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Ellas, un paso adelante

Cinco mujeres destacadas reflexionan sobre límites y fortalezas

Con motivo del Día de la Mujer, cinco uruguayas destacadas reflexionan sobre las fortalezas, los límites y el legado que están dejando en su camino

05.03.2021

Lectura: 17'

2021-03-05T08:00:00
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Por Carolina Villamonte

Adriana Zumarán

foto: Adrián Echeverriaga

Ingeniera agrónoma y productora frutícola. Secretaria general de la Unidad Agroalimentaria Metropolitana (UAM). Hija del reconocido político del Partido Nacional Alberto Zumarán, hace 20 años que encabeza la empresa familiar en Rincón de Melilla.

¿Cuál es su estrategia o mecanismo en la vida para conseguir lo que se propone? En general no me trazo estrategias, o por lo menos no lo hago premeditadamente. El mecanismo que tengo para lograr mis objetivos es el trabajo. Tanto en lo personal como en lo profesional pienso que el conocer, la dedicación, el detalle de las circunstancias son siempre el mejor camino. Y es el que elijo y tomo.

¿Qué hace cuando siente que se enfrenta con sus límites? Los intento correr, ensanchar. Trato de analizar qué es lo que me está impidiendo avanzar. Ha sido un desafío importante con los años discernir entre lo que puedo y no puedo cambiar.

¿Qué conocimiento adquirido por la pandemia piensa implementar como herramienta para su futuro? Aprendí que hay muchos caminos alternativos a los que eran obvios. Hemos tenido que inventar diversas estrategias para seguir con nuestras vidas, nuestro trabajo, manifestando nuestros afectos. Resignificar, cambiar las formas y gestos a los que estábamos acostumbrados ha sido todo aprendizaje: nos ha obligado a pensar más en el otro. Y también que el tener estas preocupaciones indica que estoy en un lugar absolutamente privilegiado.

Una frase de Marie Curie dice: "Ahora es momento de comprender más para temer menos". ¿Qué reflexión le dispara considerando lo que estamos viviendo hoy? Me dispara reflexiones contradictorias. El comprender me ubica muchas veces en distintos lados del miedo. Cuando supero prejuicios o ignorancia me libera. Muchos miedos nacen del desconocimiento. Pero otras veces el comprender nos ubica en nuestra propia pequeñez y fragilidad, y ese desasosiego, ese miedo, solo es bueno si actúa como disparador de algo que nos haga mejores.

¿Qué legado o enseñanza le gustaría dejar a las nuevas generaciones? Con esta pregunta pienso inmediatamente en mis hijos. Les toca vivir más intensamente que a mí la sociedad de la inmediatez, del juicio rápido, de la categorización de las personas y del mundo. Siempre fue difícil no seguir el movimiento de la manada pero para ellos lo es aún más. La enseñanza que me gustaría dejarles es que no piensen, juzguen ni vivan liviano. Que no se dejen arrastrar. Que sean auténticos, críticos, que intenten ponerse en el lugar del otro, aunque sea incómodo. Que quieran, que pueden.

Isabelle Chaquiriand

foto: Adrián Echeverriaga

Doctora en Administración de Empresas. Decana de la Facultad de Ciencias Empresariales de la Universidad Católica del Uruguay; CEO de Atma y presidenta de Xcala; fundadora de Corazoncitos, fundación a beneficio de niños con cardiopatía congénita.

¿Cuál es su estrategia o mecanismo en la vida para conseguir lo que se propone? Que las cosas pasen es una coincidencia entre saber aprovechar la oportunidad y suerte. Sin dudas, hay una parte muy importante que es la perseverancia, la pasión que uno pone en lo que hace, que es fundamental. También tener la capacidad para hacerlo, hay que tener la humildad de dar un paso al costado cuando uno se da cuenta de que no es la mejor persona para determinado lugar. Y que de alguna manera lo que uno se propone tenga que ver con algo más grande, que es el propósito vital de cada uno, hacia dónde querés ir. Eso hace que uno renueve las energías cuando las frustraciones aparecen, que siempre hay en mayor o menor medida en cualquier proyecto. Al menos en mi caso me apasiono mucho con todo lo que hago, entonces la frustración está a la orden del día, es la otra cara de esa moneda. Y en esos momentos es que me pregunto "para qué estoy haciendo esto", y si tengo una buena respuesta, las energías reaparecen enseguida para continuar. Pero en todo esto no hay que desconocer el factor suerte. Sería muy soberbio creer que todo depende de lo que uno quiere para conseguir lo que se propone y muy injusto para mucha gente que es más inteligente, más capaz y más apasionada que uno, pero que no llegó porque no tuvo suerte. Es verdad que "la suerte es amiga de la acción", como dice la canción de Los Cafres, o que "cuanto más trabajo, más suerte tengo", como dice el dicho popular. Pero también es cierto que hay un factor incontrolable que es coincidir en
el lugar justo, en el momento justo. Un ejercicio que trato de hacer es apelar a la humildad cuando las cosas no salen como a mí me gustaría. Una vez alguien me dijo que cuando le pedimos a Dios algo con mucha fuerza, tiene tres respuestas para nosotros "Sí; todavía no; o tengo un plan mejor para ti". Nunca es un no. Me gusta ver las cosas de esa manera.

¿Qué hace cuando siente que se enfrenta con sus límites? Depende de qué se trate. Hay causas que ameritan seguir peleando hasta el final y otras que no tanto. Parte de lo que aprendí, ahora que peino algunas canas, es que hay batallas de las que hay que saber cuando bajarse. Hay que saber el límite entre la perseverancia y la porfiadez. En caso de que sí lo justifique y si existe la posibilidad, por supuesto que trato con todas mis fuerzas de correr ese límite, de buscar mejorar mis capacidades, habilidades o lo que sea necesario. Es la eterna historia de mi vida. Si eso tampoco resulta y, especialmente, si hay alguien que sí lo puede hacer mejor que yo, doy un paso al costado con plena tranquilidad de conciencia, buscando un lugar en el que pueda aportar valor de alguna forma. Si el objetivo es tan importante, uno tiene que servir a la causa, no puede ser una traba queriéndose mantener en un lugar a toda costa.

¿Qué conocimiento adquirido por la pandemia piensa implementar como herramienta para su futuro? El aprender a parar y pensar las cosas con tranquilidad, mantener un equilibrio entre lo que pienso, siento y hago. No es que antes no lo hiciera, pero el año pasado se potenció más todavía. Toda mi vida viví a 200 kilómetros por hora entre estudio, trabajo, familia... En 2020, por primera vez desde que tengo memoria, el mundo (el externo, pero el mío también) bajó muchas revoluciones y pude pensar con tranquilidad muchas cosas. Las decisiones fueron más meditadas. Y eso requiere tiempo y concentración. Ahora que el mundo está empezando a girar de nuevo a otra velocidad, estoy buscando mantener ciertos espacios en la agenda pero también mentales, para mantener un cable a tierra.

Una frase de Marie Curie dice: "Ahora es momento de comprender más para temer menos". ¿Qué reflexión le dispara considerando lo que estamos viviendo hoy? Que es muy cierto, pero no siempre. La incertidumbre trae miedo y eso paraliza. A medida que uno entiende más, se da cuenta de qué cosas son riesgos reales y cuáles son fantasmas que uno se creó en la mente. La información, el entender, ayuda a despejar esos fantasmas. La pandemia fue el claro ejemplo de eso, al principio estábamos todos paralizados porque había muchas cosas que todavía no conocíamos del Covid. A medida que fuimos entendiendo, conociendo, dimensionando, le pusimos ojos, nariz y boca al fantasma, y de alguna manera estamos entendiendo cómo vivir con él esta nueva normalidad. La contracara de eso es que, a veces, no hay como la ignorancia para avanzar. Miro para atrás, por ejemplo, y muchas cosas que hice en mi vida fueron con una buena cuota de ignorancia o de inconsciencia. Si hubiera sabido exactamente lo que podía llegar a pasar, nunca lo hubiera hecho. Y agradezco a Dios esa ignorancia porque no me arrepiento en absoluto.

¿Qué legado o enseñanza le gustaría dejar a las nuevas generaciones? Me cuesta mucho pensar en "las nuevas generaciones" como algo genérico. No creo que pueda dejar una huella en el mundo en sentido amplio, no me creo tan importante. Mi aspiración máxima sería dejar algún legado en mi mundo, en la gente que me rodea y con la que pude compartir algún pedacito de esta vida. Y pasa por dos lados: Primero, entender que el espíritu emprendedor va mucho más allá que hacer una start up. Ser emprendedor tiene que ver con ser dueño de tu destino, protagonista de tu historia. Tener iniciativa de hacer cosas tiene que ver con salir de la zona de comodidad, romper el status quo a veces, hacer las cosas de manera diferente. Y todos somos emprendedores. Algunos un poco más, otros un poco menos, pero todos lo somos, sino la teoría de Darwin de la evolución de la especie no sería cierta. Seguiríamos en las cavernas. Todos tomamos iniciativa, nos jugamos por algo y arriesgamos. Es cuestión de encontrar tu pasión, lo que te mueve, que hace que estés dispuesto a salir de tu zona de comodidad. La segunda, ver a las empresas como organizaciones sociales que van mucho más allá de un negocio, que obviamente busca una rentabilidad porque si no, no es sostenible. Pero también son lugares donde la gente crece, se desarrolla y pasa gran parte de su vida; que soluciona un problema real de la sociedad, que es lo que produce o el servicio que ofrece, y de esa manera le soluciona una necesidad a la gente; y que interactúa con su entorno con muchas externalidades positivas y es parte de una comunidad. Esta visión holística de las organizaciones es la que trato de aplicar en todos los lugares donde he trabajado y ojalá haya dejado alguna huella por ahí que siga creciendo.

Virginia Staricco

Presidenta de la empresa de logística y transporte La Nave Multimodal y de Mirtrans Cargo Postal. Preside la Fundación La Nave, que lleva adelante los programas Centro de Cuidado Crece desde el Pie, que atiende a más de 120 niños de la comunidad e hijos de los empleados; y Mujeres a la Cancha, que impulsa el fútbol femenino.

¿Cuál es su estrategia o mecanismo en la vida para conseguir lo que se propone? Es ser positiva y constante. Desde que era muy joven me ponía objetivos y metas. Muchas veces mi entorno me transmitía que iban a ser imposibles, que no iba a poder llegar. Sin embargo, cuando el objetivo era claro y me levantaba soñándolo, las cosas se hacían positivas. Positiva y constante son las dos palabras que utilizaría para definir lo que se necesita para que todo lo que uno quiera o sueñe se haga realidad.

¿Qué hace cuando siente que se enfrenta con sus límites? Los trato de superar. Me parece que superar nuestros miedos y nuestros límites es evolucionar en la vida y siempre trato de demostrarme a mí misma que soy capaz de ir más allá. Me gusta sentir que combato mis miedos y mis límites y que puedo levantarme todos los días habiendo dado un paso más en la vida, en lo personal, en lo laboral o en el propósito que tenga en ese momento.

¿Qué conocimiento adquirido por la pandemia piensa implementar como herramienta para su futuro? La libertad. Me parece que cuando el ser humano es libre es mucho más feliz. El entorno del trabajo, las rutinas tienen que cambiar. Las rutinas son negativas para que la persona esté estimulada. Me parece que es clave dar un poco de libertad de tiempo, dar un lugar, un espacio donde se pueda trabajar al aire libre, si tenemos una actividad que lo permita, siempre y cuando seamos responsables con la tarea que desempeñamos. El ser humano necesita ser libre, estar con sus afectos, necesita desarrollarse y la pandemia puso todo eso a prueba e hizo valorizarlo, que de alguna manera la rutina, el consumo y otras cosas nos habían hecho olvidar de lo simple y lo valioso que la vida nos pone todos los días.

Una frase de Marie Curie dice: "Ahora es momento de comprender más para temer menos". ¿Qué reflexión le dispara considerando lo que estamos viviendo hoy? Marie Curie fue mucho más que una científica y una pionera; su filosofía de vida muestra a una persona de una profunda inteligencia y humanidad. Y esta frase implica una reflexión útil en el momento actual para seguir afrontando la vida con espíritu explorador. En mi caso esta frase es la que me lleva a ser curiosa, a continuar investigando las cosas que me motivan y a seguir andando pese a los obstáculos o las caídas a las que pueda enfrentarme. Conocer más para tener menos miedos, para no achicarme frente a los problemas o las amenazas que puedan venir del entorno.

¿Qué legado o enseñanza le gustaría dejar a las nuevas generaciones? Nunca perder la perspectiva de para qué estamos en esta vida, que es ser felices; todo lo que hagamos tiene que tener como resultado la felicidad. Eso es el mayor valor que tenemos y la felicidad está en las cosas simples de la vida, el valorar a la familia, que siempre está en las buenas y en las malas, en poder hacer lo que nos gusta y estar en armonía con lo que nos rodea. Ser positivos. Mirar las cosas siempre con alegría, con optimismo, con esperanzas. Porque la vida es eso, tiene momentos buenos y malos. Creo que ningún ser humano transita por esta vida sin pasar por estos buenos y malos momentos, pero que los malos sirvan de aprendizaje y que los buenos sean los que predominen en la búsqueda de la felicidad. Es importante saber que siempre sale el sol, y la vida siempre vuelve a dar una oportunidad para vivir bien y para vivir felices.

Cristina Mangarelli

foto: Adrián Echeverriaga

Abogada especializada en el área laboral. Decana de la Facultad de Derecho de la Universidad de la República y catedrática grado 5 de Derecho del Trabajo y de la Seguridad Social. Tiene varios libros publicados, entre ellos Daño moral en el derecho laboral (Acali, Montevideo 1984); La transacción en el derecho del trabajo (FCU, Montevideo 2004) y Acoso y violencia en el trabajo (FCU, Montevideo 2014).

¿Cuál es su estrategia o mecanismo en la vida para conseguir lo que se propone? En primer lugar, tener confianza en que estamos en el camino correcto pese a las dificultades que se puedan presentar. En segundo lugar, trabajar para el logro del objetivo trazado. En tercer lugar, no desanimarse pese al tiempo que nos lleve alcanzar el objetivo.

¿Qué hace cuando siente que se enfrenta con sus límites? Detenerse y reflexionar ante los propios límites colabora para hacer frente y resolver los problemas que se presenten en cada situación.

¿Qué conocimiento adquirido por la pandemia piensa implementar como herramienta para su futuro? El cambio del mundo tal como lo conocíamos que produjo la pandemia dejó de manifiesto la vulnerabilidad de la condición humana. También demostró la capacidad de las personas de enfrentarse ante nuevos desafíos y de desarrollar nuevas estrategias y soluciones. En materia de educación, aunque en el futuro no se produzca un cambio en el modelo de la enseñanza presencial, la utilización de la tecnología en forma masiva que ha tenido lugar con la pandemia presenta nuevas oportunidades (como las conferencias y clases de profesores extranjeros a través de plataformas digitales) y desafíos (acercar la educación a una mayor cantidad de personas, entre otros).

Una frase de Marie Curie dice: "Ahora es momento de comprender más para temer menos". ¿Qué reflexión le dispara considerando lo que estamos viviendo hoy? Apunta a la necesidad del conocimiento en todos los órdenes de la vida. La pandemia demostró la importancia del conocimiento y de la ciencia. Pero la frase es aplicable a cualquier situación. El conocimiento es la herramienta para enfrentar el futuro a nivel global,
pero también lo es en la vida de las personas.

¿Qué legado o enseñanza le gustaría dejar a las nuevas generaciones?
La confianza en el Derecho como instrumento de cambio social y la necesidad de seguir trabajando por una sociedad igualitaria y sin violencia. En lo que tiene que ver con la igualdad entre mujeres y varones, se requiere seguir trabajando para el logro de la igualdad en la realidad. Se debe continuar en el combate de los estereotipos de género (construcciones sociales acerca del rol de la mujer en la familia, en el trabajo, en la sociedad en general) que tienen que ver con la relación de dominación del varón hacia la mujer. Estas relaciones de poder impiden o dificultan alcanzar una situación de verdadera igualdad. Considero que la ley es un eficaz instrumento para el cambio de los comportamientos humanos. La ley requiere ser aplicada por todos los actores y debe tener un adecuado control de seguimiento. Por ejemplo, la ley de acoso sexual N° 18.561, del 11 de setiembre de 2009, que abarca las relaciones laborales y de docencia en el sector público y privado, impulsó una serie de cambios que tienen que ver con medidas de prevención y capacitación. Nuestro país ratificó el Convenio Internacional del Trabajo N° 190 sobre violencia y acoso (que aún no ha entrado en vigor), por lo que en cumplimiento de dicho convenio se deberá adoptar una ley que prohíba y sancione la violencia y el acoso moral en el mundo del trabajo. La profundización de la prevención y erradicación de la violencia y el acoso en el trabajo, colaborará en la prevención de la violencia contra la mujer en la sociedad.

Rafaela Lahore

Periodista y escritora, egresada de la carrera de Comunicación de la Universidad Católica. Desde hace cuatro años vive en Santiago de Chile, donde ha colaborado en varios medios, entre ellos la revista Sábado del diario El Mercurio. En Santiago estudió un diplomado en Corrección de Estilo y otro en Escritura Creativa en la Universidad Diego Portales. Debimos ser felices, su primera novela, recibió el premio Mejores Obras Literarias (2019) del Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio de Chile, en la categoría inédita.

¿Cuál es su estrategia o mecanismo en la vida para conseguir lo que se propone? No diría que tengo una estrategia, sino que más bien tiene que ver con las ganas. Además, se necesita constancia y una dosis de
buena suerte, claro, y siempre es bueno conseguir aliados en el camino.

¿Qué hace cuando siente que se enfrenta con sus límites? Intento confiar más en mí, porque muchas veces los límites que nos ponemos son artificiales. Creo que, en general, las verdaderas limitaciones están mucho más lejos de donde creemos.

¿Qué conocimiento adquirido por la pandemia piensa implementar como herramienta para su futuro? Encerrada durante la pandemia, sin tener mucho que hacer, empecé una huerta en el balcón de mi apartamento. Planté tomates, lechugas, rúculas, rabanitos y todo tipo de hierbas. Creo que ya no hay vuelta atrás en ese camino. El mundo vegetal, incluso en un espacio reducido, es muy generoso y sorprendente.

Una frase de Marie Curie dice: "Ahora es momento de comprender más para temer menos". ¿Qué reflexión le dispara considerando lo que estamos viviendo hoy? Sin dudas, la mejor arma contra el miedo es el conocimiento. Por eso me preocupan los recortes de presupuesto a la ciencia que se están haciendo en Uruguay. Sin ella estamos perdidos, sobre todo ahora, en un mundo tan incierto y complejo.

¿Qué legado o enseñanza le gustaría dejar a las nuevas generaciones? Un buen legado podrían ser los libros. La literatura es una de las mejores herencias que podemos recibir de las demás generaciones.