Cultura
Tesoros del cine

El Museo de la Academia en Hollywood, un paraíso cinéfilo

En diciembre abre sus puertas el Museo de la Academia en Hollywood y promete una experiencia inmersiva que irá mucho más allá de ver detrás de una vitrina los zapatitos de Dorothy en El mago de Oz

01.04.2020

Lectura: 10'

2020-04-01T18:28:00
Compartir en

Por Patricia Mántaras

En 2015 empezó a construirse y hace ya un tiempo que se viene especulando con su fecha de inauguración. Finalmente, la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas de Hollywood tendrá su museo. Abrirá las puertas al público el 14 de diciembre y asegura que será distinto a todo: una vivencia inmersiva, experimental, educacional y entretenida. De hecho, se define más como un "centro fílmico dinámico" que generará "experiencias incomparables y conocimiento acerca de las películas y la realización".

El arquitecto italiano Renzo Piano, ganador del Pritzker Prize (el reconocimiento más prestigioso en este rubro), está a cargo del proyecto que se ocupó de restaurar el histórico edificio Saban Building (antes perteneciente a la tienda por departamentos May Company). Ubicado en la esquina de Wilshire Boulevard y Fairfax Avenue de la ciudad de Los Ángeles, el bloque de seis pisos de altura albergará en sus 15.200 metros cuadrados de espacios de exhibiciones muestras permanentes y otras temporales. Desde 2008, cuando aún estaba en proceso de gestación, el Museo de la Academia (Academy Museum of Motion Pictures es su nombre en inglés) viene adquiriendo piezas de valor vinculadas a la tecnología aplicada al cine, el diseño de vestuario, el arte, el maquillaje, el peinado, materiales promocionales, memorabilia y premios.

La institución, que será a la vez un archivo monumental, tendrá en su acervo más de 12 millones de fotografías, 190.000 películas y material audiovisual, 85.000 guiones, 63.000 pósters y 133.000 piezas de producción. Además, gestionará y preservará para exhibir en condiciones óptimas 1.600 colecciones especiales que donaron leyendas del séptimo arte como Cary Grant, Katharine Hepburn, Alfred Hitchcock y John Huston, que incluyen correspondencia personal, contratos, manuscritos, libretas de anotaciones y storyboards.
El edificio en su totalidad se extiende en 91.500 metros cuadrados y dispondrá además de un anfiteatro de 288 butacas, un centro educativo de vanguardia, espacios para eventos, un café y una tienda. Además, se sumará una construcción esférica que se comunicará con el edificio Saban a través de puentes de vidrio y albergará al David Geffen Theater, un cine de 1.000 butacas, y la Dolby Family Terrace, una azotea que tendrá una vista privilegiada de Hollywood Hills.

Espacios con nombre de estrella. El consejo directivo (integrado, entre otros miembros, por Annette Bening y Tom Hanks) designó al que fue director de desarrollo y relaciones públicas del museo durante la génesis del proyecto, Bill Kramer, como su director general. "Como cuando ayudé a lanzar este proyecto, siento que estamos construyendo la mayor experiencia museística del mundo dedicada al cine", dijo Kramer.

Un puñado de celebridades de la industria han sido honradas con espacios en el museo bautizados con su nombre. En el flamante museo se podrá cruzar el Barbra Streisand Bridge, visitar la Spielberg Family Gallery y asistir al Shirley Temple Education Studio. También algunas potencias cinematográficas y otros auspiciantes estarán presentes a través de la Walt Disney Company Piazza, la Netflix Terrace, la Warner Bros. Entertainment Gallery, la Rolex Gallery y la Dolby Family Terrace.

Tesoros cinematográficos. El museo se divide en temáticas que, sumadas, representan la labor fílmica en todos sus aspectos. Los visitantes podrán encontrar en alguna de sus salas piezas de tecnología, desde artilugios de la era precine hasta proyectores y cámaras de las primeras etapas del cine o equipos de iluminación e inventos que marcaron la evolución del registro de imágenes en movimiento. Entre ellos hay una cámara Lumigraph creada por Oskar Fischinger con sus manuales, y la Steadicam original creada por Garrett Brown y usada por primera vez en la película Esta tierra es mi tierra (1976).

El apartado sobre diseño de vestuario será de los más vistosos y atractivos para el público general. En ese departamento exhibirá, por ejemplo, un conjunto de pana gris que usó Mary Pickford en El pequeño lord (1921); el tocado que llevó Greta Garbo en Mata Hari (1931); los zapatitos de tap que Shirley Temple calzó en el número de baile de las escaleras en The Little Colonel (1935); los zapatos color rubí de Dorothy en El Mago de Oz (1939), la chaqueta de soldado de un Munchkin y la peluca del León cobarde; uno de los trajes que usó Humphrey Bogart en Al borde del abismo (1941); uno de los vestidos que llevó Elizabeth Taylor en Ambiciones que matan (1951); un traje rayado que vistió Jack Nicholson en Barrio chino (1974); el vestido de Morticia de Anjelica Huston en La familia Addams (1991); el conjunto y accesorios que llevó Salma Hayek en Frida (2002); los trajes fastuosos que se vieron en La celda (2000), Inmortales (2011) y Espejito, espejito (2012); y uno de los atuendos más recordados de Jared Leto en Dallas Buyers Club (2013).

Para sentirse del todo dentro de una película están los elementos de arte, que involucran utilería, objetos de decoración de sets, maquetas, miniaturas, animatronics, títeres y otras criaturas. En el Museo de la Academia estarán en exposición las puertas originales del Rick's Café Americain de Casablanca (1942); las tablas de piedra utilizadas en Los diez mandamientos (1956); dagas de Ben Hur (1959); ítems de decoración de la casa de Norman Bates en Psicosis (1960); el cetro de Cleopatra (1963); el modelo de la nave Aries 1B de 2001: Odisea del espacio (1968); el único modelo tamaño natural de la película Tiburón (1975); la cabeza de Alien, el octavo pasajero (1979); la mano de gorila con mecanismo hidráulico de King Kong (1976); muñecos de El extraño mundo de Jack (1992) y Jim y el durazno gigante (1996); y el reloj de la estación de trenes de La invención de Hugo Cabret (2011).

También habrá una sección de premios, con estatuillas recibidas en toda la historia de los Oscar por técnicos y artistas -como el Oscar Juvenil que se le entregó a Shirley Temple en 1934 por los ocho filmes que había hecho-, y otras con guiones, documentos y anotaciones -donde se exhibe una página del libreto de Matar a un ruiseñor (1962) con anotaciones de Gregory Peck y la máquina de escribir que empleó Joseph Stefano para escribir el guion de Psicosis (1960)-.

Show me the money. "La comunidad del cine y los fanáticos de alrededor del mundo saben lo que significará el Museo de la Academia para la valoración global y el disfrute de las películas", dijo el director de la institución, Bill Kramer. "Estamos profundamente agradecidos a nuestros donantes y socios por su magnífica generosidad".
Desde que el proyecto cobró forma, hace ocho años, la institución recaudó más de 368 millones de dólares, casi la totalidad de lo que habían previsto reunir con la campaña que se realizó previo a la inauguración: 388 millones. El presidente del fondo, Bob Iger, y los copresidentes Bening y Hanks impulsaron la campaña, pero gran parte del mérito para reunir ese capital se lo adjudican a Kramer, que fue quien llevó el proyecto hasta la etapa de construcción y supervisó los avances. "Estamos muy entusiasmados de trabajar con Bill de nuevo", dijo el CEO de la Academia Dawn Hudson sobre el nuevo director, que cuenta con un master en Planificación Urbana y otro en Administración Pública, ambos de la Universidad de Nueva York. "Kramer fue un líder temprano de este proyecto, un visionario que guió el diseño original y la construcción, y ayudó a definir la identidad del Museo de la Academia. Estamos convencidos de que inspirará a nuestros equipos creativos y llevará al Museo de la Academia a un término exitoso". No olvidemos que la Academia siempre persigue el final feliz.

Cómo llegar

Ubicado en la esquina de Wilshire & Fairfax en Los Ángeles, California, el Museo de la Academia se suma al hub cultural Miracle Mile, que incluye Los Angeles County Museum of Art (Lacma), el Petersen Automotive Museum, La Brea Tar Pits & Museum y el Craft Contemporary.

El museo ofrece parking en garajes de la zona si se llega en automóvil. En caso de ir en metro, se puede tomar la línea Metro Local 20 y la Rapid 720 en Wilshire Boulevard, y la Metro Local 217 o 218 más la Rapid 780 en Fairfax Avenue. Está previsto que para 2023 se agregue una nueva estación justo en la esquina del museo.
El riquísimo archivo fílmico de la Academia, fundado en 1991, se incorpora a este museo y conserva sus objetivos: la preservación, restauración, exhibición y estudio de las películas. Contiene colecciones personales de realizadores como Alfred Hitchcock, Gus Van Sant, Cecil B. DeMille, Barbara Hammer, Fred Zinnemann, Sam Peckinpah y Jim Jarmusch.

Desde sus inicios ha restaurado más de 1.000 películas que forman parte de un archivo diverso, integrado por casi 200.000 filmes -tanto mainstream como independientes o experimentales- incluyendo todos los ganadores en la categoría Mejor película y Mejor documental además de muchos de los nominados en todas las categorías.
El archivo cuenta además con una biblioteca con 32.000 libros -a los que se suman 1.500 cada año-; 12 millones de fotografías de escenas, detrás de cámara, fotos publicitarias y registro de premières; y 85.000 guiones escritos desde 1910 a la fecha. Si bien la mayoría de ellos son de filmes estadounidenses, también tiene guiones de películas mudas, documentales, películas animadas y extranjeras. Entre los ítems más valiosos de esta colección están las versiones preliminares de guiones que se llevaron al cine: desde primeros borradores hasta guiones que terminaron con escenas eliminadas.

Como todo archivo vivo, tanto el fílmico como el de guiones sigue alimentándose periódicamente de nuevas adquisiciones.

Un archivo que se suma

El riquísimo archivo fílmico de la Academia, fundado en 1991, se incorpora a este museo y conserva sus objetivos: la preservación, restauración, exhibición y estudio de las películas. Contiene colecciones personales de realizadores como Alfred Hitchcock, Gus Van Sant, Cecil B. DeMille, Barbara Hammer, Fred Zinnemann, Sam Peckinpah y Jim Jarmusch.

Desde sus inicios ha restaurado más de 1.000 películas que forman parte de un archivo diverso, integrado por casi 200.000 filmes -tanto mainstream como independientes o experimentales- incluyendo todos los ganadores en la categoría Mejor película y Mejor documental además de muchos de los nominados en todas las categorías.
El archivo cuenta además con una biblioteca con 32.000 libros -a los que se suman 1.500 cada año-; 12 millones de fotografías de escenas, detrás de cámara, fotos publicitarias y registro de premières; y 85.000 guiones escritos desde 1910 a la fecha. Si bien la mayoría de ellos son de filmes estadounidenses, también tiene guiones de películas mudas, documentales, películas animadas y extranjeras. Entre los ítems más valiosos de esta colección están las versiones preliminares de guiones que se llevaron al cine: desde primeros borradores hasta guiones que terminaron con escenas eliminadas.

Como todo archivo vivo, tanto el fílmico como el de guiones sigue alimentándose periódicamente de nuevas adquisiciones.