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Personajes
Entrevista a Juan Pedro López

"La gente no sabe lo que es un alcalde"

Nombre: Juan Pedro López • Edad: 49 • Ocupación: alcalde electo del Municipio F, dueño de un salón de fiestas, técnico agrario • Señas particulares: devoto de la Virgen del Verdún, divorciado, fanático de las carreras de aventuras, capricorniano "de los buenos".

20.10.2020 06:00

Lectura: 5'

2020-10-20T06:00:00
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Por Leonel García

¿Extraña correr?

Retomé el lunes (12 de octubre). Dejé un mes por la campaña. Pero soy fanático de correr y de participar en carreras de aventuras, de 40 kilómetros, bicicleta, nado, remo. Corrí la Siete Cerros de Bariloche o la de los Cerros Azules de Lavalleja. Y me fue muy bien.

Hace cuatro años no estaba en la política. ¿Por qué se metió?

Un poco por las necesidades del barrio. Tengo un salón de fiestas, Los Portones, por Camino Maldonado, donde en la esquina había una volqueta que se llenaba y no se retiraba. Cuando venía un viento se venía todo a mi local. Entonces, empecé a moverme por el tema de la basura. Una amiga mía, excompañera de colegio, política, me llevó a una reunión donde no entendía nada, de concejales vecinales. Y acá estoy.

¿La gente sabe cuál es el Municipio F?

La gente no sabe lo que es un alcalde, empecemos por ahí. Hay falta de información, aunque ahora hay una movida periodística para que la gente sepa más. Ahora percibí que la gente habla de los alcaldes, sabe que hay tres blancos y cinco frentistas en Montevideo.

El Municipio F es el más pobre de Montevideo, tiene 106 asentamientos y al 34,4% de la población bajo la línea de pobreza. ¿Cuántas veces le dijeron que un candidato del Partido Nacional jamás podría ganar ahí?

Muchas. ¡Me lo dijeron los propios blancos! Me rezongan porque soy muy sincero para hablar. Muchos me dijeron que era imposible y dije que no. Y luego empecé a trabajar en determinados barrios, asistiendo, yendo, recorriendo, ayudando en inundaciones, dando una mano. Ser concejal me obligó a recorrer el barrio, vos no podés ayudar sentado en una mesa, yo no me quedo quieto, ¡las sillas me molestan! Y no me preguntes por qué, no se asociaba a un blanco yendo a dar una mano o sentándose a comer con la propia gente. Hay un mito del blanco cajetilla con el que estoy totalmente en desacuerdo. Por el contrario, siempre se dijo del Frente Amplio y los pobres, el Frente y la olla, y eso no es así. Nosotros tenemos un grupo humano de 63 personas que están todos al firme.

También está la opulencia de Zonamerica y Jacksonville. ¿Se puede pensar en un equilibrio?

Y te agrego: el estadio de Peñarol y la Facultad de Veterinaria que se instala en breve. La opulencia va a ampliarse. ¡Obvio que se puede! Claro que con ayuda. Con la gente que más me reuní en épocas de campaña fue con Zonamerica y recibí un apoyo brutal. Son las primeras personas que están para dar una mano en el municipio. Es una mano laboral. Hay diez mil personas trabajando ahí, es una ciudad. Hay que aprovechar eso, sacarle jugo.

Es cristiano, ¿va seguido a misa?

Soy católico y voy a misa. Mi familia va todos los años, en barra, a la Virgen del Verdún. Fui a un colegio de hermanas en Punta de Rieles y luego me mandaron al Pío, en Lezica, porque había estudios dirigidos en la tarde. Yo era medio relajado de gurí (risas).

Vivió en Artigas y también en España.

Sí, yo soy técnico agrario. Estudié en la Escuela Agraria de Artigas, que tenía bachillerato. Estuve cuatro años allá, fue una experiencia muy buena: ordeñábamos, hacíamos quintas, arrocería, ganadería. Y en Barcelona fui mozo, aunque empecé limpiando baños porque no tenía trabajo. Me fui durante la crisis de 2002, un poco por la crisis, otro poco por cuestiones familiares. Estuve cuatro años también.

¿Qué hizo al volver?

Empecé con un negocio de repartos, en una confitería, donde compré el 15%. Puse todo mi capital ahí. Trabajé muy bien hasta que hubo diferencias con los herederos de los dueños. Unos primos míos tenían una metalúrgica en Punta de Rieles y me dijeron de alquilar el local. Y yo dije que sí y puse un salón de fiestas. ¡Me dijeron que era una locura! Pero soy un capricorniano de los buenos, cuando se me mete algo en la cabeza, punto. Ya voy 14 años al firme y voy a seguir así.

¿Puede seguir al firme del negocio una vez que asuma como alcalde?

Obviamente, una cosa no quita la otra. En ningún momento pensé en dejarlo. Por suerte, mi hermana se va a involucrar más.

¿Qué tipo de música escucha?

Mucho folklore.

Tiene un hijo de 19 años. ¿Comparte algún gusto con él?

No, me cuesta bastante. Está en otra. Es buenazo, de muy buen corazón, pero he tenido discusiones con él de muchas cosas. A veces como padre a uno se le hace difícil. Yo no creo que un padre tiene que dar todo sino enseñar todo. Y a veces te cuesta. Y en la música... vamos en la camioneta y me toca la radio, ¡y me pone cualquier cosa!

La diplomacia no es su fuerte. A veces, en política conviene no decir todo lo que se piensa. ¿Nunca se lo dijeron?

Si realmente pensara la respuesta, me tendría que quedar callado. Sé que se van a enojar varios con esto pero ¡yo realmente considero que no soy político! Yo estoy para trabajar con la gente. Tengo un amigo, que en realidad es como mi segundo padre, Elbio Sosa, que se me acercó mucho cuando mi padre falleció. Su hijo también es muy amigo mío desde la época de la escuela agraria. Y lo que me pidió fue: "No cambies, sé vos mismo". Y otro amigo me dijo lo mismo: "Sé vos". Y yo siempre voy a ser yo. Capaz que políticamente no es lo correcto, pero no hice el curso de político.