Estilo de vida
MODA

El fin de las tendencias

En el mes de la moda, Nueva York, Londres, Milán y París fueron escenario de más de un centenar de desfiles con propuestas para el verano 2020.

25.09.2019

Lectura: 8'

2019-09-25T23:00:00
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Por Alejandra Pintos

"Necesitamos hacer menos. Hay demasiada moda, demasiada ropa, demasiado de todo", dijo tras bambalinas del desfile de Prada, Miuccia Prada, una de las personas más lúcidas de la industria. A lo largo de este jueves 26 habrá 10 shows dentro de lo que es París Fashion Week. En todo el mes de la moda son más de un centenar. Los desfiles no suelen durar más de 10 minutos -en los que se pueden llegar a presentar hasta más de 80 conjuntos-, y sin embargo tienen la capacidad de condensar la visión de la marca para la siguiente temporada. Curiosamente, luego de toda esa puesta en escena, los clientes tienen que esperar unos meses para poder acceder a las prendas presentadas. Esto, en la era de las redes sociales, parece un anacronismo.

En sus orígenes, hace más de cien años, los desfiles surgieron como la oportunidad de las diferentes maisons de mostrar sus nuevas colecciones a clientes selectos bajo un aura de exclusividad y lujo. Luego, sobre 1920, los shows empezaron a agruparse en fechas determinadas en las capitales de la moda, sentando las bases de lo que hoy se conoce como el mes de la moda. Desde ese entonces, en Nueva York, Londres, Milán y París, dos veces al año, las marcas presentan sus colecciones -de verano o invierno- para la temporada siguiente. A lo largo de las décadas esta dinámica se fue perfeccionando hasta convertirse en un sistema muy aceitado, como lo es hoy. Los desfiles, que en sus orígenes consistían en una simple caminata entre el público, alcanzaron dimensiones colosales. Por ejemplo, en 2007 Fendi usó la Gran Muralla de China como pasarela.

Con el tiempo, el mes de la moda se convirtió en una instancia en la que las casas referentes marcaban tendencia, impulsando determinado corte de pantalón, carteras de cierto tamaño o una combinación de colores en particular. Sin embargo, como decía Prada al final de su desfile, actualmente existen tantas propuestas singulares que se vuelve cada vez más difícil identificar una tendencia. La moda se ha convertido en una cuestión abrumadora y un tanto caótica.

En ese sentido, Internet y las redes sociales fueron disruptivas: la moda no solo sucede en las semanas de la moda, sino todo el año. Las maisons publican constantemente imágenes de los nuevos productos en sus perfiles. Hay colecciones crucero, adelantos de colecciones, colecciones cápsula y colaboraciones con influencers. Y también en ese universo están todas esas marcas que por cuestiones de volumen, prestigio o dinero no logran acceder a la esfera de la Semana de la Moda pero que en el mundo digital encuentran el canal perfecto para mostrar lo que hacen.

Actualmente, las tendencias hablan más de un estado de ánimo, un estilo de vida, una determinada sensibilidad o un punto de vista. Y cada consumidor elige aquellas marcas que vibran en su misma sintonía. Se puede ser una mujer funcional, minimalista y sin estridencias, como sugiere The Row (creada por las hermanas Mary Kate y Ashley Olsen), o alegre, experimental y lúdica en lo que concierne a la moda, como propone Marc Jacobs. Esto no se limita a las marcas de lujo: mientras que las maisons proponen una única visión, las tiendas de moda rápida cuentan con varias líneas que atienden a diferentes personalidades. Por eso es difícil asociarlas a un solo estilo.
De todas maneras, aunque no sean tan evidentes o comunes siguen surgiendo microtendencias a partir de la pasarela. Para el verano 2020, por ejemplo, podemos anticipar la moda de combinar vestidos y túnicas con pantalones, como hicieron Brandon Maxwell, Rosie Assoulin y Prabal Gurung en New York Fashion Week. Las combinaciones de colores inesperadas, como el rosado con el rojo -que comenzó a verse hace ya unas temporadas- y el verde lima con marrón que propusieron tanto Gucci como Fendi, seguramente se popularicen pronto. En cuanto a los calzados, las botas de caña alta en colores vibrantes fueron las grandes protagonistas (una curiosa elección para el verano) junto con las sandalias de punta cuadrada.

El traje, que se vio revitalizado tras la nueva ola feminista, continúa siendo un favorito de las marcas. En este mes se pudo ver en varias formas. En versión deportiva con pantalón tres cuartos y puño al estilo Tibi, con short y corbata como propuso Max Mara, en pasteles y otros colores estridentes como los de Phillip Lim, en colores neutros como los de la uruguaya Gabriela Hearst o en organza como sugiere Gucci; de siluetas holgadas como los de Jil Sander o entallados como los de Prabal Gurung. La sastrería continúa siendo explorada por los diseñadores que entienden que las mujeres de hoy se sienten empoderadas y eso lo reflejan a través de su indumentaria.

Cuatro miradas de la moda

Austeridad elegante

De siluetas holgadas y colores neutros trata la austeridad elegante. Representan a una mujer segura, que no necesita estridencias ni artificios para llamar la atención. Las colecciones consisten en prendas que van bien en conjuntos y son fácilmente combinables entre sí.

Minimalismo lúdico

Parte de la misma base, el minimalismo y lo despojado, pero se anima a jugar con colores plenos, algún estampado, apliques, texturas o mangas voluminosas.

Ecléctico maximalismo

Fieles seguidores de la premisa "más es más". Estampados que contrastan (dos telas de diferentes flores, por ejemplo), lentejuelas, colores vibrantes, accesorios y más accesorios. Los líderes de este culto al maximalismo son Miuccia Prada, directora de Prada, y Alessandro Michele, director creativo de Gucci, que aunque para el verano 2020 mostraron su lado más sutil, no dejan de brillar con su eclecticismo.


La exploración de lo feo

Las concepciones de qué es feo y qué es bello están cambiando. Algunas marcas, como Chromat y Vaquera, se dedican a explorar (y desafiar) esas barreras, como una suerte de activismo en contra de lo socialmente establecido. Lo que en otra época se hubiese considerado vulgar, hoy es vanguardista.

Tres desfiles que se hicieron virales

1. Versace
Hace 19 años, Internet era una herramienta incipiente y el buscador de Google apenas había comenzado a popularizarse. En ese contexto, Jennifer López usó un provocador vestido de Versace en la ceremonia de los Grammy, tan perfectamente diseñado que parecía que en cualquier momento se le iba a caer, dejándola desnuda. En el más reciente desfile de Versace en Milán presentaron una nueva versión de este vestido, desfilado por la propia Jennifer López, que parece mantenerse ajena a las leyes de la física y del tiempo. La imagen de la actriz y cantante recorriendo la pasarela se hizo viral. Poco después se anunció que la acción formaba parte de un acuerdo comercial de Google y la marca italiana.

2. Gucci

Desde los 90, Gucci es una marca disruptiva que suele causar polémica. Y, si bien su propuesta para el verano 2020 es una versión más tenue y refinada de lo que ha mostrado en el pasado, el desfile fue bastante criticado. Con paredes blancas, luces de tungsteno y detalles en verde menta, la puesta en escena aludía a un hospital y los primeros conjuntos que se vieron en la pasarela simulaban ser chalecos de fuerza. Muchos acusaron al director creativo de "glamorizar las enfermedades mentales", pero el folleto informativo explicaba que la visión de Alessandro Michele buscaba resaltar cómo la sociedad reprime lo diferente. Esta reflexión, según cuenta, estuvo inspirada en las ideas filosóficas de Michel Foucault, que sostenía que la estructura de poder de las sociedades actuales moldea implícitamente la forma en que vestimos y nos presentamos a los demás. Partiendo de ahí, Michele se plantea si la moda puede ser una herramienta de disidencia y expresión individual. Por otro lado, este fue el primer desfile de la maison con emisiones de dióxido de carbono neutras. Al igual que lo hizo Gabriela Hearst en su show, este sistema compensa la energía utilizada con otras medidas amigables con el ambiente, como, por ejemplo, no usar secador o planchita para peinar a las modelos o plantar árboles.

3. Fenty x Rihanna


El que otrora era el reino de Victoria's Secret hoy está en manos de Rihanna. La cantante convertida en empresaria de la moda (tiene una línea de indumentaria de lujo, una de maquillaje y una de lencería), presentó su nueva colección de Fenty x Rihanna con modelos de todos los talles, colores y géneros. Para el desfile requisó los celulares de invitados y prensa: las imágenes se revelarían días después a través de Amazon Prime. La colección fue una versión colorida, inclusiva y refrescante de lo que se suele esperar de una marca de lencería.