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¿Reese Witherspoon es la nueva Oprah?

Considerada una de las figuras más influyentes de Hollywood hoy, Reese Witherspoon vendió parte de las acciones de su productora, Hello Sunshine, a una firma inversora de Wall Street y ya amasa una fortuna que la convierte en la actriz más rica del mundo

28.08.2021 07:00

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2021-08-28T07:00:00
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Por Patricia Mántaras

Qué día tremendo!", escribió Reese Witherspoon en sus redes sociales. Lo decía en el buen sentido. Se refería al día en que cerró el trato con Blackstone, un grupo inversor de Wall Street. La transacción, en la que vendió parte de sus acciones de la productora Hello Sunshine, fundada por ella misma en 2016, la convirtió en la actriz más rica del mundo según Forbes.

Hello Sunshine partió de la inquietud de Witherspoon por crear una productora en la que se gestaran proyectos con historias centradas en mujeres. Así nacieron las series Big Little Lies (HBO), The Morning Show (Apple TV+) y Little Fires Everywhere (Hulu), todas negociadas con distintos servicios de streaming, y todas ellas un éxito. Cinco años después de su fundación, el valor de Hello Sunshine asciende a 900 millones de dólares. El Blackstone Group pagó 500 millones por las acciones pertenecientes a AT&T y Laurene Powell Jobs (esposa de Steve Jobs), y también por una tajada de las de Witherspoon, que seguía siendo propietaria de 40%. 

Esta es apenas la primera adquisición de Blackstone, que ha destinado 2.000 millones de dólares para inversiones en compañías de entretenimiento, para lo que contrató a los exejecutivos de Disney Kevin Mayer y Tom Staggs con el fin de que lideren esta rama del grupo por su conocimiento de la industria. Mayer, que trabajó en Disney por 20 años, fue parte del equipo que instrumentó la compra de Pixar, Marvel y Lucasfilm; y Staggs, que fue parte de la compañía por 25 años, dejó Disney en 2016 después de un año como chief operating officer (COO).

Una vez cerrado el negocio, la actriz, productora y empresaria recibirá 120 millones de dólares por la parte que vendió, y conservará una fracción que le permitirá seguir teniendo voz en Hello Sunshine. Las críticas no tardaron en llover, y la mayoría apuntó a la contradicción de que una productora fundada por mujeres para impulsar proyectos sobre mujeres, termine con dos hombres a la cabeza. Pero Witherspoon está convencida de que esta nueva etapa solo traerá más oportunidades: "Esta es una movida mundial porque realmente significa que las historias de las mujeres importan", dijo en una declaración en la que anunciaba el negocio con Blackstone, y agregó que esta inyección de dinero hará posible a la productora "contratar a más mujeres creadoras".

Laura Dern, Nicole Kidman, Zoë Kravitz, Reese Witherspoon y Shailene Woodley protagonizaron Big Little Lies, la serie producida por Hello Sunshine y HBO que ganó cinco premios Emmy.

The Morning Show es otro de los proyectos gestados en la productora de Witherspoon; la actriz protagonizó la serie, estrenada en Apple TV+, junto con Jennifer Aniston.

¿Quién es Reese Witherspoon? Separar a Reese Witherspoon de Elle Woods (su personaje en Legalmente rubia) es difícil; es la imagen que suele venir primero no solo porque fue uno de sus primeros éxitos, también porque después de esa película ha cultivado públicamente el espíritu optimista que también definía a ese personaje.

Pensar en Reese Witherspoon es, entonces, pensar en esa chica ingenua, estudiante de abogacía aguerrida, vestida de rosa incluso cuando está hundiendo cordialmente a su oponente en un litigio. Recién después viene a la memoria el Oscar que ganó en 2006 por Johnny y June: Pasión y locura (Walk the Line). Sin embargo, esta chica nacida en Nueva Orleans no reniega de las comedias románticas que le dieron la fama, y mucho menos de este personaje, con el que se encontrará por tercera vez para filmar Legalmente rubia 3.

Pese a las generalizaciones, como sucede en cualquier género, hay comedias románticas buenas y malas. Pero, después de esa estatuilla por interpretar a June Carter, los guiones interesantes dejaron de llegar. La gota que derramó el vaso cayó en 2012, cuando al rechazar un guion "terriblemente malo", según ha contado, le dijeron que había un montón de otras actrices interesadas en el papel. Ese mismo año fundó Pacific Standard, una productora con foco en historias con personajes femeninos sólidos y desafiantes. Con ese sello produjo Alma salvaje (Wild, de 2014, que también protagonizó y por la que obtuvo su segunda nominación al Oscar) y Perdida (Gone Girl, del mismo año), dos libros que ella misma -ávida lectora- había leído y propuso para adaptar. Cuatro años después el emprendimiento pasaría a llamarse Hello Sunshine, y entre otros proyectos que tiene en carpeta están From Scratch (de Netflix, con Zoe Saldana) y The Last Thing He Told Me (de Apple TV+'s, con Julia Roberts).

Con Legalmente rubia saltó a la fama a gran escala y su cachet alcanzó las siete cifras.

En Johnny y June interpretó a June Carter y se llevó el Oscar a mejor actriz.

Los proyectos de Hello Sunshine suelen partir de novelas taquilleras y con cierto valor literario, que luego se adaptan a la pantalla. Es el caso de Big Little Lies, The Morning Show y Little Fires Everywhere. Según la revista Time, que incluyó a Witherspoon entre las 100 personas más influyentes de 2021 y hasta la puso en tapa de esa edición, los libros son "la base del negocio de Witherspoon". Tal vez por eso pareció un segundo paso natural crear un club de libros, que ya tiene más de dos millones de seguidores en Instagram y que cada mes elige un título de ficción para leer y compartir con su comunidad. El Reese's Book Club es parte del paraguas de Hello Sunshine y la mayoría de los libros seleccionados terminan en la lista de best sellers de The New York Times o convertidos en un producto audiovisual. Si ya la comparan con Oprah Winfrey no es solo por seguir sus pasos con un club de libros exitoso, sino porque su emprendimiento global va camino a convertirse en imperio.

Por Alma salvaje, también producida por su compañía, obtuvo su segunda nominación al Oscar.

¿Dónde está el negocio? Aunque el monto de la transacción pareció demasiado elevado para una productora relativamente nueva, hacia allí parece apuntar el negocio en Hollywood, con plataformas de streaming compitiendo entre sí por ofrecer mejores contenidos a una audiencia cada vez más demandante en cantidad, estrellas y también calidad.

La llegada de los streamers ha sido, por un lado, una bendición para la industria: trabajo y más trabajo. Además, han diversificado la oferta al descubrir gracias a sus propias herramientas de recolección de datos que productos que solían considerarse marginales son en realidad consumidos por el público. "Soy una nerd de los datos. Ahora hay datos empíricos que vienen de los servicios de streaming que dicen que las mujeres consumen medios de comunicación, las personas de color consumen medios de comunicación. Esta falacia que nos decían antes: ‘Solo hacemos una película con una mujer en el centro del argumento porque la gente no las va a ver', o ‘a las películas con actores negros no les va bien en el exterior', no es verdad", dijo la actriz a Time.

Netflix, por ejemplo, apostó a Bridgerton, la serie de época multirracial producida por Shonda Rhimes, y también a Ryan Murphy, dándole piedra libre en cuanto a los contenidos LGBT+ que suelen definir a este prolífico creador de shows. Pero la otra cara de la moneda no es tan amable con los talentos, pues las compañías suelen comprar definitivamente los derechos, para siempre, y entonces los actores y el equipo detrás de los contenidos quedan supeditados a esas condiciones. Scarlett Johansson demandó en estos días a Walt Disney Co. por estrenar en simultáneo su película Black Widow en cine y en su plataforma de streaming. Eso no constaba en el acuerdo, que además especificaba que la actriz recibiría un porcentaje de la taquilla pero nada de la plataforma, por lo que sus ingresos se verán notoriamente disminuidos.

Cuando, en cambio, la realización corre por cuenta de una productora independiente, esta puede venderla luego al servicio de streaming que ofrezca más (como ya ha hecho Hello Sunshine), siendo más beneficioso para sus creadores porque siguen teniendo control sobre el producto.

Ahora, la nueva etapa del imperio de Witherspoon amplía las posibilidades, no sin hacerse de algunos detractores. Además de las críticas por el hecho de que dos hombres dirijan de ahora en adelante Hello Sunshine, otros arremetieron contra la naturaleza de Blackstone Group. Al parecer, en 2019 las Naciones Unidas acusaron al grupo, vinculado también al negocio inmobiliario y propietario de un sinfín de residencias alrededor del mundo, de causar estragos al aplicar desalojos agresivos en algunos países.

Las reacciones en su círculo de colegas actrices fue otro, y quedó registrado en las redes sociales de la actriz. "Felicitaciones a la incomparable Reese y a Hello Sunshine", escribió Selma Blair; "¡Tan emocionante! Increíblemente orgullosa", dijo Gwyneth Paltrow; "¡Bien por ti! Eres impresionante", Julianne Moore; "¡Felicitaciones Reese!", Nancy Meyers; "¡La estás rompiendo", Drew Barrymore.

¿Cuán grande es su fortuna? Las arcas de Reese Witherspoon son sin dudas millonarias. Los 120 millones que recibirá por la venta de su productora se suman al dinero que ha venido generando en sus 30 años de carrera. Su cachet en Juegos sexuales (Cruel Intentions, 1999), uno de sus primeros trabajos, rondó los 250.000 dólares, pero fue ascendiendo rápidamente. Con Legalmente rubia (Legally Blonde, 2001) su fama se disparó y, con ella, el valor de sus cheques, que alcanzaron las siete cifras. Por No me olvides (Sweet Home Alabama) recibió en 2002 12,5 millones de dólares y por Legalmente rubia 2, al año siguiente, 15 millones.
Los recientes trabajos como actriz y productora en televisión también le valieron ganancias considerables: un millón por episodio de Big Little Lies y 1,2 por The Morning Show.

Una vez por mes Reese Witherspoon elige una novela para leer con la comunidad que sigue su club de libros en las redes sociales; la mayoría de esos libros terminan en la lista de best sellers de The New York Times o adaptados a la pantalla.

Pero su visión para los negocios excede la industria del entretenimiento: además de tener desde 2015 su propia marca de vestimenta, Draper James, cerró a fines de 2020 la venta de su granja de Malibú por casi siete millones de dólares solo un año después de adquirirla por un millón menos.

En el medio, encuentra tiempo para coproducir y protagonizar nuevos proyectos (Your Place or Mine, una comedia romántica para Netflix con Ashton Kutcher, será lo que la ocupe en los próximos meses), para leer novelas con ojos de productora que busca historias y para, según su cuenta de Instagram, tomar la dosis justa de sol, hacer pícnics, seguir rituales de belleza amables con la naturaleza, cultivar sus amistades, tener momentos con su marido (Jim Toth, con quien se casó en segundas en 2011 y tuvo un hijo), hacer cócteles con su hija Ava (de su primer matrimonio, con Ryan Philippe, con quien también tuvo a Deacon) y combinar los estampados de sus vestidos de playa con bouquet de flores a tono para las fotos.

En 2018 Witherspoon publicó un libro de recetas y consejos de cómo ser una buena anfitriona, salpicados con anécdotas de su vida como miembro de una familia sureña. Allí cuenta que su abuela Dorothea siempre decía que una combinación de belleza y fortaleza hace que las mujeres sureñas sean como "whisky en una taza de té". Así se titula el libro: Whiskey in a Teacup. "Podemos ser delicadas y ornamentales por fuera, pero por dentro somos fuertes y ardientes". Que nadie se ponga en su camino.