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Colágeno y ácido hialurónico: el combo antiedad del momento

Uno está presente en casi todas las cremas, sérums y mascarillas, mientras que el otro se posiciona como un complemento vía oral para mantener la elasticidad de la piel. Varios estudios demuestran su efectividad, aunque entre los especialistas también hay opiniones encontradas

19.03.2021 07:00

Lectura: 10'

2021-03-19T07:00:00
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Por María Inés Fiordelmondo

En cremas, sérums, mascarillas, suplementos y, sobre todo, en publicidades. Un comercial de crema antiarrugas promete aumentar hasta un 45% de colágeno y hasta un 70% de ácido hialurónico. Otro asegura una mejoría de la renovación celular a través de su fórmula que contiene ambos componentes. Se comercializan cápsulas de colágeno para las articulaciones, pero también para potenciar la elasticidad de la piel y fortalecer el pelo y las uñas. Si la repetición es una estrategia exitosa a la hora de familiarizarse o tomar por cierta una idea, entonces es muy fácil asociar las palabras ácido hialurónico y colágeno con pieles jóvenes, de aspecto terso y turgente.

Que desde hace un tiempo la industria cosmética se empeñe en ofrecer productos con estos ingredientes está lejos de ser un acto caprichoso. En realidad, las razones para hacerlo sobran.

El ácido hialurónico y el colágeno son dos de los principales componentes naturales de la piel. Aunque sea un término de moda y escuchado más que nunca en los últimos años, el ácido hialurónico es una molécula presente en todos los tejidos del cuerpo humano. Está en los ojos, las encías, el cuero cabelludo, en los tendones, las articulaciones y cartílagos. Forma parte de la matriz extracelular -líquido gelatinoso que envuelve las células- y abunda, sobre todo, en la piel. Su función es, básicamente, la de absorber y retener agua, hasta miles de veces su peso. "Es como una esponja", explica gráficamente la médica estética Florencia Duarte. La dermatóloga Alejandra Larre Borges añade que "es muy importante porque estimula a los fibroblastos (células localizadas en la dermis) a que mantengan el tejido, la dermis, firme". Por lo tanto, es uno de los recursos naturales que tiene la piel para estar hidratada, elástica, firme y turgente, resume la manager de contenido de la empresa uruguaya The Chemist Look, Sara Romano.

El colágeno, en tanto, es una de las proteínas más abundantes en el cuerpo humano. "Es el 80% de nuestra piel, un gran componente de nuestros tejidos y lo que hace es aportarle la estructura, la elasticidad y todo lo que tiene que ver con la salud de los tejidos", detalla Andrea Sgarbi, farmacéutica especializada en suplementos nutricionales y fundadora y directora de Inner Beauty.

Tanto la producción natural de ácido hialurónico como de colágeno empieza a reducirse paulatinamente desde los 25 o 30 años. Se estima, por ejemplo, que una persona de 75 años tiene un cuarto del ácido hialurónico que una persona de 19, señala Larre Borges.

Entonces, lo que buscan tanto los productos de cosmética como la medicina estética es estimular la producción de estos dos elementos que desciende con el paso de los años, es decir, luchar contra esa ausencia que con el tiempo va atrofiando la piel. ¿Y qué mejor que un antiage que contenga ingredientes que en realidad el cuerpo reconoce, porque estuvieron siempre en él? Este es el otro motivo que convierte al colágeno y al ácido hialurónico en un combo aparentemente explosivo.

Según Duarte, tanto el ácido hialurónico como el colágeno son "muy bien tolerados" y, en general, no producen reacciones adversas. El primero, de hecho, lo contienen miles y miles de cremas hidratantes, desde las que apuntan a las pieles más jóvenes hasta las que sirven para tratar arrugas profundas. "Es muy amigable" para todo tipo de pieles, sintetiza la médica estética.

Proteína antiage. Aunque figura entre los ingredientes de algunas cremas, las especialistas aclaran que el colágeno es una molécula muy grande, por lo que no llega a penetrar en la piel. Por eso, la vía oral es la más común a la hora de administrar esta proteína. Varios estudios concluyen que mediante la ingesta, el colágeno es absorbido por el intestino y actúa sobre lo que se busque potenciar, como la piel, el pelo, las uñas o las articulaciones.

Hay muchos tipos de colágeno. El tipo I es el que mantiene la firmeza de la piel, entre otros beneficios estéticos, mientras que el tipo II es el que trabaja sobre las articulaciones. La clave para que el consumo de colágeno funcione, dice Duarte, es tomarlo en grandes concentraciones. "A veces se toman poquitas dosis y el colágeno se absorbe poco a nivel intestinal. Hace un montón se decía que el intestino absorbía solo el 8% de lo que le dabas, por eso tiene que ser tan alta". Lo recomendable, apunta, es una dosis de 8 gramos por día, lo que puede requerir la ingesta de varias (unas cuatro) cápsulas por día. De cualquier forma, los especialistas recomiendan siempre consultar a un médico o nutricionista al momento de elegir el suplemento y de empezar el tratamiento.

En general no tiene contraindicaciones, por lo que es posible empezar a tomarlo de forma preventiva desde los 30 o 35 años, dice Duarte. Hidrolizado es otra palabra que suele acompañar al colágeno en sus presentaciones. Esto significa que pasó por un proceso de hidrólisis enzimática, es decir, por una división de la cadena proteica en varias partes -llamadas péptidos- para que el cuerpo las absorba mejor. "Una cadena entera sería difícil para el cuerpo de asimilar y absorber", explica Sgarbi. En esa línea, Duarte agrega que el colágeno necesita una interfase acuosa para que el intestino lo absorba.

Hay decenas de estudios sobre la efectividad del colágeno hidrolizado al momento de tratar el desgaste articular o el envejecimiento dérmico. El de las españolas Teresa Figueres Juher (bióloga) y la ingeniera química Esther Basés Pérez encontró que hasta 2015 se habían hecho unos 60. Además, concluyó que la ingesta continuada de esta proteína ayuda -entre otras cosas- a atenuar los signos de envejecimiento. "Estos resultados, junto con su alto nivel de seguridad y tolerancia, hacen del CH un suplemento adecuado para tomar a largo plazo, indicado para prevenir y tratar enfermedades crónicas degenerativas (artrosis y osteoporosis), así como para prevenir y atenuar el envejecimiento dérmico", concluye la Revisión de los efectos beneficiosos de la ingesta de colágeno hidrolizado sobre la salud osteoarticular y el envejecimiento dérmico.

Pero también hay quienes señalan que la evidencia obtenida hasta ahora no es lo suficientemente sólida. El colágeno hidrolizado "engrosa la dermis y favorece la síntesis de colágeno, pero no hay mucho más que esto en la literatura seria", indica la dermatóloga Larre Borges.

En un posteo de su blog, The Chemist Look -que diseña fórmulas químicas aplicadas a la cosmética- reconoce que hay muchos papers que dicen demostrar, mediante el método científico, que consumir colágeno hidrolizado reduce arrugas, hidrata y mejora la elasticidad de la piel. Aunque sostiene que su uso dirigido a las articulaciones está avalado, desconfía del colágeno vía oral con fines estéticos. La postura de la empresa uruguaya de cosmética se respaldó, sobre todo, en el estudio del especialista en nutrición deportiva Brian Rigby. Este estadounidense demostró que las investigaciones sobre la efectividad del colágeno vía oral para la piel no compararon esta práctica con el consumo de otro tipo de suplemento proteico, "por lo que evidentemente los resultados van a ser buenos comparados con ‘nada'", sostiene.

Lo interesante, apunta la empresa, sería comparar el consumo de colágeno con el de otro suplemento proteico, ya que es sabido que "el consumo de proteínas mejora la producción de colágeno en la piel", por lo que "no es sorpresa que el colágeno también la mejore".

Sara Romano, manager de contenido de la empresa, añade que el colágeno como tal no es capaz de ser absorbido a nivel intestinal, que "se degrada y lo que se absorbe son los aminoácidos", que son los que constituyen esa proteína. Al llegar al organismo, entonces, se otorga "un pull de aminoácidos" que este podrá tomar para detectar colágeno u otras proteínas.

Para estimular la producción de colágeno, Romano sostiene que lo ideal es recurrir al viejo y conocido retinol, presente en muchas cremas antiedad. Mientras que el colágeno por vía tópica "no se va a absorber por su tamaño", con el retinol (aplicado en la noche) se estimulan las células que lo producen.

A diferencia del colágeno, el ácido hialurónico se suele administrar por vía tópica en forma de cremas, sérums y mascarillas, directamente sobre la superficie de la piel. De todos modos, Duarte explica que las cremas dejan "una película de agua superficial" y que, en medicina estética, se busca ir más allá inyectándolo en la dermis, a través de la mesoterapia. Romano, de The Chemist Look, comenta que el ácido hialurónico tiene tres pesos moleculares. El de peso alto no absorbe y queda en la superficie; hidrata, pero no tiene un efecto antiage. Los de peso medio y bajo, en tanto, son los que tienen capacidad de penetrar en la piel. "Cuanto más chiquito, más profundo logra penetrar en la piel", apunta. Los productos más efectivos (a cualquier edad), dice, son los que combinan distintos pesos moleculares. Una vez que se absorbe el ácido hialurónico, la piel pasa a absorber tanto agua del ambiente como de las capas más profundas de la piel. Además, la aplicación de esta molécula ayuda a mantener agua disponible para que pueda cumplir con sus funciones de reparación y verse saludable. Ese mecanismo de absorber y sostener es la definición de humectación. Aunque también se comercializan en suplementos, Duarte indica que como el ácido hialurónico es un azúcar, se desintegra a nivel digestivo (como cualquier azúcar), por lo que no asegura el efecto buscado.

A la vez. Hace dos años Andrea Sgarbi se embarcó en el desafío de desarrollar un producto que contuviera tanto ácido hialurónico como colágeno, y que ayudara a estimular la producción de ambos. El resultado fue Inner, un suplemento -en cápsulas y polvo- con una concentración de 100 miligramos de ácido hialurónico por dosis, más colágeno hidrolizado y vitamina C. En su sitio web se mencionan sus beneficios: aumentar la suavidad, hidratación y elasticidad de la piel, mejorando su aspecto; suavizar líneas de expresión y disminuir la aparición de arrugas faciales; fortalecer el cabello y las uñas; promover la lubricación y salud articular y disminuir la degeneración de cartílago. Sgarbi recomienda ingerir el producto por la mañana y en ayunas.

La farmacéutica explicó el proceso de crear un producto que pudiera cumplir con tantas funciones al mismo tiempo. En el caso del colágeno, se toma uno que contiene todos los tipos y se divide en el proceso de hidrólisis. Como resultado, quedan péptidos de colágeno distintos. "Quise que contuviera todos los tipos de colágeno para que las personas vieran el efecto no solo en la piel, sino también en el pelo, las uñas y las articulaciones".

Aunque depende de cada organismo, Sgarbi dice que los primeros efectos se empiezan a ver entre los 30 y 60 días. "Son nutrientes concentrados tanto en polvo como en cápsulas, y siempre para obtener beneficios en una dieta específica, tenemos un tiempo de demora para ver los efectos", compara. De todas maneras, agrega que a diferencia del cosmético, los nutricosméticos -como se les llama a este tipo de suplementos con fines estéticos- actúan a un nivel más lento pero más profundo.

¿De dónde vienen?

Tanto el ácido hialurónico como el colágeno que se utiliza en cosmética son extraídos de animales como gallos, vacas y cerdos. El ácido hialurónico, por ejemplo, se tomaba inicialmente de las crestas de los gallos. También se toma de aletas de tiburones y ojos de bovinos. El colágeno, en tanto, suele venir de los cartílagos, cuernos, uñas y huesos de diferentes animales.