Estilo de vida
Fotorreportaje

Creatividad en la cabeza: diez personas que usan su pelo como herramienta de expresión

Colores, trenzas, rastas y afros son cada vez más comunes en las calles de Montevideo

09.09.2021 07:00

Lectura: 12'

2021-09-09T07:00:00
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Producción y textos: Sofía Miranda Montero. Fotos: Adrián Echeverriaga

Hermes Sealey | 19 años | Estudiante y modelo

“Nací en Venezuela pero gran parte de mi familia es de Trinidad y Tobago, creo que es algo fundamental en mi historia porque ellos mantuvieron la cultura negra”, cuenta Hermes Sealey a Galería. Tiene 19 y hace cuatro años llegó a Uruguay, estudia Economía en la Universidad de la República y trabaja esporádicamente como modelo en publicidad, cine y moda, probablemente gracias a su afro. Cuando preguntamos por la historia de su pelo, Hermes cuenta que en Venezuela, ningún hombre puede tener el pelo largo para ir a estudiar, pero con el cabello afro son más estrictos y sentía mucho la diferencia en relación con sus amigos: “El cabello afro siempre fue marginado y visto como poco profesional, las mujeres deben alisarlo y los hombres deben cortarlo”. Decidió dejar de cortar su pelo cuando supo que iba a mudarse a Uruguay, “un país con una cultura diferente donde podría empezar de cero”. Sin embargo, siente que aquí, al igual que en el resto del mundo, la mayoría de las personas se sorprenden por su elección de llevarlo natural y no lo toman en serio. Le costó bastante dar con la persona adecuada para cortarlo, por eso desde que lo usa largo, se lo cortó una sola vez con Nacho Sarube, responsable de NS2 Studio. Además, el cuidado diario de su pelo le lleva bastante trabajo; usa aceites, espuma, crema y mascarillas hidratantes, pero lo principal para su mantenimiento es el uso del peine.

Selene Benzano | 24 años | Modelo, fotógrafa, productora audiovisual y cantante.

“Cuando empecé a trabajar en moda, para cambiar un poco y reinventarme en una industria tan chica como la de Uruguay, siempre me hice cortes raros”, cuenta Selene cuando preguntamos por la historia de su pelo. Sin dudas lo logró. Sin ir más lejos, fue portada de Galería en tres oportunidades y siempre con un look bien diferente. En agosto de 2016 llevaba una melena short bob peinada a la perfección, en febrero de 2017, el pelo corto que fue especialmente ondulado para esa producción, y en esta edición, varios años después, con el pelo completamente celeste y las cejas decoloradas. En octubre de 2020 lo decoloró completamente por primera vez, en marzo lo tiñó de verde y luego pasó al azul. Con el pelo que lleva ahora se siente más segura que nunca y en lugar de recibir piropos fuera de tono le dicen cosas como “sirena”. Hace varios años que el encargado de su pelo es Nacho Sarube, que le recomienda shampoo y crema para su color. Y desde hace un tiempo comenzó a usar los productos naturales de PerlaPli (aceite y máscara).

Luzia Cavallini | 24 años | Cantante y empresaria

Luzia respeta mucho la apariencia natural de su cabello, y está convencida de que la historia de su pelo transita desde los orígenes los caminos de la aceptación propia y de querer sus genes tal cual son, “es lo que me tocó por algo, y hay que honrar eso que recibiste, agradecerlo y valorarlo”, afirma. No recuerda un momento bisagra en el relacionamiento con su melena, entiende que fue algo más gradual; aun así, identifica claramente que en un principio su pelo le molestaba. Pero el tiempo y el curso natural de su cabello ayudaron a que se pudiera identificar con su estilo, sentirse cómoda y con confianza. Además está convencida de que aceptar su pelo como es la ayudó a reconciliarse con otros aspectos de su persona que le generaban inseguridad cuando era chica. Raramente se lo corta, nunca lo peina demasiado y jamás lo tiñe, pero tiene un régimen de cuidado que va variando en función de las necesidades de sus rizos, que se caracterizan por ser bastante secos. Además del lavado, se hace máscaras de aceite entre dos y tres veces por semana, y luego de cada baño lo hidrata con crema para poder retener la hidratación y prevenir que las puntas se corten.

Inés Bonjour | 24 años | Maquilladora y productora de moda

Cuando Inés era chica, todos le decían que tenía el pelo hermoso, pero ella siempre lo llevaba atado y no le prestaba demasiada atención hasta que cumplió 12, se dio cuenta de que tenía un pelo privilegiado y comenzó a intervenirlo. “Una vez que abrís la puerta de jugar con el pelo, no parás... el pelo es lo único que se renueva y nos permite mutar”. Tuvo claritos, degradé, lo tuvo violeta, fue rubia, se tiñó de negro, lo usó rojo y verde. Al contarlo, pierde la cuenta de cuántos cambios se hizo, lo que tiene claro es que desde el comienzo, siempre tiene un plan para su cabello. Luego de cada cambio de look, Inés sigue un ritual de aceptación que empieza enamorándose del cambio en la peluquería, sigue enfrentándose a los comentarios negativos de su familia, y culmina con un momento a solas frente al espejo maquillándose y lookeándose que la terminan de convencer de que el nuevo cambio fue la mejor decisión. Confiesa que en la calle se siente observada todo el tiempo; al principio le costó, pero ahora lo disfruta.

Siente que desde que comenzó hasta ahora, la sociedad está más abierta a los colores diferentes en el pelo y ya no es “la rara”. Considera que lo cuida poco para todo lo que lo interviene, usa cualquier marca de shampoo y el consejo más importante que le dio su peluquera Janice Von Goethe fue que elija los que no tienen sal. Además, usa una crema de enjuague más pesada y el toque final lo da con el tratamiento capilar One de Revellon.

Eugenia Laprovitera | 27 años | Social media manager, diseñadora y productora de moda.

De niña no se dejaba peinar ni tocar mucho el pelo, seguramente porque se lo cortaban bastante seguido. No recuerda con exactitud cuándo, pero en un momento en su infancia lo dejó crecer mucho. En un principio comenzó a jugar con diferentes cortes y hace 10 años lo decoloró por primera vez. A partir de ahí fue “un viaje de ida”, cuenta Eugenia, que pasó por “todas las paletas de colores” y que actualmente logró un balance más sano para su pelo al no decolorarlo todo. “Me aburro bastante del pelo, pero es la herramienta de expresión más grande que tengo y varía conmigo”. Cuando empezó a hacerlo, en Montevideo no se veían muchas personas con el cabello de colores, pero ahora se siente una más. Por lo general, se encarga de su pelo y su color Nacho Sarube, pero la última vez lo cortó y tiñó ella misma. Cada tanto le resulta terapéutico hacerlo con sus propias manos.

Edward Barreto | 31 años | Estilista de pelo y asesor de imagen

Edward nació en Venezuela, pero hace 10 años que no vive más allí. Vivió algunos años en Londres y se estableció en Uruguay hace seis por amor. Aquí atiende su propio salón en Sinergia Design. Su cabello natural es lacio y morocho con una onda leve. Llegó a este look casi que por accidente gracias a una decoloración que se hizo previo a un recital de rock al que asistió junto a su pareja en Argentina, y que se potenció con el desorden del festival al que asistieron. “Desde ese momento sentí un desbloqueo de mi personalidad”, cuenta. A partir de entonces lo decolora y le hace un baño de color por semana, y para lograr la textura usa productos de styling, pero ninguno de los productos que utiliza cambian la morfología de su pelo por completo (no tiene una permanente). Lo despreocupa por completo la opinión de la gente y está abierto a comentarios porque entiende que su expresión produce reacción.

Gabriel Silva | 24 años | Trabaja y estudia

La historia de su pelo empieza a partir de que conoció a su novia, Romina Acosta. Cuenta que ella lo ayudó a aceptarlo, empoderarse con el estilo que elige llevar y a reforzar su identidad como hombre negro. Desde que se conocen, dejó su pelo al natural y comenzó a trenzarlo. Se siente diferente y observado cuando camina por la calle e identifica “dos miradas diferentes”, una de apreciación y otra que se sorprende por lo exótico; esta última es la que más le molesta. Le resultó muy difícil encontrar una persona que tuviera experiencia y cortara cabello afro como a él le gustaba, pero finalmente coincidió con un barbero cubano, Daniel, que tiene un local en la Galería Trocadero y le confía su pelo hace ya varios años.

Romina Acosta | 22 años | Trenzadora e influencer de cabello afro

De los 12 a los 15 años se lo alisaba porque no lo aceptaba, principalmente por estereotipos de belleza, pero también por situaciones de racismo que vivió en relación con su pelo. Destinaba dos horas de su día para plancharlo hasta que tomó conciencia de que esa situación no la representaba y comenzó una transición capilar que duró cuatro años, pero que le devolvió su pelo natural y la llevó por el camino de la investigación y el aprendizaje. Entre otras cosas, este proceso también le devolvió su autoestima, y la convirtió en una experta en rulos, pelo afro y trenzas. Actualmente se dedica a ayudar en este proceso a quienes deseen transitar este cambio acercándoles información, trenzando sus cabellos e influenciando en Instagram al respecto.

“Mi cabello es un afro tipo 3c4a”, esto significa que Romina tiene un pelo de rizos voluminosos y cercanos al cabello crespo en la raíz, y crespo con rizos más cerrados y mayor factor de encogimiento en el largo y puntas. Cuando tiene ganas de un cambio, siempre vuelve a las trenzas, les tiene mucho cariño, porque la ayudaron a transitar su proceso personal.

Para cuidarlo sigue un cronograma capilar semanal que se basa en reconstrucción, hidratación y nutrición, ya que el cabello rizado y crespo tiende a secarse fácilmente.

Romina González | 22 años | Estudiante de actuación e instructora de Zumba

Desde que tenía 15 años, Romina quería hacerse rastas en todo el pelo. Después de festejar su cumpleaños se hizo la primera en la nuca y fue sumando hasta tener cinco en total. Cuando empezó la pandemia decidió que “el momento era ahora” y las hizo en toda la cabeza “sin miedo”. Cuenta a Galería que las primeras rastas se las hizo un artesano en la feria de Villa Biarritz, pero cuando tomó la decisión de llevarlo a otro nivel acudió a @rastas.rastitas.rastotas, un peluquero especializado en dreadlocks que tiene más de 20.000 seguidores en Instagram y a juzgar por las imágenes en su perfil, mucha experiencia en el tema. Romina, que manipula y domina sus rastas a la perfección logrando diferentes looks al instante, se siente llamativa al caminar por la calle, y cuenta que lo más raro que le pasó es que le pidan tocar su pelo, algo que no le molesta y a lo que accede sin mucho problema.

Lucas Alazraki |19 años | Estudiante de Psicología

Siempre usó el pelo corto, “para seguir los estándares de la sociedad”, hasta que hace cuatro años lo dejó crecer, le gustó y desde ese entonces solo corta las puntas una vez al año para fortalecerlo. Cuando camina por la calle se siente bien con su pelo largo y rubio natural. A veces las miradas son de aprobación, pero en su mayoría son “caras raras” y gritos lo que recibe por llevarlo así. “Básicamente hago todo yo con mi pelo”, dice Lucas, que corta, lava y peina su pelo, y afirma que el único secreto para mantenerlo rubio es el contacto con el mar en verano.

Tiendas de pelos

Seis lugares que proponen estilos diferentes

NS2

¿Cómo y cuándo surge? Nace en 2015 bajo el nombre de Nacho Sarube Estudio de Pelo con un objetivo claro: la peluquería para estimular la diversidad. Pensando en satisfacer nuevas necesidades, en 2020 se transformaron en NS2

Estilo: Se especializan en cortes y color, pero también peinan.

¿Cómo funciona? Tienen un local abierto al público en Av. Brasil y Obligado pero trabajan con agenda previa vía WhatsApp.

Instagram: @ns2_studio

Edward Barreto

¿Cómo y cuándo surge? En agosto de 2017, con la apertura de Sinergia Design abrió su primer local al público.

Estilo: Se dedican a cabellos y colores fantasía. También cortan y realizan mechas creativas.

¿Cómo funciona? Trabajan por agenda de 13 a 21 horas.

Instagram: @edward__barreto

Gastón Garrido

¿Cómo y cuándo surge? Hace casi nueve años en la calle Charrúa esquina Acevedo Díaz.

Estilo: En su cuenta de Instagram lo definen como “natural street mode”. Se especializan en color y cortes de pelo de estilo urbano y contemporáneo.

¿Cómo funciona? Trabajan con agenda previa vía WhatsApp.

Instagram: @gastongarridopeluqueria

Trenzas by Romi

¿Cómo y cuándo surge? A los 12 años Romina tuvo su primera clienta. Aprendió la técnica de su abuela y tías paternas. Años más tarde abrió un local en la Galería Trocadero.

Estilo: Se especializa en diferentes tipos de trenzas africanas con y sin extensiones.

¿Cómo funciona? Trabaja con agenda previa de lunes a viernes.

Instagram: @trenzasbyromi

Rastas, rastitas y rastotas

¿Cómo y cuándo surge? Desde 2014 están en Instagram mostrando cómo hacen rastas. En sus redes sociales tienen más de 20.000 seguidores y mucho material sobre su trabajo.

Estilo: Se definen como artistas callejeros con 10 años de experiencia en el armado de dreadlocks.

¿Cómo funciona? Trabajan con agenda vía WhatsApp e Instagram.

Instagram: @rastas.rastitas.rastotas

Valen del Zotto

¿Cómo y cuándo surge? Hace siete años se dedica a tejer rastas. Comenzó haciéndolo en plazas, luego se sumó a un local de manera independiente.

Estilo: Arma, mantiene y realiza apliques de rastas. También hace trenzas.

¿Cómo funciona? Trabaja con agenda vía Instagram.

Instagram: @valendelzotto

  Producción y textos: Sofía Miranda Montero · Fotos: Adrián Echeverriaga