Personajes
#FreeBritney

Britney Spears da pelea por conquistar su libertad

Mientras que un tribunal decidió que la “princesa del pop” siga bajo la tutela de su padre hasta febrero de 2021, celebridades continúan sumando su voz al movimiento para que la cantante recupere su independencia

07.09.2020

Lectura: 11'

2020-09-07T17:00:00
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A partir de EFE

Nada es lo que parece. Por un lado hay una imagen, una apariencia. La de la niña estrella del Club de Disney devenida en ninfa del pop, en producto de consumo masivo, en marca registrada de chispeantes melodías dance, Britney Spears, forma y contenido, dispensadora de éxitos como Baby One More Time, Toxic, Everytime, Oops!... I Did It Again, fenómeno artístico comercial con capacidad de vender decenas de millones de discos en todo el mundo, de acaparar premios y menciones, de rankear alto, bien alto, en varios frentes, de mantener una presencia tentacular en distintos medios e influir en diferentes aristas de la cultura popular. En el otro extremo, o quizás no tan lejos, pero sí oculta, hay una realidad diferente. La de una prisión. Una prisión al principio tan cómoda, tan bien diseñada, que la prisionera ni siquiera es consciente de que está encerrada. Hasta que despierta. Y entonces es cuando se hace evidente que nada es lo que parece. Separaciones, escándalos públicos, crisis nerviosas, conductas inapropiadas, desconcertantes, fueron solo algunos hilos que se soltaron de una trama considerablemente más compleja y enmarañada.

Así habló Britney. "Cuando vas a la cárcel, sabes que estarás un tiempo pero que después vas a salir... Pero esta situación no acaba nunca". Así habló Spears al canal de televisión estadounidense MTV sobre su situación. No fue ayer. Corría el año 2008 y, tras protagonizar escándalos públicos y tener que ingresar en un centro de salud mental, la tutela de la "princesa del pop" quedaba en manos de su padre, James Spears.

Doce años han pasado desde entonces y, si bien la cantante no ha dejado de trabajar y generar cantidades ingentes de dinero, su situación sigue siendo la misma: a sus 38 años no puede dar un solo paso por su cuenta. Algo a lo que ella ha intentado poner fin y que ha dado lugar a un fuerte movimiento en redes a su favor, el Free Britney.

Este movimiento ha sido apoyado por celebridades como Miley Cyrus, Rose McGowan o Chiara Ferragni. Incluso la madre de Britney, Lynne Spears (divorciada de James desde 2002), se ofreció recientemente a asumir el rol y ha dado varios likes en redes sociales a publicaciones del #FreeBritney.

El 19 de agosto pasado, fanáticos de la cantante se concentraron fuera de una corte en Los Angeles manifestándose por la liberación de Britney Spears de la tutoría legal de su padre (AFP, Matt Winkelmeyer)

Finalmente, la propia Britney dio un paso hace unas semanas hacia su libertad. La cantante solicitó a los tribunales que no le volvieran a dar la tutela a James Spears, dejando claro su "fuerte oposición" a la situación que vive, según informó la revista Variety. En su lugar, pidió que la tutela continuara en manos de Jodi Montgomery, una profesional que cumplió ese papel hace unos meses de manera provisional a raíz de una enfermedad del padre de la artista, sin que esto suponga "renunciar de ningún modo a su derecho de solicitar el fin de esta tutela".

Uno de los exmaridos de la cantante, Jason Alexander, le mostró su apoyo, según US Weekly, alegando que "esta es una desafortunada situación que ha estado en la vida de Britney durante mucho tiempo", recalcando: "Quiero verla conseguir lo que se merece".

Después de que un tribunal de California hubo dictaminado que la cantante deberá seguir bajo la tutela de James hasta, al menos, febrero de 2021, sus fans han manifestado su preocupación por el rumbo que ha tomado el Instagram de la artista.

Chica Disney con ganas de más. Pero ¿de dónde viene toda esta larga historia? Para comprenderla, hay que conocer primero el relato de una Britney que creció encaminada a ser artista desde la infancia.
De ascendencia inglesa y maltesa, Britney Jean Spears nació en McComb, ciudad del condado de Pike, en Misisipi, el 2 de diciembre de 1981, y creció en Luisiana. Es hija de James Spears y Lynne Irene Spears, hermana mayor de la también actriz Jamie Lynn Spears (famosa por su participación en la comedia juvenil Zoey 101, de Nickelodeon) y hermana menor de Bryan James Spears.

Con tan solo cuatro años, cantaba en el colegio y en el coro de la iglesia. A los ocho intentó dar un salto a la multinacional Disney en el programa The All New Mickey Mouse Club, pero fue rechazada por ser demasiado pequeña. Sin embargo, la audición le valió para conseguir representante. Así, empezó a compatibilizar algunas actuaciones y anuncios con los estudios para formarse como cantante.

A los 11 años regresó a Disney consiguiendo esta vez ser aceptada y estar dos años en The All New Mickey Mouse Club, donde conoció a otras futuras estrellas como Christina Aguilera, Ryan Gosling, Keri Russel, o quien años después se convertiría en su pareja, Justin Timberlake.

Cuando el show televisivo fue cancelado, Britney continuó sus estudios, pero no estaba hecha para una vida "normal" como dijo años atrás a la revista Rolling Stone: "Me aburría. Tenía novio, un baile de Navidad, ser la animadora del Club de Baloncesto... Pero quería más".

Siguió buscando su camino a través de la música e incluso sopesó formar parte de una banda juvenil de chicas. No obstante, su voz, capaz de interpretar temas de Whitney Houston, terminó cautivando a varios productores ejecutivos. Así fue como empezó a gestarse el fenómeno, y así fue como nació el producto, la marca registrada: Britney Spears®.

A finales de 1998, el primer sencillo de Britney Spears® veía la luz: Baby One More Time. Una canción que se convirtió en un éxito, alcanzando la primera posición de la Billboard Hot 100. A la par debutaba también en su primera relación amorosa pública, con Justin Timberlake. 

Princesa del pop. En enero de 1999 salió a la venta el álbum homónimo, que ha vendido más de 30 millones de copias en todo el mundo y le valió sus dos primeras nominaciones a los Grammy. Su fama ya no paraba de subir. Con el segundo álbum en el 2000, Oops!... I Did It Again, también volvió a ser nominada y alcanzó el número uno de la Billboard Hot 200. Un éxito que repitió con su tercer álbum, Britney, en 2001, debutando también en primera posición. Y lo mismo logró con In The Zone, a finales de 2003. Con este último ganó por fin un Premio Grammy con el tema Toxic. En el medio, en 2002, su romance con Timberlake llegó a su fin.

Este último abril, la antaño considerada "princesa del pop" recordó a su expareja con cariño: "Sé que tuvimos una de las rupturas más gordas del mundo hace ya 20 años... ¡Pero él es un genio, oye! Gran canción, JT", escribió en su Instagram bajo un video en el que bailaba una canción de Timberlake, quien respondió con unos emojis de risas y admiración en los comentarios de la publicación.

El 17 de noviembre de 2003, Spears fue distinguida con la estrella 2242 en el Paseo de la Fama de Hollywood (EPA, Armando Arorizo)

En 2004, Spears lanzó un álbum recopilatorio, Greatest Hits: My Prerogative. Es el mismo año en que, tras varios amoríos y rumores, estuvo casada durante 55 horas con su amigo Jason Alexander. También es el mismo año en que se casó con el bailarín Kevin Federline, padre de sus dos hijos, de quien se separó en 2007.

Su vida sentimental continuó con varios amores: el paparazzo Adnan Ghalib, de 2007 a 2008; el manager Jason Trawick, de 2009 a 2013; el abogado David Lucado, de 2013 a 2014; y el productor Charlie Ebersol, de 2014 a 2015. Desde 2016 mantiene una relación con el modelo Sam Asghari.

En lo musical, su discografía se completa con: Blackout (2007), Circus (2008), Femme Fatale (2011), Britney Jean (2013) y Glory (2016). Además, Spears ha tenido algunas apariciones en el cine y la televisión, destacando Amigas para siempre (2002) o la exitosa serie musical Glee.

En picada. Uno de los memes más recurrentes de los últimos meses dice que "si Britney Spears sobrevivió al 2007, tú podrás con cualquier cosa" (en alusión al 2020 y la pandemia). Y es que 2007 fue el año en el que, tras su divorcio con Kevin Federline, la artista protagonizó escándalos públicos. En febrero de ese año, tras varios altibajos emocionales, escapó a una peluquería, seguida de paparazzi, y pidió que le raparan la cabeza. Ante la negativa de la empleada del local, Britney lo hizo por sí misma delante del fotógrafo que la perseguía. La imagen se viralizó y se convirtió en meme. Pero detrás de esa apariencia desquiciada servida en bandeja para la burla, había una persona frágil tratando de escapar del acoso mediático.

Pocos meses después, durante el lanzamiento de su sexto álbum de estudio, Blackout, y la presentación de su primer single, Gimme More, en la gala de los premios MTV, Spears se mostró desorientada en el escenario, dejándose llevar por los bailarines porque no sabía qué hacer. Estos sucesos desencadenaron que la cantante tuviera que ser ingresada en un centro de salud mental y perdiera la custodia de sus hijos. Por esta causa, desde 2008 su padre es su tutor legal. Britney no puede dar un solo paso profesional ni cotidiano sin la supervisión de su progenitor, quien administra además el patrimonio de la cantante.

La controversia de esta situación se deriva de que han transcurrido 12 años, en los cuales la cantante ha seguido trabajando y generando dinero sin parar, algo que muchos ven contradictorio si supuestamente la artista no está capacitada para hacer nada por sí misma. Por eso, el movimiento Free Britney lleva años llenando internet de peticiones para que Spears recupere su autonomía.

Según una nota de la BBC, durante los últimos 12 años, el padre de la artista y su abogado administraron sus bienes y su vida personal, lo que incluye asuntos como la posibilidad de restringir visitas de amigos y comunicarse con los médicos sobre su tratamiento. Sus finanzas deben documentarse en el tribunal. La revista Business Insider informó que en 2018 la superestrella del pop tenía un patrimonio neto de US$ 59 millones y que ese mismo año gastó US$ 1,1 millones en honorarios legales.

Pero el 2019 fue un año clave, dado que al empeorar la salud de James Spears, la tutela de Britney quedó en manos de Jodi Montgomery. Además, la cantante fue ingresada nuevamente en una clínica de salud mental, presuntamente para lidiar con el estrés que le provocaba el estado de su padre, aunque en internet circulaban diversos rumores sobre si habría sido forzada a ser internada. A eso se sumaron las acusaciones contra James Spears de acoso a sus nietos. El abogado de Kevin Federline, padre de los hijos de Britney, presentó una orden de alejamiento contra el abuelo por tres años. Este hecho incrementó los rumores sobre el cambio de tutela de Britney. Sin embargo, por el momento, James sigue siendo su tutor legal.

Los fanáticos consideran que la cantante necesita ser rescatada. Pero las personas cercanas a ella dicen que la campaña se basa en teorías conspirativas como las que sostienen que Spears tenía una voz y un registro vocal diferentes, más cerca de Whitney Houston, pero que se vio obligada a cantar de una manera aniñada, dentro de un perfil bocal soprano soubrette, para diferenciarse de Christina Aguilera. Algunos fans sostienen que parte de su desesperación se filtra, de manera camuflada, en los títulos o las letras de algunas de sus canciones tales como Toxic, Overprotected, Circus o Piece of Me.

En medio de esto, la propia cantante no se ha pronunciado plenamente sobre la campaña. Pero sí publica fotos y videos con regularidad en Instagram, donde da muestra de su talento en el baile. Sus fans aseguran en los comentarios de las publicaciones (que están controladas por su tutor legal) que las fotos y los videos que aparecen son viejos y se repiten constantemente.

No obstante, en mayo Britney dijo: "Para aquellos de ustedes que no creen que publique mis propios videos... están equivocados". En otra oportunidad publicó una foto que mostraba la hora y la fecha, "para que sepan que no son viejas".

Además, recientemente la artista subió un vídeo respondiendo a algunas preguntas de sus seguidores, como cuál era su festividad favorita, su asignatura preferida o el diseñador de moda y restaurante predilectos. Pero los seguidores alegaron en los comentarios que esas no eran las preguntas que ellos habían formulado, sino otras relacionadas con su salud mental y su libertad.

Por el momento, habrá que esperar hasta el próximo febrero para ver si la "princesa del pop" consigue su libertad.