Cultura
La laguna azul

Cuarenta años del relato erótico y utópico que encendió las fantasías de generaciones

El impacto de la película tuvo varias derivaciones, en especial por cómo presenta el paso hacia la pubertad y el despertar del deseo sexual de sus protagonistas, seres bellos, inocentes e inexpertos creciendo en una isla desierta, lejos de la mirada de los otros

22.07.2020 07:00

Lectura: 16'

2020-07-22T07:00:00
Compartir en

Es uno de los títulos cinematográficos más populares de la década de 1980. La película de la adolescencia de millones de espectadores. Hito de la cultura pop, filme de culto, título bastardeado, criticado, homenajeado, replicado, parasitado y parodiado. La laguna azul, dirigido por Randal Kleiser, se ambienta en la época victoriana y cuenta la historia de Emmeline Lestrange y Richard (Dick) Lestrange, primos ellos, dos niños que naufragan en una isla tropical en el Pacífico Sur y que, sin adultos que los guíen, hacen una vida sencilla juntos, sin saber que la madurez sexual eventualmente intervendrá.

El largometraje, que ocupó el noveno puesto entre los más taquilleros de 1980 en Estados Unidos y Canadá, traslada a una isla desierta la fórmula chico-conoce-chica y coloca a los protagonistas ligeros de ropa durante buena parte del metraje. Y, sobre todo, lejos de la mirada de los otros, libres y felices como son libres y felices los animales que no conocen la distinción entre el bien y el mal, como fueron libres y felices Adán y Eva en el Jardín del Edén hasta que pasó lo que pasó.

Brooke Shields y Christopher Atkins interpretaron a Emmeline y Dick, respectivamente, y esos papeles marcaron sus carreras y sus vidas. El impacto de la película tuvo varias derivaciones, en especial por cómo presenta el paso hacia la pubertad y el despertar del deseo sexual de ambos personajes, seres bellos, inocentes e inexpertos creciendo en un entorno salvaje. Shields ingresó en la categoría de sex symbol universal, mientras que Atkins se transformó, involuntariamente, en ícono gay. Entre 1980 y 1985, Shields estuvo en la portada de más de 300 revistas de todo el mundo y fue elegida por Time como uno de los rostros de la década. Fue distinguida con el Jupiter (premio alemán a lo mejor de la producción del año) y también fue la primera ganadora del premio Razzie (el anti-Oscar) en el rubro "peor actriz". Y en 2000, en parte gracias a este papel, estuvo nominada como peor actriz del siglo (no ganó).

La laguna azul también generó secuelas, homenajes, versiones alternativas e incluso derivó en el descubrimiento de una nueva especie de iguana. Lo que sigue es un recorrido por algunos puntos esenciales de este relato erótico y utópico que encendió las fantasías de generaciones, cuarenta años después de su estreno original.

Christopher Atkins y Brooke Shields en La laguna azul (1980)

1. Origen literario 

El filme dirigido por Randal Kleiser y estrenado hace cuatro décadas es una adaptación de La laguna azul, del irlandés Henry De Vere Stacpoole. Publicada en 1908, y convertida en un éxito de ventas instantáneo, fue la primera entrega de lo que posteriormente se convertiría en una tetralogía seguida por The Garden of God (1923), The Gates of Morning (1925) y The Girl of the Golden Reef: a Romance of the Blue Lagoon (1929).

Stacpoole fue médico en embarcaciones, realizó muchos viajes por el mar, y luego ejerció su profesión en el campo. Como escritor fue sumamente prolífico e incursionó en varios géneros: policial, fantasía, aventura, comedia, ciencia ficción, infantil y juvenil. Publicó una vasta cantidad de novelas realistas y un par de títulos policiales bajo el seudónimo de Tyler De Saix. También escribió poesía y obras de no ficción (ensayos periodísticos y biografías). Y aunque el filme de 1980 es ampliamente popular a escala mundial, no fue el primero que adaptó la novela más célebre de Stacpoole. Más precisamente, fue el tercero. Aunque no el último.

2. Películas previas
La primera adaptación es de 1923. Está enmarcada en el cine mudo, dura 80 minutos, y fue dirigida por William Weston Bowden y Dick Cruikshanks. Coproducción entre Reino Unido y Sudáfrica, esta primitiva aproximación a la novela de Stacpoole fue filmada en KwaZulu-Natal, provincia sudafricana, hogar de la etnia Zulu (al punto que es conocida como Zululandia) que ha servido de locación para muchísimas películas: la primera adaptación de Las minas del rey Salomón se filmó allí, como también algunos tramos de Pasión por África y Diamante de sangre.

Doreen Wonfor, en su primer y último papel cinematográfico, encarnó a Emmeline niña, mientras que Molly Adair dio vida al personaje en su etapa adulta. Dick fue interpretado por el niño Val Chard y por Arthur Pusey en su versión adulta. Cruikshanks, uno de los directores, también era actor, por lo que se reservó el papel del cocinero Paddy Button.

La segunda versión llegó en 1949, dirigida por Frank Launder, protagonizada por Jean Simmons y Donald Houston. Éxito inmediato, estuvo entre las 10 más vistas de ese año en Reino Unido. En 1951 se estrenó en Uruguay, donde también se la conoció con el título alternativo de La isla perdida. Actualmente está disponible, completa, en YouTube.

El guion, obra de John Baines, Michael Hogan y el propio Launder, que también ofició como productor, reforzaba algunos paralelismos de la trama original con el mito de Adán y Eva. Los guionistas agregaron un par de personajes más (que recuerdan a otros dos que aparecen en una de las secuelas de la novela) y una escena de casamiento entre los protagonistas, se dice, para aplacar a los censores. La película se rodó en Fiyi, en una de sus principales islas, Vitu Levu, y en los legendarios estudios Pinewood, Inglaterra. Debido a fuertes temporales, el rodaje en Fiyi se retrasó unos meses. 

Simmons venía de cosechar el éxito tanto de crítica como de público por su trabajo en otra adaptación literaria, Grandes esperanzas (1946), de David Lean, y le había ido magníficamente con Narciso negro (1947). Fue la primera actriz en la que pensó Launder para interpretar a Emmeline, papel para el que también audicionaron Marilyn Monroe y Claire Bloom. Houston la tuvo más difícil. Se dice que hubo 5.000 postulantes para el protagonista masculino (que en esta versión se llama Michael), de los cuales 100 llegaron al casting final. Y, entre ese centenar de aspirantes, se encontraban Roger Moore (el futuro James Bond) y Laurence Harvey (El Álamo, El embajador del miedo).

3. Inspiración
Décadas antes, en 1788, se publicó una novela pastoral, supuestamente inspirada en sucesos reales, titulada Pablo y Virginia (Paul et Virginie), de Jacques-Henri Bernardin de Saint-Pierre, que narraba la historia de dos jóvenes a quienes sus madres crían como hermanos en la isla de Mauricio. La llegada de la pubertad complica las cosas, los niños son separados por sus madres, todo acaba tristemente mal (naufragio incluido). El libro fue un éxito y se tradujo a varios idiomas. Fue parodiado y homenajeado en otras obras. Y se dice que pudo haber servido de inspiración para Henry De Vere Stacpoole en la creación de los niños protagonistas de su famosa novela.

4. Dirección y guion, cámara y acción
En 1977, John Travolta sugirió al realizador Randal Kleiser para que se hiciera cargo de la dirección de su próximo proyecto, Grease (1978). El actor había trabajado bajo sus órdenes en el telefilme The Boy in the Plastic Bubble (1976) y había quedado encantado con él. Así que se lo recomendó a sus productores. Y la jugada salió muy bien. Grease fue un éxito que consolidó a Travolta como estrella en ascenso y proyectó internacionalmente la carrera del joven cineasta, que fue tentando con la oferta de dirigir la nueva adaptación de la novela de Stacpoole.

Aunque dirigió otros tantos títulos, entre ellos Colmillo blanco, Querida, agrandé al niño y Sombras de duda, La laguna azul acabó siendo su mayor éxito como realizador. Kleiser también filmó El vuelo del navegante, sobre un niño que es abducido por una nave extraterrestre que lo lleva de viaje ocho años en el futuro. Producido por Disney, fue el primer filme en usar la tecnología morphing, que posteriormente alcanzaría mayor desarrollo y destaque en el clip de la canción Black or White, de Michael Jackson, y en las películas El secreto del abismo o Terminator 2, ambas de James Cameron.

El libreto del largometraje de 1980 lleva la firma del escritor, director y ocasional actor Douglas Day Stewart, que antes había escrito Lo que el oeste se llevó y posteriormente escribió los guiones de Reto al destino, de Taylor Hackford, con Richard Gere y Debra Winger, y La letra escarlata, de Roland Joffé, con Demi Moore y Gary Oldman.

La fotografía es obra del español Néstor Almendros, labor por la que La laguna azul recibió su única nominación al Oscar. Almendros ya había ganado el premio mayor de la Academia por Días de gloria, de Terrence Malick, y se había encargado de la fotografía de La decisión de Sophie, por la que también estuvo nominado. Volvió a aspirar al Oscar por Kramer vs. Kramer.

5. Primeras opciones
La primera opción para interpretar a la protagonista femenina fue Jennifer Jason Leigh, que se mostró dubitativa ante la posibilidad de aparecer mucho tiempo desnuda en pantalla, tal como quería, en un principio, el director. Finalmente, rechazó el papel (hay versiones que sostienen que fue el padre de la actriz quien colaboró en que tomara esa decisión). Otra posible intérprete fue Diane Lane. Después de algunos ensayos junto a Willie Aames, candidato a caracterizar a Dick, decidió bajarse del proyecto. Aames terminaría protagonizando Paraíso (ver punto 10), una versión más económica y más jugada (en términos de desnudos) de La laguna azul.

La producción tentó a Carrie Fisher. No pudo ser: la actriz debía rodar El imperio contraataca (1980). Jodie Foster, Tatum O'Neal, Michelle Pfeiffer, Daryl Hannah, Rosanna Arquette y la recientemente fallecida Kelly Preston fueron consideradas para el papel. Sin embargo, la producción decidió volver sobre una de las candidatas que había estado desde el principio, la jovencísima modelo y actriz de ascendencia italiana Brooke Shields, que ya había participado en cine, pero que era más que nada conocida por aparecer en un anuncio publicitario bastante polémico.

Se trataba de un spot que formaba parte de la campaña de una nueva línea de jeans superajustados de Calvin Klein filmado y fotografiado por Richard Avedon. Allí, ataviada con unos jeans ajustados, miraba a cámara y decía: "¿Quieres saber qué se interpone entre mis Calvins y yo?". Pausa breve. "Nada". Fue una de las campañas más controvertidas de la marca. Entre otras razones porque la modelo tenía, entonces, 15 años. Aun así, ya había sido tapa de Cosmopolitan. Y contaba con 13 años cuando interpretó a una prostituta en Niña bonita (1978), de Louis Malle, en la que compartió cartel con Keith Carradine y Susan Sarandon. No había cumplido un año cuando realizó su primera sesión de fotos para la marca de jabones Ivory. Desde entonces, y hasta mediados de la década de 1990, su carrera fue manejada por su madre, la modelo, actriz y productora cinematográfica Theresia Anna Schmonn (Teri Shields), a quien se acusó de ser una abusiva explotadora de su hija. En su autobiografía, There Was a Little Girl: The Real Story of My Mother and Me, Shields cuenta que el asunto no fue tan así. Por la sencilla razón de que su madre era alcohólica y pasaba buena parte del día borracha.

Antes de Christopher Atkins, para encarnar a Dick hubo otros actores en la fila. Entre ellos, Sean Penn, Lou Diamond Phillips y Matt Dillon. Atkins, que había sido salvavidas e instructor de navegación, nunca había actuado. Se presentó al casting por recomendación de su agente. El único pedido que recibió de la producción: que se deje crecer el pelo.

6. Crecer en la isla
Las versiones infantiles de los protagonistas fueron interpretadas por Elva Josephson (que tenía ocho años y que luego llegó a trabajar en un puñado de producciones) y Glenn Kohan (tenía 10, nunca volvió a actuar). Ellos son los sobrevivientes de un naufragio en los Mares del Sur, cuando se incendia el barco en el que se trasladaban. Junto al cocinero de la embarcación, Paddy Button (Leo McKern), llegan a una isla que descubren desierta. Button les enseña a los niños todo lo que sabe en el arte de la supervivencia y les prohíbe dos acciones: acercarse al otro lado de la isla (hay motivos y tienen que ver con el canibalismo), y comer de unas bayas silvestres que, al parecer, son venenosas. Button muere, los niños crecen, y es entonces cuando Shields y Atkins entran en escena y todo empieza a alborotarse.

En la gracia, la belleza y la inocencia que irradian Shields y Atkins están las claves del encanto, la fascinación y el rechazo que generó la película. Esta es una de esas historias en las que el casting es esencial y en las que es esencial que haya una buena química entre los intérpretes. Y fue algo de lo que el director quiso sacar provecho. Intentó provocar las condiciones propicias para que Atkins y Shields tuvieran un romance. Puso una foto de la actriz sobre la cama del actor para que la mirara fijamente todas las noches. Al parecer, funcionó. Pero no durante mucho tiempo. Hubo una especie de idilio adolescente que pronto se fue al cuerno por el estrés propio de un rodaje. De repente, Shileds y Atkins se la pasaban discutiendo. O dejaban de hablarse. Kleiser también supo aprovechar eso y filmó las escenas en las que sus personajes eran atravesados por la tensión.
"Brooke se cansó de mí", llegó a decir Atkins a la revista People. Según el actor, a Shields le molestaba que él se tomara la actuación tan en serio. Ella, según Atkins, quería divertirse. En sus memorias, There Was a Little Girl: The Real Story of My Mother and Me, Shields asegura que la relación con su compañero de reparto fue meramente platónica. "Fue muy lindo y creo que todo el mundo esperaba, incluso en secreto, que nos convertiríamos en una pareja en la vida real... Pero nunca ocurrió. Nuestro enamoramiento duró un tiempo muy corto porque Chris y yo nos veíamos más como hermano y hermana, que como novios o amantes".

7. Fechas y números
La película se estrenó el 2 de julio de 1980 en Estados Unidos. Hubo dos estrenos: uno en Los Ángeles, el 19 de junio, y otro en Nueva York, al día siguiente. A Uruguay llegó el 9 de abril de 1981. A Corea del Sur llegó más tarde: el 16 de junio de 1988. Su presupuesto fue de 4.500.000 de dólares. Recaudó, a escala mundial, US$ 58.853.106 (cincuenta y ocho millones ochocientos cincuenta y tres mil ciento seis dólares).

8. Una especie desconocida de iguana
Al ver la película, el herpetólogo John Gibbons descubrió que las iguanas que aparecían en pantalla no habían sido descritas por la ciencia. Gibbons se trasladó a Nanuya Levu, la isla de Fiyi donde se rodó el filme, y certificó la existencia de esta especie hasta entonces desconocida, la cual nombró Brachylophus vitiensis. Popularmente conocida como iguana crestada de Fiyi, la especie se encuentra en gravísimo peligro de extinción.

9. Desnudos
Las escenas de desnudos: la causa del interés y la polémica. Atkins tenía 20 años, pero Shields ni siquiera era mayor de edad. Desde antes del estreno se insistió en un punto: la mayoría de las escenas en las que se ve a Emmeline desnuda fueron filmadas con una doble de cuerpo. Cuando no era así, Shields llevaba accesorios como collares o un aplique de pelo pegado al pecho.

10. Retornos
Hubo varios intentos de repetir el éxito de la versión de 1980. Y desde varios frentes. Hasta ahora, no se ha logrado. En Paraíso (1982) se recurrió al actor que quedó afuera del proyecto original, Willie Aames, y a la actriz británica con potencial de bomba sexual Phoebe Cates, para hacer una versión con escenas más jugadas, casi explotaition, de aquel éxito. Un año más tarde, desde Indonesia surgió Pengantin Pantai Biru, un fracaso comercial local e internacional que incluso llegó a estar prohibido en algunas zonas de su país de origen. Al año siguiente, 1984, se lanzó Baahon Mein, versión hindi de la misma historia. En 1991 se estrenó Regreso a la laguna azul, con Milla Jovovich (su debut en cine) y Brian Krause, adaptación del segundo libro de Stacpoole, The Garden of God, que comienza donde finaliza la anterior. Blue Lagoon: The Awakening, estrenada en 2012, presentaba a dos estudiantes de secundaria que se quedan varados en una isla tropical, deben depender uno del otro para sobrevivir y se enamoran mientras logran un impecable bronceado. En este filme Atkins aparece en un pequeño papel, el del señor Christiansen.

Milla Jovovich y Brian Krause en Regreso a la laguna azul (1991)

Treinta y cinco años después de su estreno, la película de Shields y Atkins fue proyectada en una de las locaciones donde se filmó. En el lugar funcionaba un complejo turístico y la cinta se exhibió al aire libre, con la presencia de su director y el protagonista masculino. Shields se excusó: no pudo asistir por problemas de agenda. "Siento que soy parte de la historia de la isla, y que la isla es una gran parte de mi vida", dijo Atkins. "Después de que me fui de esta isla, toda mi vida cambió. Cuando llegué aquí, una avalancha de recuerdos regresó. Había tantos lugares familiares, pero al mismo tiempo era tan diferente". Sobre el fallido y parcialmente desmentido romance entre ambos, el actor comentó: "Fue muy dulce. Éramos jóvenes por lo que no era nada serio. Pero en ese momento, fue uno de los momentos más mágicos de mi vida. Imagínense: estar en esta isla desierta durante cuatro meses y compartir todo ese tiempo y experiencia con una mujer tan hermosa como Brooke. Uno nunca puede olvidar eso".