Gastronomía
Con gusto a vacaciones

Cuatro lugares para comer en Punta del Este que se ajustan al bolsillo

Desde el clásico chivito a una tarta vegetariana, estas son algunas de las opciones accesibles que hay en el Este.

31.01.2020

Lectura: 6'

2020-01-31T15:40:00
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Por Clementina Delacroix

La costa este uruguaya ofrece una diversidad que deja encantados a los más exigentes. Ya sea que algunos elijan relajarse con un libro en la playa, hacer un tour por una bodega, visitar una chacra marítima o practicar algún deporte extremo, hay algo en lo que la inmensa mayoría de los turistas coinciden: el placer de degustar la gastronomía local. Como las atracciones son muchas pero los recursos son finitos, este es un circuito de lugares recomendables por su relación calidad-precio.

De carrito a restaurante: Lobo Suelto chivitería

En el predio ubicado en el km 118 de la ruta Interbalnearia, frente a la estación de Ancap de Solanas, donde hoy funciona Lobo Suelto, antes había un vivero. En diciembre de 2011 sus propietarios, Mónica Sánchez y Gabriel Ferrere, decidieron cerrarlo y abrir un carrito de comidas en su lugar. El nombre del emprendimiento gastronómico familiar es el mismo del título de un álbum del conjunto de rock argentino Los Redonditos de Ricota, que lo presentaron junto a otro llamado Cordero Atado. Responde a una metáfora de liberación que evoca la apuesta realizada por la pareja al abandonar su actividad laboral y emprender un rumbo desconocido. Comenzaron cocinando minutas para saciar la demanda de un nicho: el de los trabajadores locales. Pero el público fue cambiando y creciendo paulatinamente. La carta se ajustó e incorporó otro tipo de platos, comida de olla, de mar, ensaladas, opciones veganas y vegetarianas, postres, licuados, jugos y tragos. No solo la oferta creció, sino que también lo hizo el local, que se amplió pero conserva hasta hoy el carrito donde comenzó todo, en una posición central.

"Nos gusta trabajar con productos de calidad, no abaratamos costos ni tenemos el precio de un carro común", explica Sánchez. Sin embargo, a pesar de no cobrar precios tan económicos en comparación con carritos de otros puntos del país, sirven una hamburguesa completa a 190 pesos y una milanesa completa a 280 pesos, entre otras opciones que desde el punto de vista monetario satisfacen tanto al local como al turista. Abre todo el año, pero en baja temporada trabajan solo al mediodía y cierran domingo y lunes.

Oda a la comida de antes: 100% Artesanal

A Jenrry Suárez, oriundo de Pan de Azúcar, siempre le apasionó la cocina. Trabajaba como administrador en una estación de servicio cuando vio la oportunidad de crear una marca de empanadas para vender en el minimercado de la estación. La premisa fue volver a la esencia de antes, a la comida que hacían sus abuelas, con recetas caseras y materia prima de primer nivel. Y la marca ya lo dice: 100% Artesanal. Los primeros pasos fueron en el año 2009 en la estación de servicio de la parada 16 de la Mansa. Hoy, 11 años después, se la puede encontrar en distintas estaciones de servicio y minimercados de Maldonado, Colonia, Minas y Balneario Buenos Aires. Además, tiene un local propio sobre Av. Pedragosa Sierra entre Av. Italia y Julio Herrera y Reissig, que está abierto todo el año.

Allí se pueden probar 24 gustos de empanadas saladas y dulces a 75 pesos la unidad, y una de cordero y otra de atún rojo a 90. "Todo es elaborado por nosotros, desde la masa hasta el relleno, que es todo picado a mano", explica el empresario, que ha experimentado con recetas y sabores, y se enorgullece de ofrecer "empanadas diferentes a todas las demás".

Ademas de empanadas, en 100% Artesanal se pueden comer pizzetas (la muzzarella grande de ocho porciones cuesta 320 pesos), picadas de mar, quesadillas de pollo o verdura y varios tipo de ensaladas.

Moderno con historia: Rex

Con una estética de cantina norteamericana, la chivitería Rex se ha transformado en un clásico de La Barra. Comenzó a funcionar en 1996 y hoy tiene tres locales, el de La Barra, el de José Ignacio (que abrió hace tres temporadas) y el de Punta Shopping, que es una franquicia y comenzó a funcionar este verano.
"Buscamos darle un marco más moderno al chivito, desde la presentación a las recetas, saliendo del tradicional y aburrido", explica su propietario Marcelo Suárez. Pero no solo han innovado con el chivito propiamente dicho, sino que han expandido la carta respaldados en proveedores que traen buena calidad. "Nos estamos volcando a incorporar productos para celíacos y mucho plato verde", continúa Suárez. Además de los clásicos chivitos y minutas, la carta contiene hamburguesas de distinto tipos (incluyendo una de 100% asado de tira), panchos, pastas, pescado, ensaladas, opciones vegetarianas y una variada carta de postres y tortas. Tiene también una amplia carta de vinos, y ofrece licuados y jugos naturales.

En este espacio con historia -abierto las 24 horas durante la temporada de verano y que se ha transformado en un lugar de encuentro para personalidades como Marcelo Tinelli, Álvaro Recoba, Pampita y Valeria Mazza- un chivito de pollo cuesta 360 pesos y una hamburguesa de quinoa al plato con puré de zapallo 380.

Una solución saludable: ¿Qué comemos?

"Tenemos que vender lo que compraríamos", "tenemos que ser una solución", "ofrecer comida real". Estas fueron las premisas que llevaron a los hermanos Esteban y José Ignacio Lamanna a animarse a abrir su primer emprendimiento gastronómico juntos en Punta del Este. Esteban se había mudado al balneario junto a su familia, tenía la idea de abrir una empresa de gastronomía e identificó una necesidad. La casualidad llevó a que su hermano, aficionado a la cocina, hiciera un curso para hacer tartas caseras y que todo se diera para que decidieran tirarse al agua. ¿Qué comemos? es un espacio que hace énfasis en la comida rica, saludable y casera. La aventura comenzó fuera de temporada, en agosto de 2019. Abrían al mediodía y se transformaron en una solución para los trabajadores de la zona. La apuesta se redobló cuando el 28 de diciembre empezaron a abrir también de noche, e incluyeron delivery de pizzas de masa madre.

Para estos hermanos la calidad del producto es fundamental, su fuerte son las tartas, que venden a 100 pesos la porción, 150 si viene con ensalada. La muzzarella de masa madre de 30 cm vale 300 pesos y la versión menos económica, que trae jamón crudo, 410. Además, ofrecen un menú diario, bocatas de salmón, jamón crudo y olímpicas, bowls, ensaladas, una variedad de dulces, entre los que se destacan los alfajores de cookies y el crumble de manzana, y un exprimido natural de naranja de medio litro, a 120 pesos. El pequeño local está ubicado en la Torre Antares sobre Salt Lake esquina Roosevelt, en la parada 14. Abre de lunes a jueves de 9 a 18 horas y viernes, sábado y domingo de 9 a 0 horas.