Cultura
Con Camilla Läckberg, autora sueca

"Mujeres que matan": un noir nórdico y feminista

La exitosa escritora Camilla Läckberg sale de sus sagas policiales, verdaderos best-sellers, para meterse en un tema más actual

25.07.2020

Lectura: 6'

2020-07-25T06:00:00
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Por Leonel García

Desde Henning Mankell, el "padre" del inspector de Policía Kurt Wallander, a estos días, si uno se basara en la literatura sueca, podría decir que hay dos cosas que abundan en ese país: el intenso frío y las muertes espantosas. Así ha pasado desde la década de 1990, con picos altos de popularidad como Åsa Larsson, Stieg Larsson (el de la saga Millennium) o el nuevo boom protagonizado por Camilla Läckberg. Las características de este estilo son comunes: protagonistas muy humanos y contradictorios, sistemas estatales o privados defectuosos, precisión y concisión en los relatos, una sexualidad siempre latente y pocas horas de luz natural, que han formado un combo irresistible.

"Creo que Suecia, con nuestra naturaleza dramática y clima frío, es un gran telón de fondo para las novelas noir. El país se convierte en un personaje adicional en los libros que crean la atmósfera para la trama", le responde Läckberg a galería, en un cuestionario vía email a partir del lanzamiento de su nueva novela, Mujeres que no perdonan, que a la vez es un terreno nuevo y desconocido para esta mujer de 45 años nacida en Fjällbacka, en el límite con Noruega, otro país frío y con una buena tradición de novelas negras.

Fjällbacka, justamente, es el título de una de sus series policiales que consta de 10 títulos publicados entre 2007 y 2018. La otra, Faye, también en ese tono, es más reciente y solo van dos entregas entre 2019 y 2020. Prolífica al punto de sorprender, también ha escrito tres libros infantiles, otros dos de cuentos cortos y otros de cocina tradicional. Su reciente trabajo, Mujeres que no perdonan, fue publicado en 2019 en su país natal y ahora en el mundo castellano. ¿Cómo hace para escribir tanto?

"Mi cabeza siempre está llena de ideas, así que en un punto paso todo el día escribiendo =)". Camilla apela mucho a las caritas y a los emojis en sus respuestas. "Pero si preguntas cuánto tiempo paso poniendo palabras en páginas, ese sería todo el tiempo que no paso con mis hijos y mi familia", agrega. Casada en dos ocasiones, es madre de tres hijos. Sus novelas tienen el beneplácito de la crítica y ni que hablar del público. Su casa editorial, Planeta, habla de un "fenómeno mundial con más de 26 millones de ejemplares vendidos en 60 países".

Mujeres que no perdonan (690 pesos, 222 páginas) es noir sueco por donde se lo mire, pero también es una historia a caballo del fenómeno mundial del movimiento #MeToo, que habla de tres mujeres muy distintas que se alían, sin saberlo, para poner fin a sus penurias. Podría ser, si fuera necesaria una etiqueta, un noir escandinavo y feminista. "Me daba mucho miedo comenzar algo nuevo y escribir en un género con el que no me sentía del todo cómoda. Al mismo tiempo, fue increíble probar suerte en este desarrollo de personajes e historias. Escribir es mi pasión y me siento afortunada de tener un trabajo donde pueda seguir desarrollándome y aprendiendo", indica la escritora. O sea, se puede esperar más material de este estilo.

Las tres protagonistas tienen muy distintos pasados, presentes y futuros. Ingrid, víctima del llamado "techo de cristal", es una periodista que dejó de serlo cuando su marido y colega logró un puesto de editor, dedicándose desde entonces a la crianza de la hija de ambos y a soportar las abundantes infidelidades de él, con la espada de Damocles de un contrato matrimonial leonino que la deja poco menos que en la indigencia en caso de divorciarse. Victoria es una rusa que fue "comprada" como esposa, buscando escapar de un pasado oscuro, por el tipo más desagradable que podía encontrarse en Suecia. Birgitta es una abnegada maestra que padece una enfermedad terminal y la violencia crónica e insensible de su marido. Llega un punto en que están hartas de perdonar.

"Siempre he querido explorar la idea de la amistad y la hermandad femenina; simplemente, no quería hacerlo de una manera ‘agradable', sino de un modo que rompiera la norma: el poder femenino en su manifestación más extrema", cuenta Camilla. "Todos mis personajes están inspirados en personas reales, pero tomo diferentes aspectos y los combino para formar un todo. Por lo tanto, no hay un solo personaje que pueda rastrearse hasta una persona real. Sin embargo, a veces me gusta agregar uno o dos rasgos de carácter que sean lo suficientemente familiares como para que algunas personas puedan reconocerlos :)", agrega, insistiendo con las caritas.

Cuestionarse cosas. Hay varias subtramas: está la "compra" de esposas, sobre todo de países eslavos y del sur de Asia ("Eso es algo que sucede en Suecia como en todos los países, pero no diría que es una práctica común."), está la naturalización del abuso y el acoso sexual a las mujeres en el ámbito laboral, están el silencio y la resignación con que las mujeres callaron el maltrato por décadas. Y también está la constatación de que los tiempos están cambiando.

"La violencia en el hogar, específicamente hacia las mujeres, sigue siendo un problema con el que tenemos que lidiar. Hay muchas iniciativas trabajando para erradicar este problema y espero que lo veamos cada vez menos en las sucesivas generaciones", reflexiona la autora.

El libro alude al movimiento #MeToo, aunque su mención es coyuntural y no tiene un rol protagónico en la trama. ¿Era necesaria su inclusión? ¿No es apenas una concesión al espíritu actual de los tiempos? "Creo que ese movimiento comenzó un fuego en muchas mujeres. Me hizo examinarme a mí misma y a otras situaciones más de cerca, lo que a su vez despertó mi imaginación". De alguna forma, la escritora admite la hipótesis. "Creo que el libro habría sucedido de cualquier manera, pero el movimiento #MeToo definitivamente fue un catalizador para la creatividad en mí, por lo que me pareció importante incluirlo".

Alerta (semi)spoiler: los maridos de Ingrid, Victoria y Birgitta lamentarán haber hecho lo que hicieron. Alerta (semi)spoiler II: las tres situaciones de humillación y peligro no son iguales, las tres mujeres disponen de recursos distintos para defenderse, el lector empatizará distinto con las tres. Alerta (semi)spoiler III: vale la pena leerlo hasta el final. "Ningún crimen ni delito es realmente justificable para mí, pero trato de asegurarme de que mis lectores puedan simpatizar con los personajes y sus motivos. Esto es ficción y la llevo al extremo. Se supone que estoy jugando con tu moralidad, te hago cuestionar qué está bien y qué está mal. Esto será diferente para todos, pero eso también es lo divertido de la literatura, que está abierta a la interpretación", concluye la best seller.