta de los sindicatos en Uruguay, de María Urruzola

Se habla del "pueblo trabajador organizado" con un aura casi religiosa, pero solo una tercera parte de los uruguayos tiene algo o mucha confianza en los sindicatos. De hecho, el PIT-CNT, la central sindical, tiene solo unos 400.000 afiliados, cuando la población económicamente activa es de casi dos millones de personas. Vinculados a la izquierda y más concretamente al Frente Amplio -partido en el cual varios dirigentes gremiales terminaron siendo candidatos-, se cree que sus modos de actuar, más cierta opacidad en sus internas, tuvieron no poca responsabilidad en la derrota de esta coalición en las elecciones de 2019. Como hizo con quien fuera líder tupamaro y ministro de Defensa Eleuterio Fernández Huidobro, la periodista María Urruzola vuelve a bucear en uno de los aspectos más polémicos y vidriosos del universo de la izquierda en el país.

Editorial Planeta, 288 páginas, 640 pesos.

Mary Ventura y el noveno reino, de Sylvia Plath.

"La trama es tenue, sencilla e inquietante", escribe Mariana Enríquez en el epílogo de Mary Ventura y el noveno reino, de Sylvia Plath, y es imposible encontrar palabras más exactas. El cuento, editado el año pasado por Penguin Random House, data de 1952, cuando la escritora estudiaba en el Smith College y se dedicaba a escribir historias cortas que publicaba en revistas como Seventeen y Mademoiselle. Esta pieza, en particular, se despega del resto de los trabajos de esa época.

El cuento tiene como protagonista a una chica, Mary Ventura, que es obligada por sus padres -con una insistencia sospechosa- a abordar un tren que no sabe a dónde va. Si bien la trama puede leerse de forma lineal, también tiene una cualidad poética y puede interpretarse como una metáfora -aunque no es una evidente, sino que queda en manos del lector-. También es un cuento oscuro, más cercano a la pesadez opresiva de La campana de Cristal. La muerte acecha en el relato.

El libro es prácticamente un objeto de colección, con tapa dura e ilustraciones de la diseñadora gráfica Mónica Bonet.

Penguin Random House, 86 páginas, 450 pesos.