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Flores, Flores y más flores

En flor: un nuevo libro sobre flores en Uruguay

El libro En flor es una guía para aprender a cuidar un ramo de flores, conocer sobre la floricultura en Uruguay y deleitarse con la belleza

21.11.2021 07:00

Lectura: 9'

2021-11-21T07:00:00
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Por Sofía Supervielle.

Aprender los nombres, de la A a la Z, de cada flor que se encuentra en Uruguay, entender la importancia de la inmigración japonesa para el desarrollo de la floricultura en el país, leer sobre los productores locales —incluido José Pepe Mujica— y su trabajo con la tierra, saber cómo elegir un ramo u otro a la hora de comprarlo, según su tallo, hojas o cantidad de sol que recibió, y descubrir los mejores consejos para que el elegido dure lo más posible en el jarrón de casa. Todas las respuestas a estas preguntas están en las páginas del libro En flor, de la periodista y comunicadora especializada en tendencias Natalia Jinchuk. 

Natalia Jinchuk. Foto: Francisco Supervielle

Natalia Jinchuk. Foto: Francisco Supervielle

El libro, que ya está disponible en librerías, es el resultado de un trabajo en equipo con la florista Mercedes Lalanne, fundadora de La Florería, el fotógrafo Francisco Supervielle y la Editorial Penguin Random House. Acerca a un lector poco experto en el tema al mundo de las flores en Uruguay y, con su belleza gráfica, oficia como una especie de homenaje a cada jazmín, rosa, orquídea, gerbera, narciso, celosía, clavel y tantas otras flores que hay en el territorio nacional, así como al trabajo de los floricultores locales. 

“Quizá las personas que más saben de flores no son el público de este libro”, advierte su autora. “Es para todo aquel que disfruta de la belleza de las flores y quiere meterse un poco de su mundo”, agrega. Con un diseño y unas fotografías que seducen, el libro busca ser un manual para elegir, cuidar y disfrutar de las flores todos los días. Invita a comprar un ramo en el puesto de la esquina y caminar con él por la calle, a secar ciertas flores, regalar una sola, ponerle azúcar al agua del florero o leer frases relacionadas con el tema de Juana de Ibarbourou, Gustavo Cerati, Ray Bradbury y Georgia O’Keefe. 

Foto: Francisco Supervielle

Foto: Francisco Supervielle

Gustar de las flores. “Es muy difícil no conectar de una buena manera con las flores”, comenta la autora. La casa de su infancia siempre tenía algún florero con un ramo colorido y su madre sabía los nombres de cada especie. No hay día en que no mire los canteros de las calles que la llevan de su casa a la oficina o les muestre flores y árboles a sus pequeñas hijas, Nina y Lelé, a quienes dedica su primera publicación. “Mi aproximación a las flores siempre fue desde la belleza”, asegura. “Soy una persona que aprecia mucho la naturaleza, pero no desde un punto de vista práctico, no tengo conocimientos de botánica. Si me preguntás cómo reproducir las flores no lo sé, ojalá algún día lo aprenda. Me interesa el tema desde un punto de vista estético y cultural, investigar qué rol tienen en la sociedad”. 

Foto: Francisco Supervielle

Foto: Francisco Supervielle

En el libro, Jinchuk dedica parte del texto a explicar el vínculo entre la historia y algunos rituales de los humanos en conjunto con las flores y narra que estas siempre estuvieron entrelazadas en las costumbres humanas más primitivas: nacimientos, muertes, bodas y todo tipo de celebraciones. “Las flores están muy ligadas a la naturaleza humana, más allá de que en el siglo XIX, a lo largo de la era victoriana, se impuso su uso decorativo. Se había desarrollado cierto lenguaje, cada flor tenía un significado: si regalabas tal flor estabas dando determinado mensaje. Es un mundo en sí mismo y con el libro fui más allá de lo estético que me atraía. En la respuesta que voy teniendo noto que se aprecia esa mirada que no es técnica ni de expertos”. 

Foto: Francisco Supervielle

Foto: Francisco Supervielle

Faltaba un manual. Tras trabajar varios años en la comunicación de moda y buscando “reconectar con la literatura”, tal como dice ella, 2019 fue el año en el que surgió la idea de escribir un libro. “Primero empecé un grupo de lectura con Pia Supervielle, en el que propusimos una lectura por mes y la gente venía a Escaramuza. A finales de ese año tuve la necesidad de generar un proyecto propio, se lo comenté a la editorial y les gustó mi idea”. Pero el puntapié inicial para que su libro tratase sobre flores fue un viaje que realizó a Estocolmo. “En esa ciudad vi el lugar que ocupan las flores en la vida de la gente, los puestos en la calle, la cantidad de gente caminando con los ramos y me impresionó mucho”, recuerda. Una de las cosas que más le emocionó fue la cantidad de personas yendo de un lado a otro con ramos de flores en la mano. “Me puse a pensar qué pasaba acá con ese tema, qué cosas se podían hacer al respecto y al mismo tiempo vi que surgían nuevos proyectos relacionados con el tema, como el de La Florería, y los jóvenes se interesaban”. Investigando publicaciones de otros países, cayó en la cuenta de que Uruguay no contaba con una guía integradora y simple de las flores que se encuentran en el país. “Miré muchos libros de afuera. La cultura floral anglosajona es tan importante que allá no tienen un libro más simple, como de manual, donde se encuentren todos los nombres de las flores. El tema es que allá la variedad es más grande, pueden hacer un libro solo de dalias, por ejemplo. La mirada es otra porque la riqueza es otra. Acá quise hacer un libro integrador de todo”. 

Foto: Francisco Supervielle

Foto: Francisco Supervielle

A lo largo de las páginas, la autora reflexionó sobre “el impacto que provoca el gesto de regalar y regalarse flores, el significado que cargan, la conciencia que generan y la fortaleza que representan”. Además, como dice un fragmento del libro La inteligencia de las flores, abordó los recursos que estas tienen para, dentro de su inmovilidad, poder resaltar, atraer, reproducirse. “Me fui interiorizando cada vez más y me di cuenta de que no podía dejar la voz de los productores afuera”, agrega. Así, el libro fue creciendo y pasando de ser una guía con nombres y consejos a un acercamiento sobre la floricultura en Uruguay. 

Foto: Francisco Supervielle

Foto: Francisco Supervielle

Un recorrido. Tanto es así que durante todo 2020 Jinchuk terminó recorriendo campos y mercados de flores en Montevideo y Canelones, para conocer a las personas detrás de cada flor y su trabajo de cotidiano. “Hoy es importante mostrar la trazabilidad de las cosas: dónde y cómo surgió, quién lo trabaja, cómo llega a nosotros... y me pareció importante mostrar el trabajo arduo de los floricultores”, comenta la autora. “Más allá de que se consiguen todo tipo de flores importadas, también tienen sus estaciones. Entonces dependía un poco de eso, tenía que cubrir el espectro de un año de flores. Lo fuimos haciendo de a poco, también por la pandemia, pero con un buen ritmo”. Así dio con Marcelo Goto, descendiente de japoneses, con Marta Mazzuchelli, que emplea a 10 personas en sus invernáculos, con Blanca Faruolo, de 80 años, que lleva adelante una chacra de flores hace seis décadas, con José Lara, que comenzó a trabajar en el rubro a los 12 años, y también con el expresidente José Pepe Mujica, que comenzó cultivando y vendiendo calas con su madre. “Ver todo plantado es una maravilla y ponerme en contacto con la gente que trabaja en eso todos los días, también. Aprendí que es un trabajo muy duro, difícil. No hay tanto romanticismo como uno podría atribuir a ese universo y eso fue muy importante para mí”. 

Foto: Francisco Supervielle

Foto: Francisco Supervielle

Para Jinchuk, el proceso de hacer el libro “fue transformador”. “Me fue acompañando en todo lo que viví ese año y desde el momento que lo empecé hasta que lo terminé, que planteé la idea y que vi el libro impreso, era otra persona. Es normal que esto ocurra, porque si una está conectada con sus sentimientos y las cosas que le pasan, volcar todo en un texto te va a cambiar”. 

Un coffee table book. Los textos de En flor son breves y las fotografías grandes. Con colores que resaltan del blanco y un diseño clásico pero con guiños modernos, el libro quiere atraer, invitar a que se agarre, se hojee y disfrute, emulando el poder de seducción de las flores. “Quería que fuera así”, explica Jinchuk. “Sabía que tenía que ser un libro visual, que tenerlo solo por el placer de ver las fotografías fuera suficiente. En flor es un libro que tiene su impacto, la tapa te atrae. Es un libro que te da placer tenerlo, hojearlo, tenerlo arriba de la mesa, es la intención”. Por eso se prestó especial atención al diseño de la publicación y al registro fotográfico de cada capítulo, a cargo del fotógrafo Francisco Supervielle. “Si no me equivoco, en Uruguay no hay un registro así de sus flores. Estas fotografías tienen, de por sí, un valor muy importante, es un registro minucioso y a la vez artístico”, comenta Jinchuk. “El mayor desafío fue acercarme al mundo de las flores, tratando de no caer en estereotipos de representación”, comenta Supervielle. “La idea era darle una vuelta de tuerca a un objeto tan fotografiado y fotografiable. Siempre usé luz natural y busqué que el trabajo de Mercedes (Lalanne) se destacara y, en el caso de los productores, busqué representar las sensaciones que producen esos campos, es un paisaje muy particular, que no estamos acostumbrados a ver y nos invade”, asegura. Por otro lado, el diseño fue realizado por María Villamil, diseñadora gráfica uruguaya radicada en Barcelona, “para generar un impacto visual y que sea atractivo, es algo muy lindo para regalar, igual que una flor”, remata Jinchuk. 

En flor, de Natalia Jinchuk. Editorial Penguin Random, House, 2021,256 páginas, 1.590 pesos

En flor, de Natalia Jinchuk. Editorial Penguin Random, House, 2021,256 páginas, 1.590 pesos