Estilo de vida
Tour de diseño

Arquitectos e interioristas muestran sus rincones favoritos de la casa

Gustavo Bardavid, Ana Faget, Sofía Ruiz, María Muttoni y Leticia Achard cuentan qué hace especial a sus hogares y cómo los adaptaron para el confinamiento 

14.05.2020

Lectura: 13'

2020-05-14T07:00:00
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Por María José Carricaburu

Sobre gustos no hay nada escrito. La mayoría de los profesionales dedicados a la arquitectura y el diseño coinciden en que lo principal a la hora de crear un espacio es pensar en la comodidad y en la estética preferida de quien lo va a habitar. Con los conocimientos y la experiencia adquirida durante años, recomiendan y crean en conjunto con sus clientes el ambiente deseado. Más tarde, cuando llega el momento de dar personalidad, cada quien deberá identificar qué valor le aporta cada objeto y detalle.

Contemplando los tiempos de distanciamiento social y la necesidad de los individuos de sentirse a gusto en el hogar, los arquitectos Gustavo Bardavid, María Muttoni, Ana Faget y las interioristas Sofía Ruiz y Leticia Achard cuentan cómo acomodaron sus espacios predilectos y comparten los consejos que consideran más útiles para lograr mayor confort y un estilo propio.

Los objetos de mi vida / Gustavo Bardavid


Gustavo Bardavid. Foto: Mauricio Rodríguez

El arquitecto a cargo de Estudio Bardavid aprovechó la cuarentena para apropiarse de un pequeño estudio con una gran biblioteca. "Como trabajo fuera de casa, nunca pude realmente acomodarme en este espacio", comenta. Sin embargo, con la situación que se dio repentinamente, lo habitó y convirtió en el sector más importante de la casa y en el que más disfruta durante el aislamiento. 

El hogar de Bardavid es una reforma de una casa estándar de 100 años, por lo que el estudio -que es la unión de dos habitaciones- tiene una altura de casi cuatro metros. "Es un espacio que a la mañana recibe luz desde el patio y a la tarde desde la ventana a la calle. Está todo el día repleto de luz". El estudio es un lugar neutro con muebles blancos. Todo su color lo aportan los elementos: cuadros, libros, floreros, entre otros.

El arquitecto considera que no necesariamente existe una plazo de tiempo apropiado para remodelar o reacomodar un espacio. Entiende que muchos rincones de la casa tienen su propia historia y pueden mantenerse iguales toda una vida. Además, explica que lo que usualmente las personas identifican como artículos de decoración, para él son más que eso. "Son mis pertenencias, mis cuadros, mis libros. Son mis favoritos, yo los elegí, son parte de mi vida y mi historia".

Dentro de la decoración elegida para sentirse a gusto en su estudio, Bardavid incluyó un pañuelo de su bisabuela bordado en oro, que se encuentra enmarcado y colgado en la pared. También tiene un colorido cuadro del artista uruguayo Fernando López Lage, una obra de Rita Fischer y dos fotografías pequeñas enmarcadas, una de Patricia Bentancur y la otra de Magela Ferrero.

Se trate del rincón que se trate, para el arquitecto, lo fundamental es que quien lo vaya a habitar se sienta cómodo. "Los gustos de cada uno pueden variar, lo importante es que sea un espacio en el que se quiera permanecer", asegura.

Imaginación, orden y armonía / María Muttoni

María Muttoni. Foto: Adrián Echeverriaga

Uno de los espacios favoritos del hogar de la arquitecta -a quien le gusta "mover un poco las cosas" en primavera y otoño para renovar la energía- es su living, y en especial uno de sus sillones. Pues allí se dispone a leer, ver series y reposar.

El tiempo extra en casa, consecuencia de la cuarentena, le permitió agregarle algunos detalles a ese rincón para hacerlo aun más acogedor. "Compré dos marcos grandes para fotos, los pinté de dorado y les coloqué imágenes a las que les tengo mucho afecto", cuenta Muttoni, quien entiende que los objetos metálicos cálidos reflejan luz, aportan brillo y elevan cualquier espacio. Los contenidos de esos marcos son dos dibujos que la arquitecta tomó de una libretita que su padre le dejó a ella y a sus hermanas, de cuando estuvo en París. En ellos se puede identificar la Sainte Chapelle y el pont de la Tournelle. "Él era arquitecto igual que yo, pero dibujaba mejor", confiesa.

En ese entorno predominan los tonos neutros y las texturas como el yute (en la alfombra) y el terciopelo (en el sofá). "Estas texturas me encantan y son muy importantes para aportar calidez y carácter al ambiente". A un lado del sillón, una mesita sostiene una vela aromática y un jarrón con ramas verdes que realzan el espacio.

Otro sector que María aprovecha en estos tiempos es un deck con orientación norte, que cuenta con una mesa y sillas de teca. "Me fascinan por su durabilidad y color, consecuencia de su oxidación natural", señala la arquitecta. Allí, cuando el sol lo permite, pasa las mañanas realizando trabajos manuales, lo que considera "una buena terapia para la cuarentena". Y como no hay dos sin tres, la arquitecta tiene un tercer lugar favorito de la casa: la cocina. Toma su batidora multipropósito, libros, accesorios, ingredientes y se dispone en la isla a cocinar durante horas. En algunas oportunidades lo hace sola y en otras, en compañía de su familia.

Para Muttoni, cuyos elementos favoritos de decoración son plantas, cuadros, velas y objetos "de esos que traen recuerdos", es importante usar la imaginación y jugar con lo que se encuentra en la vida cotidiana. "En jarras o jarrones se puede armar un lindo ramo de flores o ramas verdes para elevar el ambiente; en una bandeja se pueden colocar elementos de materiales diferentes; en marcos se pueden poner dibujos de los chicos, postales y fotos", asegura. "Juntar objetos que nos transmiten felicidad, modernizarlos si es necesario y combinarlos con cierto orden y armonía, siempre da buen resultado".

Tomar lo de adentro sin buscar afuera / Ana Faget

Ana Faget. Foto: Lucía Durán

La codirectora -junto con su hermana Cecilia Faget- del estudio de arquitectura y diseño La Mar en Coche no se decide por un lugar favorito de su casa, pero admite que durante la cuarentena, el sector más ocupado es el social. "Vamos rotando y según las actividades nos desplazamos o convertimos el espacio. El comedor puede ser lugar de almuerzo y al rato ser oficina; en el living podemos estar leyendo o disfrutando un juego de caja; y al rato trabajando, estudiando o viendo una película", cuenta la arquitecta. "La cocina también la utilizamos mucho y, de hecho, si el apartamento no fuera alquilado, estaría integrada al sector social".

Pero si Faget tuviera que, necesariamente, elegir un rincón, sería uno de los sillones del living, un espacio que considera alegre, colorido y cómodo. "No pueden faltarle los almohadones (que son, técnicamente, almohadas mullidas), alguna manta y el espacio suficiente como para estirarme y que la lectura desemboque en una siesta improvisada". El espacio donde se encuentra el sillón también dispone de tomacorrientes, fundamental para la carga de celular, computadora y kindle, los aparatos electrónicos que más utiliza la dueña de casa.

El apartamento ubicado en la zona de Punta Carretas cuenta con un gran ventanal que permite el ingreso de luz natural y para la noche, la arquitecta colocó un artefacto con dimer. "Esta lámpara es ideal porque permite tanto leer un libro como producir un clima de relax con luz tenue".

Consultada por la decoración adecuada para espacios de relajación, Faget explica que no es partidaria de dar consejos "de librito" porque entiende que lo que relaja a algunas personas puede estresar a otras. "Particularmente me gusta partir de una caja blanca. Paredes y carpintería fija de la casa en blanco, y lograr acentos de color con el mobiliario y los textiles", explica. "Para las áreas sociales podemos jugar con llenos y vacíos para que la vista alterne entre entretenimiento y descanso".

Faget entiende que la cuarentena es un buen momento para mirar alrededor y arreglarse con lo que hay en casa. "Todo puede ser un elemento decorativo, desde una pieza de diseño hasta el dibujo o la prenda de vestir de un hijo", asegura. "Muchas veces pensamos que necesitamos de afuera lo que tenemos dentro. Esto vale literal y metafóricamente para la vida, creo yo".

Por otra parte, asegura que para identificar el momento justo para redecorar un rincón del hogar "es importante escucharnos y sentir cuándo estamos necesitando un cambio. A todos nos pasa que hay espacios en nuestras casas que parecen no terminar de acomodarse nunca y otros perfectos, que parecen resistir el paso del tiempo y no tener fecha de vencimiento", concluye.

Claridad con acento personal / Sofía Ruiz

Sofía Ruiz. Foto: Irina Raffo

Dentro del momento de aislamiento, la líder de Estudio Sofía Ruiz se siente en libertad, pues se trasladó con su familia a pasar la cuarentena al campo. "Usualmente vivimos en un apartamento con dos niñas chicas, por lo que venir al campo y tener a disposición tanta naturaleza, es un privilegio", cuenta.

Estando en ese lugar apartado de la ciudad, la interiorista adoptó más de un espacio como suyo. Para trabajar, armó una minioficina sobre un viejo escritorio, en un cuarto casi olvidado. El lugar es amplio y con buena luz natural, ideal para su propósito. "Me traje para este sector todo lo necesario: muestras de telas y de distintos materiales, carta de colores, carpeta de cada una de mis obras y todo lo que necesito para sentirme como en mi estudio".

Como buena interiorista, se tomó el tiempo de actualizar y decorar el espacio. "Agregué un florero con flores silvestres y follaje, una lámpara espectacular que me regalaron y da muy buena luz, y organizadores para las muestras", dice Ruiz, y agrega que haber podido acomodar ese rincón a su gusto, además de generarle paz y armonía, la ayuda a trabajar sin distracciones, inspirarse y organizarse mejor.

Por el momento solo se traslada a Montevideo cuando debe hacer visitas a las obras. "El trabajo en equipo de manera remota se torna cada día más eficiente y estamos logrando los mismos resultados que estando en el estudio", explica.

La interiorista entiende que en general, para espacios de concentración, descanso y relajación, los colores claros son los más apropiados. Sostiene que se pueden aprovechar los lugares "de paso" como el hall de distribución, hall de acceso, baños sociales y foyer, para "jugar con más color, texturas y revestimientos en madera".
"Me aburro rápido. Considero que últimamente hay tendencias muy marcadas y todo el mundo pasa a tener el mismo estilo de muebles". Por este motivo, Ruiz trata de realizar diseños donde las piezas principales del espacio sean neutras y atemporales. De esta forma, se crean acentos y se utilizan objetos para lograr el estilo deseado y al momento de querer remodelar, es más sencillo y económico.

Algunos de los objetos preferidos de Ruiz para decorar son: cuadros, esculturas y libros. Además, considera que no pueden faltar las fibras naturales como el lino, algodón, yute y madera. También necesita incluir algo de vegetación. "No puedo dar por terminado un ambiente si no incluyo algo de verde", sostiene.

Jugarse por el color / Leticia Achard 

Leticia Achard. Foto: Tefi Díaz

La diseñadora de interiores a cargo de Estudio 1601 tiene dos lugares predilectos en los que más disfruta durante la cuarentena: uno interior y otro exterior. El exterior es una terraza de pequeñas dimensiones ubicada en la azotea de su dúplex en Pocitos. En el espacio predomina el color negro, la madera y macetas llenas de tunas y suculentas. El interior es un luminoso rincón del living, al lado de un ventanal. "Me armé este espacio con el objetivo de disfrutar del sol y la vista". Para estar a gusto adquirió una butaca Eames que hace mucho deseaba. "En este rincón me paso horas leyendo y buscando ideas para nuevos proyectos", cuenta Achard sobre el espacio que ambientó para sentirse cómoda. Parte de la decoración es una gran fotografía enmarcada de la icónica modelo Kate Moss y un teléfono antiguo color negro que era de su abuela. La interiorista también colocó un baúl envarillado que mandó a hacer a una mimbrería para guardar mantas y almohadones, una maceta nórdica y una serigrafía de la muralista e ilustradora uruguaya Ceci Ro.

Hay un tercer lugar de la casa en el que Achard se siente muy cómoda y disfruta de compartir tiempo con su marido: la cocina. "Me encantan los lugares bien iluminados. En este espacio tengo una claraboya transparente que deja entrar una luz cenital muy cálida", dice la diseñadora, que convirtió una pared de la cocina en pizarra. Además de ser un buen recurso decorativo, la pizarra contiene dibujos y algunos mensajes con valor sentimental. "Estas frases las dejaron dos amigas austríacas que vivieron conmigo cuando era soltera. Ahora volvieron de visita y nos escribieron eso a mí y a Diego (Gregorio, su marido)".

La directora de Estudio 1601 entiende que este momento de estar en casa es ideal para ordenar, rever la disposición de los muebles y prestar atención a los detalles. También recomienda pintar y lograr espacios despejados utilizando colores calmos y luminosos. "Las tonalidades verdes y azules que nacen cercano a los grises son ideales para espacios donde buscamos relajarnos o concentrarnos", explica.

Por otra parte, propone desmitificar la creencia de que los colores oscuros achican los espacios y propone "perderle el miedo al negro". Achard entiende que los lugares de dimensiones más pequeñas o de tránsito, como puede ser el hall de acceso, pasillos y baños sociales, son ideales para lograr resultados diferentes con el uso de colores. "En estos casos, cuanto más oscuro es el color elegido, mejor. Si el baño social es un espacio reducido, un color claro no duplicará su tamaño, pero un color medio u oscuro le aportará presencia y elegancia", asegura.

Tips para crear un espacio de homeoffice:

 

  • Procurar una ubicación de colores claros, con luz natural y contar con buena luminaria para la noche (asegurarse de tener tomacorriente cerca). Se recomienda una iluminación puntual al nivel de la mesa y un centro cenital general.
  • Si la orientación de la luz natural produce reflejos que dificultan la visión, conseguir protecciones solares adecuadas. Pueden ser cortinas o toldos.
  • "El color está en los detalles". Los libros, cuadros, cuadernos, flores, ramas, aportan mucho color y realzan los espacios.
  • Contar con una mesa del tamaño adecuado (depende si se trabaja individualmente o con otras personas). Intentar que sea de la altura correcta para evitar dolores de espalda (75 cm es la medida que se acomoda a una silla común).
  • Disponer de una silla cómoda. No necesariamente tiene que ser de escritorio, basta con sentirse a gusto y poder usarla durante horas sin molestias.
  • Mantener el orden para maximizar el espacio y evitar el agotamiento visual. Para este fin se pueden utilizar organizadores, cestos, cajas, tazas.