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MIRADOR / Casamiento

El casamiento de Florencia Damiani y Gabriel Puig

Con la idea de hacer una fiesta al atardecer, Florencia y Gabriel eligieron la tarde del sábado 9 para contraer matrimonio.
14.11.2019
2019-11-14T00:06:00
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Fotos: Manuela Amengual

Con la idea de hacer una fiesta al atardecer, Florencia Damiani y Gabriel Puig eligieron la tarde del sábado 9 para contraer matrimonio. Cuando el reloj marcó las 5 en la parroquia Stella Maris, los invitados se pusieron de pie para ver a la novia entrar del brazo de su padre, Fernando Damiani. El novio la esperaba expectante en el altar junto a sus padres, Gabriel Puig y Gabriela Carpaneto. El sacerdote Juan Andrés Verde ofició la ceremonia, y hermanos y amigos de los novios se encargaron de las lecturas. El coro estuvo formado por Josefina Damiani, hermana de la novia, e integrantes de su banda.

Florencia llevó un vestido blanco de broderie diseñado por ella misma, con la ayuda y los consejos de sus hermanas, en especial de Victoria y de su mamá, Anahí Friade. Quería una tela descontracturada, que se adecuara para una fiesta de día pero que no perdiera la elegancia de un vestido de novia. Además, buscaba que el atuendo tuviera volumen y que a la vez marcara sus líneas, por eso optó por los volados. Armarlos no fue fácil, porque el broderie es una tela con mucha caída, por lo que fue necesario poner un tul por debajo de las capas. Se maquilló con Uke Pedreyra, se peinó con Diego Alfonso y llevó un tocado de Isabel Navarro inspirado en las caravanas en nácar que usó y compró en un local vintage de José Ignacio.

Fue una tarde soleada y de una temperatura perfecta para una celebración en La Soñada, a los pies del arroyo Pando. La decoración veraniega y rústica del salón estuvo a cargo de Harmony Deco, que ambientó el lugar con flores de color fucsia, lila y amarillo, y utilizó la madera y los tonos marrones para generar calidez. El catering fue de Marian Caviglia y Federico Gasparri.

Florencia y Gabriel se conocieron en el verano de 2014 en una fiesta en Punta del Este, a la que ella había ido con su prima y en la que él le pidió que se la presentara. Después de ese encuentro empezó su historia y, al cabo de cinco años de noviazgo, en julio del año pasado, Gabriel le propuso matrimonio. Ella se dedica a la moda y al marketing, trabaja con su hermana en la marca de indumentaria VDamiani. Él se dedica a las finanzas y juega al rugby en el club Old Boys, que es su gran pasión.

Luego de una fiesta soñada, los novios viajaron a Australia para su luna de miel de descanso y de aventura, pues recorrerán una parte del país en motorhome.