Personajes
Talentoso señor Damon

El familiar y discreto perfil de Matt Damon

Matt Damon, actor, guionista y productor, conocido por títulos como En busca del destino y la saga de Jason Bourne, cumple 50 años y mantiene uno de los perfiles más discretos de Hollywood

19.10.2020 07:00

Lectura: 7'

2020-10-19T07:00:00
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A partir de EFE

"Mejor actor eres cuanto menos sepa la gente de ti", dijo Matt Damon en una nota con The Guardian. Y parece tomárselo al pie de la letra. A Damon se lo conoce por sus películas, más que por su vida. En 2003 se cruzó con la argentina Luciana Barroso, quien se convirtió en su esposa dos años más tarde. Fue y es una relación discreta, lejos de los devaneos y excentricidades de Hollywood. Ella, de hecho, no tenía nada que ver con el cine, ni el glamour, ni la fama: trabajaba de camarera en un bar de Miami. Y, casualidad o no, lo ayudó a escabullirse del hostigamiento de los fanáticos.

Entre Harvard y Hollywood. Matthew Paige Damon nació el 8 de octubre de 1970 en Boston (Massachusetts). Es el segundo hijo del matrimonio conformado por Kent Damon, corredor de bolsa y agente inmobiliario, y Nancy Carlsson-Paige, profesora de la Universidad de Lesley. Su hermano mayor, Kyle, es escultor. Sus genes multiculturales mezclan ascendencia inglesa y escocesa por parte de padre, y finlandesa y sueca del lado materno. Pasó su infancia en Boston, donde conoció a quien sería uno de sus mejores amigos, Ben Affleck. Cuando sus padres se divorciaron, en 1973, los niños se fueron a vivir con la madre a la vecina ciudad de Cambridge. Allí asistió al Cambridge Rindge and Latin School, donde se inició en las clases de interpretación.

Con sus estudios de primaria y secundaria finalizados, ingresó en la prestigiosa Universidad de Harvard, donde estudió Filología Inglesa. De una manera no muy prolija compaginó sus estudios con la interpretación. Faltaba a clases para ir a audiciones y logró pequeños papeles en películas como El campo de los sueños, protagonizada por Kevin Costner, y Un pedazo de cielo, con Julia Roberts. Luego de participar en el telefilme de TNT Rising Son (1990), cuando le quedaban solo 12 créditos para licenciarse, decidió dejar la universidad para dedicarse por entero al cine.

A Rising son le siguieron Código de honor (junto con Affleck, 1992), Geronimo (1993, dirigida por Walter Hill), la comedia indie Glory Daze (de 1995, protagonizada por Affleck) y Valor bajo fuego (1996), junto con Meg Ryan y Denzel Washington, en la que interpretó a un soldado con problemas de adicción. Para ese papel, Damon bajó 20 kilos.

Su salud se vio afectada, aunque, al parecer, valió la pena. Al realizador Francis Ford Coppola, responsable de la saga El padrino, le gustó mucho su actuación y su transformación en Valor bajo fuego, y lo convocó para El poder de la justicia (1997), que se convertiría en su primer protagónico. En el filme, Damon compartió cartel con Danny DeVito, Claire Danes, Jon Voight, Mickey Rourke y Danny Glover, entre otros. Pero el gran golpe vendría con otra película, de la mano de un realizador independiente, y con un guion escrito a cuatro manos junto con su amigo de la infancia: En busca del destino (1997).

Espíritu indomable. Damon y Affleck habían trabajado en la historia de un joven con una inteligencia portentosa pero problemático, que había dejado los estudios. El guion, titulado Good Will Hunting, había sido parte de un proyecto de Damon para una de sus clases de Inglés en Harvard. La película fue dirigida por Gus Van Sant, titán del cine indie, director de Mi mundo privado, que había dado el gran salto al mainstream con Todo por un sueño. Good Will Hunting, que por estas latitudes se llamó En busca del destino, fue un éxito en cuanto a crítica y público.

Recibió nueve nominaciones a los premios de la Academia, entre ellos el de mejor guion, el cual ganó. El otro Oscar fue para Robin Williams, como mejor actor de reparto. Al año siguiente, Damon interpretó el papel principal en la película de Steven Spielberg Rescatando al soldado Ryan, una de las producciones más aclamadas del año, en la que el joven actor tuvo la oportunidad de trabajar junto a uno de sus intérpretes más admirados, el señor Tom Hanks. Ese mismo año estuvo en La otra cara del amor, del exchico malo Kevin Smith, acompañado de sus amigos, los hermanos Ben y Cassey Affleck.

Damon fue un serio estudiante de Derecho y jugador de póquer reformado en La última jugada (1998), con Edward Norton, John Malkovich, John Turturro, Famke Janssen y Martin Landau. Al año siguiente, nueva reunión con Affleck en la comedia Dogma (1999), también de Smith, en la que Alanis Morissette interpreta a Jesús. De ese año también es uno de sus papeles más complejos, el de El talentoso señor Ripley, del ganador del Oscar Anthony Minghella.

Se dio el gusto de chivear un rato con Steven Soderbergh y sus amigos en la saga de Ocean Eleven. También, de convertirse en una versión más ruda de James Bond en la serie de películas de Jason Bourne. Y también de incursionar en la comedia de los hermanos Peter y Bob Farrelly en Pegado a ti. Participó en Los infiltrados, de Martin Scorsese; Invictus y Más allá de la vida, de Clint Eastwood; Temple de acero, de Joel y Ethan Coen; Elysium, de Neill Blomkamp; y Operación monumento, dirigida por su amigo George Clooney.

En The Talks, sitio web de entrevistas en línea, a finales del año pasado, le preguntaron acerca del éxito. Damon lo definió como un proceso en sí mismo. "Es el trabajo", dijo. "Realmente se trata de sentir que hice mi mejor trabajo, el mejor trabajo que pude hacer dadas las circunstancias. Sentir que contamos la historia que queríamos contar de la manera que queríamos contarla. Esa es realmente la definición de éxito", añadió.
Discreto y familiar. El actor es mostrado en los medios como un hombre muy familiar. Una de sus ausencias más largas de Hollywood se debió, precisamente, a su intención de dedicarse a sus seres queridos. Tras hacer varias películas en un año, decidió tomarse un año de descanso para pasarlo con la familia. Ese período coincidió con el fallecimiento de su padre. "Ese año se convirtió en un año en un hospital con mi papá. Así que me tomé otro año libre después de eso", dijo a The Talks.

En abril de 2003 estaba en Miami rodando Pegado a ti cuando conoció a Luciana Barroso, argentina, de Salta, que trabajaba como camarera en un bar de la playa al que a menudo iba el equipo de la película. Fue un accidente mientras intentaba escapar del acoso de los fans. El actor se escabulló y se metió detrás de la barra. "Así que ¡lo puse a trabajar conmigo!", contó Barroso a Vogue Australia. "Él se había entrenado como barista para una película hacía años y se puso a hacer bebidas. Y me consiguió un montón de dinero en propinas esa noche", añadió.

"Dicen que algo increíble te pasa cuando conocés a la mujer de tu destino, y así fue. Juro por Dios que me sucedió algo indescriptible", recordó Damon durante una entrevista. Dos años después se casaron en una boda civil sencilla en Manhattan.

Llevan juntos desde entonces y tienen cuatro hijas, tres de ellas fruto de su matrimonio y una que aportó Barroso de una relación anterior y que Damon adoptó. "Cuando estaba en mis veintipico, me preguntaba si alguna vez sería capaz de asentarme, pero encontré a la persona correcta y cuando la vi, fue como si me golpeara un rayo. Literalmente, todo cambió en mi vida. Ahora la posibilidad de estar soltero es aterradora. Mi vida es mucho más fácil gracias a mi mujer y mi matrimonio. Todo tiene sentido". La relación de Damon y Barroso es una de las más consolidadas de Hollywood. Con perfil bajo, el actor siempre se mostró agradecido con la salteña por haberlo ayudado a escapar del asedio mediático. Algo que, todavía, sigue haciendo.