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Navidad con acento internacional

Embajadores de Gran Bretaña, EEUU, España y Chile comparten sus tradiciones navideñas

En cada misión diplomática los embajadores llegan a Uruguay para representar a sus respectivos países y traen con ellos diversas tradiciones, muchas de las cuales cobran vida durante estas fechas. En este año tan particular, son estas tradiciones las que los hacen sentirse como en casa, y son también las que les permiten rememorar los recuerdos que atesoran con mayor cariño sobre esta época del año

24.12.2020
2020-12-24T07:00:00
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Por: Giovanna D'uva y María José Carricaburu

Calendarios de Adviento y momentos en familia

En la Embajada de Reino Unido la Navidad se comienza a vivir apenas al ingresar a la residencia. Detalles decorativos sobre los muebles y en la estufa a leña van ambientando el recorrido hasta la sala principal, en donde la embajadora Faye O'Connor se dispone junto al árbol a tomar la foto familiar con sus hijos, Emily, de siete años, y Oliver, de cinco, su esposo, Ángel Reza, y Elliot, la mascota que adoptaron cuando llegaron a Uruguay.

La previa al armado de la fotografía recuerda a una escena de las típicas películas navideñas, en la que los adultos ultiman detalles mientras que los niños juegan con el perro y corretean en el salón atentos al llamado de sus padres para inmortalizar el momento.

Las tradiciones navideñas británicas, que están muy arraigadas en la embajadora O'Connor, este año se unirán con las uruguayas y les darán un toque único a un momento tan importante y familiar.

"La Navidad empieza para nosotros el 1o de diciembre, cuando tradicionalmente comenzamos el calendario de Adviento, que es un calendario con 24 puertas pequeñas numeradas del 1 al 24. Atrás de estas puertas hay chocolates y los niños cada día que pasa abren una", comenta la embajadora. Cada año, antes de iniciar diciembre, rellena los dos calendarios de Adviento reutilizables en forma de casa de jengibre que compró para sus hijos con el fin de evitar la producción de deshechos.

A diferencia de lo que ocurre en Uruguay, el 24 es una fecha convencional para ellos. Usualmente las personas salen con sus amigos a un bar o asisten a alguna actividad religiosa.

La actividad en los hogares en Reino Unido comienza desde muy temprano en la mañana del 25. "Los niños se despiertan para abrir los regalos y en mi familia nos reunimos todos alrededor del árbol. Una persona es la encargada de tomar los regalos y dárselos a quien le corresponda. Al finalizar la entrega empezamos a abrirlos todos a la vez", cuenta O'Connor.

Después, los niños corren en busca de los regalos que están en los calcetines, mientras que los adultos comienzan a prepararse para el tradicional almuerzo de Navidad. "Algo muy típico de la tradición británica es un chocolate que en color y forma parece una naranja. Hay un dicho en Reino Unido que dice que Navidad no es Navidad sin este chocolate y siempre, donde sea que esté, intento conseguirlo para ponerlo en sus calcetines, porque esto era una parte clave de la Navidad en mi infancia"

El plato típico de estas fechas es el pavo al horno con papas rostizadas, repollitos de bruselas, zanahorias, arvejas y un relleno que se pone dentro del pavo que contiene pan, salchichas y hierbas aromáticas. Para acompañar la proteína preparan salsa gravy -elaborada con los jugos de cocción de carnes y verduras-, mermelada de arándanos rojos y salsa de pan.

"Muchas de las comidas tradicionales de Navidad vienen de una época en la que las personas no tenían mucha carne para comer y tenían que llenar con otros alimentos", explica la embajadora.

Sobre las 14 horas la familia se reúne para compartir un almuerzo juntos, conversar y abrir los christmas crackers, unos rollos de cartón envueltos que tienen un pequeño juguete, una broma, una corona de papel y un dicho en su interior. Al tirar de sus puntas se rompe, cae el contenido y los invitados se colocan las coronas y cuentan los chistes. "La idea es fomentar la conversación de los que viven juntos. En mi casa, que están totalmente prohibidos los celulares en estas instancias, lo hacemos siempre porque la idea es estar con la familia".

Al final del almuerzo, los postres como el christmas pudding y el trifle son infaltables, así como la tradición de sentarse a escuchar el discurso de la reina.

Si el tiempo lo amerita, es usual realizar una caminata pequeña para disfrutar del aire fresco y luego regresar a la casa para degustar un buffet.

El día siguiente, denominado Boxing Day, es festivo para los británicos, que aprovechan para reunirse con la otra parte de la familia, para ir al pub con los amigos al mediodía o para hacer compras, porque inician las rebajas.

Este año la Navidad en la residencia británica tendrá su toque inglés, pero mezclando algunas tradiciones uruguayas. "Voy a hacer un pavo, la comida típica británica, y colgaremos los calcetines. Mis hijos se van a sentir muy ingleses, solo que en vez de ir caminando en el frío vamos a nadar en la piscina. Y seguramente el 26 hagamos un asado", concluye.

Nochebuena con temperatura de verano

Para el embajador de Estados Unidos, Kenneth George, la principal diferencia entre la Navidad en Uruguay y en su país es la temperatura. Si bien en Texas -de donde es oriundo- no cae tanta nieve, el frío se hace sentir. Es por eso que a diferencia de Uruguay, donde se aprovecha para hacer reuniones festivas al aire libre, allí se reúnen en el calor del hogar. El clima también es uno de los motivos por los cuales no acostumbran tirar fuegos artificiales en la Navidad, pues hace demasiado frío como para estar afuera. Sí festejan con pirotecnia el 4 de julio, Día de la Independencia en Estados Unidos, por ser pleno verano.

Las costumbres navideñas del embajador se han ido amoldando a las diferentes etapas de su vida. Cuando era joven solía ir con su familia a Nuevo México, a un ski resort de los indios mescaleros llamado Ski Apache. Allí solían pasar las navidades jugando guerrillas de bolas de nieve y esquiando durante el día. Ahora, con los hijos más grandes y con nietos y nietas, en Nochebuena hacen una cena en la que los niños abren un regalo y juegan trivia. Luego se van para sus casas y a la mañana siguiente los niños abren el resto de los regalos.

La comida navideña es de las tradiciones más arraigadas en casa de George: desde hace aproximadamente 40 años comen lo mismo: "Pavo ahumado con un acompañamiento especial que hace mi mujer. También pasteles de calabaza y de pecan, puré de papas, hot rolls y una ensalada especial que tiene frutilla. Hacemos exactamente lo mismo todos los años, y ya sabemos particularmente qué parte va a comer cada uno. A mí siempre me toca la tarea de cortar y servir", cuenta el diplomático.

Para Kenneth George, la decoración dentro de las casas es bastante parecida en ambos países. Por lo general se pone un árbol con luces, guirnaldas y a veces un pesebre. Sin embargo, el embajador destaca que la gran diferencia está en la decoración exterior de las casas. "La gente pasa mucho tiempo decorando los árboles de la vereda, la fachada de la casa desde afuera, y cada vez vienen cosas más sofisticadas, desde bolas de nieve hasta luces que se sincronizan con música", cuenta George, quien además explica que hoy existen en Estados Unidos empresas dedicadas a esto.

En Estados Unidos, las iglesias también prestan mucha atención a la decoración y realizan diferentes actividades. "Hacen pesebres vivos con personas que interpretan a María y a José, y también se puede ver vacas y ovejas y escuchar música navideña cristiana que simboliza el nacimiento de Cristo. Muchas iglesias también realizan una ceremonia corta que se conoce como la Noche Silenciosa, en la que se apagan las luces y todos encienden una velita", relata George. El embajador, en particular, se preocupa más por su vestimenta que por la decoración, pues tiene unos pantalones a cuadrillé bordó a los que describe como sus pantalones oficiales e indiscutidos de Navidad.

En 2019, George pasó la Navidad en Uruguay. Sus hijos y nietos viajaron a Montevideo, pasaron el 23 y 24 de diciembre en Punta del Este, luego visitaron Colonia y después regresaron a recorrer la capital. Este año, dada la pandemia, su familia no vendrá a visitarlo. Él viajó a Estados Unidos en noviembre para el día de Acción de Gracias, y para Navidad probablemente utilice alguna plataforma virtual para comunicarse con sus seres queridos en el exterior.

Mercadillos de Navidad y portales de Belén

Calles enteramente decoradas con luces de colores anuncian la llegada de la Navidad en Madrid, ciudad de la que es originario el embajador de España, José Javier Gómez-Llera.

Esta época del año representa para el embajador un momento de reunión familiar, por lo que este año viajará a su ciudad natal para compartir esta fecha tan especial con su esposa, sus tres hijos y sus dos nietas.

"En Nochebuena usualmente nos reunimos con toda la familia de mi esposa, y en Navidad lo hacemos con mis hermanos y sobrinos. Este año, dadas las limitaciones, pasaremos solo con el núcleo familiar: mi esposa, mis tres hijos y mis dos nietas", cuenta el embajador, quien asegura estar muy ilusionado porque sus nietas vivan un ambiente totalmente navideño.

Es muy característico ver en estas fechas cómo la ciudad se va vistiendo de colores y volviéndose más pintoresca, incluso un atractivo turístico para los visitantes. "La decoración tradicional son los portales de Belén. En las casas se hacen unos fantásticos con todas las figuras características. Es una elaboración que lleva su tiempo de armado. Se coloca un falso cielo por detrás con la clásica estrella fugaz, el musgo y unas montañas que hacemos con materiales como corcho".

A la decoración del hogar se le suma la tradición de colocar portales de Belén en lugares emblemáticos de Madrid, como los jardines que rodean la Puerta de Alcalá o el árbol navideño en la Puerta del Sol, uno de los tantos lugares que los turistas usualmente visitan en esta época.

Los mercadillos son otro de los clásicos paseos y, según explica el embajador, el que está ubicado en la Plaza Mayor es uno de los más atractivos para quienes deseen comprar decoraciones para el árbol, figuras para el pesebre u otros adornos típicos de la Navidad.

Al igual que en Uruguay, el encuentro y la cena familiar se realiza en Nochebuena. "Alrededor de las 20.30 comienzan a llegar los invitados. Cada uno va trayendo cosas como turrones o vinos. Los anfitriones de la casa son los encargados de preparar la cena tradicional, que consiste en un plato principal que puede ser pavo, cordero, mariscos, langostinos, ostras o besugo".

Al finalizar la cena no puede faltar la parte dulce con las figuras de mazapán, las peladillas -almendras confitadas con una capa crocante de azúcar- y los turrones de la Casa Mira, sobre Carrera de San Jerónimo, uno de los lugares más tradicionales para comprar turrones artesanales.

La tradición de Papá Noel y los regalos no es tan popular en España, donde se valora más el 6 de enero cuando se celebra el Día de los Reyes Magos, cuenta Gómez-Llera. En esta fecha los niños se levantan por la mañana para abrir los regalos y por la tarde la familia se reúne para disfrutar de un chocolate caliente con el tradicional roscón de reyes.

Diciembre es para el embajador un mes muy especial porque además de celebrarse la Navidad, y de ser el momento en que se reúne con sus seres queridos, es también el mes en que el diplomático cumple años.

Si bien desde el inicio de su misión en 2019 ha celebrado todas las tradiciones en España, desea que en las próximas fiestas su familia venga de visita y compartan tradiciones uruguayas, como el asado con chimichurri, un condimento que el embajador incorporó a su gastronomía.

Navidad austera y de agradecimiento

La embajadora de Chile, Iris Boeninger, y su marido, el italiano Giuseppe Condito, celebrarán por primera vez la Navidad en Montevideo. Si bien hace dos años que residen en la zona de Punta Carretas, las fiestas pasadas las vivieron en Argentina y Chile.

El matrimonio tiene una familia ensamblada con siete hijos en total, o más bien ocho, si se cuenta al mimado de la casa: su perro Valentino. Ambos disfrutan mucho la Navidad y la celebran como una fiesta familiar en la que reina el amor, el pensar en el otro y el escribir cartas diciendo cosas lindas a quien uno quiere, entre otros detalles cariñosos.

Esta Navidad la pasarán con dos hijas de Boeninger, que viven en Uruguay, y con sus respectivos perros, pues las mascotas ocupan un lugar muy importante y participan en las reuniones familiares. Seguramente, como es costumbre, se diviertan con juegos de caja y Dígalo con Mímica hasta que el reloj marque la medianoche.

Si bien desearían compartir y abrazarse con el resto de sus hijos, hermanos y sobrinos, la distancia no los acongoja. La pareja agradece que hoy existan herramientas como Zoom, que permiten sentirse cerca estando en distintas partes del mundo.

"Soy economista, artista plástica y a veces también escribo. Hace poco redacté un texto en un grupo que tenemos con la familia, en el que me refería a que existe Zoom para reunirse y a que lo más importante es mirar a la cámara", explica la embajadora. "Es que si uno mira la pantalla queda con la vista hacia abajo y se pierde el contacto a través de la mirada. Curiosamente, la pandemia y el uso del barbijo han hecho que uno se comunique más con los ojos".

La decoración que eligió la familia este año es austera. La representante chilena eligió un árbol pequeño porque entendió que es una Navidad especial y que la condición que vive el mundo no es acorde a algo pomposo. "Para decorar utilicé el color cobre, por la importancia que tiene este mineral en Chile; también quise utilizar el rojo, que es uno de los colores de la bandera de mi país; y las lucecitas por toda la gente a la que le ha tocado vivir momentos difíciles y ha sufrido este año", cuenta Boeninger.

La diplomática y su marido, cuando eran pequeños, solían comer lo que era tradicional para sus padres. En el caso de Condito, eran usuales muchos platos de invierno como lasaña o pasta por ser de un país en el que la Navidad es fría. En casa de Boeninger era común comer pavo, lo cual implicaba horas de preparación en las que la jovencita -que ahora es vegetariana- ayudaba a su madre. Hoy el matrimonio disfruta de una combinación de tradiciones gastronómicas. En la cena navideña no faltará la pizza casera, y quizás también preparen algo en la parrilla.

Fotos: mauricio rodríguez y lucía durán