Gastronomía
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Arte y alta gastronomía con el perfume del campo

El célebre chef italiano Massimo Bottura y su esposa Lara Gilmore abrieron Casa Maria Luigia, un hotel de 12 habitaciones a 20 minutos de Módena

05.09.2019

Lectura: 6'

2019-09-05T23:59:00
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Por Marcela Baruch Mangino

El 2 de mayo de 2019, el chef italiano Massimo Bottura y su esposa, la estadounidense Lara Gilmore, sumaron una nueva apuesta a su ambiciosa plataforma de trabajo: el hotel-restaurante Casa Maria Luigia. Esta casa de campo, cuyo nombre hace honor a la madre de Bottura, fue construida en el año 1775. Con cinco hectáreas de superficie, ubicadas a 20 minutos de la ciudad de Módena, la propiedad alberga 12 habitaciones, una sala de música-biblioteca, una gran huerta, una vinagrería, una piscina y una pequeña réplica de su restaurante tres estrellas Michelin Osteria Francescana, llamado solamente Francescana. "Nos tomó casi dos años desde que compramos la propiedad hasta que terminamos de renovar la casa", contó Gilmore a galería.


Con múltiples intereses, como lo dejan ver en su episodio de la serie de Netflix Chef's Table, Bottura y Gilmore sumaron este emprendimiento a su ya apretada agenda. La dupla tiene los restaurantes Osteria Francescana y Franceschetta 58 en Módena; elabora un premiado aceto balsámico en la región de Emilia Romaña; dirige Gucci Osteria dentro del jardín de la marca Gucci en Florencia -pronto abrirán otro en Los Ángeles-, y el Ristorante Italia en Eataly Estambul. A estas actividades se suman la publicación de los libros Nunca confíes en un chef italiano flaco y El pan es oro con Phaidon y, según dijo Bottura a la revista GQ Brasil, pronto abrirá un pop-up en Singapur.


Por otro lado, la pareja realiza el festival Al Mèni, en Rimini, Italia, que promueve la sinergia entre artesanos, productores y cocineros, y en la Expo Milán de 2016 creó Food for Soul, una fundación que busca visibilizar sobre todos los alimentos que se tiran y que podrían nutrir a muchas personas necesitadas. Esta iniciativa, que convoca a los mejores chefs del mundo a cocinar, tiene entre otras mesas, refettorios o comedores en Roma, Londres, Río de Janeiro y pronto abrirán uno en México.


Con el ímpetu de dar valor a los menos favorecidos, el matrimonio también creó Tortellante, una fábrica de tortellini elaborados por chicos con autismo. Este emprendimiento, que ya es exitoso y podría exportarse, se inspiró en la búsqueda de una salida laboral para los amigos de Charlie, el hijo menor de la pareja, que sufre este trastorno. La dinámica consiste en que los chicos aprenden a hacer la pasta de abuelas, que a su vez están retiradas y aburridas en sus casas.

Al contrario de lo que podría pensarse, lejos de trabajar para su retiro, Bottura y Gilmore son como una locomotora incansable, estimulada de forma constante por la creatividad. Por estos tiempo se encuentran concentrados en la apertura de Casa Maria Luigia, un caserón de 12 habitaciones que adquirieron en un remate y remodelaron a su gusto y donde los visitantes son invitados a sentirse en casa. ¿Cómo lo logran? Siempre hay alguien de la familia en la casa. "Es la primera vez que nuestros hijos son lo suficientemente grandes como para involucrarse en el proyecto. Alexa, de 22 años, lleva las redes sociales, el servicio a los huéspedes y el marketing. Charlie, de 18 años, lava platos y ayuda a los huéspedes con el check in y el equipaje", comentó Gilmore. Los espacios son todos abiertos: cocina, sala de música y biblioteca, piscina, huerta. En el hotel, los huéspedes, que pagan entre 450 y 750 euros la noche, son invitados a servirse a sí mismos, a cualquier hora. Muchos dirían que este es un exponente del demandado nuevo lujo, pues conseguir sitio es una hazaña que toma meses, y la reserva se hace únicamente a través del sitio ?www.casamarialuigia.com

Gilmore contó a galería que la escena de la casa se completa con los sunday de helado en cerámica en los balcones de la fachada de la casa, hechos por el artista italiano Giorgio di Palma.

Massimo Bottura fue considerado en dos oportunidades el mejor chef del mundo por la lista The World’s 50 Best Restaurants y forma parte de una de las 100 personas más influyentes del planeta, según la revista Times. Su socia laboral y de la vida, Lara Gilmore, se formó en arte, pero estuvo siempre detrás del servicio y de la puesta en escena de Osteria Francescana. Juntos tienen dos hijos, Alexa y Charlie, y más de una decena de emprendimientos comerciales y filantrópicos.

En Casa Maria Luigia se exponen varias obras del artista chino Ai Weiwei, como las que contrastan con los frescos barrocos originales del techo de esta casa de fines de 1700.

Se puede decir que visitar Casa Maria Luigia es como tener una pequeña mirada a la vida de Massimo Bottura y Lara Gilmore, pues ubicaron en las distintas habitaciones del hotel su colección de arte contemporáneo. “Mis piezas preferidas son el cartel de neón de Tracey Emin Red, White and Bucking Blue por la ironía que representa vincular la bandera de Estados Unidos con la de Union Jack en Reino Unido, y una escultura en lego del chino Ai Wei Wei Dropping a Han Dynasty urn de 2015. Este artista es un iconoclasta que rompe tradiciones para recrearlas, y esto es exactamente lo que hacemos en nuestra cocina”.

Gilmore contó que el cuarto de música es la habitación preferida de Massimo. “Allí puso su colección de 7.000 vinilos, que escucha en una vieja Transcriptor stereo en su silla favorita, una Proust diseñada por Alessandro Mendini (uno de los arquitectos y diseñadores de referencia para el estilo italiano)”.

En este hotel sirven desayuno y almuerzo en la casa principal, donde las estrellas son el Parmesano Reggiano, el vino tinto espumoso de la zona Lambrusco y las preparaciones que salen de un gran horno de leña. Además, con su reserva, a los huéspedes se les asegura una mesa en la versión local de Osteria Francescana, que sirve el mismo menú degustación que en la casa de Módena, por 450 euros.

El Restaurante Francescana, que sirve el mismo menú que el Restaurante Osteria Francesca en Módena, se encuentra en un edificio contiguo al hotel que se llama Carriage House. Allí, distribuidos en tres mesas comunales de ocho personas, los comensales disfrutan del menú degustación de nueve pasos de Bottura, en un ambiente distendido e informal.

 

BOTTURA EN URUGUAY

En enero de 2018 el chef Massimo Bottura cocinó en Mostrador Santa Teresita una muestra del menú que sirve en Osteria Francesca en Módena, junto al grupo de cocineros Diez Manos. Llegó a presentar su libro El pan es oro en La Huella, invitado por el argentino Fernando Trocca, con quien comparte más de 30 años de amistad. En aquella oportunidad, compartió cocina con Mauro Colagreco (dueño de Mirazur, en Menton, Francia, el mejor restaurante del mundo según The World's 50 Best Restaurants), Narda Lepes, Trocca y Guido Tassi, de la parrilla Don Julio en Buenos Aires, entre otros.