Mirador
Mirador | Boda

Casamiento Rohr - Preve

26.03.2020
2020-03-26T06:00:00
Compartir en


Fotos: Mauricio Rodríguez

Valentina Preve y Javier Rohr fueron muy afortunados, no solo por conocerse una noche hace más de dos años en el boliche Volvé mi Negra, también por haber podido celebrar su casamiento a principios de este año, apenas unos días antes de que se recomendara la cuarentena en Uruguay.

La propuesta de matrimonio había sido en agosto de 2019, cuando Javier, con la ayuda de dos cómplices, pegó en el parabrisas de un auto las letras que formaban "casate conmigo". El auto también era un regalo para la futura novia. Ese día el compromiso quedó sellado con un anillo de oro blanco y brillantes.

Meses más tarde llegó el momento de casarse por civil. El hecho fue el 3 de marzo, día en el que cumplían exactamente dos años de novios, y esa noche celebraron con familiares y amigos íntimos en la casa de los padres de Javier. El sábado 7 la temperatura en Maldonado era de verano, algo poco usual para el mes de marzo. La vista al mar que ofrece La Solana Hotel Boutique era el marco perfecto para celebrar el amor entre dos personas y para festejar el cumpleaños de Valentina, que también era ese día.

El reloj marcaba las 18 horas cuando Valentina caminó hacia el altar al aire libre, del brazo de Javier, el novio, para ubicarse frente al sacerdote Jorge Presentado, quien ofició la ceremonia.

Mientras tanto, los invitados apreciaron el delicado vestido de la novia, color off white con líneas de crepé y detalle de plumas naturales en uno de los hombros, diseñado por Inés Uriarte.

Dicen que una novia debe llevar algo nuevo, algo viejo, algo azul y algo prestado, así que Valentina optó por el tocado que era de su tía abuela. Este fue restaurado por Paola Malaquín, quien además incluyó una parte del tocado de una de las hermanas de la novia.

Minutos más tarde comenzó la fiesta. Con el atardecer de fondo, se empezaron a servir bocados calientes y fríos y hubo una estación de papas champi, papas rústicas y gramajo. Los platos principales consistieron en ñoquis de calabaza con salsa de almendras o pollo teriyaki con vegetales y chips de boniato, según la elección de cada invitado. Todas las preparaciones estuvieron a cargo de Oyenard.

Los recién casados bailaron con sus seres queridos hasta las 5 de la mañana. A esa hora terminó la fiesta, que duró casi 12 horas.

Cansados pero felices, el domingo 8 partieron de luna de miel rumbo a las islas Turks and Caicos, muy cerca de las Bahamas. Allí se relajaron en las playas paradisíacas e hicieron actividades como snorkel y parasailing. También visitaron Miami, donde no pudieron hacer muchas compras porque ya había muchas tiendas cerradas, pero disfrutaron del buen tiempo y la buena compañía. La pareja pudo volver sin problemas a Uruguay y empezar aquí su vida de casados.