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"Sorprendeme, 2020"... pero así no

El año en el que no sucedió la mitad de lo previsto

Lo que se concretó, lo que se postergó y lo que se canceló.

27.07.2020

Lectura: 13'

2020-07-27T06:00:00
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Por Leonel García

En su primer número de este año, el 2 de enero, galería publicó un artículo titulado 20 cosas que esperar de 2020. En él se enumeraban 20 acontecimientos, muchos ansiados, otros agendados, algunos apenas inevitables, que a fines del año pasado ya se sabía que iban a marcar la agenda urbi et orbi, tanto en la aldea como en el mundo. Cierto es que para entonces en China ya comenzaba a hablarse de un tal coronavirus, pero la atención que se le ponía giraba entre lo incrédulo, lo exótico y lo risueño. Se hablaba de una neumonía desconocida en la ciudad de Wuhan, de contagios en un mercado de mariscos, de una complicación del mundo ancho y ajeno.

Pero, cuando 2020 ya pasó su ecuador, vale ir "recalculando", como dice la voz femenina, agradable y española del GPS. Algunos de esos acontecimientos -ansiados, agendados o inevitables- están en duda, otros llegaron a tiempo para concretarse, algunos debieron ser reprogramados y otros pospuestos por tiempo indeterminado.

Un mundo con 218 países afectados, 13.300.000 enfermos y 580.000 muertos al 15 de julio refleja que la pandemia no dejó a nadie ajeno, eso sin hablar de la crisis económica global en ciernes. El colapso de los sistemas sanitarios de Italia y España, los números de guerra de Estados Unidos o Brasil, y los informativos centrales casi monotemáticos de tres horas de duración en Uruguay ya son parte de un año que será, de la peor de las formas, inolvidable.

Lo que sí pasó. Tomando en cuenta que en Uruguay la emergencia comenzó el 13 de marzo, cuando el año llevaba 73 días, poco de lo programado pudo llevarse adelante. Tras una temporada turística menos chaucha que lo que se había anunciado, en galería se vaticinó un Concurso Oficial de Carnaval mucho más crítico con el gobierno que aún no había asumido que con el saliente de izquierda y así fue; la murga Metele Que Son Pasteles cantó: "Vamos a la plaza / para dar batalla, / si la cosa estalla / estaremos a la talla", anunciando una conflictividad social que el Covid-19 morigeró notoriamente.

El gobierno multicolor, encabezado por el nacionalista Luis Alberto Lacalle, asumió el 1º de marzo, pero de inmediato, todo su plan de gobierno quedó supeditado a que el coronavirus no hiciera saltar el sistema sanitario y todo lo que viniera atrás. Como se auguró en la nota, algunos elementos de Cabildo Abierto, su socio en la coalición, dieron más dolores de cabeza de lo esperado y la votación de la Ley de Urgente Consideración provocó el mayor enfrentamiento con el opositor Frente Amplio. Pero sus acciones para enfrentar la pandemia fueron, en mayor o menor medida, respaldadas por tirios y troyanos. Hay que ver cómo se supera la situación económica. Lo más removedor fue la ida de Ernesto Talvi, líder colorado, de su cargo de canciller, cuya labor fue muy elogiada, justamente, en el combate al coronavirus.

Películas y series. De nuevo a la cultura, la película uruguaya Alelí, de Leticia Jorge, se llegó a estrenar. Pero su presencia en las salas fue sumamente efímera por la llegada de la pandemia. Como un consuelo valioso, fue una de las producciones más vistas en Netflix en Uruguay. El mundo audiovisual se vio severamente dañado, y los autocines (en el Aeropuerto de Carrasco y el faro de Punta Carretas) surgieron para saciar esa necesidad de pantalla grande, aunque no se trate de estrenos.

Como no hay cines habilitados, estrenar Top Gun: Maverick el 26 de junio era condenarla a la muerte. Por eso se postergó su llegada a las salas al 23 de diciembre. Eso y rezar que para entonces no haga falta sentarse a una hilera y una fila de distancia.

También en el mundo del espectáculo, pero online, el 27 de julio se estrenó como estaba previsto en todo el mundo, por Netflix, la tercera y última temporada de Dark, considerada una de las mejores series de la historia. Qué mejor que el 2020, que bien podría haber sido la musa de una distopía, como contexto para una ficción de un futuro apocalíptico, un presente trágico, un pasado inescrutable y una serie de interconexiones y saltos en el tiempo que obligan al espectador a estar más atento que lo habitual si no quiere perder el hilo.

Netflix, sin el riesgo que generan las salas de cine, también aguarda para agosto otro ansiado estreno: Jurassic World: Camp Cretaceous, un derivado de aquella franquicia iniciada por Steven Spielberg en 1993, a raíz del best seller de Michael Chrichton.

Deporte en pausa hasta el año próximo. Hubo un partido, el Atalanta-Valencia que se jugó en Milán (Italia) el 19 de febrero, por la Champions League, ante 45.000 espectadores, que se consideró el detonante del desastre sanitario que semanas después azotó Italia y España. Este era un año muy esperado por los eventos deportivos. La Selección Uruguaya de Fútbol comenzaba su camino en marzo en las Eliminatorias para el Mundial de Catar 2022, y disputaba la Copa América fechada entre junio y julio en Colombia y Argentina. También en el fútbol, la Eurocopa estrenaba un nuevo formato, en 12 ciudades. Y, por supuesto, todo el mundo apuntaba a Tokio, donde este 24 de julio iban a inaugurarse los Juegos Olímpicos con el mayor despliegue tecnológico de la historia. Y todo se canceló.

En rigor, esos mismos eventos podrían ser anunciados en una eventual nota 21 cosas que esperar para 2021, ya que todos fueron postergados un año: la Copa América se disputará entre el 11 de junio y el 11 de julio, la Eurocopa 2021 mantendrá su nombre original (Euro 2020) así como las entradas ya adquiridas, los meses y las sedes (los países que la disputarán aún no tuvieron la ronda eliminatoria) y el Pebetero Olímpico se encenderá en la capital de Japón el 23 de julio de 2021.

Lo único de lo anunciado que aún no fue cancelado es el debut de la celeste en las Eliminatorias rumbo a Catar. Iban a arrancar en marzo, contra Chile de local y Ecuador de visitante, cuando pasó lo ya demasiado sabido por todos. Por el momento se espera que las fechas iniciales se jueguen en octubre. Esto es algo muy difícil de prever, ya que en Uruguay está previsto el retorno de la actividad en octubre; Brasil -uno de los países más afectados por el coronavirus- fue el primero en Sudamérica en regresar a la actividad; Argentina aún no volvió. En este panorama tan desparejo, nadie puede asegurar nada, salvo que el público brillará por su ausencia en las tribunas.

Otro año sin Jaime. Así se descolgara de la nada una tercera visita de Paul McCartney o una segunda de los Rolling Stones, el acontecimiento musical de este 2020 iba a ser el fin del lustro de ausencia de los escenarios de Jaime Roos. Las seis fechas estaban previstas para ahora nomás, en agosto, en el Auditorio Nacional del Sodre. El espectáculo tenía nombre: Mediosiglo; la banda de acompañamiento era un infierno -Hugo Fattoruso, los hermanos Ibarburu, Nego Haedo, Zurdo Bessio-, el repertorio era el mejor de la Música Popular Uruguaya (MPU)... pero el mismo efecto mariposa que dice que un leve aleteo en una parte del mundo puede provocar un terremoto en la otra, hizo que quizá una sopa de murciélago comida en algún lugar de la China haga cancelar los shows de regreso de Jaime Roos en Montevideo. No queda más remedio que esperar un poco más, ya que los recitales fueron reprogramados para abril de 2021.

Y si de bandas históricas se habla, otro regreso que se postergó es el de Níquel. Sin el guitarrista Pablo Faragó, pero con su líder Jorge Nasser, más Pato Dana, Wilson Negreira, Roberto Rodino y Gonzalo de Lizarza, su vuelta estaba prevista para el 8 de julio también en el Auditorio Nacional del Sodre. La reprogramación quedó para este año, el 7 de noviembre. Pero las medidas sanitarias son las que dispondrán. Otro grupo emblemático, El Peyote Asesino, que está preparando su tercer disco -con apenas 22 años de distancia del segundo- también estaría afinando su vuelta a las canchas; pero todo está supeditado a la pandemia.

Nada en el mundo musical quedó ajeno. La industria esperaba con ansias una nueva producción de Rihanna, otrora prolífica, pero que lleva en silencio desde 2016. Iba a ser este año, pero recientemente comunicó que ha preferido dedicarse a sus emprendimientos en la cosmética y la lencería. La británica Adele quería tomar nuevamente el mundo por asalto en setiembre, pero la pandemia trastocó sus planes y no hay nueva fecha para el lanzamiento de su nuevo disco (es un secreto a voces que es el mismo motivo que hizo que Rihanna reviera sus intenciones). De las tres divas pop que galería anunció sus nuevas placas para 2020, la única que cumplió fue Lady Gaga: Chromatica vio la luz el 29 de mayo.

Todavía a votar se ha dicho. A principio de año el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, tenía unos obstáculos aparentemente salvables rumbo a ser el candidato republicano a la Casa Blanca. Uno era el proceso de impeachment y otro sus rivales en la interna. Una y otra instancia fueron superadas casi sin que se despeinara su jopo, dejando su camino a la reelección casi allanado. Pero vino el coronavirus, la actuación de Trump frente a la pandemia fue poco menos que insólita (al nivel del británico Boris Johnson y el brasileño Jair Bolsonaro) y los demócratas se recuperaron en torno a la figura de Joe Biden, un avezado político que, además, fue vicepresidente de un presidente popular como Barack Obama. Algo es cierto: no hay epidemia, pandemia o tragedia que haga postergar las elecciones en la potencia mundial, que serán el martes 3 de noviembre.

Las que sí se postergaron fueron las elecciones departamentales y municipales en Uruguay, originalmente previstas para el 10 de mayo, ahora reprogramadas para el 27 de setiembre. Esto dejó la puja electoral en stand by por varias semanas, recién retomándose ahora las chicanas entre Laura Raffo y Daniel Martínez, entre Raffo y Carolina Cosse, y entre Martínez y Cosse por temas no del todo cicatrizados en la interna del Frente Amplio (Álvaro Villar ha adoptado un perfil más bajo). Este corrimiento hizo que varios intendentes interinos -que usualmente pasan sin dejar huella- gozaran de muchos más flashes, como pasó con el montevideano Christian Di Candia. Carlos Moreira, en Colonia, sigue causando escozor dentro y fuera de los blancos. Yamandú Orsi sigue siendo número puesto en Canelones. Y de a poco, la cosa va tomando color.

La tecnología se frena por las teorías conspirativas. Los principales afectados por la pandemia son las personas. Pero si de algo está prescindiendo la llamada cuarta revolución industrial, o al menos llevándola a su mínimo, es de las personas. Se esperaba que este año diez millones de vehículos en todo el mundo circularan sin nadie sentado detrás del volante. Como podía pensarse, en esta autonomía iban a picar en punta Japón (por los Juegos Olímpicos), Europa y Estados Unidos (donde se han dado pruebas en tal sentido desde 2018). Sin embargo, antes de que el coronavirus paralizase al mundo, en un barrio parque de Santiago de Chile, en América del Sur, comenzó a funcionar un ómnibus sin chofer.

Pero hay ralentizamientos. Se creía que en este año había 5.400 millones de usuarios de dispositivos móviles en el mundo, merced al dominio de las tecnologías 5G. Sin embargo, la acusación de que esta es propagadora del coronavirus terminó jugándole en contra en mercados como el italiano, que fue el infierno sobre la tierra entre fines de febrero y principios de marzo por culpa de esta enfermedad. Se sabe: no es más que una teoría conspirativa, pero en momentos de pánico esta tiene más llegada que la información más veraz y certera. Gran Bretaña y Estados Unidos están bloqueando la tecnología 5G del gigante chino Huawei y presionan a sus aliados para que hagan lo mismo. Acá, más que una teoría conspirativa, está la lucha cruel del mercado.

Para este año estaban previstas las inauguraciones de las primeras dos torres de más de un kilómetro de altura, la Jeddah Tower, en Arabia Saudita, y la Dubai Creek Tower, en Dubai; 1.008 metros de altura la primera, 1.300 la segunda. Si bien no se ha anunciado oficialmente la postergación de ninguno de esos magnos eventos, no se descarta que alguna -o ambas- abran sus puertas recién en 2021. De cualquier forma, haya o no pandemia, la humanidad parece necesitar un millón de cosas antes que semejantes colosos de cemento suntuarios y multiusos.

Lo que se corre y lo que se mantiene. La situación de la educación es un problema mundial. Como tal, el papa Francisco anunció con bombos y platillos en setiembre pasado la confección de un Pacto Educativo Global con el Vaticano como sede y tutor. Había una fecha prevista: el 14 de mayo. Paradójicamente, la enfermedad mundial que hizo que se suspendiera -el papa y buena parte de los habitantes de esa ciudad-Estado son población de riesgo- no hizo sino que se reflejara más las desigualdades en todo el mundo sobre el acceso a la educación. Este compromiso se postergó para octubre, entre el 11 y el 18 de ese mes, siempre y cuando sea posible hacerlo.

Pero hay cosas que se mantienen tales como fueron anunciadas y tienen que ver con otros mundos, ahí donde ninguna pandemia puede llegar. Finalmente, el 30 de julio será la fecha señalada -a menos que surja algún episodio de otra índole- para el lanzamiento de la Mars 2020 Rover Mission, en la que será enviado un vehículo no tripulado para investigar como nunca antes al planeta rojo y saber si es posible vivir ahí. Un presupuesto total de 2.100 millones de dólares no puede suspenderse o posponerse así como así.

Y, finalmente, el año terminará, sí o sí, con un eclipse solar. En Uruguay, el sol será tapado en casi un 79% a las 14.33:55 del 14 de diciembre. El astro rey será completamente eclipsado en varias localidades de Chile y Argentina. Será un espectáculo gratuito e inevitable, para todos los que estén por esa parte del mundo y que ojalá ya tengan del coronavirus solo un mal recuerdo de tiempos difíciles.