Personajes
Entrevista a Yoed Magen

"La fotografía es mi mejor pasatiempo"

Nombre: Yoed Magen Edad: 56 Ocupación: embajador de Israel Señas particulares: admite ser muy competitivo, le encanta la fotografía, colecciona objetos de los países en los que vivió

30.06.2020

Lectura: 5'

2020-06-30T06:00:00
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Por Rosana Zinola

Uruguay e Israel mantienen relaciones diplomáticas desde antes del nacimiento de su país. ¿Qué desafío enfrenta como embajador?

Uruguay es un país en el que un diplomático se siente muy cómodo porque existe una amistad desde el comienzo, y se siente. Además, varios presidentes uruguayos diseñaron una política muy proisraelí, uno de ellos fue (Julio María) Sanguinetti y el otro fue (Luis Alberto) Lacalle. (Jorge) Batlle también pero esos dos dejaron una huella importante en las relaciones. Mi llegada coincide casi con el cambio de gobierno y soy muy optimista, tenemos un futuro muy claro. Las relaciones tienen un horizonte muy positivo que pueden ser de cooperación técnica, comercial y tecnológica.

Israel está trabajando en una vacuna para el coronavirus. ¿Qué puede adelantar?

Israel es un país preparado para emergencias porque estamos en estado de guerra con nuestros vecinos, sufrimos atentados terroristas y tenemos escasez de agua, entonces desarrollamos instituciones que responden rápidamente a estas emergencias. En esta pandemia Israel estuvo en una posición relativamente privilegiada para responder. Tres diferentes centros están en etapas diversas en el desarrollo de una vacuna pero crearla es un proceso que lleva tiempo. Si fuéramos los primeros en desarrollarla, sería algo realmente fuera de este mundo.

¿Cuál es la situación más arriesgada que vivió de niño?

Varias. Nací en un kibutz cerca de la franja de Gaza y me acuerdo que una vez, a los 9 años, cuando salimos a caminar, se me atravesó una culebra, pegué un gritó y salí corriendo. No me pasó nada pero a esa edad fue un trauma.

También nadó con tiburones. ¿Cómo fue?

Fue una experiencia única y lo tengo grabado en VHS. Cuando estábamos con mi esposa en Costa Rica hicimos un curso de buceo y la primera vez que nos sumergimos quedamos rodeados por 40 o 50 tiburones white tip. Nos dio pánico porque no sabíamos si eran peligrosos y subimos rápidamente.

Usted está involucrado con el cuidado del medio ambiente desde hace muchos años. ¿Qué aportes hace específicamente?

Primero me preocupo en crear conciencia y después en hacer cosas como reciclar, reusar y no desperdiciar. Cuando en 1994 llegué a mi primera misión en San José de Costa Rica leí que cada tonelada de papel equivalía a talar 17 árboles de la jungla; hice el cálculo de que nuestra embajada utilizaba 1,5 toneladas de papel por año, o sea 25 árboles menos, entonces comenzamos a reciclar. Y desde mi llegada aquí pedí no utilizar más platos ni cubiertos de plástico, eso para empezar. Esta cuarentena es una excelente oportunidad para fortalecer la lucha contra el calentamiento global, ya que por primera vez en la historia la gente ve que con un esfuerzo mínimo se pueden lograr resultados.

Es aficionado a la fotografía. ¿Cuál fue la primera foto que tomó de Uruguay?

La fotografía es mi mejor pasatiempo. Llegamos a Uruguay un miércoles y el sábado fuimos a Colonia, ahí saqué la primera foto. Cuando puedo en la rambla de Montevideo saco gaviotas y garzas.

Usted y su esposa coleccionan antigüedades. ¿Cómo es su casa en Israel?

La remodelamos al estilo de una finca colombiana, nos trajimos puertas y hasta un piso de madera. También nos encanta el diseño mexicano pero los colores que los caracterizan son muy fuertes para nuestro estilo.

La gastronomía israelí es mezcla de diversas cocinas del mundo. ¿Cuál es su plato favorito?

Israel nace con emigrantes de muchos países, llegan de 70 diferentes comunidades, por ejemplo, de Irak, Libia, Egipto, Alemania, Polonia, Rusia, Argentina, Uruguay, pero finalmente la cultura es judía. Israel sirve como una olla en donde se mezclan todas esas tradiciones y, en los últimos 15 años, la cocina se ha transformado. ¿Mi plato preferido? El tahini.

¿Se desempeñó como secretario del Comité Intergubernamental sobre los judíos desaparecidos en Argentina?

Sí, fue una etapa bastante difícil para la comunidad judía en Argentina. En Buenos Aires entrevistamos como a 60 personas que tuvieron que ver con la época de la dictadura, escuchamos sus historias, tuvimos reuniones con autoridades argentinas. La idea era mostrarles el apoyo de Israel, decirles que comprendemos muy bien la tragedia. No fue fácil oír esos testimonios. Después publicamos un informe y en Israel el presidente hizo un homenaje a los desaparecidos. De alguna manera pudimos aliviar un poco su sentir y cerrar un capítulo para algunas de las familias. Fue una misión sumamente significativa y delicada porque se trata de los sentimientos de personas.

¿Qué tan competitivo es?

(Risas). ¿En qué sentido? Soy muy competitivo, pero ¿a alguien le gusta perder? Odio perder. Desde joven fui deportista, practicaba salto largo, salto alto, fútbol, básquetbol, vóleibol y en natación participé en competencias profesionales. A los 12 años obtuve un cuarto lugar en la competencia nacional de Israel. Muchas veces cuando los padres juegan con sus hijos los dejan ganar, pero yo no, no puedo. Jugar conmigo es una competencia constante. Pienso que así uno les enseña a sus hijos a ser competitivos y si uno es competitivo, llega a tener logros.