Personajes
Álvaro Delgado

“Trato de ser prudente y paciente. Todos los problemas los absorbo”

Nombre: Álvaro Delgado • Edad: 50 • Ocupación: Senador del Partido Nacional; veterinario • Señas particulares: En su cumpleaños tocó Sonido Caracol; es clásico para vestirse; no le gusta la playa. El 16 de diciembre de 2019 Álvaro Delgado fue nombrado futuro secretario de la Presidencia.

23.09.2019 23:59

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2019-09-23T23:59:00
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Por Elena Risso

¿Por qué estudió veterinaria? Siempre tuve vocación muy marcada con el campo, siempre me gustó mucho la actividad agropecuaria y los animales. En 5º y 6º de liceo dudé entre abogacía y veterinaria. Al final me tiró más el campo. Me recibí de veterinario y después hice un posgrado en gerencia agroindustrial.

Su familia tiene campo en Paysandú. ¿Qué tareas realiza allí? Todas, soy el que lo administro. Como la actividad política se ha intensificado mucho, mis estadías terminan siendo más cortas, así que trato de organizarme. Tomo decisiones sobre lo que hay que hacer en lo animal y en lo agrícola.

Es padre de dos hijas y un hijo. Dicen que, aunque llegue tarde, trata de ayudarlos en los estudios. Tengo una gran culpa por el tiempo que la política le quita a mi familia. La más chica, que tiene 15 y es la más discutidora, dos por tres me reclama la falta de presencia. A veces espera a que llegue para terminar los trabajos, sobre todo de Historia y Geografía, que me gusta mucho.

Parece muy paciente. ¿Qué lo saca de sus casillas? Trato de ser prudente y paciente. Todos los problemas los absorbo, no soy extrovertido. No soy explosivo, soy muy medido y trato de tener buena relación con todo el mundo.

¿Siempre fue tan clásico para vestirse? Sí. Nunca fui un vanguardista.

¿No hay ojotas ni musculosas en su ropero? Las musculosas no me quedarían bien porque tengo algunos quilos de más. Tampoco hay chupines. Hay muchas camisas rayadas, desde chico fui así.

Hace un tiempo iba al gimnasio, pero ahora lo dejó un poco de lado por una lesión en la rodilla. ¿Qué le pasó? Tengo un problema de meniscos, por correr. Por la falta de actividad deportiva fui teniendo sobrepeso, y trataba de ir al gimnasio para correr. Si corrés y no lo acompañás de una dieta, lo sentís en la rodilla. Estoy medio rengo, seguramente me tenga que operar, lo estoy dejando latente, pero soy consciente de que es muy difícil hacer dieta en la campaña electoral.

No le gusta mucho la playa. ¿Cuál es su idea de vacaciones ideales? Voy a la playa porque les gusta a mi mujer y a mis hijos, uno se adapta. Si fuera por mí, me internaba en el campo; los días más lindos de mi vida los paso con mi familia ahí. Debe haber pocas cosas más lindas que los domingos con estufa a leña y un mate en el campo en la mañana.

Su señora sigue con mucha atención sus apariciones públicas y después dice cómo salió. ¿Cuál es la crítica más frecuente que le hace? Tengo un agradecimiento enorme con mi mujer, porque cumple la función de padre y madre muchas veces en mi ausencia. Tiene un vínculo con mis hijos mucho más cercano que yo, es un tema que en su momento lo hablamos. No se involucra en la política excepto en la militancia electoral; mi hija mayor está más metida. Cuando salgo en la tele me aconseja en temas de vestimenta; es muy dura en la crítica. Su principal cuestionamiento es que tengo que ser más directo y menos rebuscado en dar definiciones.

Este año cumplió 50. ¿En qué nota el paso del tiempo? Tengo un gran complejo con eso porque me quedan tantos sueños por delante que me da miedo que la vida no me alcance. Este año hice una fiesta porque me parecía que era un momento de celebrar y me di un gusto que fue traer a Sonido Caracol. Fue una sorpresa para todo el mundo.

¿Cuál fue su mayor transgresión? Soy muy clásico y medido. Por decir una: cuando tenía 20 años y estaba ennoviado con quien ahora es mi mujer, me fui a un seminario en Portugal y me vinieron las dudas, así que dejamos. Me quedé varios días en Europa e iba albergues. En un albergue de Italia la pasé muy mal; sabía que el embajador italiano era el padre de una íntima amiga de ella, que en ese momento era mi exnovia. Pero fui a la casa del embajador, toqué timbre y dije "soy el novio de Leticia". Y así pasé cuatro días en la embajada.

Es uno de los dirigentes más cercanos a Luis Lacalle Pou. ¿En qué difieren? Él es muy deportista, yo tengo un vínculo más de necesidad que de vocación con el deporte. Él tiene una dedicación muy fuerte al tema del físico. Luis tiene un carácter más directo, yo me guardo más las cosas. Yo soy más mediador, en esas cosas me llevo bien, porque nos complementamos y nos tenemos mucha confianza.

Fue el impulsor de la comisión investigadora del tema Ancap en el Senado. ¿Le sorprendió que el asunto terminara con Raúl Sendic procesado y renunciando como vicepresidente? No. Teníamos algunos datos de errores y horrores. Nos dieron cuatro meses y como de lástima, porque era la primera investigadora que el Frente Amplio votaba sobre su propia gestión. Era todo un desafío ser el miembro denunciante ahí, tenía que tener las cosas muy fundadas. Fuimos con seis o siete temas, terminamos con 15. La gente aportaba datos, llegaban sobres al despacho sin remitente con información. Me imaginaba un tema muy grande en mal manejo de fondos, no me imaginaba una cantidad de procedimientos que terminaron con estas conclusiones. Creo que si hubiéramos tenido más tiempo hubiéramos llegado a otras comprobaciones.