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Estufas a leña: el rincón de la casa más apreciado en los días fríos

Cinco personalidades cuentan cuál es su vínculo con la estufa a leña, que además de ser una herramienta para calefaccionar el hogar sirve como punto de encuentro

15.06.2020
2020-06-15T07:00:00
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Por: María José Carricaburu y Giovanna D'Uva

La cercanía del invierno trae consigo una serie de rituales que se repiten año a año. Los días más cortos y las bajas temperaturas invitan a permanecer aun más tiempo adentro y a compartir más momentos en familia en los rincones más acogedores de la casa. Un ejemplo es el hogar, que por definición refiere al lugar donde "se hace la lumbre", tanto para cocinar como para calefaccionar; es lo que en Uruguay se conoce como la estufa a leña

El concepto del hogar familiar está totalmente vinculado al anterior y tiene que ver con que, durante siglos, este espacio de las casas en torno al calor del fuego fue el principal punto de encuentro para la familia. Hoy no es tan habitual tener estufa a leña, pero quienes sí cuentan con una en casa, la aprovechan al máximo.

Nelson Mancebo 

Nelson Mancebo. Foto: Mauricio Rodríguez

El organizador de eventos vive en un apartamento en el Centro de Montevideo que no contaba con estufa y tomó la decisión de incorporar una para dar calidez al espacio. "La hice especialmente para dividir dos zonas: la de living y la de comedor (sobre la que da la estufa). Es el espacio donde disfruto más tiempo con amigos, con gente que viene a comer".

A diferencia de otras personas, el también vestuarista no prende su estufa hecha de mármol, granito rústico y ladrillos refractarios tan seguido, porque disfruta de su uso de manera social. El dueño de la chacra de eventos La Joaquina enciende el fuego cuando tiene reuniones con el objetivo de ambientar, decorar y dar calor. "La calefacción que brinda me parece sensacional, no lo da ninguna otra cosa", señala. Confiesa que al principio, cuando intentaba prenderla, la situación era caótica: "Al no tener conocimiento, me ahumaba toda la casa; una vez que le agarrás la mano ya la prendés de una, pero al principio fue difícil".

A Mancebo las estufas a leña le recuerdan momentos agradables de su infancia, de cuando iba a una casa de afuera con una enorme estufa, alrededor de la que correteaba y jugaba. Hoy no solo usa la que incorporó en su hogar, también aprovecha junto a sus clientes una estufa del año 1700 que se encuentra en La Joaquina, donde pasa gran parte de su tiempo.

Vica Bonasso 

Vica Bonasso junto a su nieta María Supervielle. Foto: Mauricio Rodríguez

Los inviernos calefaccionados con leña y paciencia son un recuerdo que Vica Bonasso trae consigo desde su niñez. "Tuve la suerte de haber vivido siempre en casas con estufa a leña, así que es algo que traigo encima como tradición", cuenta.

Para ella es también un símbolo de reunión y encuentro. "A medida que va llegando la gente se va juntando a su alrededor, porque no solo da calor ígneo, sino también calor humano y ese calor que transmite da para la confidencia si estás con amigas. Es un lugar para la intimidad y para disfrutar en familia".

Ubicada en un lugar privilegiado del living, la estufa a leña es lo primero que llama la atención de la casa. "Cuando me mudé aquí la estufa tenía una piedra que no me gustaba. La reformé a mi gusto y le coloqué un marco de mármol blanco italiano para resaltar más el fuego", explica la experta en gastronomía. Delante, Vica dispuso un protector en tonos dorados: "Estaba en la casa de mis suegros, lo habían traído de París y a mí siempre me gustó. Cuando mis suegros se mudaron a un apartamento sin estufa me lo regalaron y lo adoro".

Vica suele dar comienzo a la temporada de estufa a mediados de mayo. "Tengo más o menos establecido cuando la prendo. Mi cumpleaños es el 13 de mayo y muchos años ese ha sido el primer día para encenderla", explica, aunque este año decidió hacerlo a fines de mayo dado a que "el clima agradable no lo justificaba".

Son 42 los años que esta estufa acompaña a la familia en cada invierno y son innumerables las anécdotas y recuerdos que se generaron a su alrededor. "Cartas quemadas de amores de juventud. Fotos que tirabas porque no te gustaba cómo saliste y perdías el recuerdo del momento. El hijo que casi se quema porque no conocía el peligro y se acercó por el encanto del color, y una hija que quería tirar al fuego las muñecas porque se portaron mal, lo que daba para enseñar que se educa con amor y no con violencia. Tantas cosas dice una estufa a leña que no me darían las horas del día para nombrar todo lo que significa para mí", dice Vica.

Loly Paullier

Loly Paullier con su marido, Guzmán Fernández, y su hija Lola Fernández. Foto: Mauricio Rodríguez

La diseñadora de interiores se mudó a una casa con una estufa a leña ya construida; de hecho, con tres. Pero la familia decidió adoptar una como la principal de la casa. "Solo modificamos el frente de la estufa, utilizamos madera para darle un toque más cálido y armonía con el ambiente", sostiene Paullier.

Normalmente disfruta de su calor en familia y algunos fines de semana también con amigos. Uno de los nuevos usos que le están dando a la estufa con la cuarentena es la de hacer asado, que normalmente con más personas harían en la parrilla de la barbacoa. "Cocinar en la estufa no tiene ninguna ciencia, es igual que en la parrilla y tiene una muy buena chimenea que saca todo para afuera, por lo que no queda tanto olor a comida", explica Guzmán Fernández, el marido de Paullier.

La estufa clásica de madera lustrada ocupa un espacio en el que la familia específicamente decidió no poner un televisor para desarrollar charlas amenas. "La estufa es intimidad y hemos descubierto que es en ese espacio donde se generan los proyectos más creativos, tanto laborales como recreativos", dice la diseñadora, que no aconseja las estufas a leña en las habitaciones. "Las estufas en los dormitorios son poco prácticas en cuanto a limpieza y seguridad; y por el frío que deja entrar cuando está apagada. En mis proyectos decorativos si se quiere estufa en estos espacios, recomiendo las de hierro con puerta de vidrio", señala.

Estela Jinchuk

Estela Jinchuk con sus nietos, Julia e Inés Garfinkel y Matías y Oriana Kaplan. Foto: Mauricio Rodríguez

La dueña de la óptica que lleva su nombre vive en un apartamento que no dispone de chimenea, pero eso no es un problema sino la excusa perfecta para ir a visitar a su hija mayor, Nicole Berenstein, su yerno Sergio Garfinkel y sus nietas, Julia e Inés. La casa de Nicole es punto de encuentro para la familia, pues además de Estela y su esposo Bernardo Berenstein llegan a disfrutar del calor familiar la hija menor del matrimonio, Silvana Chivi Berenstein con sus hijos, Matías y Oriana Kaplan. Son una familia muy unida y disfrutan de reunirse seguido.

Para Jinchuk, el espacio donde se encuentra la estufa "aporta su magia": es un lugar de encuentro donde pasar tiempo con los seres queridos. "A los chicos les encanta", señala, y cuenta que además de charlar a su alrededor juegan juegos de caja, ven películas y comparten lecturas. Las edades parejas de los primos posibilita el disfrute de las mismas actividades.

La estufa a leña, tan aprovechada, es de hierro color gris y fue hecha hace 10 años por el herrero Franco Bagnati.

Magela Buysan

Magela Buysan junto a dos de sus hijas Paulina y Agustina Zerbino. Foto: Mauricio Rodríguez

Si bien la estación preferida para Magela Buysan es el verano, cuando llega el invierno es inevitable pensar en la estufa y en todo lo que encenderla significa para ella. Es por eso que desde el momento en que diseñó su casa pensó en el lugar ideal que ocuparía: "La estufa era infaltable. Te dan ganas de poner en más de un lugar, aunque luego no es tan práctico por el tema de la leña", comenta.

Construida en ladrillo y decorada con hierro y madera, la estufa es la protagonista del hogar, en donde la familia comparte la mayor parte del tiempo. "Se comparte con la familia y los amigos y toda reunión es alrededor de ella, desde charlar, ver la tele, leer una revista y jugar un juego".

Particularmente este año, con la pandemia y las recomendaciones de permanecer en casa, la familia está más tiempo reunida y, con la llegada de los primeros fríos, Magela decidió que era el mejor momento para encender la estufa. Además de calefaccionar el ambiente y reunir a la familia, la estufa oficia, en ocasiones, de lugar para cocinar. "Sobre todo los fines de semana es infaltable cocinar algo en la parrilla, desde hamburguesas al pan, si las chicas están con amigas, o un rico asadito para la familia", cuenta la encargada de compras para las marcas La Cancha y Nike Shop.

"Siempre que hay alguna reunión o un cumple es increíble ver cómo todos se aprietan al lado de la estufa y ves el resto de los lugares vacío", concluye.