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Estética contemporánea y funcionalidad en una casa con vistas al campo de golf

Líneas contemporáneas e integración con el entorno se conjugan en una casa funcional ubicada frente al campo de golf en Altos de la Tahona, obra del premiado estudio de José Luis André

20.08.2021 07:00

Lectura: 4'

2021-08-20T07:00:00
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Fotos: Aldo Giovinetti y Sylvia Corbesola

El trabajo de un arquitecto empieza con una buena conversación. Observar, preguntar y escuchar con mucha atención los intereses del cliente es la base del éxito de cualquier proyecto. Y así lo entiende José Luis André, fundador del estudio de arquitectos que lleva su nombre. Después de lograr "una empatía muy especial" con los propietarios de este terreno esquina en Altos de La Tahona, y de estudiar aspectos como la orientación, el asoleamiento, las vistas, la volumetría, las proporciones, la materialidad y la integración con el entorno, diseñaron esta casa funcional y de estética contemporánea que busca integrar la naturaleza a la construcción a través de dos patios interiores verdes y también de patios abiertos y galerías. "La luz y la naturaleza son dos elementos a los que les damos mucha importancia en nuestras obras", explicó André a Galería.

Decisiones de diseño como esa le dan una impronta distintiva a la casa, un sello de autor de este estudio de arquitectos fundado en 2005 y que en 2014 y 2015 obtuvo el premio a mejor residencia individual de arquitectura, una categoría de los International Property Awards, que se entregan en Londres.

"Me gusta mucho la arquitectura de (Ludwig) Mies van der Rohe, sin dudas es un gran referente y comparto conceptos de la Bauhaus como el énfasis en la funcionalidad, lineamientos geométricos simples y de buenas proporciones y el uso de materiales como el hormigón y el vidrio", dijo el arquitecto. Una combinación armónica de esos materiales se aprecia en esta residencia, que además incorpora la madera y la piedra en algunos sectores específicos.

A pedido del propietario, que quería las estufas y el parrillero de piedra, el estudio buscó integrar el material al diseño, dándole el protagonismo necesario acorde al tamaño de la casa, agregando piedra a algunas paredes interiores de la planta baja.

Para destacar la entrada principal y darles mayor relevancia a los balcones de la planta alta, se optó por una doble altura en el hall de acceso, lo que transmite amplitud. A su vez, donde termina la circulación de la planta alta, a un lado de una biblioteca, en lugar de poner una baranda se decidió colocar una reja de varillas de obra de piso a techo que hacen juego con la baranda de la escalera, del mismo material y también de piso a techo.

Los muebles fijos de la casa también son creación del estudio de arquitectos, así como algunos móviles, como los de hierro y madera que se ven en la cocina, en la sala de estar y en el escritorio. De la decoración general se hizo cargo DeArcos.

Volviendo a la estructura, el vidrio y los grandes ventanales ocupan un lugar preponderante en la casa, por un lado para favorecer las vistas privilegiadas del terreno, y también para aportar luz al interior e integrar la casa con el jardín. "Entendemos que la entrada de luz en forma racional y la interacción con los espacios verdes aporta mucha energía a la vivencia de la casa. Eso lo logramos con grandes ventanales en fachadas, con patios interiores y en algunos casos también con lucernarios", contó André.

En cuanto a la planificación de los jardines que rodean la construcción, el estudio de arquitectos transmitió algunos conceptos y definió varios puntos específicos donde quería que hubiera verde -como es el caso de los dos patios interiores y de los espacios dentro de la galería para los arbustos-, pero el paisajismo propiamente dicho estuvo a cargo de la propietaria de la casa y de las paisajistas Luisa Jaca y Clara Hardoy, de Floribunda por el mundo.