Personajes
Entrevista a Sofía Deambrosi

"Tengo miedo de elegir un camino en el que no pueda maximizar mi felicidad"

Nombre: Sofía Deambrosi Edad: 29 Ocupación: Economista y contadora; capitana del equipo de remo The Bristol Gulls Señas particulares: Es la primera mujer sudamericana en cruzar el Atlántico a remo; no se orienta en tierra; es inversora.

23.03.2021 07:00

Lectura: 6'

2021-03-23T07:00:00
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Por María Inés Fiordelmondo

"No fear Sofía" es lo primero que se ve al entrar a su perfil de Instagram. ¿Hay algo a lo que le tenga miedo? A elegir mal. Siempre estoy con caminos encontrados. Puedo seguir uno de vida profesional, desarrollar mi carrera mucho más, que me vaya muy bien, y también tengo este camino de "le pongo todo al deporte y me la juego". Hay un balance en el medio y estoy tratando de encontrarlo. A mí me gusta esa incertidumbre y adrenalina de no saber qué va a pasar. Mi mayor temor es un día darme vuelta y pensar: "¿Y si hubiese hecho tal cosa?". Es miedo a tomar la decisión incorrecta y un camino en el que no pueda maximizar mi felicidad. Pero miedo a cosas físicas no tengo. Me encanta tirarme de cabeza a las aventuras.

Su pasión actual es el remo, pero antes fue la bicicleta y siempre estuvo cambiando. ¿Se aburre fácil? Me aburro fácil porque me encanta aprender, ponerme en situaciones donde no soy la que sabe más ni la más entrenada. Quiero experiencias que me dejen un aprendizaje, donde tenga que estar en una situación de humildad constante y alerta a lo que pasa alrededor. Me gusta la variedad. Nunca fui de hacer una sola cosa. Hago cien; capaz que nada lo hago excelente, pero a todo le meto mucha garra.

Ahora está instalada en Uruguay, pero mantiene su trabajo fijo en una empresa financiera inglesa. ¿Necesita cierta estabilidad? Mi trabajo es muy flexible. Trabajo a productividad. En un día me pongo determinadas tareas para terminar, tengo ciertas cosas con horario, pero alrededor de eso armo mi vida flexiblemente y entreno mucho. Ahora desde Uruguay estoy trabajando muy temprano para Inglaterra y tratando de aprovechar el día acá. Tengo un trabajo en inversiones que me interesa mucho, es muy desafiante y todo el tiempo tenés que estar poniéndote al día. Tenés que estar atento a lo que pasa en el mercado, a oportunidades nuevas. Es una de las partes de mi vida pero sin duda no me define como persona.

¿Piensa dedicarse algún día al deporte de forma profesional? Siempre quise hacer algo con deporte. Vengo de una familia muy tradicional, nunca se manejó esa opción. Ahora es algo que estoy manejando mucho. No lo hago como trabajo pero soy entrenadora de remo; hice un montón de estudios e investigación para prepararme pero no como profesional. Quizás a futuro.

La exigencia física de cruzar el océano a remo está clara. A nivel mental ¿qué fue lo más desafiante? Que estás en una situación en la que "no podés salirte de...". Si te peleás con alguien te tenés que ver la cara todo el tiempo. No es como en tierra. Tu alma, tu mente y tu cuerpo están desnudos totalmente al exterior, estás siempre demostrando todo lo que estás pensando y sintiendo y tenés cero intimidad y privacidad. No tenés escapatoria. Pero lo entrenamos mucho y lo sobrellevamos.

Dicen que es un peligro al volante, pero en Inglaterra sacó libreta para mover tráileres y en el equipo de remo transportaba los barcos por Reino Unido. ¿Quería demostrar que no es tan mala? No es que sea tan mala manejando. Soy medio arriesgada y hago 32 cosas a la vez, muchas veces me pasa que estoy manejando y soy distraída. Allá manejo tráileres y soy la que lleva y trae los barcos del club de remo. Son tráileres grandes. En nuestro caso llevé nuestro bote hasta el norte de Escocia, lo estuve moviendo por puertos. Fueron días de 18 horas manejando. Cuando tenés ese tipo de cosas a cargo sos más responsable.
Capaz en un auto sola soy un avión, un peligro, pero si voy con gente o con un tráiler soy más cuidadosa.

Además, tiene cero sentido de la orientación. ¿Se pierde mucho? Sí. En el mar soy buena navegante, sé para donde ir: viento, brújula, carta náutica, ok. Ahora, salgo de acá y me decís: "Vení a la rambla y Bolivia", y no tengo idea de cómo llegar. Tengo un tema con los puntos cardinales, con no saber de donde vine. Voy a un shopping, entro a una tienda, salgo y no sé de qué lado entré.

¿A quién le pide consejos? Hablo mucho con la gente con la que hago este tipo de aventuras, y nos ayudamos una a la otra. Es difícil encontrar gente que haya tenido que explicar o justificar cosas parecidas. Ahora me está pasando en Uruguay que no encuentro gente que esté en la misma página que yo. Hay dos o tres personas, gente nueva que estoy conociendo, que capaz está en un lugar similar mentalmente. Mi hermano es la persona en la que más confío y más me apoyo. Además, en todo lo que haga me banca a muerte. Siempre voy a él para consejos.

Siempre fue la "chica 12" en los estudios, muy habilidosa en los deportes y en todo lo que hace. ¿En el amor cómo le va? Me fui a vivir a Inglaterra y allá tuve dos novios muy importantes. El tipo de cosas que hago requiere de mucho sacrificio personal. Para dedicarte dos años y medio a entrenar, a preparar un equipo y a estar todos los fines de semana entrenando en un puerto, tenés que tener una persona que esté 100% al firme, que te apoye y sepa que esa es tu prioridad. Es muy difícil para un novio cuando quiere ir en la dirección en que dos personas se queden en tierra y formen una familia. Yo quería salir al mundo, remar el océano. Ahora me estoy quedando en Uruguay, abandoné mi apartamento en Bristol y es muy probable que no vuelva. El plan es irme a España unos meses. Cuando dejé la facultad, estaba encaminada en cosas más "normales" y me di cuenta enseguida de que no era lo que quería, y empecé a ir por el camino de la aventura y el deporte. Estoy conociendo gente nueva que es mucho más similar a mí, que también ha viajado mucho o vive fuera del país y también está con una mentalidad de encontrar un balance en su vida, tener una parte estable pero siempre ese elemento de aventura.