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Celebrar el amor

Casamiento Azambuja - Medeiros: de Bariloche en la adolescencia al altar 16 años después

Valentina y Juan Pablo se conocieron siendo adolescentes en un viaje a Bariloche. Sin haberlo imaginado, 16 años más tarde, se unieron en matrimonio

14.10.2021

Lectura: 3'

2021-10-14T07:00:00
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Fotos: Lucía Durán

Valentina y Juan Pablo se conocieron hace 16 años. Fue un viaje a Bariloche que realizaron con sus colegios lo que los llevó a encontrarse por primera vez. Pero en ese momento no establecieron un vínculo profundo, simplemente se tenían en redes e intercambiaban algún cordial saludo de cumpleaños de vez en cuando. Un tiempo más tarde se cruzaron caminando por la calle, recordaron que viajaron juntos e iniciaron una conversación que se fue prolongando en el tiempo. Meses más tarde, sin haberlo imaginado antes, se pusieron de novios.

Los últimos días de 2019 los encontraron en Punta del Este, disfrutando con familiares de Valentina que habían venido a pasar fin de año desde Argentina. La mayor parte del tiempo pasaban realizando actividades en conjunto, lo que a Juan Pablo le complicaba concretar lo que tenía planeado: una propuesta de matrimonio. El novio tuvo que controlar su ansiedad hasta una tardecita en la que, a la vuelta de la playa, Valentina le propuso salir a caminar juntos. Sin dudar de que era el momento justo, salió preparado con el anillo y cuando estaban cerca del faro de Punta del Este, a la altura de una casa que a ambos les encanta, le pidió casamiento a Valentina. Tras dar el sí, fueron ambos los que debieron contener su emoción por dos días, para dar la gran noticia a la familia en fin de año.

La fecha elegida por los novios para concretar la boda desde el inicio fue el 4 de setiembre de 2021, por lo que no tuvieron que suspender o postergar su celebración por la pandemia. Lo que sí adelantaron para el 19 de febrero del 2021 fue el matrimonio civil, para disfrutar de los días del verano y de una ceremonia entre íntimos al aire libre y sin riesgos de contagio.

El sábado 4 llegó el gran día de la boda por Iglesia y la fiesta. Cerca de las 13 horas Valentina entró a la parroquia San Juan Bautista del brazo de su padre, Álvaro Medeiros. Mientras caminaba con él hacia el altar, donde la esperaba Juan Pablo, los invitados apreciaron el vestido de la novia, confeccionado por la diseñadora Graciela Borges. Se trató de una falda elaborada con una tela antigua color off white bordada en richelieu con aplicaciones de filtiré y corsage con cuello antiguo de cluny del mismo tono.

Florencia de León y Natalia Buroni

Florencia de León y Natalia Buroni

Luego de la ceremonia, los novios y los invitados se trasladaron al hotel boutique Le Bibló, ubicado en Carrasco, para festejar al aire libre. Hacía dos semanas que el gobierno había habilitado la pista en reuniones sociales bajo ciertos protocolos, lo que permitió que después de compartir un almuerzo todos pudieran disfrutar del baile que tanto se extrañaba.

Al día siguiente Valentina y Juan Pablo continuaron su celebración, pero solos y fuera del país. Los recién casados decidieron vivir su luna de miel en España, lugar que eligieron principalmente por las playas. Juntos recorrieron destinos como Barcelona, la Costa Brava, Valencia, Mallorca, Sevilla, Córdoba y Madrid.