Revista Galería
¿Lo puedo tutear?

Entre las dudas, los choques generacionales y la victoria de la informalidad en el habla

Cómo algo tan cotidiano e inconsciente como elegir la forma de dirigirse a otra persona puede en algunos casos provocar dudas y hasta algo de incomodidad

30.10.2020 07:00

Lectura: 9'

2020-10-30T07:00:00
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Por María Inés Fiordelmondo

"Cuando tengo que saludar a tu abuelo le digo '¿qué tal?', porque no sé usar el usted y así no se nota", dijo un estudiante de bachillerato de 18 años. En contrapartida, un profesor universitario de 46 manifestó: "Me tutean, cosa que me desagrada, sobre todo cuando no me conocen". Cientos de veces por día, cada vez que una persona se dirige a otra elige consciente o inconscientemente cómo tratarla lingüísticamente. Estos dos ejemplos, presentes en el texto de la lingüista Virginia Bertolotti La peculiaridad del sistema alocutivo singular en Uruguay, evidencian la tensión y los choques que se provocan a partir de esas elecciones tan cotidianas y a la vez bastante complejas.

Todas las lenguas del mundo tienen sus sistemas de tratamiento, es decir, formas codificadas que se usan para dirigirse a otra persona. Algunos son simples y otros más complejos. El idioma español forma parte del segundo grupo y esto se agudiza en América, donde las formas y combinaciones para el trato uno a uno varían "muchísimo" dentro del mundo hispanohablante, apuntó Bertolotti en conversación con Galería.

Amplio abanico. México, Colombia, Paraguay, Argentina. Todos tienen sus propias formas y Uruguay no es la excepción. Para sus tres millones y medio de habitantes y su pequeña superficie, el abanico de opciones para tratar a otra persona en Uruguay es amplio. Primero, se elige entre tú y usted, es decir, entre informalidad y formalidad, cercanía o distancia. Dentro del tuteo, sin embargo, hay tres posibles combinaciones: vos tenés y tú tenés son las más comunes, mientras que tú tienes se adopta principalmente en Rocha y Maldonado.

Elegir cómo tratar al otro es como decidir cómo vestirse. "Decidís qué imagen querés dar de vos mismo y qué imagen querés que el otro crea que tenés de él", apuntó la lingüista. Detrás de cada modo hay significados que van más allá de la formalidad e informalidad: respeto, diferencia etaria, distancia o cercanía, firmeza. El voseo (vos) es la forma más extendida en Uruguay. Se usa para los tratos más íntimos e informales. La mezcla entre el tuteo y voseo (tú tenés), que existe solo en Uruguay, es la elegida cuando existe relativa confianza, en situaciones en las que no cabe la formalidad del usted pero tampoco un trato tan íntimo e informal como el vos.

Esta combinación híbrida, nacida de la confluencia de una corriente lingüística de origen inculta, desprestigiada, con una corriente lingüística urbana, preferida para la estandarización, resulta en una forma de tratamiento extremadamente cómoda para los hablantes", señaló el texto de la lingüista y autora del libro A mí de vos no me trata ni usted ni nadie: sistemas e historia de las formas de tratamiento en la lengua española en América. Esta forma permite ser cercano y a la vez mantener cierta deferencia sin extrema lejanía, ya que el tuteo "es considerado más culto, más fino que el vos", señala la autora.

La forma tú tienes es un marcador de identidad de la población de Rocha y algunas zonas de Maldonado. Es, según Bertolotti, la combinación defendida por los "guardianes de la lengua". Además, ha sido históricamente la forma preferida por el sistema educativo uruguayo. Sin embargo, esto podría cambiar en los próximos años.

La magíster en Gramática Johanna Holt estudió el uso del tuteo y el voseo en la literatura infantil uruguaya destinada a niños de 4 y 5 años. A partir de una selección de más de 150 libros infantiles nacionales e internacionales de la Biblioteca Solidaria -leídos por niños de escuelas públicas de todo el país- concluyó que el voseo está ganando terreno. Este movimiento empezó en los años 90 con autores como Roy Berocay, Verónica Leite, Gabriela Fleiss y Virginia Brown. Antes, la literatura para niños era "100% tuteante". Pero personajes como el Sapo Ruperto (de Berocay) comenzaron a vosear y a utilizar un léxico cercano, sin expresiones rebuscadas ni un vocabulario exquisito. "Se dio de alguna forma porque los autores buscan llegar a sus
audiencias, ser más cercanos", indicó Holt a Galería.

Para la especialista, este movimiento trajo consigo cambios en los usos lingüísticos. "Todo el Uruguay está yendo para el voseo, pero el tuteo se utiliza en las consignas en las aulas y está firmemente defendido por la escuela", subrayó.

En extinción. En Uruguay, el trato de usted no siempre tiene exactamente el mismo significado. Es una manera de marcar distancia, respeto o diferencia etaria. Todo indica, sin embargo, que esta forma de tratamiento tenderá a desaparecer. "Como si fuera un pacman, el tú o vos se va comiendo los espacios del usted", graficó Bertolotti. Según la lingüista, esa transición está evolucionando a diferentes velocidades dentro del mundo hispanohablante, y España y Argentina son los más avanzados en esa carrera.

Todas las sociedades modernas tienden a que los ámbitos de formalidad lingüística decrezcan mientras crecen los de informalidad. Y eso tiene una justificación social histórica: la identificación con la juventud.

Hasta el siglo XX, la juventud como grupo social no estaba claramente definida. El filósofo Walter Benjamin sostuvo en Metafísica de la juventud que durante la Primera Guerra Mundial este segmento de la población se resistía al disciplinamiento creado por la guerra y la educación, la familia y la moral.

Durante todo el siglo pasado esta población entre la infancia y la adultez se fue consolidando hasta convertirse en el sujeto más promocionado y el target preferido para el consumo. Se transformó en un deseo universalizado, un objetivo y aspiración, sin importar la edad. Y una forma de identificarse con la juventud fue -y sigue siendo- el uso de sus marcadores lingüísticos.

"Todos quieren ser jóvenes. De alguna manera, si todos queremos ser jóvenes, es bastante lógico que algo que servía para marcar la diferencia de edades se empiece a perder o desgastar", señaló Bertolotti. No extrañaría, entonces, que una persona de 50 o 60 años manifieste su incomodidad y que se sienta mayor cuando la tratan de usted. No obstante, esta forma de dirigirse al otro aún vive y lucha en ciertos ámbitos y entre adultos mayores, que pueden interpretar la informalidad en el habla como una falta de respeto y de cortesía.

En determinadas situaciones laborales y en ciertos rubros el usted sigue firme. Un ejemplo es el Ejército, donde se mantiene su uso entre jerarquías, algo que trasciende las relaciones de confianza y hasta de amistad. "La cortesía será la cualidad fundamental que tendrá el personal militar en el tratamiento con aquellas personas con las que tenga contacto", establece el decreto 339/003. Agrega que el tratamiento de usted es obligatorio para todas las jerarquías, manteniendo ciertas prescripciones que también se indican en el decreto.

Otro ámbito donde el usted se mantiene con fuerza es en zonas rurales. Una de las tantas generalidades dentro de las formas de tratamiento es que cuanto más urbano el lugar, más innovador es y más rápidamente incorpora el cambio. Es común que en un área rural el trato entre un peón y su patrón e incluso entre un niño hacia su abuelo sea formal.

Mientras tanto, las nuevas generaciones, confusas entre las diferentes formas de tratamiento y sus combinaciones, empiezan a encontrar alternativas para dirigirse a otra persona cuando tienen dudas. "¿Qué tal?" es una opción tomada casi inconscientemente, pero algunos también eligen tutear utilizando formas nominales de distancia como señor o señora. "Hola, señora, ¿tenés caramelos?" es ejemplo de una forma que puede escucharse comúnmente entre jóvenes.

En Paraguay, donde predomina el voseo más allá de la cercanía o lejanía, se emplean estas formas (como señor, señora o señorita) para marcar distancia y deferencia. Lo mismo sucede en Brasil, donde o senhor y a senhora son equivalentes al usted. "Las mismas palabras pueden tener diferente carga semántica. Cuando tenés formas muy simples, como usar vos para todo, y querés marcar estas distancias sociales afectivas, en general se agrega algo y lo compensás", indicó la lingüista. En inglés (you) directamente no se distingue entre pronombres formales e informales.

Hay países donde el tratamiento de usted está mucho más extendido. En México se suele utilizar en el ámbito laboral y hasta existe la expresión "romper el turrón" para cambiar hacia el tú. Colombia tiene uno de los sistemas más complejos. En ese país, usted tiene dos significados. Se usa para marcar distancia o cortesía, pero también con una connotación cariñosa, como entre padres e hijos o esposos. En algunas regiones también se utiliza "su merced" como expresión de afecto.

El origen

Desde los orígenes del idioma, en el español existían solo dos formas de tratamiento: tú para singular y vos para plural. Con el tiempo, el vos empezó a emplearse para marcar distancia en singular (uso que hoy se le da a usted). "Cuando en una lengua se necesita marcar una distancia nueva, en general se agarra algo viejo y se le cambia el significado", apuntó Bertolotti. Pero el vos comenzó a desgastarse y con la clase noble, en el siglo XVI, apareció también otro modo para extremar las formas de cortesía y corrección: vuestra merced.

El idioma español llegó a América con esas tres formas. Con los siglos, vuestra merced se fue simplificando fonéticamente hasta dar lugar al usted utilizado actualmente. "Todo este batido genera que en diferentes lugares de América las combinaciones hayan terminado siendo distintas y las mismas palabras tengan diferentes significados", explicó Bertolotti.

Choques históricos

"¿Por qué no te callas?", le dijo el entonces rey de España, Juan Carlos I, a quien era presidente de Venezuela, Hugo Chávez, durante la XVII Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado en Santiago de Chile, en 2007. La oración se convirtió en un fenómeno social y de internet.

"A mí de vos no me trata ni usted ni nadie". Esa frase, que Bertolotti usó para titular su libro y que resonó en medios locales, fue la respuesta del entonces senador (durante el gobierno de Jorge Batlle ) Yamandú Fau ante el voseo de José Mujica, también senador en 2002.