Gastronomía
Ellos mueven el Prado

Cinco emprendimientos de la nueva movida gastronómica del Prado

De la mano de nuevos emprendimientos, uno de los barrios más clásicos de Montevideo apunta a transformarse en un polo gastronómico y de movida nocturna en el norte de la capital

18.03.2021

Lectura: 12'

2021-03-18T08:09:00
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Por Clementina Delacroix

Asociado a la naturaleza y la aristocracia del siglo XIX, el Prado se fue forjando con una fuerte impronta propia alrededor del arroyo Miguelete desde la década de 1870. Debido a su historia y arquitectura se lo vincula a lo clásico, a la época en que las familias fundadoras construyeron allí sus casas de veraneo impulsadas por la llegada del tranvía a la zona. Así, los vecinos del barrio comparten una especie de orgullo pradense -algunos incluso bromean refiriéndose a la "república del Prado"-, un sentimiento de pertenencia que no pasa inadvertido para quienes llegan de afuera.

Si bien sus calles adoquinadas respiran la magia de glorias pasadas, en los últimos años el Prado buscó mostrar y compartir con todos los montevideanos sus mejores rincones, generando circuitos de eventos culturales y al aire libre. Ahora, y pese a los obstáculos propios de la pandemia, a ellos se sumaron varios proyectos gastronómicos impulsados por emprendedores. Galería recorrió Vivero Gastronómico, Mercado del Prado, Mob, Mercado Verde y Provaca Almacén de Carnes, ejemplos de la revitalización de un clásico.

Vivero Gastronómico 
Naturaleza, arte e historias

De Vivero Gastronómico: Gonzalo Martínez, Juan Pablo Romero, Facundo Dellacasa y Juancho Astesiano. Foto: Adrián Echeverriaga. 

Hace años que Facundo Dellacasa soñaba con crear un emprendimiento en el que convivieran un vivero y un bar, donde él pudiera dejar volar su creatividad y plasmara su amor por el diseño y las antigüedades. Como suele suceder, la oportunidad llegó de golpe: en una esquina del Prado, barrio donde vive, un vivero estaba a la venta. Decidió rescatarlo de la extinción, darle una segunda oportunidad y crear un oasis en la ciudad. La conformación del equipo que emprendería esta aventura junto con él también se dio de forma natural; el primero en sumarse fue su amigo Juancho Astesiano, que es licenciado en Comunicación y fotógrafo. El equipo se completó con Juan Pablo Romero, productor musical de bandas como El Cuarteto de Nos y Santé Les Amis, y Gonzalo Martínez, licenciado en Gerencia y Administración con un MBA del IEEM. 

Rápidamente se contagiaron del entusiasmo de Facundo y aportaron cada uno su perspectiva. Gonzalo, por ejemplo, trajo su amor por la gastronomía y sus conocimientos de administración, Juancho, su pasión por la fotografía y la comunicación, que se ve reflejada en las redes sociales del local, y Juan Pablo, por su parte, aportó su mirada artística y su capacidad de organización. 

En un ómnibus Fordson Thames de 1951, restaurado por Facundo, funciona la cocina. La historia que se cuenta a los visitantes es que ese vehículo dio dos vueltas al mundo en las que recolectó platos, recetas e historias que ahora se vuelcan en la carta del bar de tapas, que además cuenta con coctelería de autor, 11 canillas con cerveza premium artesanal y distintas cervezas industriales.

"Queremos ser un lugar destino, un punto verde gastronómico en la ciudad", explican los emprendedores, que admiten que lo más difícil fue lograr abrir por la llegada del coronavirus, que hizo que casi todo el 2020 fuera una construcción puertas adentro. Finalmente, pudieron inaugurar en noviembre en un formato combinado en el que el vivero funciona de lunes a sábado de 10 a 18 horas y el bar de miércoles a domingo de 19 hasta la medianoche. 
"Nuestro público es mixto y es hermoso, hay señoras de 80 años, chicas y chicos jóvenes, de todas las edades. Creo que a los más grandes les gusta porque se encuentran con cosas que reconocen", explica Facundo. Además, asegura que el barrio los recibió muy bien y que, aunque al principio estaban muy nerviosos, la respuesta de los vecinos ha sido muy positiva. "Han levantado la zona", les dicen.

Patriotas 4329. Miércoles a domingo de 19 h a medianoche. Reservas por la cuenta de Instagram ?@vivero.uy

Mercado del Prado
Un clásico reinventado

Enrique Quinteros de Mercado del Prado. Foto: Adrián Echeverriaga.

Sobre avenida Joaquín Suárez y Hermanos Gil, donde antes se ubicaron una barraca, un taller mecánico y un depósito de materiales de construcción, comenzó a funcionar una completa y variada propuesta gastronómica. En diciembre de 2020 abrió sus puertas Mercado del Prado y con él más de 20 opciones culinarias llegaron a los paladares de muchos locatarios. Allí hay desde platos de la gastronomía local como chivitos hasta preparaciones típicas de Medio Oriente o México.

"Hicimos un estudio en varias zonas donde podría resultar la implantación de un mercado, que lleva un metraje importante, con mucha circulación. Ahí fue que nos cautivó el Prado. En ese estudio encontramos que de bulevar Artigas para el norte había una ciudad abandonada en todo lo que es nuevos emprendimientos o conceptos gastronómicos", dice el empresario y director de EQ Markets, Enrique Quinteros. Y agrega: "Si bien hay muchos que funcionan y son identidad del propio barrio, creo que estos modelos gourmet de food hall no existían".
Este es el tercer proyecto gastronómico, luego de Nexxt (Punta del Este) y Mercado Williman, que la firma abre en Uruguay. Su construcción requirió una inversión cercana a 1.500.000 dólares. "La inversión fue grande porque no había nada, se rescató solamente la estructura", agrega.

El mercado cuenta con un importante patio exterior -de 600 metros cuadrados- que estuvo ambientado por el paisajista local Fernando Bianco, y un amplio espacio interior -de 1.200 metros cuadrados- para disfrutar en familia o con amigos. Allí se puede desayunar, almorzar, merendar o cenar. Existen opciones como Crunch, en donde se ofrecen cereales y wafles, o Tentaciones Mvd, con sus característicos churros y donas dulces y saladas.

Además, están las milanesas de Mil Milas, la comida mexicana de La Wawa, las tortillas madrileñas de la Plaza de Chueca, o la comida de Medio Oriente de Miss Shawarma. También hay opciones más livianas como los pescados y mariscos de Punto Pez, las ensaladas de Salad connection, el sushi de Takeshi, y bebidas -con y sin alcohol- de Entre Pintas, y también los vinos y tapas de Wine House.  

"La gente acompañó del minuto cero la propuesta, sentimos que fuimos acogidos por el barrio y no solo del Prado, empezó a venir gente de Lezica, de Colón, de Las Piedras. ‘Por fin un lugar para la familia con muchas propuestas, decían'", concluye Quinteros.

Joaquín Suárez 3217, esquina Hermanos Gil. Lunes a domingo de 10 h a medianoche.

Mob Prado
Todo lo que una cervecería debe tener

Juan Scala y Federico Cristiani de Mob. Foto: Adrián Echeverriaga.

En diciembre de 2019, en una casona familiar de una clásica esquina del viejo Prado (19 de abril y Lucas Obes) Federico Cristiani y Juan Scala abrieron MOB, una cervecería artesanal en la que se puede degustar cervezas uruguayas artesanales como Mastra, Volcánica, Cabesas e incluso cervezas de la zona del Prado, como Chiripa y Nórdica.

Inicialmente, el nombre MOB se pensó por el término en inglés masters of beer (maestros de la cerveza). Luego también gustó porque mob en inglés significa "muchedumbre", y la idea era crear un espacio recreativo para muchas personas. La pandemia modificó un poco la propuesta, ahora hay mozos y no son los propios clientes los que se acercan a buscar los platos y la bebida. También cambió el aforo permitido, pero la intención de que sea un espacio relajado y divertido para disfrutar con amigos sigue en pie.

Se instalaron en esta zona por casualidad. "Estábamos hablando de abrir una cervecería y queríamos hacerlo en un lugar donde no hubiera mucha oferta similar, entonces cuando surgió la oportunidad de alquilar esta casa lo hicimos", explican. Abrieron las puertas un poco antes de la pandemia, sin hacer mucha publicidad, y ya la primera noche el local se llenó de gente y estuvo abierto hasta la madrugada.

"Al comienzo de la pandemia el aforo era hasta 100 personas y los jueves, viernes y sábados había una fila enorme para entrar", recuerda Juan Scala. Esto los llevó a cerrar durante unos meses, hasta que se pudieron reorganizar y volver a abrir. Una vez más, la propuesta -aunque un poco transformada-, siguió siendo un éxito. Si bien fue pensado como un boliche para que la gente estuviera tomando cerveza de pie, se tuvieron que reinventar y cambiar la logística, agregando un toque gastronómico artesanal. Ofrecen todo lo que una cervecería debe tener: pizzas, hamburguesas y milanesas, todas con algún toque gourmet que las distingue. El público del Prado los sorprendió, por la intensidad con la que se sumaron al emprendimiento y porque, si bien la idea original apuntaba a clientes jóvenes, hoy en día los está descubriendo un público mayor.

19 de abril 1070.Martes a domingo de 19 a medianoche. ?Reservas por la cuenta de Instagram @mobprado

Mercado Verde Prado 
Tienda ecofriendly y productos saludables

Valentina Borrazás de Mercado Verde. Foto: Adrián Echeverriaga. 

Inédito en el barrio, pero no en el universo gastronómico uruguayo, se instaló en el Prado Mercado Verde. Valentina Borrazás, la emprendedora detrás de esta grifa, se dedica al mundo de la comida saludable desde hace casi 11 años, cuando abrió el primer local de Mercado Verde en Pocitos. Luego le siguieron Carrasco, Punta del Este, Ciudad Vieja, donde actualmente funciona su planta de deshidratado y fermentado de alimentos, y desde setiembre de 2020 el Prado.

El creciente interés de los uruguayos por llevar un estilo de vida saludable ha llevado a que propuestas como la de Mercado Verde, que promueven el consumo de productos naturales, orgánicos y veganos de alto valor nutritivo y diseñados para preservar el medio ambiente, se consoliden. En esta tienda ecofriendly no solo hay gran variedad de productos saludables crudos sino también procesados, como sándwiches de queso de cabra, bowls de quinoa, galletitas de frutos secos y coco y gran variedad de postres veganos.

"La movida ha ido en crecimiento, creo que somos en parte responsables porque hemos hecho muchos talleres para concientizar. Lo que sucede es que para quienes consumen este tipo de alimentos, el local se transforma un poco en su segunda casa. A veces ni siquiera cocinan porque es tanta la confianza que tienen en nuestras preparaciones", explica la emprendedora. "Cuando decidimos abrir en el Prado ya teníamos una cierta clientela que nos pedía que viniéramos para esta zona y apostamos a abrir este nuevo mercado porque no había nada parecido", continúa.

La gente se acercó rápidamente, cuenta Borrazás; "lo tomó como un lugar de referencia". "Nos caracterizamos por hacer cosas jugadas, y el Prado es parte de la esencia nuestra de salir a conquistar, a desarrollar el mercado. Vamos a empezar a hacer talleres, algo que en Carrasco y Pocitos ya no hacemos porque los clientes ya conocen los productos y no lo necesitan", señala. "Decían que no había gente joven en el Prado y la realidad es que está lleno de gente joven y cada vez hay más", reflexiona Borrazás. Para terminar, explica que la idea de Mercado Verde es estar involucrado en el barrio y que cuando se retomen los eventos y movida, no va a dudar en sumarse.

Juan Rodríguez Correa 1329. Lunes a viernes de 09 a 19.30 h y sábados 10 a 14 h.

Provaca Almacén de Carnes Prado
Por más asados en el barrio

Los hermanos Felipe y Martín Silva de Provaca Prado. Foto: Mauricio Rodríguez. 

"Este es un barrio de muchos parrilleros en las casas, de mucho asado de fin de semana, de muchos grupos de jóvenes, equipos, es un barrio de carne". Así definen los hermanos Felipe y Martín Silva al Prado. Apasionados por el mundo del asado, los emprendedores, que vivieron en el Prado toda su vida, llevados por su conocimiento del barrio y su intuición de que se necesitaba una propuesta premium de venta de carnes y todos los insumos vinculados al tradicional asado, decidieron abrir una franquicia de Provaca.

"Faltaba un negocio donde poder comprar carne de primera calidad, un negocio que apuntara a vender todo para un asado, no solo carne sino también todos los productos accesorios para el asado, además, por supuesto, de la carne para la toda la semana", recuerda Felipe. Así se embarcaron en la instalación de este almacén de carnes, o boutique, un negocio que apunta a proporcionar soluciones para poder consumir un asado de primera categoría.

Su local está ubicado en un punto estratégico del barrio, sobre Millán entre Reyes y Luis Alberto de Herrera, al que los vecinos no solo se acercan por la calidad del producto sino también por el trato personalizado. "Tal como esperábamos el barrio nos recibió de la mejor manera, a medida que la gente fue conociendo el local y fue descubriendo el producto, generamos una fiel clientela. El barrio nos aprobó más que nada por el tipo de local, tranquilo, con atención amable y, sobre todo, con un buen producto", explica.

"Conocemos a la gente del barrio, e incluso alguno de los nuevos emprendedores son amigos de amigos. Todos tenemos la perspectiva de que el barrio pueda seguir creciendo y que la gente pueda consumir en locales de distinto tipo dentro del barrio y no tenga que salir a buscar fuera cosas que no consigue dentro", señala. En los dos años que llevan abiertos, han visto crecer su clientela, que pasó de ser inicialmente de pradenses a abarcar a clientes de otros barrios como Capurro, Sayago y Atahualpa.

Av. Millán 3721. De lunes a sábado de 10 a 14 h y de 16 a 20.30 h. Domingos de 10 a 14 h.